Sabidurías ecológicas


La especie humana existe desde hace doscientos mil años a lo largo de los cuales ha tenido que elaborar formas de conocimiento y apropiación intelectual de la naturaleza. Desde el punto de vista biológico, la supervivencia de la humanidad a las condiciones ambientales del planeta requiere de una memoria. Toda especie necesita de un aprendizaje que se graba genéticamente y que le permite adaptarse a un medio cambiante. En el caso de la especie humana, esa impresión es, además, de carácter cognitivo y pertenece al legado cultural. La modernidad –la revolución científica e industrial– ha interrumpido esa memoria, ha cortado la transmisión intergeneracional y el consiguiente perfeccionamiento progresivo de los modelos locales para adecuarlos a las condiciones del entorno cercano. Por eso no es exagerado decir que hoy la memoria de la especie se encuentra en los pueblos y las culturas indígenas.

En este mundo moderno en crisis los pueblos marginados y expoliados están adquiriendo un nuevo valor en función de su memoria de especie. Los mayas del Yucatán tienen 3.000 años de antigüedad, los pigmeos 60.000 años…, en cambio, nuestra civilización se ha colocado al borde del colapso en apenas trescientos años. Una de las corrientes más avanzadas de la ecología científica es el análisis de la «resiliencia» socioecológica, que es la capacidad de un sistema social productivo para amortiguar un cambio drástico impredecible y mantenerse dentro de su estado normal. Hemos intentado demostrar que esta capacidad adaptativa se encuentra presente en los pueblos tradicionales, lo que explica su habilidad para mantenerse durante periodos larguísimos en un mismo territorio sin atentar contra sus propios medios de vida y supervivencia.

Los problemas ecológicos actuales no sólo afectan a las otras especies que habitan el
planeta, sino que también ponen en peligro las formas de vida de muchos grupos humanos. La humanidad enfrenta los grandes retos de frenar la destrucción de recursos y restaurar los servicios ambientales. Históricamente, el conocimiento ecológico tradicional, construido a partir de las interacciones cotidianas de los grupos humanos con el medio ambiente, se ha mostrado vital en el uso sustentable de los recursos naturales. Desde la etnoecología se argumenta que el conocimiento ecológico local puede contribuir también ahora al diseño de estilos de vida sostenibles.

La etnoecología estudia los conocimientos tradicionales de los ecosistemas locales y sus cambios a través del tiempo. Estos conocimientos se basan en la experiencia acumulada por generaciones en una comunidad, usando y manejando los recursos naturales locales. En los estudios etnoecológicos se incluye información sobre flora, fauna y clima (incluyendo sus cambios a lo largo del tiempo), como parte de la cultura. Al igual que el concepto de ecosistema, el de cultura incluye diferentes niveles (p. e., la cultura occidental o moderna, la nacional, la regional, la maya y hasta la cultura de una comunidad maya o de una organización).

Estos conocimientos locales e históricos complementan a los científicos, enfocándose en el aprovechamiento de los recursos con fines estéticos, espirituales y prácticos; un gran reto de nuestro tiempo es conservar tales conocimientos e integrarlos en el análisis y solución de los problemas ambientales. La pérdida de la diversidad cultural con sus diversas estrategias para usar recursos a largo plazo es una gran amenaza para la misma biodiversidad. Culturas tradicionales han desarrollado varios sistemas de manejo que contribuyen a la conservación, aunque a veces han causado daños y muchas veces destruyen bastantes recursos cuando empiezan a modernizarse. Por tanto, la etnoecología incluye el estudio no sólo de los conocimientos tradicionales, incluyendo las prácticas de manejo, sino también de los factores que influyen en su transmisión, incorporación de nuevos elementos, y modificación en las nuevas generaciones.

Para saber más: Etnoecología. la memoria biocultural: La importancia ecológica de las sabidurías tradicionales

Para saber más: Laboratorio de etnoecología

Para saber más: El conocimiento tradicional para la resolución de problemas ecológicos contemporáneos

Elogio del aburrimiento


Santiago Alba Rico

El capitalismo prohíbe básicamente dos cosas. Una es el regalo. La otra el aburrimiento.

Cuenta Sor Juana Inés de la Cruz, la gran poetisa, monja y feminista mexicana del siglo XVII, que en una ocasión la abadesa del convento de los Jerónimos, a cuya regla estaba sometida, le prohibió leer y escribir y la mandó castigada a la cocina. Allí entre los fogones Juana Inés estudiaba y escribía con la mente; es decir, pensaba. Del huevo y de la manteca, del membrillo y del azúcar, mientras cortaba y amasaba y freía, sacaba una consideración, una reflexión, un hilo interminable de conjeturas, y esto hasta el punto de llegar a afirmar con desafiante ironía en su conocida carta a sor Filotea: “Si Aristóteles hubiera cocinado, habría pensado más y mejor”.

Si a Juana Inés, en lugar de a la cocina, la hubiesen mandado a Disneylandia, donde se hubiese aburrido menos, quizás habría dejado de leer, estudiar y pensar sin ninguna prohibición.

Contaba Rosa Chacel, una de las más grandes novelistas españolas del siglo XX, que en los años cincuenta, mientras redactaba su novela La Sinrazón, tenía la costumbre de pasar horas recostada en un sofá de su salón. La mujer de la limpieza, con la escoba en la mano, le dirigía siempre miradas entre compasivas y reprobatorias: “Si hiciera usted algo, no se aburriría tanto”. Pero es que Rosa Chacel hacía algo: estaba pensando; y hasta cambiar de postura podía distraerla de su introspección o devolverla dolorosamente a la superficie.

Si Rosa Chacel hubiese pasado horas y horas delante de la televisión, y no dentro de sí misma, jamás habría escrito ninguna de sus novelas.

Hay dos formas de impedir pensar a un ser humano: una obligarle a trabajar sin descanso; la otra, obligarle a divertirse sin interrupción. Hace falta estar muy aburrido, es verdad, para ponerse a leer; hace falta estar aburridísimo para ponerse a pensar. ¿Será bueno? ¿Será malo? El aburrimiento es la experiencia del tiempo desnudo, de la duración pastosa en la que se nos enredan las patas, del líquido viscoso en el que flotan los árboles, las casas, la mesa, nuestra silla, nuestra taza de leche. Todos los padres conocemos la angustia de un niño aburrido; todos los que fuimos niños -antes, al menos, de los videojuegos y la televisión- sabemos de la angustia de un niño aburrido pataleando en el ámbar espeso de una tarde que no acaba de morir. No hay nada más trágico que este descubrimiento del tiempo puro, pero quizás tampoco nada más formativo. Decía el poeta Leopardi que “el tedio es la quintaesencia de la sabiduría” y el antropólogo Levi-Strauss, recientemente fallecido, aseguraba haber escrito todos sus libros “contra el tedio mortal”. Uno no olvida jamás los lugares donde se ha aburrido, impresos en la memoria -con grietas y matices- como en el diario de campo de un naturalista. Uno no olvida jamás el ritmo de las cosas, la finitud de los cuerpos, la consistencia real de los cristales, si alguna vez se ha aburrido. “Amo de mi ser las horas oscuras”, decía Rainer María Rilke, porque las oscuras son no sólo la medida de las claras sino la pauta narrativa de unas y de otras. El aburrimiento, sí, es el espinazo de los cuentos, el aura de los descubrimientos, el gancho de toda atención, hacia fuera y hacia dentro.

El capitalismo prohíbe las horas oscuras y para eso tiene que incendiar el mundo. El capitalismo prohíbe el aburrimiento y para eso tiene que impedir al mismo tiempo la soledad y la compañía ¡Ni un solo minuto en la propia cabeza! ¡Ni un solo minuto en el mundo! ¿Dónde entonces? ¿Qué es lo que queda? El mercado; es decir, esa franja mesopotámica abierta entre la mente y las cosas, ancha y ajena, donde la televisión está siempre encendida, donde la música está siempre sonando, donde las luces siempre destellan, donde las vitrinas están siempre llenas, donde los teléfonos celulares están siempre llamando, donde incluso las pausas, las transiciones, las esperas, nos proporcionan siempre una emoción nueva. El capitalismo lo tolera todo, menos el aburrimiento. Tolera el crimen, la mentira, la corrupción, la frivolidad, la crueldad, pero no el tedio. Berlusconi nos hace reír, las decapitaciones en directo son entretenidas, la mafia es emocionante. ¿Cuál era el peor defecto de la URRS, lo que los europeos nunca pudimos perdonarle, lo que nos convenció realmente de su fracaso? Que era un país muy aburrido.

Eso que el filósofo Stiegler ha llamado la “proletarización del tiempo libre”, es decir, la expropiación no sólo de nuestros medios de producción sino también de nuestros instrumentos de placer y conocimiento, representa el mayor negocio del planeta. El sector de los video-juegos, por ejemplo, mueve 1.400 millones de euros en España y 47.000 millones de dólares en todo el mundo; el llamado “ocio digital” más de 177.000 millones de euros; la “industria del entretenimiento” en general -televisión, cine, música, revistas, parques temáticos, internet, etc- suma ya 2 billones de dólares anuales. “Divertir” quiere decir: separar, arrastrar lejos, llevar en otra dirección. Nos divierten. “Distraer” quiere decir: dirigir hacia otra parte, desviar, hacer caer en otro lugar. Nos distraen. “Entretener” quiere decir: mantener ocupado a alguien en un hueco donde no hay nada para que nunca llegue a su destino. Nos entretienen. ¿Qué nos roban? El tiempo mismo, que es lo que da valor a todos los productos, mentales o materiales.

El capitalismo y su industria del entretenimiento construyen todo lo contrario de una cultura del ocio. En griego, ocio se decía “skhole”, de donde viene la palabra “escuela”. El proceso es más bien el inverso, pues la escuela misma -la cocina del pensamiento, el fogón del tiempo, donde Juana Inés y Rosa Chacel horneaban sus obras- ha claudicado a la lógica del entretenimiento. Ahora no se trata de comprender o de conocer sino de conseguir que, en cualquier caso, la escuela y la universidad no sean menos divertidas que la televisión, los vídeo-juegos y Disneylandia. ¿Los alumnos estarán más atentos si los maestros utilizan pizarras electrónicas? ¿Aprenderán mejor inglés en internet con Marina Orlova, la escultural filóloga rusa en minifalda? ¿Sabrán más matemáticas o latín si acuden a la universidad de Bolonia atraídos no por sus programas y profesores sino por las cuatro modelos de cuerpos zigzagueantes contratadas para los carteles publicitarios? Lo que es seguro es que, con esta lógica, que es la del mercado, los profesores llevan todas las de perder: Aristóteles y la física cuántica nunca podrán rivalizar con Shakira y la última play-station.

Según una reciente encuesta, uno de cada veinte niños británicos están convencidos de que Hitler fue un entrenador de fútbol y uno de cada cinco creen que Auschwitz es un Parque Temático. Para muchos de ellos el Holocausto es el nombre de una fiesta.

Quizás deberíamos aburrirnos un poco más.

Sexualidad, género y patriarcado


Argy

La Naturaleza se ha construido durante millones de años de autorregulación con el medio ambiente mediante mutaciones azarosas de ensayo/error, encontrando un equilibrio entre las formas de vida; Podemos mirar la sabiduría de la naturaleza como una expresión de formas que se reproducen y perpetúan a través de la expansión del placer y la colaboración.

En este contexto la sexualidad es una consecuencia de la naturaleza, esto es: la vida misma. Las especies se perpetúan, entonces, mediante la acción sexual, mediante el placer.

La reproducción es una consecuencia que la naturaleza dispone como parte de la acción sexual humana, y de cualquier animal. La especie humana cuenta con un sistema reproductor binario (binarismo sexual); esto es, un sistema reproductor masculino, y un sistema reproductor femenino diseñados para trabajar conjuntamente y con placer.

Los seres humanos evolucionan socioculturalmente a partir de las predisposiciones naturales, y son como son, a raíz de ellas. La naturaleza no es opuesta a la cultura sino que ésta, se enmarca dentro de ella.

Así la sexualidad humana es natural, esto es, la capacidad que tenemos mujeres y hombres para relacionarnos y sentir placer, pero la decisión de vincular a cada sexo un género es arbitraria. Subrayaremos la diferencia entre género y sexo.

Debemos de reivindicar la sexualidad natural, esto es el ciclo de menstruación que todas las personas con útero y ovarios tienen, el ciclo de reproducción que se manifiesta con la vinculación de dependencia criatura-madre biológicamente necesaria para la subsistencia que pasa por el imprinting(*), el calostro, el deseo mutuo, de lactancia, y la necesidad mutua de recibir/dar protección respectivamente.

El género (el comportamiento de cada persona en función del sexo que la sociedad le asigna) es cultural, por ello debemos defender que cada cual puede y debe vivir la sexualidad como le plazca.

La feminidad no es parir, este no es un requisito para ser mujer ni para tener una sexualidad plena. De hecho, no existe un "instinto de reproducción", sino un instinto de búsqueda del placer y expansión del mismo. La reproducción solo es una consecuencia ocasional de ello.

Lo que se entiende por masculinidad es un género más, que enmascara en la sexualidad masculina el falocentrismo, un ideal a alcanzar en nuestra sociedad occidental que debe ser deconstruido.

El control, represión y suplantación de la sexualidad humana se ejerció para dominar la prole (la reproducción), por eso aparecen los maridos (que poseían a la mujer) y los padres (que poseen su fruto). Y el hecho de que la mujer haya sido la gran víctima visible del patriarcado (que no la única, pero ¿quien habla por las criaturas imbecilizadas y quien alza la voz desde el lado del opresor?) no ha sido casual, sino porque ella es quien pare y, al ejercer el vínculo sexual natural con sus criaturas, quien engendra personas poco dotadas para la dominación y la opresión, y excesivamente dotadas para la autorregulación y la ayuda mutua.

El patriarcado ha reducido la sexualidad a la reproducción, pero si aceptamos que el patriarcado ha reprimido la sexualidad y negamos la vinculación original entre sexualidad o reproducción solo nos queda pensar que el patriarcado quería reprimir la sexualidad en sí, y creo que no es lo que la historia nos demuestra en tiempos pasados donde la sutilidad no se estilaba y a las mujeres se les arrebataba el fruto de su vientre de manera literal

El matrimonio encarnado en la monogamia heterosexual y, en consecuencia, la paternidad, es cultural porque sus orígenes nos muestran una verdadera operación de compraventa de mujeres y secuestro de criaturas. El patriarcado en su más pura esencia.

(*)El imprinting es el período de transición entre la gestación intrauterina y la gestación extrauterina

Lluvias torrenciales, cambio climático y decrecimiento

Julio García Camarero

La “Depresión Aislada en Niveles Altos” (DANA) o “gota fría” ha azotado al Levante y SE de la Península Ibérica  del 10 al 15 de sep. de 2019. Produjo episodios lluviosos más que torrenciales, como nunca había sucedido en la historia de la climatología de de este rincón ibérico. Llegó a motivar la suspensión de las clases para 536.000 de niños en toda la comunidad.

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Según datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología, entre las poblaciones más afectadas hay que destacar en primer lugar Beniarrés, con 359mm/24 horas, seguida por Ontinyent (296,4 mm), Orihuela (259,2 mm, y más de 430 mm. en 48 horas) y Muro (214,2 mm). En la ciudad de Valencia cayeron intensas lluvias aunque no alarmantes.

Tenemos que considerar que el dato de Orihuela de 430mm/en 48 horas es abrumador, es la lluvia “media” cae en todo un año, en múltiples territorios de la Comunidad Valenciana. Incluso, en la vertiente seca del macizo de Alcoy  solo llegan a caer de media 300 mm, esto es, la misma cantidad que cayó en un solo día en Beniarrés u Onteniente.

Veamos con datos obtenido de una publicación de Antonio Rivera, cuales son las pluviometrías anuales más escasas de la Comunidad Valenciana: 

Llanura litoral septentrional, con 450mm/año y con municipios como Castellón,Vinaroz, Valencia o Sagunto.
Clima del sector litoral meridional de Elche,que no supera los 300mm. Son destacables Alicante, Orihuela o Elche.
Clima de la vertiente seca del macizo de Alcoy: 450mm en la parte alta. Y de sólo 300mm en las bajas zonas cercanas al litoral. Son de citar localidades como Villena, Novelda, o El Pinós.
Clima del sector central occidental 450mm. Son a destacar Utiel, Requena o Ayora.

¿Pero qué es un DANA? Es la entrada de una corriente de aire de un frete frío (que en el hemisferio norte y en latitudes medias suele circular de W. a E.) que choca y penetra con una masa de aire más cálido y húmedo acumulado desde el mar Mediterráneo durante el verano. Este choque y penetración genera inestabilidad atmosférica. Y al enfriarse repentinamente el aire cálido y húmedo, a causa de este contacto y penetración, se originan fuertes tormentas e intensas lluvias torrenciales. Además, al chocar el aire del frente frío con la masa cálida y húmeda, resbala y hace girar los vientos en bucle dirigiéndolos al final en dirección WNW.  De este modo se forma un pequeño ciclón de bajas presiones en el golfo de Valencia, que incluso en ocasiones impulsa esta masa de aire tormentosa (en dirección opuesta a la que traía el frente frio) hacia el W o el NW, en el caso de este año ha llegando a barrer el centro de la península llegando hasta Madrid.
Ahora veamos, como un ejemplo muy ilustrativo, los registros pluviométricos (tomados de AEMET) de precipitaciones torrenciales (las superiores a los 150mm/día) en la localidad de Onteniente desde 1917 hasta 2019. Las precipitaciones de este septiembre de 2019 han supuesto la mayor cantidad de lluvia desde que se tienen registros en esta población, que iniciaron en 1917.
Veamos con un sencillísimo análisis como evolucionaron los datos de lluvias torrenciales en este municipio.
⦁    En el periodo de 1917 hasta 1982, o sea, en 65 años, solo hubo 6 años con un día de lluvia torrencial.
⦁    Desde 1982 a2019, es decir en 37 años se llego a 6 años con lluvia torrencial. Es decir, igual número de años con un día de lluvia torrencial que en los 65 años anteriores
Por ultimo, en cuanto a la cantidad de lluvia torrencial caída en estos dos periodos tenemos que:
⦁    En 65 años del siglo pasado se acumularon 1.014,5 mm de lluvia torrencial. Que suponen una media de lluvia torrencial por año de 15,6mm/año
⦁    En los 37 años de reciente periodo se acumularon 1.206,2 mm de lluvia torrencial. Que suponen una media de lluvia torrencial por año de: 32,6mm/año

En resumen que en los últimos casi cuatro decenios la lluvia media torrencial se ha duplicado (en promedio) en relación a los seis decenios anteriores. Algo parecido su cedió con el nº de lluvias torrenciales. Este tipo de días con lluvias torrenciales también pasó al doble en este último periodo.
Precipitaciones torrenciales en
Onteniente desde 1917 a 2019
Año     mes    día    mm/24h
2019    Sep.    11    297,0
2016    Dic.    18    197,2
1997    Sep.    30    162,0
1993    Feb.      1    176,0
1982    Oct.    20    157,5
1982    Nov.      1    216,0
    o        1.206,2
1971    Oct.      6    174,5
1966    Oct.    10    159,0
1958    Oct.    26    156,0
1925    Nov.    13    156,0
1923    Oct.    30    162,0
1922    Nov.    15    207,0
            1.014.5
Tabla confeccionada con datos de la AEM (Agencia Estatal de Meteorología).

No es que estos irrefutables resultados de Onteniente, sean una confinación total del vaticinio de un próximo Cambio Climático, se trata de datos demasiado puntuales. Pero lo que si es cierto es que existe una concordancia entre sus resultados y la marcha de la evolución general de los datos globales con los que miles de científicos diagnostican un inevitable Cambio Climático. Algo que irremisiblemente podrá hacerse insufrible y mortal para toda la humanidad y la vida en la tierra  si no iniciamos, con urgencia, todos (y también los oligarcas) un cambio radical de nuestro imaginario interior consumista productivista y en nuestro modo de vida y lo cambiamos por el modelo del “buen vivir”, de la “austeridad digna”, que nada  tiene que ver con una “miseria y esclavitud” impuesta por la oligarquía.

Sin duda, el cambio climático ya resulta bastante evidente y bastante próximo.
En los años '60 y '70 yo trabajé en meteorología: más de un lustro en el servicio meteorológico del aeropuerto de Barajas... y luego algunos años llevé, entre otras cosas, la supervisión de la estación meteorológica del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA). Recuerdo que en aquellos tiempos 100mm/día de lluvia se consideraban como un sorprendente diluvio, hoy la duplicación o triplicación de esta cifre ya no nos escandaliza. Y ello es grave.

Además, resulta que esta potencia pluviométrica origina el gran desastre de acabar con vidas humanas, destrozar cosechas, propiedades inmobiliarias, etc. Pero, además, no se debe olvidar que también este tipo de lluvias causan el grave daño de una intensísima erosión hídrica. Con estas intensas de lluvias torrenciales es posible que se genere un potencial erosivo capaza de arrastrar varios centímetros de suelo fértil en pocas horas. Con esta perdida, el suelo tiende a hacerse improductivo y puede llegar a darse un comienzo de desertificación. Desertificación que es en este territorio que estamos tratando es, precisamente, en donde más rápidamente avanza de toda Europa.

Indicadores para la Resiliencia Local y la Justicia Global

http://www.solidaridadandalucia.org/recursos/horizontes_ecosociales/


Horizontes Ecosociales es un recurso promovido por Solidaridad Internacional Andalucía para estudiar la capacidad de proyectos, organizaciones y comunidades locales de dar respuestas adecuadas al colapso civilizatorio incidiendo en dos variables fundamentales: la resiliencia local y la justicia global. 

Cuenta con dos herramientas de trabajo: la primera permite la determinación de los contextos futuros que afrontará el territorio en el que se inserta el proyecto, la organización o la comunidad de referencia; la segunda evalúa su capacidad de resiliencia local y justicia global en relación con esos contextos previstos.




¿Colapso civilizatorio?

El punto de partida de este trabajo es la aceptación de que afrontamos un escenario de colapso de los ecosistemas, la civilización industrial y el capitalismo globalizado debido, entre otros factores, al cambio climático, la pérdida masiva de biodiversidad y el declive de la disponibilidad energética y material.

Una situación que se traduce en una grave amenaza para las comunidades de todo el mundo que presenten una baja capacidad de resiliencia, demostrando poca capacidad de adaptación, aprendizaje, innovación y auto-organización ante los cambios e impactos derivados de este proceso de colapso.

Una capacidad mermada generalmente por la debilidad y falta de autonomía de su tejido comunitario (sociocultural, económico y político), fuertemente dañado durante el proceso de modernización y globalización capitalista y con altos niveles de dependencia de los poderes económicos y políticos globales.

Para profundizar en el diagnóstico del colapso puedes consultar, entre otras muchas obras y artículos: El colapso que nos acecha y Caminar sobre el abismo de los límites.

Resiliencia local y justicia global.

 

Durante todo el desarrollo de este recurso se ha considerado que el futuro más deseable es aquél en el que la Resiliencia Local y la Justicia Global están presentes de manera inseparable, por lo que la presente herramienta busca analizar hasta qué punto nuestros satisfactores sociales se están organizando o no con criterios de:

  • Resiliencia local: Capacidad de las comunidades de satisfacer sus necesidades en el contexto de cambio y bruscos impactos asociados al proceso de colapso civilizatorio.
  • Justicia global: Marco de convivencia en el que cada comunidad del globo puede satisfacer todas sus necesidades en condiciones de equidad sin interferir en las posibilidades de que otras comunidades, otras especies y sus generaciones futuras puedan hacerlo también.

Es importante destacar que este trabajo está inspirado en la teoría de las necesidades humanas elaborada por Manfred Max-Neef, Antonio Elizalde y Martín Hopenhayn en su libro “Desarrollo a Escala Humana”, que considera al ser humano una especie con necesidades finitas y universales, propias y características, que son satisfechas de maneras diversas en función de la relación entre los recursos materiales y energéticos disponibles y los modelos socioculturales de cada comunidad humana: lo que está ambiental y culturalmente determinado no son las necesidades humanas sino la forma en que éstas se satisfacen.

Determinación de contextos.

 

El objetivo de la primera herramienta es analizar cuatro marcos en los que se pueden mover los proyectos, las organizaciones y las comunidades analizadas: el presente; el futuro más probable y dos futuros plausibles (posibles pero no probables), uno deseable y otro indeseable.

Conocer estos contextos ayudará a analizar la capacidad de resiliencia local y justicia global del proyecto, la organización o la comunidad de que se trate y permitirá realizar un análisis estratégico más acertado.

La herramienta presenta una batería de cuestiones a valorar para cada escenario y devuelve un resultado en forma de gráfica en base a la combinación de dos criterios: los niveles de escasez/abundancia de recursos y los de justicia/injusticia. Como la finalidad de esta herramientas es servir de apoyo a la herramienta de indicadores su uso es sencillo y relativamente corto.

Indicadores de Resiliencia local y justicia global.

 

El objetivo de la segunda herramienta es evaluar la capacidad de resiliencia local y justicia global de cualquier proyecto, organización o comunidad ante los impactos del actual proceso de colapso de los ecosistemas, la civilización industrial y el capitalismo globalizado.

La herramienta consiste en un cuestionario cuyas respuestas han de volcarse en una hoja de cálculo que, de manera automática, devuelve el análisis de la capacidad de resiliencia local y justicia global del proyecto, la organización o comunidad de la que se trate.

Dado que el cuestionario es complejo se ha optado por ofrecer tres opciones de cumplimentación con 24, 40 ó 47 preguntas cada una. El más corto da una información básica de la resiliencia local y la justicia global de la comunidad, organización o proyecto y los otros dos permiten profundizar en el análisis con preguntas complementarias.

¿Qué encontrarás en el archivo de descarga?

 

Pulsando el botón de más abajo se iniciará la descarga de un archivo comprimido en el que podrás encontrar:

  • Un documento de presentación.
  • La hoja de cálculo que contiene la herramienta de Determinación de contextos.
  • El cuestionario de la herramienta de Indicadores para resiliencia local y la justicia global.
  • La hoja de cálculo de la herramienta de indicadores.
  • Las guías de uso de las dos herramientas.
  • Una guía para la dinamización participativa de grupos de trabajo.
  • Una carpeta con todos los archivos editables para modificaciones avanzadas.

Si, una vez descargado, no tienes el software necesario para descomprimir el archivo, puedes encontrar uno aquí. Los archivos de trabajo están desarrollados con Libreoffice, si necesitas el programa puedes descargártelo aquí.
Horizontes Ecosociales

 

Autoría y derechos.

Este recurso que ponemos a vuestra disposición es fruto de un año de proceso de creación colectiva coordinado por Solidaridad Internacional Andalucía con el asesoramiento de la cooperativa Garúa y financiado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo, en el que ha tenido un papel clave un comité de ocho personas expertas en medio ambiente, género, derechos humanos y procesos grupales; y en el que además han participado diversos agentes de la cooperación andaluza y las contrapartes de SIA en El Salvador:

Coordinación de la investigación:
  • Moisés Rubio Rosendo (SIA)
  • Marcos Rivero Cuadrado (SIA)
Coordinación metodológica:
Comité de Personas Expertas:
Comunidades y organizaciones colaboradoras:
Todos los materiales de este trabajo tienen una licencia Creative Commons. Solidaridad Internacional Andalucía agradece la reproducción y divulgación de los contenidos de esta publicación siempre que se cite la fuente.

¿Tienes dudas? ¿Quieres hacer aportaciones?

El archivo de descarga tiene una guía para cada herramienta pero, si necesitas aclarar cualquier duda o quieres hacernos sugerencias y/o aportaciones, puedes escribirnos a investigacion@solidaridadandalucia.org.

Desarrolla:


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