Meditación de una mujer junto al mar

La mañana se despereza.

La mar embravecida abate las olas contra el acantilado, del aire gélido emanan efluvios envueltos en sal, el viento alborota los cabellos de la Anciana, que sostiene su espalda recta sobre una roca haciéndose una con ella.

Cierra los ojos, una leve sonrisa ilumina su rostro.

Va amainando el temporal, remite la fuerza del viento, se debilita el golpeo del oleaje contra los arrecifes, el ritmo de los embates se acompasa a la respiración de la veterana Guerrera, los latidos del corazón se ajustan con la danza del universo, que ensordece el paisaje que acompaña a las nubes grisáceas.

Se siente a gusto consigo misma, es consciente de su presencia, el sosiego se apodera de ella.

Antaño desafió a las tormentas, se rebeló contra las imposiciones y las injusticas.

Hogaño sigue combatiendo.

Rampante, la energía por la columna progresa, el aire llena sus pulmones, la paz se hace presente, Amante cuidadora, domina sus pasiones y sus deseos, es conocedora de si misma, de su ser interior, posee una visión clara de la vida, sabe que lo que recibe es lo que da.

Los pulmones se vacían de nuevo, las emociones se acallan

Yama, le enseña el camino, la sabia Curandera se sabe consciente de su fragilidad que mediante un acto de alquimia transforma en amor incondicional.

Un velero bergantín se contempla en el horizonte, navega por un océano ya enmudecido. El cielo despejado es iluminado por el sol.

Hambrienta de luz, la mente abandonada contempla la ceremonia silenciada, la sensibilidad perceptiva se agudiza, de repente...

La sacerdotisa emite un sonido aprendidos en la Isla de la Sirenas.

Om

Mediante la eufonía se invoca la presencia y el poder de la madre.
Con certidumbre, un acto de fe y coraje, abre su ser a la Influencia Divina, dispuesta para la percepción del Poder Divino.

(...)

La Madre Diosa aporta su Fuerza y su Luz, que recibe con gratitud...

Consagrándose a lo Divino


La perspectiva decrecimentista

Andalucía Libertaria nº 6

Desde finales de los años sesenta, tanto des-de el movimiento ecologista como desde el mundo científico se viene advirtiendo que el crecimiento económico, mecanismo que sostiene la economía capitalista, debe tener un límite, pues limitado es el planeta en el que vivi-mos. A los llamamientos ecologistas y científicos, basados inicialmente en el deterioro medio am-biental, se sumaron veinte años después:  

1. La preocupación por los problemas deriva-dos del calentamiento global del planeta. 

2. La evidencia de una próxima crisis de recur-sos energéticos provocada por el agotamiento de los combustibles fósiles 

3. La vergüenza por el vacío ético de un sis-tema que provoca de forma exponencial des-igualdades y empobrecimiento a la par que una impresionante acumulación de riqueza y un im-presionante despliegue de consumo ostentoso en el occidente industrializado.

La izquierda transformadora ha alzado su voz con fuerza reclamando el fin de tanto disparate y apostando por una profunda transformación social bajo la premisa de que Otro mundo mejor es posible. 

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A este clamor se han sumado todas las fuerzas que defienden un sistema alternativo y que apuestan, desde diferentes perspectivas, por generar esa transformación, reclamada tam-bién desde un ámbito nuevo, el de los y las que defienden (defendemos) la necesidad de oponer políticas de decrecimiento a las políticas de creci-miento que justifican y sostienen el sistema.La perspectiva decrecimentista es una nueva perspectiva que viene a sumar, no a restar, ele-mentos de análisis a esa necesaria y posible trans-formación social. 

Desde el grupo “Decrecimiento en equidad” de Córdoba reclamamos un espacio para el análisis decrecimentista y un esfuerzo por admitir esta “diversidad” en los enfoques de la HOJA DE RUTA hacia otro mundo mejor posible. La ventaja que tiene la óptica decrecimentista es que es un “horizonte compartido”, ampliamen-te compartido, por diferentes movimientos que encuentran en esta óptica formulaciones comu-nes. Muchos de los agentes que se acercan a la perspectiva decrecimentista lo hacen porque encuentran planteamientos que les son familia-res pues, de una u otra manera, los han venido defendiendo desde sus respectivos ámbitos de intervención social.Otra gran ventaja de la perspectiva decre-cimentista es que permite ahondar con relativa facilidad en la formulación de los horizontes. 

A partir de una crítica feroz del sistema, su insoste-nibilidad, su falta de lógica, sus mentiras, sus con-tradicciones, su hipocresía, su crueldad, su ensa-ñamiento con los desposeídos y la amenaza que supone para la supervivencia de la civilización, es relativamente fácil descubrir, aplicando razo-namientos típicamente decrecimentistas, cómo queremos que sean nuestras ciudades, cómo nos moveremos dentro de ellas, cómo nos alimenta-remos, cómo será la producción y distribución de bienes y servicios, cómo será la producción y distribución de energía, cómo abordaremos la enseñanza, la sanidad, la cultura y el ocio. 

En el modelo decrecimentista el urbanismo, la arquitectura, la tecnología, estarán diseñados a la medida de las personas, no a la medida -como en la actualidad- de los rendimientos del capital. Las ciudades serán compactas, con plazas y espa-cios públicos (FOROS CÍVICOS) para ejercer como ciudadanos y ciudadanas. No estarán ocupadas con coches aparcados. Las calzadas serán estre-chas para que las ocupe el transporte público y las bicicletas. Las aceras serán anchas para que los peatones discurran cómodamente por ellas.Los barrios estarán vivos pues, al no existir grandes superficies comerciales, se habrá revita-lizado el comercio local. 

Éste ofrecerá productos de temporada, ecológicos, sin embalajes y traí-dos desde emplazamientos próximos. Se habrá recuperado la agricultura tradicional y se habrán recuperado las zonas rurales y los usos y costum-bres tradicionales. Se dará valor al conocimiento de artesanos, campesinos y productores en ge-neral.Los barrios -vivos- estarán dotados de servicios, de talleres en los que podremos reparar los bie-nes deteriorados, que estarán diseñados con ro-bustez, para ser duraderos.Todos estos brochazos que componen este collage de la sociedad decrecimentista son sim-ples pinceladas salidas, casi todas ellas, de las aportaciones de las personas que han participado en alguno de los numerosos talleres organizados por el grupo de “Decrecimiento en Equidad” de Córdoba. 

Todas estas ideas, sueños, visiones, es-peculaciones, son fruto de la creación colectiva, son el resultado del debate comunitario. Cuando la comunidad coge las riendas, produce esta ri-queza. Avanzar hacia una sociedad decrecimen-tista solo es posible si se libera el genio colectivo. La pregunta es, ¿cómo liberarlo? La respuesta la tenemos entre todos y todas, está en nuestras manos. Pasemos pues a la acción participando en alguna de las múltiples iniciativas que se vie-nen ensayando desde diferentes ámbitos antica-pitalistas.

La ecoaldea de Findhorn como ejemplo de decrecimiento

Antonio Luis Hidalgo-Capitán y Ana Patricia Cubillo-Guevara

Transmodernidad y transdesarrollo. El decrecimiento y el buen vivircomo dos versiones análogas deun transdesarrollo transmoderno.

La ecoaldea de Findhorn (Findhorn Ecovillage, 2015) es una comunidad local ubicada en The Park, una pequeña villa de la Bahía de Findhorn, anexa a la localidad de Findhorn, en el Consejo de Moray, junto a la costa nordeste de Escocia (Reino Unido). Esta ecoaldea es uno los diversos proyectos de la Fundación Findhorn (Findhorn Foundation, 2016), una asociación sin ánimo de lucro creada en 1972, a partir de la evolución de una comunidad intencional de carácterespiritual, fundada en 1962 en un parque de caravanas establecido junto a una zona arbolada en medio de unas dunas costeras. 

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El propósito de dicha entidad, que funciona como un consorcio de entidades sin ánimo de lucro,es ayudar a desplegar una nueva conciencia humana y crear un futuro positivo y sostenible. Así, bajo el impulso de dicha fundación, en 1985 surgió la ecoaldea de Findhorn, una ecoaldea transnacional en la que residen de manera permanente unas 300 personas de diferentes edades y nacionalidades, más otros 100 residentes temporales que van cambiando continuamente. Sin embargo, la comunidad de Findhorn es hoy día más amplia que la ecoaldea, ya que de ella forman parte otras muchas personas vinculadas con la fundación, pero que residen en otras localidades cercanas (Findhorn, Kinloss, Forres, la isla de Iona, la isla de Erraid...). Y a esta comunidad se suman también cada año miles de visitantes que participan de la vida comunitaria(Sjan-Bijman, 2012).

Con una fuerte inspiración espiritual, biocéntrica y holística, propia del ecologismo profundo, esta comunidad considera que la sociedad occidental vive inmersa en una profunda crisis social y ambiental de la que sólo se puede salir por medio de una transición socioecológica, viviendo en armonía con uno mismo, con la comunidad y con la naturaleza; y ellos tratan de hacerlo en su ámbito local de actuación, y bajo una fuerte inspiración espiritual, por medio de su proyecto de ecoaldea. 

La comunidad de Findhorn defiende una vida sencilla basada en la satisfacción de sus necesidades materiales e inmateriales, tratando de ser los más autosuficientes posible, en términos alimenticios y energéticos, y de generar el menor impacto ambiental posible; y ello les ha llevado a desarrollar diferentes proyectos de economía sostenible, propios de los planteamientos del decrecimiento. 

Por un lado, para satisfacer sus necesidades materiales en armonía con la naturaleza, la ecoaldea ha desarrollado una serie de sectores clave. Así, ésta produce alimentos frescos para el autoconsumo por medio de cultivos de agricultura ecológica basada en criterios orgánicos y biodinámicos; ha construido ecológicamente sus viviendas y espacios comunes, utilizando materiales naturales y buscando la mayor eficiencia energética posible; y ha desarrollado un sistema de producción de energías renovables, solar y eólica, para el autoconsumo, reduciendo con ello al mínimo el consumo de combustibles fósiles, además de desarrollar también un sistema de suministro de energía y agua; también ha creado su propio sistema de tratamiento de aguas residuales y de reciclaje integral de residuos, y hasta un proyecto de restauración forestal, siendo además la bicicleta el principal medio de transporte utilizado para trayectos cortos. Todo ello ha permitido que la ecoaldea se haya convertido en la localidad con la menor huella ecológica de la sociedad occidental, demostrando con ello que la sostenibilidad ambiental de los asentamientos humanos es posible. 

Por otro lado, para satisfacer sus necesidades materiales en armonía con la comunidad, ésta se nutre del trabajo voluntario de sus miembros, además del trabajo profesional del personal de la fundación, el cual percibe el salario mínimo interprofesional del Reino Unido, o bien alojamiento en la ecoaldea más una pequeña asignación económica (inferior a dicho salario). La fundación, a través de un conglomerado empresarial, es también la propietaria de las viviendas de la ecoaldea, de la tierra de cultivo y de diversas empresas, lucrativas y no lucrativas, destinadas a la prestación de servicios para y desde la comunidad. 

La producción de alimentos frescos para el abastecimiento de la ecoaldea se realiza por medio de un sistema de agricultura comunitaria y ecológica, siendo complementado con otros alimentos de productores locales obtenidos también bajo principios de agricultura ecológica. Una parte de dicha producción se destina al autoconsumo comunitario y otra se comercializa por medio de una empresa de comercio justo. Además, en la ecoaldea existe una moneda comunitaria, el eko, emitida por una entidad local de intercambio, que funciona como un banco ético;dicha entidad capta libras de sus clientes y las intercambia por ekos,para que éstos los usen en la ecoaldea, y utiliza las libras captadas para financiar proyectos comunitarios. Y todo ello contribuye a que en la ecoaldea existan altos niveles de equidad social.

 Respecto del mercado, éste desempeña un papel complementario para la ecoaldea, ya que de él obtienen todos los bienes y los servicios necesarios que aún no han podido ser generados en ella. Para poder adquirir dichos bienes y servicios, tanto la fundación de manera colectiva, como sus miembros de manera privativa, obtienen ingresos de la prestación de sus servicios hacia fuera de la comunidad, en especial por medio de entidades no lucrativas, aunque no de forma exclusiva, que prestan servicios educativos, culturales, turísticos o de consultoría en arquitectura e infraestructuras ecológicas, entre otros. Y esta combinación de actividades económicas sitúa a dicha ecoaldea como un buen ejemplo de praxis del postcapitalismo.

 Además,para satisfacer lasnecesidades de sus miembros en armonía con ellos mismos en la ecoaldea existen proyectos educativos para niños y jóvenes y de salud holística, así comouna serie de servicios de comunicación social, como son una página Web, un canal de Youtubey redes sociales de Facebooky Twitter, junto con una serie de empresas y entidades (imprenta, editorial, servicios informáticos...) dedicadas a la divulgación de los valores y las prácticas de dicha comunidad, que también sirven de vías para captar recursos externos através del mercado.  

Todas estas actividades vienen además orientadas por la espiritualidad de la comunidad de Findhorn, que, aunque respeta y promueve la espiritualidad de las confesiones religiosas mayoritarias y de algunas confesiones minoritarias, posee una espiritualidad propia, desarrollada por los fundadores de la misma y basada en: la comunicación permanente con la fuente de la sabiduría que es la naturaleza; en la cocreación con la naturaleza; y en el servicio al mundo. La espiritualidad de esta comunidad se fundamenta en la creencia de que todos los seres de la naturaleza tienen alma einteligencia, es decir, todos tienen espíritu (los Devas), desde el planeta entero (Gaia), hasta las nubes, el viento o los vegetales; y si se consigue conectar conellos por medio de la meditación, éstos enseñarán lo que se debe hacer para poder crear todo lo necesario para la subsistencia en armonía con la naturaleza. Y este tipo de creencias contribuyen también a satisfacer sus necesidades inmateriales.

Respecto de las relaciones de género enla ecoaldea de Findhorn, éstas se basan en una indefinición de los roles de género, dada la gran influencia que el ecofeminismo ha tenido en la conformación de la identidad de Fundación Findhorn. Todas las funciones sociales ypolíticas en la ecoaldea son asumidas libremente por hombres y mujeres en función de sus capacidades, intereses, preferencias y necesidades de la comunidad, sin que el género sea un elemento determinante de las mismas. Además, existen empresas de servicios educativos especializadas en la formación en materia de género.

 Por lo que se refiere al funcionamiento político de la ecoaldea, ésta es un proyecto de la fundación y, como tal, está dirigido por un equipo de nueve personas, conformado por hombres y mujeres ydesignado por dicha entidad. Mientras que la comunidad, que está representada por la Asociación Nueva Comunidad de Findhorn, agrupa a todas las personas y entidades vinculadas con la fundación (unas 500 personas y unas 35 entidades), se reúne mensualmente para decidir sobre los asuntos relevantes que les afectan y cada año elige un consejo voluntario y dos coordinadores-auditores, que dirigen el día a día de la comunidad; dicha asociación es el corazón de la fundación y en ella se deciden, por medio de procesos de participación, todos los aspectos de la vida comunitaria. Sin embargo, el motor económico de la fundación es el conglomerado empresarial Nuevos Rumbos de Findhorn, que agrupa a todas las empresas lucrativas y no lucrativas en las que participa la fundación, y que prestan servicios para o desde la ecoaldea o para otros proyectos comunitarios vinculados. 

Además, la ecoaldea pertenece a la Red Global de Ecoaldeas y la fundación está reconocida como ONG Asociada al Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas, lo que constata su fuerte implicación con los movimientos sociales transnacionales.Y convienenoolvidar, que la Fundación Findhorn, como responsable del proyecto de la ecoaldea de Findhorn, una de las primeras ecoaldeasdel mundo, fue la entidad impulsora y una de las fundadoras de la Red Global de Ecoaldeas (GEN) en 1995 en Findhorn, así como la organizadora en 2015 del GEN+20 Summit(Findhorn Foundation,2016). 

Todos estos elementos ponen de manifiesto que la ecoaldea de Findhorn es un buen ejemplo de la praxis del transdesarrollo, en su versión decrecimiento, como paradigma transmoderno de bienestar.

Feminismo y decrecimiento: puntos en común, posibilidades de encuentro

Marta Tudela Torres - El Col·lectiu d’Estudis sobre Cooperació i Desenvolupament

Feminismo y decrecimiento:puntos en común,posibilidades deencuentro

El decrecimiento es una corriente de pensamiento crítica con el funcionamiento y el sustento ideológico del actual sistema capitalista mundial heredera de visiones críticas que se han ido consolidando desde hace años desde diferentes sectores. Estas críticas han estado centradas no sólo en los perversos efectos sociales y medioambientales del sistema capitalista, sino también en la dañina “alternativa” del desarrollo humano sostenible. Esta segunda versión de cara lavada del crecimiento capitalista, resulta una trampa semántica, al constituirse en un espacio conceptual en el que increíblemente confluyen empatías del Norte y del Sur, de propietarios de multinacionales y de comunidades locales donde se ubican, de Gobiernos y ONGs. Y es que en la práctica, décadas de políticas de desarrollo no sólo no han conseguido detener la pobreza económica sino que han ofrecido la excusa perfecta para el mantenimiento a gran escala de la desigualdad, la injusticia y los niveles de sobreexplotación del planeta. Y la respuesta de los organismos internacionales no ha sido otra que aumentar la dosis de las mismas políticas generadoras de estos problemas. 

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Ante este panorama, se alzan las voces que defienden que es imposible continuar manteniendo un sistema que necesita de un crecimiento constante basado en el agotamiento de los recursos naturales finitos del planeta. Un sistema que tiene como valor supremo el progreso, que prioriza todo aquello relacionado con la producción e invisibiliza y desconsidera lo que no está dentro de esta esfera. Una idea de progreso que es etnocentrista, porque parte de la experiencia de occidente y porque no es compartida(ni siquiera en muchas ocasiones entendida) desde otras culturas que están orientadas al pasado ya que es el único punto de partida realmente conocido. 

Pero no sólo debemos romper con la idea del crecimiento ilimitado, sino que se hace necesario decrecer enlos niveles de producción y consumo innecesarios. Esta propuesta da el mayor protagonismo al Norte que está sobrecreciendo por encima de la capacidad de carga de la tierra. Es decir, frente la propuesta desarrollista del paradigma de desarrollo sostenible que busca aplicar la receta de crecimiento de los países occidentales a los países del Sur, el decrecimiento propone, no sólo no hacerlo, sino aplicar todos los objetivos de transformación y cambio a nuestras sociedades ricas, las verdaderas responsables del agudo desequilibrio social y medioambiental que afecta el planeta. Este giro de la atención del Sur al Norte como lugar donde resolver los problemas de la globalización significa también la eliminación de los tintes neocolonizadores atribuibles a buena parte de la práctica de la cooperación al desarrollo actual. En realidad, desde este paradigma se dice que el Norte tiene una deuda ecológica con el Sur, por todo el gasto desorbitado que ha realizado y realiza y supera los niveles que debería tener para ser asumido por el planeta. 

Frente a los supuestos de la globalización capitalista patriarcal se hace necesaria la descolonización del imaginario, romper con el consumo continuado como fuente de felicidad e inventar una nueva lógica social basada en la revalorización de los aspectos no económicos de la vida, dotar de protagonismo a las relaciones sociales, verdaderas generadoras de la felicidad humana, antes que la confianza en la maquinaria económica para tal finy aplicar las 6 R: reevaluar (reconsiderar los valores en los que creemos); reestructurar (adaptar el aparato de producción y las relaciones sociales en función del cambio de valores); redistribuir (reparto de riquezas y del acceso al patrimonio natural); reducir (disminuir el impacto sobre la biosfera de nuestros modos de producción y de consumo); reutilizar (en lugar de tirar los aparatosy bienes de consumo) y reciclar (los desechos incomprimibles de nuestra actividad).


Si nos situamos en la óptica del pensamiento feminista nos resultan familiares varios aspectos de la crítica y reivindicaciones decrecentistas. En primer lugar, ambos paradigmas parten del esfuerzo de construir un nuevo modelo de análisis de la realidad a partir del cuestionamiento de los supuestos establecidos por la lógica capitalista patriarcal. Y así como las feministas echaron mano de la deconstrucción como técnica para desmontar esos supuestos, desde el decrecimiento se habla de la descolonización del imaginario en un sentido similar. Esta descolonización implica la asunción de nuevos valores alternativos a los dominantes, que implicarían una revolución cultural: altruismo Vs. egoismo, cooperación Vs. competición, vida social Vs. consumismo, local Vs. global, calidad Vs. cantidad y productivismo, solidaridad y responsabilidad Vs. individualismo, etc. 

Así mismo,feminismo y decrecimiento han sabido vincular el análisis y la crítica sistémica a la acción personal, de manera que “lo personal es político” bien podría ser un slogan asumido dentro del análisis decrecentista. De esta manera, ambos paradigmas comparten el ser un pensamiento, una práctica y una ética. Ello les da una potencialidad de desenmascaramiento de opciones enajenadoras o imperialistas que eluden la responsabilidad personal o buscan el adoctrinamiento de terceros/as. 

Relacionado con lo anterior, feminismo y decrecimiento también comparten el tener carácter de movimiento social.Desde el compromiso individual a la acción política enforma de protestas o acciones, pasando por modelos de autogestión como las cooperativas de consumidores/as. Ahora bien, es necesario destacar aquí que el decrecimiento “no consiste en un concepto o un programa definido para la construcción de alternativas a las sociedades de crecimiento. Se trata más bien de un lema aglutinador frente a la imposibilidad del crecimiento y a la insostenibilidad denuestro modelo de desarrollo”. En este sentido, la agenda feminista históricamente ha sido mucho más dirigista hacia reivindicaciones concretas y promovidas ampliamente por todo el movimiento (desde el voto hasta el aborto, pasando por la reivindicación del trabajo doméstico, etc.).

En definitiva, feminismo y decrecimiento, son paradigmas que realizan una crítica de raíz de la lógica capitalista androcéntrica imperante y proponen una alternativa más justa,organizada a partir de un nuevo centro más adaptado a las necesidades reales  de todas las personasque conforman la sociedad. El decrecimiento aboga porque este centro lo ocupen las relaciones sociales,es decir, las personas,cosa que  está en clara sintonía con las históricas demandas feministas de visibilizar las contribuciones de las mujeres a la reproducción y el cuidado de la vida y en la crítica de que todo el protagonismo lo adquiera exclusivamentela esfera de la producción.En esta misma línea además, desde la visión decrecentista se propone el replanteamiento del lugar central del trabajo en nuestras vidas, dando el tiempo necesario a la vida contemplativa y la actividad desinteresada y lúdica.

Más allá de los puntos en común que han sido señalados entre ambas corrientes de pensamiento, cabe hacer un último alegato que condense las bondades de una influencia mutua de ambos pensamientos. En primer lugar, el decrecimiento abre un espacio teórico de profundización de las contradicciones del sistema capitalista patriarcal interesantes de completar a la luz de la teoría feminista, de manera que la premisa decrecentista de poner las relaciones sociales en el centro del análisis podría verse beneficiada del aporte feminista y a su vez, la teoría feminista, podría enriquecerse con unos planteamientos novedosos y más sensibles a priori a las necesidades de lateoría de género. Igualmente,la búsqueda de acciones conjuntas de ambos movimientos sociales o en su defecto, la suma de las actuaciones conobjetivos comunes que ya se están haciendo desde ambos frentes, supondría un mayor impacto en la construcción de una alternativa al sistema capitalista patriarcal,que en definitiva es lo que se pretende desde ambas corrientes.

Bibliografía:

Latouche, Serge: “Sobrevivir al desarrollo”, Ed. Icaria, Barcelona, 2004.

Bosch. A, Carrasco, C., Grau, E.: “Verde que te quiero violeta”, 2005.-Ecologistas en acción: “Tejer la vida en verde y violeta. Vínculos entreecologismo y feminismo”, 2008.

Herrero, Y.: “Ecofeminismo, una propuesta de transformación para un mundoque agoniza”, 2003.

Mellor, M.: “Feminismo y ecología”, Siglo XXI editores, México DF, 2000.

Mosangini, G: “Decrecimiento y cooperación internacional”, publicado enwww.rebelion.org, 2007.