¿Cómo articular el confederalismo democrático en el Estado español?

El rincón de Martinico

De los pies a la cabeza para prevenir gigantes con pies de barro

Nuestra historia pasada junto con la más reciente, nos invita a analizar y a teorizar sobre formas económicas, sociales y de organización política alejadas de las actuales.

Lo ocurrido en la Unión Soviética, las diferentes revoluciones marxistas en Sudamérica, la trayectoria política y estratégica de los partidos comunistas occidentales y no occidentales, junto con el fracaso de fórmulas mixtas como Syriza, nos sitúa en un contexto perfecto para articular alternativas al capitalismo desde otras ópticas.

Estas alternativas, deben partir a mi entender desde estructuras cercanas y de firme carácter asambleario; estas estructuras deben ser municipales y muncipalistas, es decir, deben entender la acción política desde parámetros locales y comarcales, enfocando la acción política en la coyuntura global.

Son varias las referencias tanto estatales como internacionales que nos ofrecen muletas en las que apoyarnos en cuanto a modelos político-organizativos post-capitalistas; por ejemplo, a nivel estatal podemos hablar de la gestión colectiva de terrenos ( dehesas boyales) o del concejo abierto. Ahora bien, si abrimos el mapa y miramos al horizonte internacional, encontraríamos referentes como los caracoles zapatistas o el confederalismo democrático kurdo, es este último concepto que bebe de la ecología social la alternativa que sintetiza todo lo anterior como significante, y que se encuentra abierto como significado a seguir creciendo cualitativamente; me explico, el confederalismo democrático es un concepto permeable que se nutre de las ideas libertarias y decrecentistas ,siendo capaz de cohabitar él mismo, con movimientos post-petróleo como el de transición ,al igual, que con corrientes marxistas no autoritarias que rompen con conceptos como el del “partido único”o el de el “estado orgánico”.

Es bastante importante mencionar que el confederalismo democrático no rehúsa de las estructuras organizativas, si no que lo que pretende por el contrario, es la democratización de las mismas, rompiendo, con la burocratización y verticalidad que nos impone el Estado-Nación actual.

Posibilidades del Confederalismo Democrático en el Estado Español; teoría y práctica

Obvio es que de la teoría a la práctica hay un gran trecho, y este trecho de lo teórico a lo práctico, es en lo que más han fallado las alternativas no capitalistas contrarias al marxismo autoritario. Por ello, en estas líneas intentaré esbozar de manera sencilla y muy sintética, en que consistiría la aplicación de la propuesta ecosocial que representa el confederalismo democrático para los pueblos del Estado español.

Lo positivo y singular del confederalismo democrático es que no es una receta genérica que no tenga en cuenta la idiosincrasia de los pueblos, si no que por el contrario, es una alternativa política, social y económica que se puede aplicar desde diferentes escenarios, escenarios, que se pueden complementar si se dan las circunstancias oportunas .

El municipalismo es una herramienta fundamental con la que podemos plantear el abordaje de las estructuras municipales con plataformas políticas locales; esta estrategia, tendría por objetivo difundir fuera del “guetto” la causa ecosocial, además, de trabajar por la democratización (en la medida de lo posible) de las instituciones locales, promoviendo la autoorganización popular y el asociacionismo autogestionado e independiente de partidos políticos tradicionales y con estructuras jerárquicas, todo ello, mediante la creación de Centros Sociales de Participación Ciudadana gestionados de manera mixta por personal municipal y colectivos vecinales.

Cierto es, que esta fórmula puede ser cuestionada legítimamente, pero no por ello, debemos dejar de estudiar todas las vías para construir una alternativa real al capitalismo y a las estructuras verticales político-organizativas. Decir también, que desde el municipio se gestaron revoluciones sociales como la de los Comuneros de Castilla o la de los artesanos de Lieja.
Otros ejemplos prácticos para la construcción de la filosofía confederal-ecodemocrática pueden ser los siguientes:

La creación de asociaciones vecinales de carácter crítico que se inserten en las estructuras municipales, los huertos urbanos de gestión colectiva, los centros sociales autogestionados, las plataformas civiles en favor de los derechos sociales, el trabajo y la labor que llevan a cabo sindicatos y proyectos políticos rupturistas a nivel estatal, etc.

En fin, esto no es más que un pequeño boceto de lo que puede ser un bonito cuadro que pintemos desde abajo entre todas y para todos.

 La única manera de presentar una alternativa a la verticalidad y centralización de los Estados-Naciones radica en la construcción de una alternativa rupturista y a la vez pragmática, desde abajo y con la ecología social como punta de lanza; “La mayor virtud de un agente de cambio reside en la paciencia y el tesón”

1 comentario:

  1. Buen artículo social,ecologista y político de reflexiones y acciones necesarias,pendientes en la necesidad de nuevos e importantes procesos CONSTITUYENTES sustitutivos de la "caduca" Constitución de 1978...!!

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