La apuesta por el decrecimiento


La apuesta por el decrecimiento.
¿Cómo salir del imaginario dominante?.
Serge Latouche

El término “decrecimiento” suena a desafío o a provocación, aunque seamos conscientes de que un crecimiento infinito es incompatible con un mundo limitado. El objeto de esta obra es demostrar que, aunque un cambio radical es una necesidad absoluta, optar voluntariamente por una sociedad de decrecimiento es una apuesta que vale la pena intentar para evitar un retroceso brutal y dramático.

Se trata de una propuesta necesaria para reabrir el espacio de la inventiva y de la creatividad del imaginario bloqueado por el totalitarismo economicista, desarrollista y adepto al progreso. Es evidente que dicha propuesta no tiene como objetivo una subversión caricaturesca que consistiría en proclamar el decrecimiento por el decrecimiento. Este propósito sólo sería posible en una “sociedad de decrecimiento”, es decir, en el ámbito de un sistema basado en otra lógica.

Y queda lo más difícil: ¿Cómo se puede construir una sociedad sostenible, también en el Sur? Son necesarias diversas etapas: cambiar valores y conceptos, cambiar de estructuras, relocalizar la economía y la vida, revisar nuestros modos de uso de los productos, responder al desafío específico de los países del Sur. Y finalmente, hay que asegurar la transición de nuestra sociedad de crecimiento a la sociedad de decrecimiento mediante las medidas apropiadas.
El decrecimiento es una apuesta política y estará presente, con seguridad, en los futuros debates electorales.

Serge Latouche es licenciado en ciencias políticas, filosofía y ciencias económicas. Profesor emérito de economía de la Universidad Paris-Sud (Orsay), es especialista en relaciones económicas y culturales Norte-Sur y en epistemología de las ciencias sociales. Es también autor de Sobrevivir al desarrollo.

2 comentarios:

  1. La búsqueda de el desarrollo es el pretexto ideal para los recortes presupuestales que caracterizan al neoliberalismo; se tiene que pensar de otra forma el crecimiento económico, con otros parámetros, muy distintos a los que los economistas tradicionales usan para medir el funcionmiento de los sistemas 'socio-económicos’.

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  2. El problema no es salir "del imaginario dominante" sino de las élites dominantes y sus esfuerzos para hacernos decrecer a base de crecer ellos mismos.
    Salud!

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