Sin Estado, sin escritura, sin historia

Las sociedades arcaicas están determinadas negativamente, por sus carencias: sin Estado, sin escritura, sin historia, sin mercado... Y se las determina en lo económico: con economía de subsistencia porque están ocupadas en la sobrevivencia.

La “miseria de los salvajes”: su inferioridad técnica.


Pero si el equipamiento tecnológico se mide por la capacidad de satisfacer las necesidades de la sociedad, lo que sorprende de las sociedades antiguas es la riqueza, la imaginación, la fineza de su actividad técnica, y la eficacia de sus herramientas.

Dos axiomas guían a la sociedad occidental: el trabajo y la sombra protectora del Estado

Las investigaciones confirman que el tiempo de trabajo en las sociedades de economía de subsistencia es inferior a cuatro horas diarias. Siempre es por la fuerza que los hombres trabajan más allá de sus necesidades. Esta fuerza está ausente en el mundo primitivo; su ausencia define la naturaleza de estas sociedades.

Las sociedades primitivas son sociedades de rechazo al trabajo. Para el hombre salvaje, la actividad de producción está medida por las necesidades energéticas. Asegurada la satisfacción de las necesidades nada podría incitar a desear producir más, a alienarse en un trabajo sin destino, si ese tiempo puede ser para el ocio, el juego, la guerra o la fiesta.

Hay que preguntarse por qué se produce, en una sociedad primitiva, el reparto de hombres en dominantes y dominados. ¿Cuál es el motor del Estado?. Su aparición confirmaría la legitimidad de una propiedad privada surgida previamente; el Estado sería el representante y el protector de los propietarios.

En la sociedad primitiva, por esencia igualitaria, los hombres son dueños de su actividad, de la circulación de los productos de esa actividad, actúan sólo para ellos mismos; si la sociedad primitiva no deja lugar al deseo de sobreabundancia. ¿Qué revolución hizo que surgiera el Déspota, que ordena a los que lo obedecen?.

Para saber más: La sociedad contra el Estado. Pierre Clastres. 1974 (Extracto)

Para saber más: El origen del Estado

Para saber más: El primer Estado: Sumer

1 comentario:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar