Fragmentos de Friedrich Nietzsche

"La humanidad no representa una evolución hacia algo mejor, o más fuerte, o más alto, al modo como hoy se cree eso. El ‘progreso’ es meramente una idea moderna, es decir una idea falsa. El europeo de hoy sigue estando, en su valor, profundamente por debajo del europeo del Renacimiento; una evolución posterior no es sin más, por necesidad cualquiera, una elevación, una intensificación, un fortalecimento.”

El anticristo.


“... la ciencia, aguijoneada por su vigorosa ilusión, corre presurosa e indetenible hasta aquellos límites contra los cuales se estrella su optimismo, escondido en la esencia de la lógica. Pues la periferia del círculo de la ciencia tiene infinitos puntos, y mientras aún no es posible prever en modo alguno cómo se podría aluna vez medir completamente el círculo, el hombre noble y dotado tropieza de manera inevitable, ya antes de llegar a la mitad de su existencia, con tales puntos límite de la periferia, donde su mirada queda fija en lo imposible de esclarecer. Cuando aquí ve, para su espanto, que, llegada a estos límites, la lógica se enrosca sobre sí misma y acaba por morderse la cola –entonces irrumpe la nueva forma de conocimiento, el conocimiento trágico, que, aun sólo para ser soportado, necesita del arte como protección y remedio.”

El nacimiento de la tragedia.



“Hay un solo mundo, y es falso, cruel, contradictorio, corrupto, sin sentido... Un mundo hecho de esta forma es el verdadero mundo... Tenemos necesidad de la mentira para vencer a esta ‘verdad’, es decir para vivir... La metafísica, la moral, la religión, la ciencia... son tomadas en consideración como diversas formas de mentira: con su ayuda se cree en la vida ‘la vida debe inspirar confianza’: el deber, planteado en estos términos, es inmenso. Para cumplir con él, el hombre debe ser por naturaleza, una artista... Metafísica, moral, religión, ciencia, no son más que criaturas de su voluntad de arte...”

Fragmentos póstumos. La voluntad de poder como arte.


“¿Cuál puede ser nuestra única doctrina?. Que al ser humano nadie le da sus propiedades, ni Dios, ni la sociedad, ni sus padres y antepasados, ni él mismo (el sinsentido de esta noción que aquí acabamos de rechazar ha sido enseñado como ‘libertad inteligible’ por Kant, acaso ya también por Platón). Nadie es responsable de existir, de estar hecho de este o de aquel modo, de encontrarse en estas circunstancias, en este ambiente. La fatalidad de su ser no puede ser desligada de la fatalidad de todo lo que fue y será.

El no es la consecuencia de una intención propia, de una voluntad, de una finalidad, con el no se hace el ensayo de alcanzar un ‘ideal de hombre’ o un ‘ideal de felicidad’, o de un ‘ideal de moralidad’, es absurdo querer echar a rodar su ser hacia una finalidad cualquiera. Nosotros hemos inventado el concepto ‘finalidad’: en la realidad falta la finalidad...”

El crepúsculo de los ídolos.

Para saber más: Nietzsche

2 comentarios:

  1. Algo habrá que nos eleva hacia la creencia. Ésto es algo que no podemos conocer ( Wittgenstein).

    Es el milagro del ser humano, su dignidad.

    Me quedo con mi Kant, y más después de haber leído " La religión bajo los límites de la mera Razón ".

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  2. Anónimo1:26 p. m.

    No creo que Nietzsche esté criticando tanto el hecho de la creencia como el de la religión, especialmente la cristiana y el sistema de valores que ésta sustenta. En mi opinión su crítica es tan feroz como sencillamente magistral.

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