Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI?




Frente a la tendencia generalizada de interpretar el periodo del Tercer Reich como una excepcionalidad histórica, como un tumor crecido en el corazón de la civilizada sociedad occidental, este ensayo rastrea los fundamentos ‘científicos’ y ‘filosóficos’ así como el ambiente social en los que se cimentó el engrudo teórico del nazismo y avisa de su pervivencia en el seno de la sociedad contemporánea.

Que el Tercer Reich formaba parte de una tendencia evolutiva que surge como muy tarde con la secularización, la industrialización y el auge del ‘factor productivo ciencia’.

Que al hilo de esta tendencia aparece un nuevo interrogante que no se debatió hasta el siglo XX como predicament of mankind, como ‘dilema de la humanidad’, y que en el siglo XXI se convertirá en una cuestión existencial irrefutablemente concreta: la cuestión de las condiciones que requiere la continuidad de nuestra especie en un planeta limitado.

Que Hitler intentó anticiparse a este interrogante y que trató de darle respuesta a través de un programa asesino que ejecutaría un pueblo superior y que pretendía apoyarse en un ‘reino de mil años’, es decir, en un lapso marcado no por la historia humana sino por el devenir natural.

Que además mediante la aniquilación de la cultura judeocristiana y sus derivados seculares trató de dar a este programa la necesaria sanción social.

Que, por otra parte, este programa prometía al pueblo superior el poder y bienestar a través de una agresión permanente, al tiempo que contrarrestaba la limitación de los recursos del planeta mediante el correspondiente sometimiento y diezmo de los pueblos esclavos

Que esta tétrica lógica aportó mucho a la capacidad de imposición de las ideas nazis, puesto que desde hacía generaciones la crítica de la civilización de los alemanes (y no sólo ésta) había pasado a esgrimir argumentos y estados de ánimo romántico conservadores a posturas propias del biologismo y del socialdarwinismo, o al menos se vio reforzada por éstos.

Que sería una ingenuidad imperdonable presuponer que las próximas décadas y generaciones no pudieran revivir dicho programa, purgado de su craso diletantismo y revestido de un brillo y vocabulario científico.

Para saber más: Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI?. Hitler como precursor. Carl Amery. 1998.

3 comentarios:

  1. Anónimo8:17 p. m.

    Cualquier escenario de aniquilación es posible, si se dan una o varias de las premisas necesarias.

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  2. Anónimo8:17 p. m.

    Cualquier escenario de aniquilación es posible, si se dan una o varias de las premisas necesarias.

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  3. CresceNet1:58 p. m.

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