El movimiento por el decrecimiento: ¿Una alternativa a la crisis sistémica?


Introducción. Una solución distinta a las propuestas hasta ahora.

La actual crisis sistémica financiera, que afecta a un gran número de países occidentales consecuencia en gran medida del abuso de su capacidad de endeudamiento, es combatida de varias formas pero por lo general siguiendo unos mismos patrones2. Básicamente, las alternativas que hasta ahora se vienen presentando y defendiendo son, la elección entre unas políticas macroeconómicas regresivas de corte neoliberal y un programa económico expansivo de tipo keynesiano.

Con el desarrollo de este artículo pretendo exponer y contrastar la hipótesis según la cual el cuerpo teórico que ofrece el movimiento por el decrecimiento sería la única alternativa económica y social viable, y así analizar sus argumentos y propuestas con el fin de valorar si suponen una alternativa frente a aquellas dos teorías principales. El movimiento por el decrecimiento parte de la base de que cualquier sistema económico que no sea sostenible es inviable y se sustancia en la no contradicción de principios tan aceptados como los de la termodinámica.

Esta sospecha de la insostenibilidad del sistema actual ya es apuntada incluso por algunas instituciones internacionales que animan a buscar soluciones distintas a las que se vienen proponiendo a los problemas que acontecen en el seno de la Unión Europea3.

A lo largo de este artículo se pretende estudiar el origen, la concreción, la cohesión y la viabilidad de las propuestas así como las principales críticas al movimiento por el decrecimiento. Para ello se estudiarán las tesis defendidas por sus principales proponentes así como a autores que han defendido o defienden patrones similares de desarrollo pese a no autodenominarse como pro-decrecentistas. Por supuesto también se contrastarán las críticas de sus principales detractores. Por último, también se va a exponer la situación y su previsible desarrollo tanto en España como Francia en el contexto de la Unión Europea.

La hipótesis a contrastar parte de la idea de que las principales teorías económicas que se han llegado a aplicar a lo largo del siglo XX y que se fundamentan en la esperanza en un crecimiento futuro, han llegado a poder tener éxito gracias a la inestimable ayuda de un factor: los hidrocarburos fósiles, sin los cuales pocas posibilidades habría del incremento de la actividad económica.

Además, como apunta Luis González, “el crecimiento no es una consecuencia posible de este sistema: es una condición indispensable para que funcione. Si la economía capitalista deja de crecer, se colapsa” (González, 2011:231). La situación de crisis financiera que vivimos sería por lo tanto parte de este desmoronamiento del sistema consecuentemente.

Aunque el movimiento por el decrecimiento por lo general empieza a contar con una aceptación social y académica significativa, el debate sobre el mismo está en sus primeros estadios y no puede decirse que su presentación se haya logrado al menos como alternativa real. Ésta conllevará muy probablemente una respuesta firme del sistema capitalista como más tarde expondré.

La defensa de este sistema económico-social, de poder llevarse a cabo, exigiría una revolución integral de muchos de los fundamentos de la sociedad tal y como la conocemos hoy. Un análisis de esos cambios y los obstáculos que tendrían que enfrentarse, así como de la velocidad idónea para ir adoptando estas medidas, se va a desarrollar a lo largo del artículo.

El método elegido para hacer el seguimiento y estudio de las propuestas hasta ahora existentes en torno al decrecimiento será principalmente la revisión bibliográfica de algunos de los autores más destacados en el tema (Latouche, Gorz, Taibo o Ridoux) y de los que, aun no denominándose pro-decrecentistas, defienden medidas o planteamientos económicos y sociales parecidos (Rodrigo Mora, Viveret).

Varios de los artículos que analizo recogen las principales críticas a este movimiento y en cierta medida la queja de su poco desarrollo, consecuencia a su vez de la incipiente dedicación académica al decrecimiento o a su crítica. Es verdad, en todo caso, que en fechas recientes están apareciendo publicaciones más generalistas que recogen los principales rasgos del movimiento por el decrecimiento. Así mismo,la aparición de un partido político en Francia, organizaciones en Cataluña (Xarxa pel Decreixement), varias páginas y las redes sociales en Internet están contribuyendo a su difusión.

Lo incipiente de este movimiento y el direfente grado de desarrollo del mismo hace difícil una comparación pormenorizada entre dos Estados. Por esto, principalmente se van a estudiar las respuestas sociales, políticas y académicas que se empiezan a concretar y su previsible desarrollo así como los principales problemas que se empiezan a encontrar. Es decir, se procurará al menos un “análisis asimétrico”.

El estudio de los autores que dieron origen a las ideas matrices del movimiento aparecerá también a lo largo del artículo para fundamentar el desarrollo de las teorías pro-decrecentistas, los obstáculos que están encontrando para imponerse y la validez de aquellas ideas en el mundo actual.

Con el desarrollo de este trabajo se pretende también la comprobación de alguna de las hipótesis que se plantean en varios artículos por algunos autores para contrastar su validez. Para esto se utilizarán datos obtenidos a partir de fuentes estadísticas y de instituciones internacionales. En definitiva, lo que se pretende es un análisis de coherencia del movimiento prodecrecentista en cuanto a la teoría que lo sustenta y a su aplicabilidad especialmente en España y en Francia.

1 comentario:

  1. Anónimo4:16 p. m.

    El texto completo del artículo está en el número 2 de la revista Clivatges de Universidad de Barcelona

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