Palabras casi península

Julio García Camarero


Últimamente he hecho un interesante descubrimiento, el de algo que he dado en llamar “palabras casi península”. Resultan ser palabras que como las penínsulas geográficas terminan en un sufijo muy parecido a istmo… es decir en el sufijo –ismo… casi istmo. Podemos considerar dos clases de “palabras casi península”
 
a. “Palabras casi península” de acción o de actitud. Suelen ser palabras que vienen de la derivación de una determinada actitud o acción ante la vida, pero a las que se suele aplicar el sufijo –ismo. Podemos poner algunos ejemplos: consumo à consum-ismo; producciónà porductiv-ismo; autoà aut-ismo (muy poco utilizada, pero debería usarse más por que nos informa sobre dos características del aut-ismo o del de autista: obseso del coche, del auto, que deriva en una personalidad autista); etc.

En este tipo de palabras casi península de acción o de actitud, podemos describir, aunque sea brevemente, su comportamiento y características en algunos ejemplos.
Por ejemplo, el consumo podemos considerarlo como el abastecimiento y la asimilación de algún producto, físico o intangible, que es necesario para mantener una buena calidad de vida humana. Y el consumismo consiste en su correspondiente –ismo, significa un desorbitado consumo de cosas innecesarias el cual es, en la mayor parte de los casos, degradante de una adecuada calidad de vida humana.

Con las palabras producción y productiv-ismo sucede algo similar.

Producción es la generación de algún producto, físico o intangible, que es necesario para mantener una buena calidad de vida humana.

Productiv-ismo, es la desmesurada generación de productos innecesarios, el cual es, en la mayor parte de los casos, degradante de una adecuada calidad de vida humana.

b. “Palabras casi península” de inadecuada extensión ideológica. En otras ocasiones, significan (casi siempre engañosamente) un seguimiento, por parte de un grupo, movimiento social, partido, etc., de una ideología, de las ideas o conceptos, de algún autor, pensador, artista, literato, etc. Ejemplos: Marx à marx-ismo; Bakunin (teoría anarquista) à Bakunin-ismo o anarqu-ismo; Darwin àdarwin-ismo; Mathus à malthusian-ismo.
 
En general, se suelen presentar como una sana extensión hacia grandes grupos humanos de ideas o conceptos, de algún autor, pensador, artista, literato, etc.; pero en la mayoría de los casos (aunque no en todos o no en la totalidad) derivan en interpretaciones rígidas y sectarias verdaderos apéndices cancerosos y deformatorios de la célula madre de la que derivan en una metástasis muy dañina. Si conseguimos aislar a estos grupos peligrosos, conseguiremos algo parecido a lo que suele suceder con los pólipos cancerosos. Como, por ejemplo, sucedió con el mío, evité la quimioterapia. Si, pólipos cancerosos separados de las células madre sanas por el pedúnculo o istmo (y aquí sí que hay que hablar de istmo, que en lugar de unir separa) conseguimos que la enfermedad sea menos dañina y superable.

Estos ismos “ideologicos”muchas veces(no siempre) terminan con un sentido diametralmente opuesto al de la “célula madre”, es decir al pensamiento originario.
Dentro de las “Palabras casi península” de inadecuada extensión ideológica podemos analizar brevemente algunas de ellas.

Por ejemplo, en cuanto a Marx, su teoría fue una de las teorías sociales más interesantes de la historia de la humanidad porque se centraba fundamentalmente en la búsqueda del fin de la explotación del hombre por el hombre, en contra de la concentración capitalista de capital, la reducción de la jornada laboral, etc. Por el contrario el marx-ismo, sobre todo el puesto en marcha en la Unión Soviética, se lanzó, (aunque se autodenominaba marxista) en sentido contrario y opuesto a la idea de Marx. Un seudo-marxismo lanzado a un productivismo desmesurado y a la intensa explotación del obrero para poder aumentar la acumulación de capital dentro del Capitalismo de Estado. Y lo hizo imitando el modo de producción capitalista occidental, mediante un productiv-ismo estandarizante de cadena y posteriormente incorporando la nefasta “revolución verde” que gravitaba en torno a las grandes petroleras, y que produjo un sistemático deterioro de los ecosistemas de la Biosfera. Gracias a este mimetismo con el capitalismo occidental, la Unión Soviética se pudo incorporar al competitiv-ismo productivista en contra del bloque Occidental. 
 
En cuanto al ejemplo de Darwin, este autor descubrió e investigó de forma profunda e interesante la evolución de las especies vegetales, y sobre todo las animales, a través de su lucha competitiva por la supervivencia, en esta lucha sólo sobrevivían las más fuertes y sucumbían las más débiles y con mayor dificultad de adaptarse al medio ambiente. El Darwin-ismo (representado en buena parte por el nazismo, el fascismo, el franquismo, etc., de los años´30 y´40; y hoy en día por el neoliberalismo de ganadores y perdedores) de forma simplista planteó imitar esta cruel competitividad en la sociedad humana sin tener en cuenta dos circunstancias fundamentales:

a. En la ley de la selva no solo existe la competitividad, sino que incluso está más extendido el apoyo mutuo de diferentes especies y es extremadamente extendido el fenómeno de la simbiosis.

b. En cualquier caso, no hay porque obligatoriamente trasladar la ley de la selva a la sociedad humana. Ello solo nos conduce a planteamientos inhumanos. Y precisamente, el ser humano debe de diferenciase de los animales en su human-ismo. Y aquí, ahora, estoy utilizando un palabra casi península, human-ismo pero no lo hago en el sentido eufemístico, que cada vez es más utilizado por el neoliberalismo. Como por ejemplo el término de “ayuda humanitaria” cuando el belicismo neoliberal habla de “bombardeo humanitario de ciudades para salvar vidas”. 
 
Ya dije que no en todos los casos (aunque si en la mayoría) las palabras casi penínsulas son inaceptables. Pues bien, hay que aceptar que el ser humano, gracias a su inteligencia superior, puede llegar a superar en todos los casos la lucha por la subsistencia, sustituyéndola, en todos los casos, por el apoyo mutuo y la convivencialidad. 
 
Hay que recordar que esta desorbitada y mala interpretación del darwin-ismo, dio origen a las teorías nazis y fascismos y a holocaustos hitlerianos cuyo fin era el exterminio de todo aquel que no forma parte de una casta superior, “aria”, y sobre todo de los más débiles y minusválidos. Es decir, un darvinismo con una falta total de human-ismo. En este último caso (human-ismo) esta palabra casi península puede considerarse completamente admisible, aunque existan también malinterpretaciones.

Otro ejemplo es el de Ecología y ecolog-ismo.
El concepto de ecología es de lo más interesante si queremos seguir sobreviviendo en el planeta Tierra, puesto que la biosfera y sus ecosistemas son vulnerables y frágiles sobre todo si se simplifican con monocultivos y se contaminan con los derivados del petróleo y otras sustancias y a causa de la sobre población de la espacie humana. Y, motivados por este peligro y temor surgieron multitud de variantes de ecolog-ismos: unos bien informados; otros mal informados, otros mal intencionados (o al menos mal enfocados) y otros bien intencionados y bien informados.

Por no cansar, mencionare solo dos casos de ecolog-ismo:

a. El mal informado y mal intencionado que es el llamado eco-fasc-ismo, cuya base fundamental es la exterminación violenta y masiva del grueso de la población para evitar el deterioro del planeta, (solo cito aquí dos casos de dos premios Nobel de la Paz, los de Henry Alfred Kinssiger y Al Gore, no me extenderé en ellos porque que ya los traté con cierta extensión en mi libro: El decrecimiento feliz y el desarrollo humano i

b. El ecologismo no parcial, no exterminador y que considera importante un decrecimiento feliz y un desarrollo humano en lugar de su exterminación masiva. 
 
Se podrían analizar infinidad de casos de palabras casi península: anarqu-ismo, maltusian-ismo obrer-ismo, industrial-ismo, nacional-ismo, fundamental-ismo, futur-ismo, especial-ismo, etc. pero se haría muy largo el relato, en todo caso podría dar pié a un libro-monografía sobre el tema.

Y en conclusión, hay que decir que la importancia del lenguaje es vital, puesto que desde distintos puntos de vista, una sola palabra puede dar resultados, o bien, altamente satisfactorios, o sencillamente, si es mal empleada y tergiversada, dar unos resultados nefastos y asesinos. 
 
Las “palabras casi península” por su posibilidad de derivar en palabras rígidas y sectarias, religioso fundamentalistas y fanáticas pueden generar el asesinato o el suicidio colectivo. Aunque en esto sí que existen excepciones que confirman la regla aunque sea bastante raras.

Con todo esto no quiero decir que automáticamente haya que caer en el total rechazo (en todos los casos) de una palabra con el sufijo –ismo (o palabra casi península), pero sí que ante ellas se guarde un necesario recelo y prevención, porque, como he indicado, existe un alto riesgo de que nos conduzcan a un mundo sectario y fanático, a un mundo religioso e irracional, que confunda la parte por el todoii, o, incluso, pueda llegar a estancarse o adoptar posturas de rechazo del verdadero sentido de la palabra original, o palabra sin –ismo.


i Julio García Camarero, El decrecimiento feliz y el desarrollo humano, 2010, pags193-198.
ii Por ejemplo el fundamentalismo neoliberal, que piensa que todo y lo único que existe, o al menos el único objetivo de la sociedad debe ser el crecimiento económico, la acumulación de PIB. O el parcialismo seudo-marxista de la URSS para el que no existía nada más que la clase obrera (a la que confundía con el todo) olvidando y marginando al resto de la totalidad.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada