El crecimiento mata y genera crisis terminal


"La gigantesca ‘máquina global’, productivista-consumista, del neoliberalismo, para poder aumentar el crecimiento necesita cada vez más de urgentes cantidades de insumos de materia y de energía, y para lograrlo ha inventado el engañoso modelo de vida consumista de la ‘felicidad prefabricada’. Una felicidad que sólo se ofrece a ‘cívicos’ ciudadanos del Norte.

También Hitler vendía esa ‘felicidad prefabricada’ en exclusiva para la raza superior aria, las razas inferiores había que encerrarlas en proliferados campos de concentración. Hoy esos campos de concentración están constituidos por los países del extensísimo territorio del tercer mundo. En la Alemania nazi los tres pilares más importantes de esta felicidad eran el chalé con piscina, el wolsvagen (coche del pueblo, en alemán) y una red de autopistas para poder consumir coche, chalé y gasolina.

Hoy esta felicidad nos la venden las grandes corporaciones neoliberales. Pero de repente surge la pregunta: ¿habrá suficiente cemento para chalés, gasolina, y agua de piscinas para todos?. Y cuando se dice todos, hay que decir los casi 7.000 millones de personas del planeta. Pero es que ése no es el planteamiento, es que esta felicidad prefabricada en los tiempos de Hitler era únicamente para la minoría de la raza aria.

Hoy en día esta minoría en lugar de estar formada por es ‘raza aria’ está constiuida por esa ‘minoría de consumistas solventes del primer mundo’. Y sabemos que el eslogan ‘agua para todos’ ha sido la clásica frase demagógica usada por las multinacionales inmobiliarias playeras para pedir agua para todas las piscinas y campos de golf de sus ilegales y antiecológicas urbanizaciones, que sólo usará una minoría solvente. Mientras tanto en África se mueren por millones, por no tener ni gota de agua, o por beber aguas insalubres."

Extraído del libro: El crecimiento mata y genera crisis terminal. Julio García Camarero. 2009.

1 comentario:

  1. El libro es bueno, desarrolla los temas de forma amplia y cala en muchos aspectos subsidiarios que completan una visión bastante global de los problemas abordados. Yo le pondría una única pega, y es que el libro y la teoría desplegada es más lineal que el AVE entre Madrid y Ciudad Real, y eso es un defecto asumible pero no disculpable del todo. Aún así, usado como mazazo en la cabeza de los despistados y atolondrados, es muy efectivo y debería leerse con esmero. Sí, lo sé, a veces hay que ser radicalmente intolerable.

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