¿Qué es un panóptico?


Si se hallar un medio de hacerse dueño de todo lo que puede suceder a un cierto número de hombres, de disponer todo lo que los rodea, de modo que hiciese en ellos la impresión que se quiere producir, de asegurarse sus acciones, de sus conexiones, y de todas las circunstancias de su vida, de manera que nada pudiera ignorarse, ni contrariar el efecto deseado, no se puede dudar que un instrumento de esta especie sería un instrumento muy enérgico y muy útil que los gobiernos podrían aplicar a diferentes objetos de la mayor importancia.

La educación, por ejemplo, no es otra cosa que el resultado de todas las circunstancias en que un niño se ve. Velar sobre la educación de un hombre, es velar sobre todas sus acciones, es colocarle en una posición en que se pueda influir sobre él como se quiera, por la elección de los objetos que se le presentan y de las ideas que se hacen nacer en él.

Pero ¿cómo un hombre solo puede ser bastante para velar perfectamente sobre un gran número de individuos?, ¿y aun cómo un gran número de individuos podrían velar perfectamente sobre un hombre sólo?. ...”

El panóptico. Jeremy Bentham. 1839.

Pregunta: ¿Qué es un Panóptico?

Respuesta: Es un proyecto de construcción con un patio central que vigila toda una serie de celdas dispuestas circularmente, a contraluz, en las cuales se encierra a los individuos. Desde el centro se controla toda cosa y movimiento sin ser visto.

El poder desaparece, ya no se representa, pero existe; se diluye incluso en la infinita multiplicidad de su única mirada.

Las prisiones modernas, y también un gran número entre las más recientes que llamamos ‘modelos’, reposan sobre este principio. Pero, con su Panóptico, Bentham no pensaba de manera específica en la prisión; su modelo podía ser utilizado –y lo ha sido- para cualquier estructura de la nueva sociedad. La policía, invención francesa que tan pronto fascinó a todos los gobernantes europeos, es la gemela del Panóptico.

El sistema de contribuciones moderno, los asilos psiquiátricos, los registros, los circuitos de televisión y tantas otras tecnologías que nos rodean, son su concreta aplicación. Nuestra sociedad es mucho más benthaniana que beccariana. Los lugares en los cuales hemos encontrado la tradición de conocimientos que han conducido a la prisión muestran porque esta se parece a los cuarteles, a los hospitales, a las escuelas, y por qué estos se parecen a las prisiones.”

La prisión vista por un filósofo francés.Michel Foucault. 1975.

La libertad desaparece con el control del espacio. Los edificios están dispuestos de tal manera que siempre se pueda ejercer el control sobre las personas que están dentro. Pensemos en un hospital, en un centro de enseñanza o en un lugar de trabajo. Allí donde te encuentres, siempre serás detectable.

Ahora el control también se encuentra en los espacios públicos, las cámaras de videovigilancia se encuentran por doquier, en los cajeros automáticos, en determinados edificios por motivos de seguridad, para el control del tráfico...

A la sociedad no le interesa la libertad porque esta no engendra orden, coherencia social, agrupación provechosa, sino más bien la fragmentación de actividades, individualización y atomización social. La Libertad provoca miedo, angustia: inquieta al individuo, que se encuentra frente a sí mismo, dudando, ante la posibilidad de elegir y experimentar así el peso de la responsabilidad; pero incomoda igualmente a la sociedad, que prefiere personajes integrados en el proyecto asignado a cada uno, antes que una multiplicidad de piezas interpretadas por pequeños grupos de individuos.

Para saber más: Antimanuel de filosofía. Michel Onfray
Para saber más: Foucault y el panóptico

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