Proceso productivo

Proceso productivo

El proceso productivo es  la secuencia de actividades requeridas para elaborar bienes que realiza el ser humano para satisfacer sus necesidades; esto es, la transformación de materia y energía (con ayuda de la tecnología) en bienes y servicios (y también, inevitablemente, residuos)
Podemos visualizarlo mejor con el siguiente esquema:



Recursos + Energía + Tecnología =>  Proceso transformador =>  Bienes + Residuos  



Cuando hablamos de proceso productivo tenemos que recurrir a la termodinámica. En este proceso la energía y la materia pierden su calidad y se degradan, disminuyendo los posibilidades de aprovechamiento humano –entropía- ; este es el origen de la escasez económica – de no ser así podríamos utilizar un trozo de carbón una y otra vez para producir calor o trabajo- .

Definiremos la entropía como cantidad de energía no disponible para el ser humano para realizar un trabajo; esta ley de la energía nos evidencia el carácter ilusorio del crecimiento ilimitado.


La finalidad del proceso económico (flujo material) tendría como objetivo el disfrute de la vida (flujo inmaterial), aunque en nuestro modelo económico responde al afán de enriquecimiento y acumulación de poder de algunos, por lo que no contribuye a enriquecer la vida en general, sino que va en detrimento del ‘disfrute de la vida’ de la mayoría.


El modelo de producción económico que actualmente está vigente –el capitalismo- basa su lógica en la circulación de mercancías mediante el comercio; por ello necesita producir para vender (producción) y vender para comprar (consumo).


La motivación de este sistema para generar toda esta circulación de mercancías y su apropiación es la plusvalía (excedente o beneficio).

En este sistema productivo las mercancías tienen un doble valor:


  • Por un lado el valor de uso; es decir la aptitud que tiene un objeto para satisfacer una necesidad.
  • Por otro lado el valor de cambio que es cómo se denomina a la proporción en que se intercambian diferentes valores de uso; para ello se utiliza el dinero.

La suma de los valores de cambio en manos de un sujeto es lo que se denomina capital y es acumulable.

Los capitalistas (dueños del capital), mediante la apropiación de la plusvalía en la circulación de las mercancías, acumulan más capital; es decir cada vez que el circuito se completa el sistema crece; y este crecimiento es necesario para que el sistema siga fluyendo. El crecimiento es intrínseco al capitalismo, sin él, el sistema se muere.

El patrón matemático que rige el ámbito de la economía con el sistema capitalista se denomina función exponencial; esta función se utiliza para describir el tamaño de cualquier cosa que está en continuo crecimiento. Así cualquier cantidad que se incremente un 5% al año se dobla cada 14 años.


La comprensión de la función exponencial, especialmente cuando rige el patrón de crecimiento de variables en el ámbito de la economía, la política y el medio ambiente, suele ser bastante esquiva al pensamiento intuitivo del ser humano, hasta el punto de ignorarse los serios problemas de inviabilidad que puede plantear en un sistema dado, debido a su carácter sorpresivo y no gradual, que se contrapone con nuestra visión lineal y continua del mundo.

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