La crisis española

Antonio García

A lo largo de las últimas décadas en España hemos sido incluidos en el mundo desarrollado y moderno y para ello nos hemos embarcado en grandes obras e infraestructuras como aeropuertos, playas artificiales e todo tipo de construcciones turísticas, superpuertos, a construcción de autovías, rondas, puentes, carreteras, instalaciones para trenes de alta velocidad, la inundación de  grandes superficies comerciales, polígonos industriales y tecnológicos, pistas de esquí, infraestructuras energéticas, la construcción incesante de viviendas, hospitales, cárceles, centros de enseñanza, la renovación del parque de automóviles privados, etc… se apostó por los diferentes eventos que nos pondrían en el lugar que nos merecíamos en este mundo global.

Toda este crecimiento fue pagado mediante el crédito, es decir, la obra se hace pero se debe pagar con dinero que  prestan las entidades bancarias, que posteriormente habría que devolver; nos incluimos así en una crisis financiera global.

Esta crisis financiera sí es visible en los medios de comunicación, pero existen crisis ocultas que no plantean ningún problema al sistema capitalista.

Toda esta construcción de infraestructuras provoca una crisis ecológica como la pérdida de la biodiversidad, la destrucción de los ecosistemas, o el cambio climático…

Como tampoco hay dinero para invertir (porque se debe pagar la deuda acumulada) se ocasiona una crisis económica y el modelo productivo se para, (hace falta energía y materiales que resultan cada vez más difíciles de conseguir).

Ante el hecho de que la locomotora económica se para se impone desde el poder la austeridad, engendrando una crisis social; los tiempos cuando el dinero circulaba, se terminaron y el paro y el empobrecimiento de las personas empieza a ser generalizado.

La corrupción política e institucional sale a la luz, y la legitimidad del sistema monárquico parlamentario provoca una crisis política.

Se abre también una crisis cultural: los expertos nos hablan con los números, los informes, las estadísticas …; pero esto no es suficiente para explicar el mundo en que vivimos, la civilización occidental deja de tener sentido unívoco (progreso, desarrollo, crecimiento, bienestar, prosperidad…) y se abren nuevos caminos; se redefinen conceptos, y aparecen nuevas sendas para transitar.

2 comentarios:

  1. Pero la culpa la tiene Zapatero y todo solucionado.

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  2. La crisis económica ha puesto de manifiesto otras crisis: crisis culturales, de valores, ecológica, etc. etc. Ojala que nos sirva para crear un mundo un poco mejor. Tenemos que trabajar en ese sentido

    Un saludo

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