Proceso de dominación

decresita

El ser humano mediante la tecnología  dispone de la energía y los recursos naturales que constituyen su entorno, transformándolos, y obteniendo los bienes necesarios para satisfacer sus necesidades.

Este proceso productivo tendría como finalidad la supervivencia y el ‘disfrute’ de la vida por parte de las personas; pero a lo largo de la historia de la humanidad algunos individuos se han aprovechado de determinadas circunstancias para intentar poseer determinadas ventajas respecto al resto de sus congéneres. Para poder disfrutar de determinadas ventajas (mejor alimentación, menos esfuerzo físico, mejor abrigo…), han tenido la posibilidad de hacerse con la disponibilidad de los recursos y la tecnología y así tener la capacidad de influir en la conducta de sus coetáneos.

Para ello se han utilizado diferentes estrategias:

Por un lado, el uso de la fuerza. Quien poseía mayor disponibilidad energética y capacidad tecnológica, fácilmente podía imponerse por medio de la violencia, y así podía eliminar a sus adversarios o competidores; pero la mejora de  las condiciones de comodidad implicaba que otras personas debían de realizar ciertas tareas imprescindibles (tareas de cuidado, tareas de construcción, tareas de esfuerzo…).

Pero el uso de la violencia tiene sus límites. Se requiere para determinadas tareas un nivel mínimo de confianza.

Se hacía entonces imprescindible legitimar el que unas personas disfrutasen de determinadas ventajas a partir de las tareas que hacían las demás, y así tuvieron que convertirse determinadas diferencias entre las personas en desigualdades (el sexo, el color, la raza, la condición social…), y naturalizar (que aparezcan como normales) esas desigualdades.

Se hizo necesario la aceptación de realidades que incluyeran la naturalización del poder y la formación de jerarquías (a partir de la división de tareas). Hubo tareas más físicas que eran llevadas a cabo por las escalas inferiores, y tareas más intelectuales llevadas a cabo por las escalas superiores. Llegamos así a una estratificación social, que permitía a las clases superiores (reyes, soldados, sacerdotes)  acumular recursos, y a las clases inferiores (esclavos, campesinos, mujeres) que eran despojadas de ellos.

Por otro lado, el control ideológico mediante la creación de un imaginario simbólico nuevo. En los primeros momentos, esta  labor se llevó a cabo mediante la religión, la idea de dios y el miedo al más allá y a la muerte.

Más tarde el uso de un aparato burocrático permite que las élites elaboren discursos para estipular la conducta de los demás, mediante una orientación moral para relacionarse siempre funcional al sistema de estratificación social que se consolida además mediante la forja de un sentido de pertenencia común de sus miembros.

La conjunción de estos dos aparatos ideológicos (religioso y burocrático)  unido al sistema de violencia lleva a cabo un proceso de control social basado en el Estado y cuyos componentes dominantes (soldados, burócratas y sacerdotes) elaboran una realidad legitimadora del sistema social.

De esta manera podríamos esquematizar los procesos de dominación mediante los siguientes diagramas de flujo:

Proceso productivo 

Recursos + Energía + Tecnología (R+E+T) => Transformación => Bienes + Residuos

Proceso político

Poder [disponibilidad de R+E+T] => Bienes => Acumulación => [Derecho - burocracia] => Propiedad

Proceso cultural

Poder [disponibilidad de R+E+T] =>  Creación de imaginario simbólico => Diferencias => [aparato ideológico] =>  Elaboración de desigualdades => Naturalización de las desigualdades => legitimación del poder

Proceso social

Poder [disponibilidad de R+E+T] => División de tareas  =>  Formación de jerarquías => Estratificación social => Control Social => Represión


Alberto Acosta: decrecimiento y democracia

Conferencia Internacional sobre decrecimiento en las Américas



Conferencia Internacional sobre decrecimiento en las Américas En Montreal – Quebec – Canadá del 13 al 19 de mayo de 2011

Veinte años después de la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, el acoplamiento del desarrollo sostenible al desarrollo económico requiere una revisión profunda. No ha ofrecido una solución persuasiva a una de las crisis más dramáticas de la historia: ¿cómo evitar el co lapso ecológico al mismo tiempo que mejorar la justicia social y mejorar las perspectivas de la vida? Antes de Rio +20, nuestra conferencia busca desafiar y sobrepasar la agenda del desarrollo sostenible. Una perspectiva de decrecimiento nos ayudará a visualizar y construir hacia un mundo verdaderamente prospero.

A partir de conferencias anteriores sobre el decrecimiento en Paris y Barcelona en 2008 and 2010 respectivamente, la Conferencia de Montreal se centrará en las situaciones particulares y las dinámicas de las Américas. ¿Qué quiere decir decrecimiento por nuestras Américas, con sus situaciones geográficas, culturales, sociales y económicas tan diversas? ¿Cómo pueden los modelos de decrecimiento aplicarse a contextos diferentes, desde el Ártico hasta Tierra del Fuego? ¿Qué significa el decrecimiento para los pueblos indígenas de las Américas y sus aspiraciones por sus tierras y pueblos? ¿Cómo se puede hacer audible, entendible y aceptable para los norteamericanos ricos?.

Esta conferencia reunirá académicos, activistas, ecologistas y pueblos indígenas para discutir las propuestas del buen vivir y decrecimiento, con el fin de fortalecer la construcción de una nueva sociedad y seguir un proceso de descolonización en el norte y el sur.

Contacta en: montreal@degrowth.net.

Más información: Conferencia Internacional sobre decrecimiento en las Américas

Recuerda también: 3 ª Conferencia Internacional sobre Decrecimiento Económico para la Sostenibilidad Ecológica y la Equidad Social (Venecia, del 19 hasta el 23 septiembre de 2012)



Poner en riesgo el planeta sale rentable - Naomi Klein