¿Qué es el Estado?

Podemos definir el Estado como la estructura jerarquizada que se proyecta mediante instituciones y organismos sobre una determinada población y territorio e intervine en los diferentes ámbitos del orden político, económico, social y cultural al servicio de las clases dirigentes.

El Estado se sustenta en un aparato jurídico-militar del que emana el uso lícito de la violencia.

Se presenta como una construcción ideológica consagrada en una identidad nacional (la patria) producto del progreso histórico del proceso civilizatorio.

El Estado se conforma entonces, como un sistema de dominación nacido hace unos 5.000 años con la creación de una sociedad jerarquizada que permitía el control de los recursos de forma centralizada a través de las elites (soldados, sacerdotes y burócratas)

Actualmente los Estados (hijos de la Revolución Francesa y su división de poderes) a través de los Tratados Internacionales, subordinan su soberanía a otras organizaciones supraestatales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional o la Organización Mundial de Comercio, o bien se atan a través de tratados de libre comercio a la lógica del mercado.

En estas condiciones las decisiones que rigen la vida de las personas quedan en manos de las grandes compañías multinacionales que tienen la capacidad de manejar los hilos de la economía mundial a su antojo, dejando al Estado la gestión de los ajustes económicos que imponen de manera ‘blanda’ a través de los medios de comunicación, los fármacos…, o bien de manera ‘dura’, a través de la represión policial-militar.

La propuesta ecosocialista a la actual crisis global

Fernando de la Cuadra - Adital

Los últimos acontecimientos que han conmovido al mundo demuestran fehacientemente un fenómeno que viene siendo expuesto y discutido desde hace varias décadas. El agotamiento de un modelo productivista y predatorio que amenaza cada vez con mayor intensidad las bases materiales de la vida sobre el planeta. El cambio climático es un hecho que a estas alturas no podemos negar. Aunque existe un acuerdo casi global entre el mundo científico sobre su inevitabilidad, aún subsiste bastante incertidumbre sobre las consecuencias efectivas que éste puede acarrear. En América Latina se estima que los mayores impactos de estos cambios se abatirán especialmente sobre la agricultura, la pesca y el acceso al agua potable. Tal situación hace aún más evidente la segunda contradicción del capitalismo, es decir, aquella que además de la contradicción entre capital y fuerza de trabajo, implica una preeminente contradicción entre las fuerzas destructivas y predadoras del capital y la naturaleza.

La temática de los límites ecológicos al crecimiento económico y las interrelaciones entre desarrollo y ambiente fueron reintroducidas en el pensamiento occidental(1) en los años sesenta y principio de los setenta por un grupo importante de teóricos, entre los cuales se pueden destacar Georgescu-Roegen, Kapp, Naess, Sachs y Schumacher. Por ejemplo, en un trabajo pionero de Ernst F. Schumacher "Lo pequeño es hermoso” ( Small is Beatiful ) publicado en 1973, el economista germano-británico realiza una crítica contundente al modelo productivista de las sociedades occidentales que nos llevaría al descalabro ambiental y de la vida misma, para intentar comprender como humanidad el problema en su totalidad y comenzar a ver las formas de desarrollar nuevos métodos de producción y nuevas pautas de consumo en un estilo de vida diseñado para permanecer y ser sustentable. A pesar de las diferencias de enfoque y la posición más o menos militante de cada uno de estos pensadores, lo que asoma como un aspecto en común a todos ellos es la crítica vehemente al modelo de producción y consumo inherente al desarrollo capitalista.

Dicho modelo, que ha generado un crecimiento exponencial de explotación de los recursos naturales y que estimula un consumismo desenfrenado, especialmente en los países del hemisferio norte, es responsable tanto de provocar un agotamiento de los recursos como de producir toneladas de basura que contaminan diariamente las aguas, el aire y la tierra(2). Cada año se pierden 14,6 millones de hectáreas de bosques y miles de especies, reduciendo y erosionando irreversiblemente la diversidad biológica. Continúa la devastación de las selvas, con lo cual el mundo pierde anualmente cerca de 17 millones de hectáreas, que equivalen a cuatro veces la extensión de Suiza. Y como no hay árboles que absorban los excedentes de CO2, el efecto invernadero y el recalentamiento se agravan. La capa de ozono, a pesar del Protocolo de Montreal, no se recuperará hasta mediados del siglo XXI. El dióxido de carbono presente en la atmósfera (370 partes por millón) se ha incrementado en un 32% respecto del siglo XIX, alcanzando las mayores concentraciones de los últimos 20 millones de años, y hoy añadimos anualmente a la atmósfera más de 23.000 millones de toneladas de CO2, acelerando el cambio climático. Se prevé que las emisiones de dióxido de carbono aumenten en un 75% entre 1997 y 2020. Cada año emitimos cerca de 100 millones de toneladas de dióxido de azufre, 70 millones de óxidos de nitrógeno, 200 millones de monóxido de carbono y 60 millones de partículas en suspensión, agravando los problemas causados por las lluvias ácidas, el ozono troposférico y la contaminación atmosférica local.

En definitiva, un conjunto de indicadores medioambientales estudiados en las últimas décadas parecen revelar cada vez con mayor claridad que si la humanidad no cambia su estilo de desarrollo, en menos de un siglo colocaremos en serio riesgo la supervivencia del planeta y del género humano. Como nos recuerda Mészáros, a cada nueva fase de postergación forzada, las contradicciones del sistema del capital sólo se pueden agravar, acarreando consigo un peligro aún mayor para nuestra propia sobrevivencia.

Las sucesivas catástrofes ambientales y "climáticas” que viene sufriendo el planeta desde Chernobyl y la reciente tragedia de la planta de Fukushima, permiten sustentar sin exageración que nos encontramos en un estadio avanzado de riesgo fabricado o de crisis estructural, no sólo del capital, sino de la sustentabilidad de la especie. E l siglo XXI se ha inicia do con una impronta catastrófica, con un grado de desastres ecológicos y naturales sin precedentes en la historia mundial(3). Ante este panorama incierto y desolador han surgido diversas iniciativas (como la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático) que buscan construir alternativas al modelo productivista, predador y explotador actualmente imperante. El ecosocialismo contemporáneo nace precisamente como una respuesta a esta dimensión autodestructiva del capitalismo y se plantea como una alternativa racional y factible ante la crisis socioambiental y civilizatoria que enfrenta la humanidad.

Tal como expone el Manifiesto Ecosocialista redactado por Kovel e Löwy, "l a crisis ecológica y la crisis de deterioro social están profundamente entrelazadas y deberían ser visualizadas como diversas expresiones de las mismas fuerzas estructurales que conforman la dinámica y expansión del sistema capitalista mundial. Esta crisis tendría su origen, primeramente, en el proceso de industrialización acelerado que supera la capacidad de la tierra para procesarlo, amortiguarlo y contenerlo, y, junto con ello, como parte del proceso de globalización, con todas las consecuencias y efectos desintegradores en las sociedades donde se impone. (…) El sistema capitalista actual no puede regular la crisis que él mismo ha puesto en marcha, ni mucho menos superarla. El sistema no puede solucionar la crisis ecológica porque hacerlo requiere fijar límites a la acumulación, lo cual es una opción inaceptable para un sistema social sustentado sobre el imperativo de crecer o morir. En suma, el sistema capitalista mundial está históricamente arruinado y en términos ecológicos es profundamente insostenible; hay que cambiarlo o reemplazarlo, si se pretende que el futuro sea digno de vivirse.”

De esta manera, el ecosocialismo busca romper drásticamente con las prácticas destructivas y las formas predadoras que derivan de un modo de producción y consumo altamente demandante de recursos naturales y humanos. La respuesta ecosocialista representa una ruptura tanto con el modelo expansionista del capital como con la perspectiva productivista del ‘socialismo real’. Para los ecosocialistas, ya sea la lógica del mercado y del lucro, así como el productivismo burocrático del marxismo economicista vulgar, son considerados modelos absolutamente incompatibles con la urgente e impostergable exigencia de preservación del medio ambiente.

Algunos detractores de esta corriente han señalado que la concepción ecosocialista es una utopía, una mera fantasía, creacionismo literario sin base científica ni viabilidad para ser llevada a la práctica. Sin embargo, inclusive si hacemos una lectura rápida sobre el futuro del planeta, podremos arribar directamente a la conclusión de que es apremiante repensar, en primer lugar, la actual matriz energética utilizada para hacer "funcionar” la tierra. La dependencia y el uso desmedido de los combustibles fósiles no solamente poseen efectos desastrosos directos sobre los ecosistemas, sino que además provocan permanentes y sangrientos conflictos por el control de los recursos petrolíferos. Entonces el ecosocialismo incorpora necesariamente una propuesta sobre otras fuentes de energía limpia y renovable que altere radicalmente el mito y la relación de dominación/usufructo/destrucción del hombre sobre la naturaleza.

Además, la utilización de energías alternativas (geotérmica, solar, eólica, etc.) debe ser acompañada por un debate amplio respecto a la misma noción de progreso/desarrollo basado preferentemente en el crecimiento económico(4). La idea del decrecimiento puede también ser considerada ilusa, una suerte de filosofía ingenua y retrograda, pero las recientes evidencias sobre la devastación del planeta pueden apuntar en otra dirección: la alternativa por el decrecimiento y la discusión sobre el poder y la desigual distribución del uso de los recursos naturales deberá ser con seguridad parte imprescindible de cualquier agenda que pretenda discutir el futuro de la humanidad. En ese sentido, el debate sobre el decrecimiento también puede ser considerado parte de la construcción de un proyecto ecologista y socialista, puesto que incluye en su cerne la concepción de que es preciso avanzar hacia una modalidad diferente de funcionamiento de la sociedad, más democrática, igualitaria, participativa y que redefina drásticamente el actual modelo de producción y consumo, intentando alcanzar el bienestar de todos en el marco de un nuevo relacionamiento de la humanidad con la naturaleza.

De esta manera, tanto el socialismo ecológico como la perspectiva del decrecimiento representan una reorganización de la vida en muchos ámbitos, suponen renunciar al consumo artificial para emprender un consumo auto-limitado y adecuado a las necesidades reales de las personas, suponen pensar en el uso de energías alternativas y limpias, suponen reducir la huella ecológica a través de actividades en escala local y de relaciones más equitativas entre los miembros de una comunidad.

En síntesis, ecosocialismo, decrecimiento o Sumak Kawsay, buscan centralmente reflexionar sobre las estrategias que se vienen construyendo en función de revertir las consecuencias deletéreas del actual patrón de producción y consumo, para formular un cambio a nivel civilizatorio que permita aspirar a un "buen vivir” en un marco de respeto a los pueblos y la naturaleza.

Notas:

(1) Nos referimos a una reintroducción, pues consideramos que en el origen de estas preocupaciones se encuentra la obra anticipatoria de un contemporáneo de Marx, William Morris, el cual ya había introducido elementos de una visión ecosocialista en sus escritos, especialmente en su novela utópica Noticias de ninguna parte.
(2) Por ejemplo, se calcula que si el consumo medio de energía de Estados Unidos fuese generalizado para el conjunto de la población mundial, las reservas conocidas de petróleo se agotarían en sólo 19 días.
(3) Un informe de Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD) organismo de Naciones Unidas, señaló que 2010 fue el año en el que se registraron la mayor cantidad de desastres naturales en las últimas tres décadas, siendo que el número de personas que perdieron la vida por estos siniestros alcanzó la cifra de 300 mil víctimas.
(4) Desde hace una década, surgió un debate que ha ido ganando espacio en medios académicos y en la sociedad civil sobre la urgente necesidad de reemplazar el patrón de crecimiento actualmente vigente por un modelo de ‘decrecimiento’ sustentable.

Fuente: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?boletim=1〈=ES&cod=54843

¿Qué es el decrecimiento feliz?

Julio García Camarero

Para hablar del decrecimiento feliz primero debemos ver que significan los términos crecimiento y decrecimiento:

Por un lado, el Crecimiento podemos considerarlo como la acumulación (por parte de unos pocos) de la riqueza que producen: los recursos del planeta y el trabajo humano, a costa de aumentar la explotación y la pobreza de unos muchos y a costa del agotamiento final de los recursos del planeta.

Los medios de comunicación, el marketing, los gobiernos capitalistas y los economistas del neoliberalismo global, nos dicen (hasta la saciedad) que el crecimiento es algo imprescindible, sin posible alternativa, y que es beneficioso. Un crecimiento que es bueno para la economía. Lo malo es que no nos aclaran bien que es eso tan misterioso e insustituible de “la economía”.

Pero la realidad es que el crecimiento SOLO es indispensable para los explotadores, los usureros y los especuladores. Pero, para la inmensa mayoría de la población el crecimiento es muy perjudicial y totalmente rechazable.

Por otro lado, podemos admitir que el decrecimiento feliz: es la redistribución de la riqueza del planeta entre todos. Y además que los trabajadores trabajen menos, consuman menos, deterioren menos, contaminen menos y que por eso sean más felices. Pero el uso y redistribución de la riqueza del planeta debe de tener muy en cuenta que se haga mesuradamente, sin originar agotamiento de los recursos, sin deteriorar la delicada estructura de los ecosistemas (ni su biodiversidad) y sin ocasionar un cambio climático. Menos trabajo asalariado enajenado puede conseguirse, entre otras cosas, a partir de bancos del tiempo. Menos consumismo y obsolescencia planificada, se puede conseguir entre otras cosas, a partir del trueque y el dinero social.

También habrá que puntualizar que no sólo existe el decrecimiento feliz, sino también, el decrecimiento infeliz. En efecto, el actual crecimiento infeliz,…que se plantea como crecimiento ilimitado a partir del uso de unos recursos naturales que son limitados, lo queramos o no lo queramos, derivará en un inevita-ble en: decrecimiento infeliz. decrecimiento infeliz y caótico decrecimiento apocalíptico.

Y si no comenzamos a tiempo un decrecimiento feliz, pronto caeremos en un decrecimiento infeliz, que será inevitable, puesto que en el planeta sobrarán deseos con sumistas y faltarán recursos para satisfacerlos. Esto es algo que ya está pasando en EEUU, país que, a pesar de su mega economía, está manteniendo su frenético consumismo gracias a aumentar constantemente su deuda, que es la mayor del planeta.

Este decrecimiento infeliz traerá (arrimados por la escasez) una aún mayor suma de infelicidad y de conflictos bélicos, sociales, alimentarios, de degradación de calidad de vida, cataclismos (climáticos radiactivos...), etc. Un decrecimiento infeliz y caótico que puede venir repentinamente en el momento más inesperado. Tal y como está sucediendo ya en estos días en Japón. Y que rápidamente puede pasar a ser un decrecimiento apocalíptico. En este sentido: el Comisa-rio Europeo de Energía dijo que la actual crisis nuclear del Japón era "apocalíptica" y añadió: "Estamos hablando de Apocalipsis y yo creo que esta palabra está particular-mente bien elegida". Otra cosa, es que las voces oficiales niponas se vean obligadas a decir mentiras piadosas. Lo mismo le sucede a los intereses del “crecimiento”.

(Tomado de fragmentos de mis libros “El crecimiento mata y genera crisis Terminal” y “El decrecimiento feliz y el desarrollo humano” Ed. La Catarata años 2009 y2010 respectivamente).

Es muy conveniente para ampliar información entrar en la pagina web: http://www.decrecimiento.info/
En ella se encontrará: artículos, bibliografía y páginas Web, sobre decrecimiento.

El tesoro de la juventud

"Los niños son por naturaleza desagradecidos, cosa comprensible puesto que no hacen más que imitar a sus amantes padres; así los de ahora vuelven de la escuela, aprietan un botón y se sientan a ver el teledrama del día, sin ocurrírseles pensar un solo instante en esa maravilla tecnológica que representa la televisión. Por eso no será inútil insistir ante los párvulos en la historia del progreso científico, aprovechando la primera ocasión favorable, digamos el paso de un estrepitoso avión a reacción, a fin de mostrar a los jóvenes los admirables resultados del esfuerzo humano.

El empleo del «jet» es una de las mejores pruebas. Cualquiera sabe, aún sin haber viajado en ellos, lo que representan los aviones modernos: velocidad, silencio en la cabina, estabilidad, radio de acción.

Pero la ciencia es por antonomasia una búsqueda sin término, y los «jets» no han tardado en quedar atrás, superados por nuevas y más portentosas muestras del ingenio humano. Con todos sus adelantos esos aviones tenían numerosas desventajas, hasta el día que fueron sustituidos por los aviones de hélice. Esta conquista representó un importante progreso, pues al volar a poca velocidad y altura el piloto tenía mayores posibilidades de fijar el rumbo y de efectuar en buenas condiciones de seguridad las maniobras de despegue y aterrizaje. No obstante, los técnicos siguieron trabajando en busca de nuevos medios de comunicación aventajados, y así dieron a conocer con breve intervalo dos descubrimiento capitales: nos referimos a los barcos de vapor y al ferrocarril. Por primera vez, y gracias a ellos, se logró la conquista extraordinaria de viajar al nivel del suelo, con el inapreciable margen de seguridad que ello representaba.

Sigamos paralelamente la evolución de estas técnicas, comenzando por la navegación marítima. El peligro de incendios, tan frecuente en alta mar, incitó a los ingenieros a encontrar un sistema más seguro: así fueron naciendo la navegación a vela y más tarde (aunque la cronología no es segura) el remo como el medio más aventajado para propulsar las naves.

Este progreso era considerable, pero los naufragios se repetían de tiempo en tiempo por razones diversas, hasta que los adelantos técnicos proporcionaron un método seguro y perfeccionado para desplazarse en el agua. Nos referimos por supuesto a la natación, más allá de la cual no parece haber progreso posible, aunque desde luego la ciencia es pródiga en sorpresas.

Por lo que toca a los ferrocarriles, su ventajas eran notorias con relación a los aviones, pero a su turno fueron superados por las diligencias, vehículos que no contaminaban el aire con el humo del petróleo o el carbón, y que permitían admirar las bellezas del paisaje y el vigor de los caballos de tiro. La bicicleta, medio de transporte altamente científico, se sitúa históricamente entre la diligencia y el ferrocarril, sin que pueda definirse exactamente el momento de su aparición. Se sabe en cambio, y ello constituye el último eslabón del progreso, que la incomodidad innegable de las diligencias aguzó el ingenio humano a tal punto que no tardó en inventarse un medio de transporte incomparable, el de andar a pie. Peatones y nadadores constituyen así el coronamiento de la pirámide científica, como cabe comprobar en cualquier playa cuando se ve a los paseantes del malecón que a su vez observan complacidos las evoluciones de los bañistas. Quizás sea por eso que hay tanta gente en las playas, puesto que los progresos de la técnica, aunque ignorados por muchos niños, terminan siendo aclamados por la humanidad entera, sobre todo en la época de vacaciones pagas."

Cuento escrito por Julio Cortázar incluido en su libro 'Último round'

Una guerra muy sexy

Jordi Calvo Rufanges es Responsable de campañas del Centre d’Estudis per a la Pau JM Delas (Justícia i Pau)

Las guerras son la manifestación de la violencia más perversa, por la preparación que necesitan y por los intereses que esconden o muestran abiertamente. Pero lo más perverso es que la participación en una guerra como la de Libia es una meditada decisión de nuestros líderes políticos que evalúan, como no puede ser de otra manera en las relaciones internacionales actuales, el beneficio que la guerra les puede reportar. Estos beneficios, personales, económicos, políticos, o del tipo que sean, son lo que hacen que una guerra sea sexy. La de Libia tiene muchos ingredientes que a Sarkozy, Zapatero, Cameron… les parecen sexys. En este caso, los beneficios personales pueden ser tanto o más sexys como los que vio Aznar en la guerra de Irak. Una afirmación del ego del líder político que se embarca en una guerra y además la gana (porque esta guerra, si quieren, la ganan, al menos como ganaron la de Irak), la notoriedad personal, pasar a los libros de Historia como un héroe (o villano, según quien los escriba) y, por supuesto, los réditos electorales que a corto plazo se pueden obtener, son algunos de los argumentos que pasarán por la cabeza de los responsables políticos de esta intervención militar.

Para los responsables de las potencias occidentales de la participación en la guerra de Libia y para otros poderes no tan visibles con intereses visibles o no, ir a la guerra de Libia es muy sexy, porque es una excelente inversión, que además pagamos los contribuyentes con dinero y vidas humanas. En primer lugar, la guerra es interesante para el complejo militar-industrial, porque así gastamos armas, hacemos girar a la economía armamentística y, sobre todo, legitimamos el enorme gasto militar, que en estos tiempos de crisis está siendo seriamente cuestionado por la ciudadanía. Son evidentes también los grandes recursos de petróleo y gas libios, y es sobradamente conocido que hay empresas de los países occidentales directamente implicadas que ven peligrar sus concesiones de un hipotético futuro Gobierno de Gadafi.

Esta guerra es también sexy porque hay desde un inicio una resolución de Naciones Unidas, el apoyo inicial de la Liga Árabe y porque está de moda apoyar o decir que se apoya a las recientes revueltas populares, con el pretexto de la lucha por la libertad y la democracia. Juntando estos objetivos políticos con los intereses económicos, podríamos deducir que establecer un Gobierno totalmente controlado en Libia e incluso bases militares, entre los nuevos Túnez y Egipto, puede ser realmente interesante para Occidente. Porque conviene asegurar que los procesos de cambio en estos países sigan la senda que más interesa, es decir, que no se conviertan en revoluciones socialistas o islamistas que hagan pagar más por el petróleo o el gas o no abracen gustosos el American o european way of life.


La guerra en Libia también es sexy porque Gadafi es un terrible dictador muy sexy para nuestros gobernantes, a quien dan ganas de sacar del poder de la forma que sea. Emocionalmente, y con las imágenes y mensajes que en todos los medios de comunicación oficiales aparecen del dictador, dan ganas de lanzarle un Tomahawk o varios cientos, como ya se ha hecho. Pero si este señor es hoy tan terrible, ¿por qué tan sólo hace unas semanas era un gran amigo de Occidente? ¿Por qué se le han vendido las armas con las que está atacando ahora a los rebeldes? Si las intenciones de la comunidad internacional (occidental) son las de liberar a los pueblos oprimidos del mundo o proteger a las poblaciones que son víctimas recurrentes de la violencia armada, ¿por qué no se plantean intervenciones en Bahrein, Yemen, Myanmar, Zimbabue, Bielorrusia, Chechenia, Tíbet, República Democrática del Congo, República Centroafricana, Guinea Ecuatorial y un largo etcétera? Quizá porque estos lugares no son, por diversas razones, tan sexys como la Libia actual.

En fin, las operaciones militares en Libia no responden a las buenas intenciones que nos dicen. Y si así fuera, el resultado de muerte y destrucción que dejarán los cientos o miles de bombardeos y la probable intervención militar terrestre de los ejércitos occidentales dentro de unos meses será una manera más de colaborar en el despropósito de buscar una solución violenta a una situación violenta generada con total consciencia anteriormente. Si los países occidentales quisieran promover con seriedad una bien intencionada liberación de los pueblos oprimidos de todo el mundo, no venderían armas a dictaduras infames, no tendrían intercambios comerciales y financieros con regímenes opresores, no tendrían relaciones políticas amigables con corruptos dictadores, ni serían tan incoherentes como para predicar la libertad y los derechos humanos y embarcarse en guerras imperialistas en lugares con gran interés geoestratégico y económico. En el caso de Libia, la reivindicación del no a la guerra se vuelve más necesaria que nunca.

Jordi Calvo Rufanges es Responsable de campañas del Centre d’Estudis per a la Pau JM Delas (Justícia i Pau)

Ilustración de Patrick Thomas

Alternativas para el decrecimiento en La Rioja


ALTERNATIVAS PARA EL DECRECIMIENTO

(encuentro de formas de vida sostenibles y ecológicas )

20 , 21 , 22 , 23 y 24 de abril – 2011

Enciso - La Escurquilla (La Rioja)

La idea es dotarnos de habilidades que nos permitan hacernos más autosuficientes en el día a día, siendo capaces de gestionarnos cosas tan importantes como la alimentación, la vivienda o la resolución de posibles conflictos con l@s que nos rodean.

Para ello hemos montado este encuentro en el que distintos ponentes nos iran mostrando estrategias que luego podremos aplicar en nuestra vida diaria; todo ello en un ambiente comunitario, compartiendo las tareas de organización entre tod@s

Programa

-Revoco con tierra : En este taller aprenderemos a revocar con tierra ( arcilla), reconocer las tierras arcillosas y las diferentes capas que forman el revoco . Realizaremos el revoco en una casa de paja construida en un curso en 2007 , http://rikkinitzkin.wordpress.com/galerias/escurquilla/ , practicaremos en el interior y el exterior , y conoceremos mas detalles de la construcción con tierra cruda . Imparte Agustín Martínez , de Alberite , bioconstructor profesional con experiencia en revocos de tierra y cal . Es un entusiasta de la construcción natural.

-Tejado verde : Un tejado verde no es un tejado pintado de color verde, sino un tejado lleno de plantas y vegetación. En éstos, el techo se cubre parcial o totalmente con suelo, membranas impermeables y vegetación. También se les conoce con el nombre de eco-tejados o tejados vivientes. No se deben confundir con los tejados que utilizan tecnologías energéticas verdes, como paneles solares o módulos fotovoltaicos.

En este taller conoceremos esta técnica y la llevaremos a la práctica en el tejado de la casa de paja ( impermeabilización , colocación de la tierra y plantación).Imparte Fernando Cereceda , aficionado a la agricultura ecológica , permacultura , bioconstrucción y temas relacionados con la sostenibilidad .

-Taller de Jabón: Aprovecha el aceite usado para hacer tu propio jabón. Es muy fácil y se puede hacer sin herramientas especiales, sólo con una báscula, aceite usado, sosa y algo de esencias podemos fabricar nuestros jabones para lavar la ropa, fregar, …. y jabones para uso corporal.

-Huerto sinérgico: En este taller conoceremos la agricultura natural y la permacultura . Realizaremos unos bancales sinérgicos, un modelo de agricultura permanente basado en la asociación y rotación de plantas comestibles y auxiliares que crean un ecosistema fertil y productivo . Realizaremos el diseño huerto ,eliminar hierbas ,preparación de la tierra , construcción del bancal ,colocación del goteo , acolchado y plantación . Este tipo de bancal es fácil de mantener aunque no tengamos mucha experiencia en agricultura y esto lo hace muy interesante . Imparte Fernando Cereceda .

+ info en: http://redsemillas.files.wordpress.com/2011/01/la_practica_de_la_agsin_para_huertos_familiares_y_comerciales1.pdf

-Decrecimiento: El decrecimiento es una corriente de pensamiento político , económico y social , favorable a la disminución regular controlada de la producción económica con el objetivo de establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, pero también entre los propios seres humanos. En este taller conoceremos esta filosofía y que podemos hacer para vivir mejor con menos . Imparte colectivo sandía .+ info : http://www.decrecimiento.info/

-Transformación de conflictos: la vida es coflicto en todos sus niveles: en lo personal, familiar, relacional, laboral, político, internacional... en este taller trabajaremos el abordaje y manejo de los conflictos de una forma consciente y noviolenta mediante dinámicas, juegos, etc. de forma divertida y aprovechando la sabiduría colectiva. Lo impartirá Diego Cuadrado que es miembro del Colectivo de educación para la Paz (CEPA).

-Pantano de Enciso: En Enciso se está construyendo un pantano en el río Cidacos . Haremos una marcha por la zona de las obras y veremos in situ el destrozo que este tipo de obra genera en la zona ( como se altera el cauce , movimientos de tierras, tala de árboles , canteras , nueva carretera , problemas para fauna y flora,......

En este taller conoceremos la realidad de estas grandes obras (pantanos , tren de alta velocidad ,.....) y debatiremos sobre “calidad de vida ,progreso y bienestar”.

+ info: http://www.cuencaazul.com/

Cuándo y dónde?

Los días 20, 21, 22, 23 y 24 de abril del 2011, semana santa.

En Enciso está el albergue(c/del río 12) donde se va a alojar a l@s participantes y profesor@s del encuentro, dispone de calefacción, agua caliente, cocina industrial, etc . La parte teórica del encuentro se realizará en el albergue . Se encuentra a 10 min. en coche o 25 min. andando de La Escurquilla(aldea abandonada donde se realizará el taller de revoco y tejado verde). En esta zona podéis visitar varios yacimientos de huellas de dinosaurios, las maravillosas aguas termales de Arnedillo, ruta de pueblos abandonados, etc. En Enciso disponéis de varios restaurantes y casas rurales para quien quiera ir por libre.

Cómo?

programa curso

día 20: a partir de las 19,30 h recepción en el albergue de Enciso y cena

día 21: 9h desayuno / 10-14h (revoco) / 14-16h comida / 16-18h (revoco) / 18-20 taller de jabones

día 22: 9h desayuno / 10-14h (huerto sinérgico) / 14-16h comida / 16-20h (decrecimiento)

día 23: 9h desayuno / 10-14h ( tejado verde)14-16h comida /

16-20 h (facilitación de conflictos)

día 24: 9h desayuno/10-14h (paseo obras pantano )/14 h comida y despedida.

Organiza

Colectivo SANDíA. Somos un colectivo que trabaja temas de soberanía alimentaria, decrecimento, ecología social, antimilitarismo, género,....

www.colectivosandia.wordpress.com

Inscripciones

El precio del encuentro es de 100 euros que incluyen: alojamiento en el albergue, cena del primer día, desayuno y comida de todos los días y materiales

Para apuntarte escribe a colectivosandia@gmail.com y te diremos como puedes hacerlo. Las plazas son limitadas (25 personas) , así que si te interesa ponte en contacto con nosotr@s cuanto antes.

Qué me llevo?

Traeros saco de dormir o ropa de cama, en el albergue hay calefacción y agua caliente .Las habitaciones son compartidas entre 8-10 personas.

Cena para 4 días, os ofrecemos la cena del día 20 , el primero del encuentro , y los desayunos y comidas del 21,22,23 y 24 , pero las cenas se las gestiona cada un@ . La cocina del albergue está disponible en cualquier momento para tod@s . La comida será en su mayoría vegana , ecológica y local , y habrá productos ovolacteo-vegetarianos.

Ropa de abrigo, estamos en la sierra y hace frío.

Guantes y ropa de trabajo .

Disco duro, memoria USB para que te lleves la información del encuentro , habrá intercambio de info sobre diferentes temas ( sostenibilidad , decrecimiento , ecología social , bioconstrucción , permacultura ,desarrollismo........).

Jornadas sobre decrecimiento y ciudades en transición en Gasteiz


Esta primavera tenemos la intención de presentar públicamente este Proyecto en nuestra ciudad, para lo cual hemos organizado unas Jornadas sobre Decrecimiento y Ciudades en Transición en el Centro Cultural Montehermoso. En ellas tomarán parte ponentes de gran reconocimiento que abordarán temas diversos.

Sin embargo, entendemos que el trabajo empieza ya mismo, con las organizaciones y personas que decidáis involucraros con el ánimo de presentar a la ciudadanía del Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz un espacio donde generar alternativas para vivir de otra manera, actuando localmente, pensando globalmente. Si así lo convenís, estaremos encantad@s de exponeros los trazos gruesos del proyecto, para lo cual en breve nos pondremos en contacto con vosotr@s.

Vitoria-Gasteiz en Transición no es más que una excusa para materializar lo que much@s llevamos tiempo sintiendo: que es hora de unir fuerzas entre las personas que deseamos mejorar este mundo, cada cual en su parcela. Es por ello que asumimos imprescindible vuestra presencia en el proyecto.

Es tiempo de oportunidades. Depende de nosotr@s.

Pedro Prieto

http://www.crisisenergetica.org/

http://www.decrecimiento.info/2011/03/colapso-energetico-y-financiero.html

Jorge Riechmann

http://es.scribd.com/doc/17114072/Riechmann-J-Como-cambiar-hacia-sociedades-sostenibles-2004

http://opsur.wordpress.com/2010/05/14/jorge-riechmann-un-eco-socialista-en-salamanca/

Esther Vivas

http://esthervivas.wordpress.com/

http://www.vientosur.info/articulosabiertos/VS108_Vivas_Consumo.pdf

Mikel Kormenzana

http://www.baserribizia.info/index.php/home/elkarrizketak/102-elkarrizketak/641–cuba-esta-demostrando-que-es-necesario-y-posible-dar-pasos-hacia-la-soberania-alimentaria-por-la-via-de-la-agroecologia-y-la-participacion-social

http://baserribizia.info/index.php/consumo/ekimenak/547-la-red-nekasare-de-baserritarras-y-ciudadania-practica-un-modelo-de-produccion-y-consumo-basado-en-la-confianza-y-la-autogestion-con-presente-y-futuro

http://www.argia.com/argia-astekaria/2201/urduna


Yayo Herrero

http://www.ecopolitica.org/index.php?option=com_content&view=article&id=112:entrevista-a-yayo-herrero-sobre-ecofeminismo&catid=25:ecofeminismo

www.vientosur.info/articulosabiertos/VS108_Herreros_VivirBien.pdf

¿Es asumible el riesgo nuclear?

El 11 de marzo de 2011 tuvo lugar en Japón un terremoto de 8,9 en la escala Ritcher que provocó un maremoto, a consecuencia de ello se desencadenó un accidente nuclear múltiple. El mensaje de los partidarios del negocio nuclear basado en una energía nuclear limpia, barata y segura se vino abajo.

Se pone en evidencia el elevado grado de vulnerabilidad en el que se encuentran las sociedades contemporáneas y la escasa importancia que se concede a un elemental principio de precaución.

El sociólogo alemán Ulrich Beck propuso el concepto y el término de ‘sociedad del riesgo’, para referirse al hecho de que en numerosas sociedades el proceso de modernización y desarrollo ha ido creando nuevas amenazas que suponen nuevos riesgos de los que estas sociedades no son conscientes, o minimizan de modo interesado.

La catástrofe nipona ofrece un nuevo escenario en el cual los actores mediáticos ofrecen dos alternativas:

Por un lado el ‘riesgo nuclear asumible’; esto es, la civilización no puede perder el tren teconológico, en juego está el desarrollo, el crecimiento y el progreso de los seres humanos.

Por otro lado, se pone encima de la mesa la sustitución de la energía nuclear por las energías renovables; esto es, 50 parques eólicos por cada reactor nuclear.

En ningún medio se habla de decrecer, consumir menos o ir a formas de vida más sencillas, ya no digamos plantearnos otro estilo de vida u otro modelo económico. El discurso del decrecimiento no aparece.

¿Estamos condenados a un riesgo nuclear asumible?

Decrecimiento y Mesas de Convergencia: el debate de la izquierda hoy (II)

Moisés Rubio Rosendo - La Palabra Inquieta

Como ya escribí la semana pasada, estoy convencido de que el debate entre la izquierda tradicional y las gentes del movimiento por el decrecimiento ofrece oportunidades muy interesantes a quienes abanderan la lucha por la justicia, la igualdad y la defensa de la vida y los derechos humanos. Oportunidades que vienen de la mano de la experiencia, el compromiso y la capacidad crítica de la izquierda tradicional y de las "nuevas" vías que ofrecen los planteamientos teóricos y prácticos del decrecimiento y el movimiento de transición.

Planteaba entonces que la variable ecológica y la fórmula participativa son las cuestiones fundamentales de ese debate, pero creo que es imprescindible afrontar que el empleo es, posiblemente, el principal escollo a superar; y es que si se asume lo ecológico de manera coherente, ha de ponerse encima de la mesa la necesidad de reducir los niveles de producción y, por lo tanto, de empleo: menos fábricas significa menos puestos de trabajo. Aunque lo que se cuestiona en realidad es un modelo de organización socioeconómica en el que el empleo y la producción marcan la vida del individuo, las relaciones humanas y con el planeta. Si antes nos preguntábamos si los puestos de trabajo eran razón suficiente para justificar la existencia de las industrias armamentistíca y nuclear, ahora lo que se cuestiona es el modelo productivo en sí mismo. Y ya hay algunas respuestas encima de la mesa: la renta básica, el reparto del empleo y la sustitución del tejido industrial por otro sociocultural, por ejemplo.

Desde luego, más grave será para la izquierda tradicional que la crisis energética -empeorada tras la catástrofe de Japón- le obligue a reconocer que sus tesis eran incorrectas o, al menos, estaban incompletas: ni el planeta puede producir indefinidamente ni somos capaces de generar la energía necesaria para sostener ese crecimiento. Porque obviar las consecuencias de la crisis energética puede producir a medio plazo una desmovilización social en torno a una izquierda incapaz de articular respuestas coherentes... ¡Mejor prevenir que curar!

Por otro lado, otra cuestión que también puede llegar a ser difícil de asumir por la izquierda tradicional es que, más allá de un cuestionamiento global de la filosofía del crecimiento por el crecimiento y del crecimiento infinito, el movimiento por el decrecimiento no ofrece una alternativa única y global al sistema capitalista: la apuesta por el desarrollo de alternativas locales deja la puerta abierta a multitud de maneras de entender y "practicar" la vida. En vez de un Estado que aglutina y se impone en un territorio, el peso fundamental de la estructura socioeconómica residiría en lo local. Y no caben entonces grandes modelos económicos ni sociales más allá de sistemas complejos de articulación de redes de organizaciones territoriales y sectoriales.

Desde estas perspectivas, la principal aportación del movimiento por el decrecimiento es que, cuestionando el sistema productivista y el actual modelo de Estado, lo que realmente se está poniendo en tela de juicio son dos de los ejes fundamentales de la modernidad además de sus dos grandes modelos socioeconómicos: el capitalismo y el socialismo.

Se trata de una cuestión de tan hondo calado que genera tantas oportunidades creativas como incertidumbres: es una perspectiva nueva, pero ¿hacia dónde vamos si no es hacia "más" capitalismo ni hacia el socialismo? Una pregunta que sin duda puede generar vértigo y para la que el movimiento por el decrecimiento no tiene todas las respuestas.

En cualquier caso, repetir viejas estrategias ante nuevos retos es como pretender arreglar con aguja e hilo un ordenador... Es imprescindeble que la izquierda tradicional, más allá de algunas posturas estéticas, se posicione honestamente en el debate sobre el decrecimiento y plantee abiertamente sus críticas y dudas. Sólo entonces será posible construir conjuntamente caminos nuevos que den respuestas a una crisis sistémica que no tiene precedentes en la historia del capitalismo ni, posiblemente, de la humanidad.

Datos básicos sobre el consumo de energía y electricidad

La energía que consume el ser humano. ¿De donde procede?:

  • petróleo 33,1%
  • carbón 27,2%
  • gas 20,9%
  • hidráulica 2,3%
  • nuclear 5,8%
  • biomasa 9,7%
  • otros 1%


La energía que consumen los españoles. ¿De donde procede?

  • petróleo 48,5%
  • carbón 7,9%
  • gas 23,7%
  • hidráulica 1,7%
  • nuclear 10,5%
  • otras renovables 7,7%

Del consumo de energía total en el Estado español el 21,5% se consume en forma de electricidad mediante:

  • Ciclo combinado 29%
  • Nuclear 19%
  • Eólica 13,8%
  • Carbón 12%
  • Hidráulica 11,1%
  • Solar 2,6%
  • Otras (biomasa...)13%
Fuentes:






El acabose

Pedro Pérez Prieto - Crisis Energética

Hoy me encuentro realmente mal, seguramente en razón de una comida en mal estado ingerida en un aeropuerto.

En la entrevela del que no duerme por una razón fisiológica, se producen pesadillas y todas ellas han sido recurrentes para imaginar los efectos y las consecuencias de la destrucción de la planta multi-reactor de Fukushima, en Japón. Seguramente ha sido algún tipo de conexión o sincronía extraña con el sufrimiento japonés.

Y además me ha servido para profundizar en algunas ideas que ahora transmito a los cercanos, por primera vez en cierto tiempo, desde mi lecho del dolor.

Mi primera sorpresa al aterrizar ayer en España y ver o escuchar los informativos, es la profusión de “expertos” pro-nucleares que o se han invitado o se han hecho invitar a los principales medios del país. Esta es una conclusión aparentemente obvia, porque para ser “experto” en energía nuclear, generalmente hay que haber estudiado el tema muy a fondo y eso se hace en una carrera muy específica, que ha dado y da de comer a mucha gente y que ha generado ganancias considerables a los que las gestionan o desarrollan y operan.

Lo segundo es observar la agresividad de los llamados “expertos” nucleares, generalmente exigiendo que no se juzguen los hechos (cuatro reactores semi destrozados o ardiendo, porque las informaciones no suelen ser precisas y sí difusas y confusas), de forma muy intensa.

Se llama a “expertos” que lo que hacen generalmente es analizar la radiación emitida (aparente, porque de nuevo los datos son confusos y cambian a cada hora que pasa) en el presente o como mucho, analizar los límites de radiación que pueden ser o no peligrosos para el hombre, pero siempre señalando que AHORA estamos lejos de estos niveles.

Pero raras veces (no he constatado ninguna en el aluvión de informaciones que llegan a los medios y desde ahí se difunden) que nadie informe lo que puede pasar dentro de 50 años o de 500 años o de 5.000, o 24.000 años con estos despojos.

Otra de las cosas sorprendentes y sospechosas, es la insistencia de “expertos” y de medios, en indicar que en Japón, al contrario que los burdos comunistas soviéticos en el caso de Chernóbil, sí existen en todas las centrales vasijas de contención, con lo que aseguran con una fe digna de mejor empeño, que no habrá fugas de elementos radioactivos al medio. Todo ello, claro está, mientras las centrales van reventando una tras otra, como seta de pedo de lobo, sin que a ellos, a los “expertos” se les descomponga la figura ni un ápice.

Sin embargo, son muy rápidos cambiando el discurso: ahora ya no se habla de Chernóbil, que sigue teniendo un amplio perímetro restringido más de 35 años después. Esto se da por resuelto, aunque todo el mundo mira para otro lado, cuando se le pregunta que cómo de aislado del medio ambiente está la famosa “pata de elefante” que penetró hasta el suelo de la central con el magma ultra radioactivo y seguramente está permeando las capas freáticas del río Dniéper cuyo flujo se utilizaba para refrigerar la central (o las permeará, alguno de estos milenios).

Ahora, como nadie se atreve a decir, y menos que nadie los garbanceros tertulianos españoles que pululan por los medios vendiendo falsas seguridades, que Japón hace las cosas mal, ni desde el punto de vista tecnológico, ni de cumplimiento de estándares, ni de disciplina social extrema, vienen algunos listos, como el señor Xavier Trías candidato a alcalde de la ciudad de Barcelona en TVE (para ellos, sí hay audiencia en “prime time”), diciendo AHORA, que es que lo que no hicieron bien los japoneses es meterse en esto siendo un país tan geológicamente inestable. ¡Qué bien se habla a toro pasado y prediciendo hacia atrás! Claro está, que se olvidan que los estadounidenses, que tienen tutelado nuclearmente el país nipón, ni el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que tiene OBLIGACIÓN de supervisar y aprobar estas centrales e incluso la cantidad de golfos que han estado contándonos durante décadas, con suma arrogancia, que “se pueden hacer diseños para que las centrales nucleares aguantasen hasta los terremotos más severos; y ponían de ejemplo a Japón. Ninguno de ellos ha salido a pedir perdón.

Otro de los poco afortunados argumentos que se viene planteando estos días por parte de los pro nucleares, es el manido “y tu más”, que refleja el nivel de desesperación y la reticencia enorme a cambiar el propio ideario o esquema mental, incluso ante evidencias irrefutables. Así, puestos ante la tesitura de se oyen con frecuencia argumentos del tipo “pues de todas formas, vamos a tener que vivir con esto”, ahora bien, todos claman porque las centrales se hagan muy bien (¿cuánto de bien? ¿mejor que las japonesas en España o Argentina o Brasil o los propios EE. UU. o Arabia Saudita o Marruecos?), sin plantearse, ni por un minuto los costes que ello puede suponer, aunque tienen la central de Finlandia ante ellos para poder extrapolar un poquito.

Es curioso e interesante este argumento, en un momento en que una desgracia de este calibre ha obligado a inyectar dinero emitido (es decir, aire, que podía haber ido a refrigerar las plantas) por valor de 200.000 millones de dólares en un solo día, para enfriar una temerosa bolsa nipona, que como es lógico, parece temer más esa caída que el desplome de los edificios nucleares. Es curioso que lo utilicen cuando una parte imprecisa de la población de Japón vagabundea para conseguir agua potable, alimentos y refugio.

Y es sobre todo curioso que lo hagan en un momento en que los japoneses descerrajan los depósitos de gasolina o diesel de los coches desplazados para exprimir las gotas de petróleo que no les lleva. Seguramente, éstos defensores de las centrales de MUCHA, MUCHA , MUCHA más calidad que las actuales, no han oído a Marcel Coderch hablar de que un plan de desarrollo de 400 centrales nucleares en el mundo, dejaría una energía neta negativa (por supuesto, fósil, como Tejero decía aquello de “militar, por supuesto”) para la sociedad en los próximos 40 años, según modelo muy simple de System Dynamics con datos de la energía invertida en los procesos de la propia industria nuclear.

Así que, en su erre que erre, vuelven al “y tu más” y se enrocan con que más cornás da el hambre (que dijo El Cordobés) y que esto de la seguridad 100% no existe ni al montarse en avión, comer vacas locas, vivir bajo el hongo de humos de la gran ciudad, etc. etc. Moraleja: de nuevo el lema, letanía o cantinela de mi tío Zoilo y las coces de su mula, de que “vivir en sí, es peligroso”. Ante esto, si uno trata de hacerlos ver que la coz de la mula me mata a mí, pero no a mis 500 generaciones venideras y que esto es, sobre todo, una cuestión de responsabilidad moral intergeneracional como antes nunca se había producido, sacan la artillería del “y tu más” y alegan que más cornás intergeneracionales da el CO2, que nos lleva al cambio climático. Es el argumento de que si sales de Málaga es para meterte SOLAMENTE en Malagón.

Los que sí han desaparecido del panorama informativo como por ensalmo, son los arrogantes y prepotentes que han estado abrumando al común de los mortales cuando los ciudadanos preguntaban sobre las posibilidades estadísticas de accidente nuclear. Solían decir, tan cargados ellos de autosuficiencia y altivez, que la posibilidad muy estudiada de un accidente se reducía al famoso “Uno por diez elevado a la menos x”. Siendo equis, obviamente, un número tan alto que hacía la posibilidad tan despreciable como la actitud de estos “expertos” hacia los que dudábamos y que, a la vista está, estaba calculada sobre una muestra tan poco significativa que espero no vuelvan a soltar esa inmensa tontería nunca más. Estos “expertos” han resultado ser como los que resuelven el problema estadístico de un pollo para dos personas y concluyen que a cada uno le toca medio, aunque uno se lo coma entero y el otro no vea ni las plumas.

Razón no les falta. Lo que les falta es un poquito de imaginación para entender que los seres humanos llevan sólo doscientos años viviendo con combustibles fósiles y unos 50 años con el combustible nuclear, pero que los seres humanos han vivido sin ellos el resto de los dos millones y medio de años como “homo sapiens-sapiens”, una definición antropológica, que estoy sometiendo a intensa revisión, sobre todo en lo que concierne a la civilización industrial y tecnológica. Ha habido en esos dos millones de años civilizaciones y formas de vida que quizá haya que volver a retomar, in necesidad de volver a las cavernas de nuevo.

Incluso he visto alguna emisora de televisión de las de nuevo cuño y viejos ademanes, que Dios confunda, ante este desastre se atreven, con una agresividad inaudita, a calificar a los grupos ecologistas de “ecocidas” o de querer hacer sangre con tragedias ajenas para llevar el agua a sus turbios molinos o bien de querer llevarnos a todos de nuevo a las cavernas.

Mientras tanto, ese curioso trufado de tertulianos, bustos parlantes obedientes a la línea de dirección del medio, llamados presentadores y “expertos” nucleares que barren para casa, vuelven una y otra vez sobre el tema para insistir, una y otra vez, que “no hay tecnologías absolutamente seguras”, una obviedad y simpleza de tamaño descomunal, que ya conocía mi tío Zoilo, que siempre me advertía que tuviese mucho cuidado al pasar por la parte trasera de una mula, por si tiraba una coz, porque me podría matar.

Los nervios entre los turiferarios (los ha bautizado así un amigo y me ha gustado, porque son los que llevan el incensario) nucleares que han apostado, como suele suceder en estos casos, a hurtadillas y en los mentideros de la corte, por una política energética llena de nucleare, llegan al extremo de que si al Comisario Europeo de Energía de la Unión Europea se le ocurre decir que lo que está pasando en Japón es “apocalíptico”, salen disparados a los medios para descalificarlo, ¡faltaría más! Y lo hacen los mismos que otras veces piden respeto para las opiniones de las personas “autorizadas”. Al parecer, este Comisario no es “experto” en energía, vaya por Dios. Será mejor volver al periodista del diario ABC que habla de titiriteros.

Este es un argumento programado y repetido hasta la saciedad por el llamado “lobby” nuclear, a alguno de cuyos relevantes miembros le he oído decir incluso que el “lobby” antinuclear era mucho más potente. También lo dijo sin despeinarse, este elemento, que se presentaba como “independiente” y representaba un periódico obviamente no independiente, como viene siendo habitual, sobre todo, cuando otro periodista, algo más ecuánime, le vino a contestar que comparar a esos dos supuestos “lobbies” cuando uno de ellos dispone de millones de Euros y coloca en sus puestos de asesoría y consejo a dos ex presidentes de gobierno, parecía un poco ridículo. El interpelado soltó entonces la invectiva que viene caracterizando a los grupos que tenían ya programado el “renacimiento nuclear”, obviamente muy vinculados a un partido político y contra argumentó que es que el lobby pro nuclear tenía mucho predicamento entre intelectuales, artistas, y demás, ecologistas de la neoizquierda, etc. como si esto fuese un estigma. Le faltó llamarlos “titiriteros” para terminar de fotografiarse sin vergüenza alguna.

Curiosamente, vengo de la Capadocia, un precioso lugar ya habitado por los hititas, lleno de viviendas trogloditas y ha debido ser eso lo que me ha hecho perder bastante miedo a volver a las cavernas, e incluso me he sentido tentado de quedarme en una de ellas a vivir. La ventaja de este territorio, es que si consigues un simple montículo de roca blanda arenisca, en forma de cono invertido (y hay cientos de miles, quizá millones), no tienes que dar la “entrada a la casa”, sino solamente “practicarla” en la montaña y a partir de ahí, decidir las habitaciones. Para mi sorpresa, el tiempo (o esfuerzo humano o trabajo equivalente en horas-hombre) que se tarda en excavar una vivienda es unas 15 veces menor que lo que tarda un joven en conseguir un apartamento en Madrid de 60 metros, del que sólo poseerá la mitad, pues sus delicadas paredes de ladrillo de medio pie o techo y suelos las paga a medias con el vecino, aunque no lo vea así. Además, he visto frescos bizantinos preciosos en los interiores, con un Jesus en pantocrátor, rodeado majestuosamente de ángeles, arcángeles y escenas del Nuevo Testamento, que incluyen a las vírgenes.

Pero en fin, volvamos al mundo de la alta tecnología y las bajas pasiones, que está que se derrite, literalmente hablando, lo mismo que un servidor está que se caga, literalmente hablando también.

Procuraré evitar los tecnicismos que ya se divulgan, por todos los medios las más de las veces, con tan poca fortuna como imprecisión en los datos. Veamos algunas de las cosas curiosas que se han estado diciendo y leámoslas en clave verdaderamente independiente:

Los núcleos de los 4 reactores “medio fundidos”

Recordaba un colega estadounidense, con elevado sentido del humor que esto es como la niña que no sabe cómo abordar a sus papás y para no asustarlos, les dice que esta “parcialmente embarazada” o “medio embarazada”

Todos hemos visto estos días en gráficos, animaciones y videos las barras de combustible nuclear subiendo y bajando y las barras de moderación de las reacciones subiendo y bajando. Sabemos que cuando se gastan, se reemplazan por otras barras. Pero, ¡ qué curioso! Nadie explica cómo demonios se puede sacar de un núcleo semi fundido un amasijo altísimamente radiactivo de toneladas. Se han hartado de decirnos que el magma “está contenido” en la vasija (de momento). ¿Alguien puede explicar cómo se saca este magma y adónde se puede llevar?¿Alguien sería capaz de decirnos cuántos años de peligro potencial para los seres vivos puede este material ser extremadamente peligrosos por actividad, toxicidad y volumen/peso?

Estoy deseando escuchar a los “expertos” sobre este tema, casi más que ganas me dan de pedirles que se vayan al borde exterior de los 30 km de perímetro de seguridad a dar sus tertulias los próximos 24.000 años, para demostrarnos que no hay peligro para la población en todo ese tiempo, no ahora, no hoy, no mañana.

La refrigeración de los reactores

Al mismo tiempo que los tertulianos aseguraban que las vasijas de contención estaban intactas, por otro lado, decían que se habían visto forzados a refrigerar el reactor (sin especificar nunca qué parte del reactor) con agua de mar era la que se estaba inundando con agua de mar.

De las pocas cosas que uno aprende de una central nuclear, es que el líquido de refrigeración se compone del que refrigera el circuito primario y está en contacto con el material radiactivo y es un fluido muy puro, desmineralizado y muy tratado para evitar que las emisiones de neutrones generen material radiactivo y por otro lado, el circuito secundario, que puede ser de agua de río o agua de mar, que teóricamente sólo se calienta, pero que no se contamina y puede volver a los cursos de agua de río o al mar.

Esto daría para un tratado sobre la estulticia y la manipulación informativa. Baste saber que en el momento en que se arroja agua sobre el núcleo (luego fueron admitiendo que era sobre el núcleo), el reactor, como decía el colega norteamericano “está muerto para siempre”. En este caso, discrepo de mi colega estadounidense. Un núcleo fundido de reactor nuclear NUNCA está muerto, sino muy “vivo” en el sentido de emisión intensísima y prolongadísima de radiaciones. Y no está muerto, como la pata de elefante de Chernóbil dista mucho de estar muerta: está confinada, malamente, por cierto, porque nadie se atreve a trabajar por debajo del magma para crear el suelo protector que evite que entre en contacto con las napas o capas freáticas de agua y por ahí se pueda dispersar al medio, con los efectos terroríficos que conocemos de liberación.

Vuelve la pregunta: ¿Qué hacer con el magma radioactivo?

Lugares comunes de políticos

1. Lamentamos lo ocurrido y nos solidarizamos con el pueblo (algunos, en sus lapsus mentales dicen con el gobierno de de Japón)

2. La situación es difícil (vaya hombre, no lo sabíamos)

3. Nadie esperaba un hecho de estas características (estaría bueno que hubiesen dicho lo contrario, pero eso ya es una declaración de lo poco que esperaban de la Naturaleza)

4. Hay que actuar con precaución (muy original)

5. A la vista de lo sucedido, vamos a proceder a la revisión al alza de los requisitos técnicos de nuestras propias centrales en lo relativo (esta expresión de “en lo relativo” es la favorita de nuestro presidente de gobierno) a la resistencia a la actividad sísmica. (Eso está muy bien, pero ¿qué sucede si hay un ataque terrorista o un ataque por guerra -¿ya no nos acordamos de las amenazas de israelíes y estadounidenses sobre la central nuclear iraní?-, sobre la alimentación eléctrica exterior de la central y de los edificios que contienen los generadores de emergencia y las baterías y que no están tan protegidas como el núcleo del reactor frente a un ataque de morteros o de un avión suicida o de un grupo que entre, con la misma facilidad que entra Greenpeace cada vez que se les antoja y coloquen explosivos? Esto simularía la tragedia del efecto terremoto+tsunami. Lo mismo sucedería si viene una tormenta solar fuerte que puede tirar debajo de forma completa toda la red eléctrica y destrozar muchos equipos electrónicos, hoy indispensables para mover y operar cualquier máquina robotizada.

Lo mismo deberían hacer y prever para el caso de que un país termine en una crisis económica sin precedentes (como las que ya empezamos a vislumbrar, entre ellas la del propio Japón, que tiene unos cuatro reactores fundidos, pero 54 centrales nucleares en todo el país y una red eléctrica, que pese a la enorme disciplina de los ciudadanos japoneses en racionar sus propios consumos, puede venirse abajo.

Es la famosa (para los lectores de Crisis Energética) teoría de Olduvai, de Richard Duncan, que ahora vemos está más cerca que nunca para Japón. Es la reacción en cadena, que termina, o puede terminar por dejar un país tan postrado que no pueda volverse a levantar a los niveles previos al desastre. Y eso, en una sociedad muy demandante de servicios y energía de calidad y estructurada para hacer cualquier mínima función. ¿Alguien imagina que la red eléctrica japonesa se cae en su totalidad y de forma prolongada y continuada qué pasaría con las 50 centrales nucleares que todavía no se han fundido?

¿Por qué nadie puede alcanzar a imaginar este escenario de caída total de la red de forma prolongada? Porque yo no creo ser tan viejo y ya he visto que por causa de una guerra moderna, un país entero se quedó durante meses con un suministro eléctrico pobrísimo y errático y eso que no se asolaron las centrales de generación por completo. En el caso de la antigua república de Yugoslavia, ya parece que nadie recuerda aquellos bombardeos con bombas de grafíto que cortocircuitaban las plantas de generación y las estaciones transformadoras, que fueron determinantes para poner de rodillas al entregado gobierno yugoslavo, inerme y sin poder mover ni una ficha.

¿Harán también examen de conciencia nuestro presidente de gobierno y nuestro ministro de Industria sobre estos otros supuestos en las centrales nucleares, aparte de los sísmicos? ¿O quizá consideran que no sería posible una guerra o que si se da los enemigos serían lo suficientemente caballerosos para no atacar los centros nucleares? ¿O no consideran tampoco un ataque terrorista exitoso, en un país en el que durante décadas la primera preocupación de los ciudadanos ha sido “el problema terrorista”?

Las preguntas se siguen agolpando, pero miro a mi alrededor y veo a la gente preocupada por el resultado del Real Madrid- Olympique de Marsella y observo que siguen las telenovelas y los programas del corazón y la gente que quiere seguir con sus rutinas y pequeños placeres y cobrando a fin de mes en su trabajo de siempre. Veo que la gente sigue queriendo disfrutar y no ver, quiere seguir manteniendo el sistema a toda costa, aunque el sistema sea inviable y me digo ¿Acaso es importante lo que está pasando en Japón?

La pesadilla de Kurosawa: el Fujiyama en rojo

Informe sobre la energía nuclear antes de la devastación de Japón

La Idea

El PSOE tiene una, la «Fundación Ideas para el Progreso», según ellos mismos se definen, «una macrofundación que integra a las Fundaciones ya existentes ligadas al PSOE, y desarrolla un nuevo think-tank progresista.»

Hace poco mas de un mes, el 20 de mayo de 2009, publicaron un completo informe titulado «Un nuevo modelo energético para España. Recomendaciones para un futuro sostenible» (clic para descargar pdf completo).

En este informe hacen una serie de aseveraciones sobre la energía nuclear que me gustaría resaltar, por cómo contrasta con la decisión ayer tomada por el gobierno. Así que procederé a transcribirlas en varias notas consecutivas, para lxs interesadxs en conocer la realidad de esta energía en la actualidad.

fundacionpsoe

La energía nuclear sigue presentando interrogantes que desaconsejan su utilización masiva, los más importantes son:

  • la escasez de uranio para abastecer la demanda mundial a medio plazo.
  • el problema del almacenamiento de los residuos a miles de años vista.
  • las cuestiones de seguridad y proliferación nuclear.
  • el enorme coste de construcción de las centrales, de hasta 7.000 millones de euros en la última planta que se está instalando en Finlandia, requiere que el Estado intervenga de una manera directa para obtener la gigantesca inversión necesaria.

Consideraciones del Informe.

El Informe de la Fundación Ideas considera que no es necesario construir nuevas centrales en España.

Las centrales nucleares existentes en España deberían comenzar a cerrarse a partir del final de las licencias existentes, tras 40 años de vida útil, teniendo en cuenta las siguientes 5 condiciones:

  • Seguridad: si alguna de ellas presentara problemas de seguridad debería cerrarse antes de la fecha de caducidad de la licencia.
  • Sustituibilidad: se cerrarán cuando haya fuentes de energía renovable alternativas que no produzcan emisiones.
  • Abastecimiento: se cerrarán cuando su sustitución no cree problemas de falta de abastecimiento energético. En este sentido es muy importante aplicar los recientes acuerdos entre España y Francia para facilitar la interconexión con Europa.
  • Gestionabilidad: se cerrarán para ser sustituidas por fuentes de energía alternativas que permitan una gestión adecuada de la demanda energética.
  • Competitividad: se cerrarán para ser sustituidas por fuentes de energía alternativa que sean igualmente competitivas.
Proyecto Squatters • Contra-anuncios

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En el caso de la central nuclear de Garoña, en funcionamiento desde 1970, consideramos que el Gobierno puede proceder a no renovar su licencia de explotación por su antigüedad, sus problemas potenciales de seguridad y por ser perfectamente sustituible por fuentes de energía renovable. Consideramos que en el caso de Garoña concurren las cinco condiciones señaladas. En todo caso, el cierre de Garoña y otras centrales nucleares en el futuro debería ir siempre precedido de un Plan de Reactivación y Empleo para la zona.
Para el resto de centrales nucleares debería prevalecer el límite de 40 años, sujeto a las 5 condiciones establecidas. Pero si en algún caso fuere necesario prorrogar la explotación de alguna central por un período adicional se deberían tener en cuenta las subvenciones recibidas con cargo a los Costes de Transición a la Competencia y el grado de amortización de las mismas, estableciendo un nuevo mecanismo de retribución para la energía nuclear (en línea con lo propuesto en el Libro Blanco de la Electricidad). Así, el nuevo mecanismo de retribución deberá ahorrar costes al Estado y liberar recursos económicos para fomentar la inversión de las empresas nucleares en las fuentes de energías renovables que habrán de sustituir a la energía nuclear.

La energía nuclear, un obstáculo para el pleno desarrollo de las energías renovables

A finales de 2007, estaban operativos 439 reactores (cinco menos que el máximo histórico alcanzado en 2002), con una potencia total de 371,7 GWe.
La edad media del parque nuclear era de 23 años, aproximadamente la mitad de su vida útil de diseño.

Entre los años 2004 y 2007, la potencia instalada nuclear aumentó en unos 2 GWe anuales –no por incremento del número de reactores, sino por mejoras de potencia de los ya instalados– lo cual, teniendo en cuenta que el incremento anual de generación eléctrica se estima en unos 135 GWe3, supone que la industria nuclear capta menos del 1,5% del crecimiento del mercado mundial.

Ello implica que si no se reactivan pronto las nuevas construcciones, y a una escala significativa, la cuota de producción eléctrica nuclear, situada en el 2008 alrededor del 14%, irá descendiendo año tras año. De hecho, en 2007, y debido a la acumulación de incidentes, la producción eléctrica nuclear mundial disminuyó un 1,9% en términos absolutos y la española en un 8,3%.

En la actualidad, supone aproximadamente un 6% de la energía primaria comercial, y entre un 2 y un 3% de la energía final consumida, una cuota menor que la cubierta por las centrales hidroeléctricas … el año pasado, y por primera vez en la historia nuclear, no se conectó ningún nuevo reactor a la red de forma que, a comienzos del 2009, se mantiene constante la potencia nuclear pero el número de reactores operativos ha disminuido en tres unidades.

Con un parque envejecido que ha superado en media el ecuador de su vida de diseño, que apenas se incrementa en términos netos, y que por tanto es incapaz de dar respuesta al crecimiento de la demanda, es evidente que si no consigue cambiar radicalmente su situación, la industria nuclear va camino de la desaparición, lenta pero inexorablemente.

Antes de 2025 habría que clausurar y desmantelar bastante más de la mitad del parque nuclear actual, lo cual implica que, dados los plazos de licencia y construcción, o se inicia pronto un importante programa de construcciones, o la energía nuclear va a quedar reducida a algo marginal y con unos tremendos pasivos correspondientes al desmantelamiento de las centrales y la gestión de los residuos acumulados.

A la vista de este calendario, cabe la sospecha de que el alargamiento de las licencias de algunas centrales estadounidenses más allá de los 40 años responde más a la imposibilidad material de ir sustituyendo un parque nuclear que representa una cuarta parte del total mundial que a otras consideraciones.

De ahí que la industria nuclear y algunos gobiernos occidentales hayan iniciado una intensa campaña de relaciones públicas8 para presentar la opción nuclear como una componente imprescindible de la solución al dilema energético-climático al que nos enfrentamos y que, según esas fuentes, justificaría otro ciclo inversor en centrales nucleares.

Olvidan, en primer lugar, las razones por las cuales se abortó la primera era de construcciones nucleares, y no tienen en cuenta que aún en el supuesto de que estas razones estuvieran ahora superadas –que no lo están– un análisis cuantitativo y dinámico de las posibilidades reales de un renacimiento nuclear muestra que poco podría aportar a la solución de los problemas que se apuntan; problemas que, ciertamente, son serios y acuciantes, y que por ello requieren una óptima gestión de los recursos a nuestro alcance.

Si se analiza con detenimiento la cuestión, se observa que la opción nuclear, lejos de contribuir a la solución de estos problemas, podría agudizarlos o, como mínimo, retrasar y entorpecer el desarrollo de otras opciones más eficaces.


Construcción del reactor nuclear Olkiluoto-3, en Finlandia

Construcción del reactor nuclear Olkiluoto-3, en Finlandia

Cuando hayáis leído este extracto del documento de la Fundación Ideas, del PSOE, veréis el sin sentido de pretender relanzar esta carísima y peligrosísima energía.

Está bien además, porque nos recuerda cómo E.T. derivó los gastos de estas empresas hacia el bolsillo de los españolitos de a pie.

Es evidente que esto de hacernos participar en las pérdidas de las empresas viene ya de antiguo y parece haberse convertido en una tradición en la cúpula del PSOE, viendo cómo se está financiando a los bancos y cajas (allá por octubre volveremos a hablar de esto).

En realidad, el desarrollo de la industria nuclear civil nunca fue el resultado de decisiones económicas empresariales sino consecuencia de una determinación política y militar, lo cual explicaría las dificultades económicas con las que se encontró desde el primer momento. Ya lo advirtió C.G. Suits, vicepresidente de I+D de General Electric, en 1950 cuando advirtió que “la energía atómica es una forma excepcionalmente costosa e inconveniente de obtener energía … se trata de una energía cara, no de energía barata como hemos inducido al público a creer”.

Es común explicar la evolución representada en esta figura como el resultado del incremento de los precios del petróleo que tuvo lugar en 1973 y que habría empujado la construcción de centrales nucleares; un empuje que se habría ralentizado después del accidente de Three Mile Island en 1979, y definitivamente como consecuencia del accidente de Chernóbil de 1986.

Esta interpretación pasa por alto, sin embargo, un detalle fundamental: que desde el momento en que se toma la decisión de construir una central nuclear hasta que ésta entra en operación transcurren unos 10 ó 12 años y que, por tanto, si queremos saber en qué momento se adoptaron las decisiones de construcción y cuándo se detuvieron, hay que desplazar hacia atrás el eje temporal algo más de una década.

Lo que realmente ocurrió se observa mejor en la siguiente figura, donde se representa la evolución acumulada de los pedidos de centrales nucleares en EE.UU., incluyendo las cancelaciones de proyectos en marcha y las clausuras de centrales entre 1953 y 2001.

Entre 1965 y 1974 tuvo lugar en EE.UU. un rápido incremento en el número de pedidos de reactores, pero todo cambió abruptamente a partir de 1974.

Si entre 1971 y 1974 se cursaron pedidos para 129 reactores, entre 1974 y 1978 ya sólo se cursaron 13 nuevos pedidos y desde 1978 hasta el día de hoy no se ha cursado ningún otro pedido.

Ninguna de las centrales contratadas después de 1973 fue terminada: entre 1974 y 1984 se cancelaron 124 reactores, más de los que acabaron en funcionamiento.

Del total de 259 pedidos cursados y de los 177 permisos de construcción concedidos, sólo 132 entraron en operación y de estos siguen hoy operativos 104.

Fijémonos en que el accidente de TMI tuvo lugar en 1979 y que por tanto no pudo ser la causa de este abrupto cambio de tendencia.

Evolución de los pedidos de centales nucleares en EEUU

Evolución de los pedidos de centales nucleares en EEUU

Las razones de este fracaso fueron casi exclusivamente económicas y un factor muy importante fue la acusada caída del crecimiento de la demanda de electricidad consecuencia de la crisis de los 1970.

Si entre 1953 y 1973 la demanda había crecido un 7% anual, en 1974 este crecimiento se detuvo en seco y cayó un 0,4%, como consecuencia del shock económico que produjo el brusco aumento de precios del petróleo en 1973.

A partir de 1974 se ralentizó el crecimiento económico, hubo un mayor énfasis en el ahorro energético y, en consecuencia, el crecimiento anual medio del consumo eléctrico entre 1975 y 2000 se redujo al 2,7%, lo cual situó a las eléctricas frente a un gran exceso de capacidad planificada y en construcción.

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Su primera respuesta fue paralizar los planes de expansión, pero no fue suficiente y tuvieron que cancelar numerosos proyectos en distintas fases de desarrollo. A estas circunstancias económicas adversas se sumó, en 1979, el accidente de TMI que provocó, primero, la paralización de todas las licencias y construcciones durante un año y, posteriormente, debido a la presión popular, un aumento de las medidas de seguridad que tuvieron un gran impacto en los costes y en los plazos de construcción, y por tanto en el ritmo de cancelaciones.

Además, la política monetaria que se adoptó para hacer frente a la recesión de 1973 supuso un notable incremento de las tasas de interés, añadiendo un factor más a una situación ya de por sí difícil que acabó por arruinar las finanzas de las compañías
eléctricas y el programa nuclear estadounidense y de otros países.

Algo muy parecido ocurrió en España, como se muestra en la siguiente figura, si tenemos en cuenta que el caso de Lemóniz estuvo muy condicionado por el terrorismo de ETA. En ausencia de éste, lo lógico hubiera sido que los dos reactores situados en la costa vasca –prácticamente terminados– hubieran entrado en operación en lugar de Vandellós II y Trillo I.

Por tanto, en condiciones normales tampoco ninguno de los reactores españoles cuya construcción se decidió después de 1973 hubiera entrado en operación, exactamente lo mismo que ocurrió en EE.UU.

Evolución de los pedidos de centales nucleares en EspañaLa moratoria nuclear española afectó a cinco grupos nucleares que estaban en distintos grados de finalización, por razones idénticas a las que hemos apuntado en el caso estadounidense; agravadas, si cabe, por el hecho de que las eléctricas españolas se habían endeudado en dólares para financiar las construcciones nucleares y al incremento de los tipos de interés tuvieron que añadir una evolución desfavorable del tipo de cambio.

Los créditos, sin embargo, estaban avalados por el Estado español y el primer gobierno de Felipe González optó por asumir estas inversiones y trasladar a la tarifa eléctrica futura el pago durante veinticinco años de las inversiones nucleares fallidas; inversiones que estaban incluidas en los Planes Eléctricos Nacionales aprobados por los sucesivos gobiernos de la Transición.

En sentido estricto nunca ha habido en España una prohibición de construir nuevas centrales nucleares, más allá de la moratoria nuclear establecida para los cinco grupos de Lemóniz I y II, Valdecaballeros I y II y Trillo II.

La vigente Ley 54/1997 del Sector Eléctrico así lo ratificó eliminando cualquier duda al respecto cuando dice que “en la generación eléctrica, se reconoce el derecho a la libre instalación y se organiza su funcionamiento bajo el principio de la libre competencia”. Por tanto, no hay en España prohibición ni moratoria nuclear alguna, por lo menos desde 1997.

Sea como sea, la energía nuclear fracasó económicamente a nivel global a mediados de los años 70 y además se vio adversamente afectada por los accidentes de TMI de 1979 y de Chernóbil de 1986.

Estos accidentes vinieron a dar la razón a aquellos que ya la criticaban desde sus comienzos por su peligrosidad operativa y contribuyeron a que en la opinión pública todavía hoy predominen aquellos que son contrarios a su reactivación.

En cierto sentido, la historia de la energía nuclear en las cuatro últimas décadas puede resumirse en que pasó de ser too cheap to meter (demasiado barata para ser facturada)19 a convertirse en too expensive to matter (demasiado cara para ser relevante), y en demasiado impopular para insistir en ella.

3 de juio de 2009 - La idea