De 'madres', 'maricones' y 'grandes causas'...

Victoria Aldunate Morales

El presidente Evo no sólo dijo lo que dijo, si no que, probablemente otros compañeros, lamngen, hermanos, y también caudillos, líderes y figuras de los Movimientos Sociales de las izquierdas, sienten lo mismo… así como creen que quien nos rodea y contiene es eminentemente una “Madre” y esposa…

Que las hormonas femeninas de los pollos producen “desviaciones” y “por eso los hombres cuando comen este pollo tienen desviaciones en su ser como hombre”, es una afirmación que se muestra -desde dónde vemos, vivimos, sentimos y pensamos- misógina y homofóbica (1). Esta diciendo que “lo femenino” –en este caso, las hormonas- “desvía” el ser de los hombres. Así, lo femenino produciría un perjuicio o “desviaciones” a los hombres, y ellos al recibir este algo “femenino” no podrían seguir el curso… ¿normal de su ser? (2)

Más allá del sentimiento de ofensa, se desprenden más interrogantes: ¿El ser del hombre se ve invadido y rebajado por algo “femenino”? ¿Un algo “femenino” es un algo peor, por debajo de un algo “masculino”? ¿Los hombres que se comportan “femeninos” son hombres insuficientes, rebajados en su ser? Y más aún, ¿qué se dirá de quienes no se autodefinen femeninas o masculinos?

Puede que un efecto de estas asociaciones hechas en el discurso de Evo Morales Ayma, sea que mucha gente que hasta hoy ha visto como solución barata y rápida la compra de un pollo asado al paso, deje de comprarlos.

Jefes de familia, padres, temerosos de que sus varoncitos se vuelvan “femeninos” podrían prohibir el pollo en “su” familia. Madres culpabilizadas por la misma “amenaza” podrían buscar otras soluciones que –siempre- ellas tendrán que procurar, conseguir, idear, para alimentar a los varones; y para que así, nadie mañana, las culpe de que sus machitos no crecieron “derechos”, “bien hombres”.

También puede que quienes elaboran el menú de Cumbres y eventos de movimientos populares ya no programen almuerzos con pollo –como en esta cumbre- para los y las participantes no vegetarianas… Entonces, lo realmente positivo sería que si el negocio de los pollos con hormonas decae, el mercado dejará de producir a millones de seres que sobreviven en cubículos sin ninguna posibilidad más que la de ser un engendro torturado por la industria de la carne.

La figura es el capitalismo y “los” pobres…

Para Evo, primer indígena jefe de estado “la causa principal de la destrucción del planeta Tierra es el capitalismo” porque “El sistema capitalista busca la obtención de la máxima ganancia posible, promoviendo un crecimiento sin límites y un planeta finito”. Creemos y vemos lo mismo, el capitalismo es así, nada que decir. Pero más adelante expresa: “El capitalismo es la fuente de asimetrías y desequilibrio en el mundo”, (las negritas son mías), y refiere que “Más de 2.800 millones de personas viven con menos de dos dólares al día” (3).

Evo omite, que de esas personas empobrecidas nombradas por algunos organismos mundiales como “pobres absolutos”, la mayoría son mujeres, y que otra parte numerosa son las wawas que van en las espaldas de las mujeres y las niñas –simbólica y concretamente- … Y más omisión y negación todavía: define al capitalismo comoLA” FUENTE de asimetrías…

…Cuando hay tiempo para hablar, miles de micrófonos, tantas gentes complacientes oyendo al primer activista oprimido en un podium mundial en nombre de una gran causa, éste activista de los oprimidos, omite la asimetría que parte al mundo en dos grupos humanos básicos: el masculino que sostiene sus privilegios privados y públicos sobre la división sexual del trabajo y cuyo orden remata en que el “otro” grupo, las mujeres, hacen no sólo el trabajo doméstico, si no la contención cotidiana afectiva y social de las comunidades siendo las más pobres de los pobres y la mano de obra más barata que la barata...

Patriarcado ¿No Hay…?...

El Patriarcado, afirmamos, es la primera opresión entre humanos, modelo por el cual se oprime a todos los demás y a todo lo demás. Es el sistema que ha contenido y contiene a todos sus otros subsistemas paridos por el orden patriarcal –entre otros: esclavismo, feudalismo, colonialismo, capitalismo, imperialismo, neoliberalismo-. Viene desde lo que llaman en la Historia occidental Antigüedad.

Los vencedores toman a las mujeres de los vencidos como su famulus o esclavas y los varones vencidos o no, invadidos o no, eliminan los símbolos de las mujeres como seres iguales, potentes y autodeterminados. En Abya Yala nos colocan polleras de “señora de su casa”. En todo el mundoreducen a las mujeres a “complemento” masculino, “madre de sus hijos”, “esposas”, “media naranja”, “inspiración” poética o “atracción” diabólica. Y cuando ellas se escapan a esas imágenes y obsesiones masculinas, son quemadas por brujas en Europa y desprestigiadas en Abya Yala con modelos misóginos contra las mujeres desobedientes a los hombres de su etnia -a quienes “deberían” ser fieles como perro apaleado por su dueño-. Ejemplo de ese modelo misógino: La Malinche, aquella niña de 13 años abusada y explotada sexualmente por invasores e indígenas, arrancada a su madre, y asesinada muy joven.

Este símbolo aceptado “poéticamente” por los movimientos sociales de las izquierdas, dista poco de los construidos por la Iglesia Católica Apostólica Romana para justificar el genocidio contra las mujeres y coloca en primer plano “lo heroico” masculino. También muestra a las mujeres indígenas y a las que venimos de ellas, como potenciales “prostitutas traicioneras” –ladinas, mañudas, doble cara, no confiables para las revoluciones-… Por cierto, la prostitución, otro engendro patriarcal, no es la “profesión” “más antigua del mundo”, interpretaron convenientemente mal, es más bien un flagelo que proviene de la llamada Antigüedad (4).

Reyes, esclavistas, patrones o maridos…

La propuesta alternativa desde el discurso de Evo, parece ser “El nuevo sistema socialista comunitario”, que “eliminará toda forma de colonialismo e imperialismo, y asegurará la paz entre los pueblos y la Madre Tierra”. Este, según lo dicho: “tiene que basarse en los principios de complementariedad, de solidaridad, de equidad, respeto a los derechos humanos y, especialmente, respeto a los derechos de la Madre Tierra…”. Nuevamente las negritas son mías(5).

No sólo pienso que faltan los conceptos de Libertad, Autodeterminación y Autonomía, si no que dudo de una Paz entre los pueblos y la “Madre Tierra”, que no contabiliza –explicitando- la paz de las mujeres de NO ser Botín de guerra de cualquier bando –paramilitar e invasor o invadido y guerrillero-, y de No ser violentada por cualquier hombre, de derecha o de izquierda, de su comunidad o de otra...

También dudo de una autodeterminación de los pueblos que no asume la autodeterminación de las mujeres que han sido vistas por revolucionarios y fascistas, por filósofos y científicos, por poetas, líderes, hermanos, maridos y padres, por más de 25 siglos, como seres extraños que dicen NO cuando quieren decir SI, como seres prostituibles incluso por sus propios compañeros en campos de concentración nazis (6), como seres reproductores de la especie, como parte complementaria de la familia del Hombre, y como seres “femeninamente” heterosexuales…

Afirmo, que estas ideas patriarcales que indico acá son parte de la mentada Complementariedad. Una dinámica en que nosotras los complementamos a ellos. La mujer del Jefe de Comunidad complementa al Jefe de la Comunidad, la esposa al marido, la prostituta al prostituyente… la diputada al Congreso masculino –al que maquilla con su presencia de bella flor-. Complementan también el proletario al burgués, el invadido al invasor y el esclavo al esclavista.

“Madre” Tierra, paridora como mujer

Dice Evo Morales: “El derecho a la Madre Tierra es algo sagrado”, coloco negritas en “sagrado”, ya que me parece un concepto, aún, ambiguo. Por ejemplo, luego de haber visto ceremonias en donde el hombre indígena, reza, y la mujer indígena, silenciosa, se arrodilla (7)… Así, de a poco, voy recordando lo que me cuentan las “warmi pachakuti”, grupo de mujeres músicas en Bolivia. Que la creencia entre indigenistas e izquierdistas acá, sería que ellas no deberían tocar instrumentos, que las mujeres bailan y los hombres tocan, porque a las mujeres cuando tocan, se les seca la leche materna...

Pareciera entonces que las mujeres “profanan” los lugares masculinos…

No olvido tampoco que cuando se habla de un cuerpo “sagrado” como el de la virgen María se opone, a menudo, a un cuerpo prostituido como el de Magdalena –aunque la historia de ella, parece ser otra- (8), diseñando así para todas nosotras una vida de acuerdo a las expectativas masculinas: “madres” que no profanan su cuerpo porque son “puras cuidadoras de los hijos del Hombre” y putas, pero redimidas para llegar a ser sus mujeres… ¿qué harían si todas nos empeñáramos en ser “puras”?

De algunas de las frases siguientes: “…si derrotamos al capitalismo la tarea será cuidar la Madre Tierra con mucho amor…” y …“...la organización y la unidad, todo por la vida…(9)sospecho.

Lo sagrado no me gusta, el amor y la vida, sí. Sin embargo en nombre del amor patriarcal nos han asesinado tantas veces y tantas otras nos han escrito poemas de amor en que somos “el bien más preciado”, para luego escribir novelas que hablan de niñas abusadas y explotadas por ellos mismos, asegurando que a las niñas abusadas, les gusta… (10)

¡Y, en nombre de la vida…! ¡Ay!, en nombre de “la vida”, el Opus Dei influye en los estados y sus leyes para obligarnos a parir y para encarcelarnos por abortar… ¿Qué puedo pensar del amor y los cuidados patriarcales a las madres y a las mujeres, y “por la vida”?

En algunos escritos sobre la Cumbre, como en el de Leonardo Boff (11), se defiende a “la Tierra como la Gran Madre que nos genera y nos proporciona todo lo que necesitamos para vivir”, y también –de esto segundo no tenemos dudas- como un ser autorregulado y vivo. Pero más adelante el teólogo dice: “Por nuestra parte tenemos el deber de cuidarla, amarla, y mantenerla saludable para que siga generándonos y ofreciéndonos los bienes y servicios que nos presta”.

Es el mensaje y el sentimiento, no sólo del teólogo luchador de la Liberación, si no de quienes acá en Bolivia han posicionado esta Conferencia de los Pueblos como “defensa de la Madre Tierra” y de todas las izquierdas que no han cuestionado ni una sola coma de esa consigna.

Es un mensaje conocido por nosotras. Cada vez que nos embarazamos y parimos, médicos, curas, maridos, suegras –madres del futuro padre-, nos dicen: Debes cuidarte por la wawa, y los servicios públicos de Salud se llaman “Materno-infantil”… La Pachamama, la Mapu, también sabe porque ha sido explotada y sobre explotada. Y ahora quieren cuidarla para que siga pariendo… Tampoco hay derecho a decidir para la Tierra.

Tierra: heterosexual y matrimoniada

¡Ahí está la madre del cordero con eso de “Madre Tierra”!

No quieren Pachamama o Mapu, que son conceptos amplios, más allá del globo terráqueo. En algunas culturas -nos lo contaron en la única Mesa feminista comunitaria de la Conferencia (12), mujeres de esos pueblos- Pachamama o Mapu, son conceptos que hablan de arriba y abajo, de lo vertical, también de lo horizontal, es toda la que nos rodea, son el cielo y la tierra, la atmósfera, el aire, el cosmos, la mujer y el hombre, la juventud y la vejez, el antes, el ahora y el después…

… Pero comunicadores y comunicadoras de la Conferencia, hicieron gala de su agudeza lingüística anunciando que esta Cumbre salvaría a la Madre Tierra y al Padre Cosmos. O sea, son dos y una es Madre “femenina” y el otro Padre “masculino”. Un matrimonio heterosexual.

La Asociación Internacional Poetas de la Tierra, en un saludo a la Conferencia (13) llega más lejos. En su escrito, a la “Madre Tierra”, la defienden entes, héroes y voces masculinas: “…la voz de los pueblos de Latinoamérica es la voz profunda y telúrica de los volcanes, la lluvia y los vientos que defienden la Madre TIERRA; es la luz de sus ancestros Lautaro, Pelantaru, Lientur y Caupolicán, de Túpac Amaru y Micaela Bastidas, de Túpac Katari y Bartolina Sisa, de Manuela Beltrán y José Antonio Galán, de Rigoberta Menchú y mama Dolores Cacaungo y otros tantos anónimos en el espíritu Pachakuti de los Pueblos originarios, el nuevo despertar de los hijos de la Pachamama y el Tata Inti”…

Sí, están también la lluvia, Rigoberta Menchú y mama Dolores, y las parejas –escritas así en pareja- de héroes masculinos… Acá la Pachamama es la que ha parido a los hijos latinoamericanos del Tata Inti… Madre Tierra o Pachamama, El padre Cosmos o el Tata Inti, la cosa es que ella es una esposa paridora y heterosexual que formó familia. Así es el orden patriarcal… Entonces no es extraño que el logotipo oficial de la Conferencia sea un indígena masculino (14) sosteniendo en sus brazos a la Tierra, ese ser “femenino”, llevado en andas, como luego de una boda con traje blanco.

Por otra parte, la condena de hombres y mujeres de las izquierdas contra la perversa prensa de derecha han sido apasionadas… Me quedo pensando en que no descubrí esa misma pasión y condena tras el nuevo escándalo de curas pedófilos, contra el secretario del Vaticano Tarcisio Bertone (15) que sostuvo que está “demostrada” la relación entre pedofilia y homosexualidad… No digo que defiendan a los homosexuales, si no a la infancia, de los dichos de un ser tan perverso como Bertone que habla desde el corazón mismo de la institucionalidad violadora… Y es que, para las izquierdas, los indigenistas, ecologistas y otros, tal vez, la causa de homosexuales, mujeres y niños y niñas, no son “tan” importantes, ni una gran causa, así involucren también -como la ecología- la felicidad y la vida de gran parte de la humanidad.


Citas y referencias

1. Misoginia y homofobia son sentimientos íntimos y personales de odio y desprecio por mujeres y homosexuales, respectivamente, que construyen tanto el estigma social y político sobre el ser mujer y el ser homosexual y/o lesbiana, y el estigma sentido de las mismas mujeres, homosexuales y lesbianas que les lleva, en el caso de las mujeres a ser las juezas implacables acusadoras de las otras mujeres y en el caso de homosexuales y lesbianas, a esconderse, negarse, autoflagelarse y a odiar a los homosexuales y lesbianas públicas como el reflejo de lo que ellas y ellos no se atreven a hacer. Entre otras, consecuencias públicas de la misoginia, la homofobia y la lesbofobia, están el genocidio cometido contra las mujeres y las mujeres lesbianas por la Iglesia Católica Apostólica Romana en la Edad Media en Europa, y los genocidios cometidos contra homosexuales por Stalin en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, en la 2ª postguerra, y por Hitler, Musolini y diversos fascistas en Alemania e Italia de la 2ª guerra mundial.

2. En la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, reunida del 19 al 22 de Abril en Tiquipaya, Cochabamba, Bolivia, la frase exacta en el discurso de apertura hecho por el presidente Evo Morales Ayma, fue:Hermanas y hermanos, cuando hablamos del pollo, el pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas, por eso los hombres cuando comen este pollo tienen desviaciones en su ser como hombre”.

3, 5 y 9. Otras ideas y frases extraídas del discurso de apertura ya citado. http://alainet.org/active/37560

4. SANAHUJA YLL, Mª ENCARNA. La cotidianidad en la prehistoria. La Vida y sus sostenimiento. Ed. Icaria Antrazyt, Barcelona, España 2007. Mª ÁNGELES QUEROL, CONSUELO TRIVIÑO. La mujer en “el origen del hombre”. Ed. Bellaterra & arquelología. España 2004. RIANE EISLER. “El Caliz y la Espada”. Ed. Cuatro Vientos. Chile 1994…

No nos creerán a nosotras, tal vez o… seguro, pero créanle a Engels que usó ese ejemplo para analizar a una sociedad que oprime a proletarios… Fue sólo un ejemplo, pero bastante contundente: ENGELS, FEDERICO. Origen de la familia, la Propiedadprivada y el Estado. Ed. Cártago. Argentina, 1986.

6. Himmler autorizó prostíbulos dentro del campo nazi de Auschwitz. EFE en Varsovia | Mundo

Domingo 22 de Julio de 2007.

Otras muestras del trato histórico a las mujeres: TAMARA STARR. Selección. “La Inferioridad natural de la mujer”. Ed. Alcor, Argentina 1993., GALEANO, EDUARDO. Memorias de Fuego I. Los Nacimientos. Ed. Plon, París, Francia 1982 y 1989., MICHELE PERROT. Mi historia de las mujeres. Fondo de Cultura Económica 2008, Buenos Aires.; VITALE, LUIS. Interpretación Marxista de la Historia de Chile. De la República palamentaria a la república socialista (1891 -1932) Tomo V. Lom Ediciones; Historia General de las Indias del clérigo Francisco López de Gómara (1555); Taller de historia oral andina. MUJER Y RESISTENCIA COMUNITARIA. HISTORIA Y MEMORIA. Hisbol. Equipo del THOA; GEORGES DUBY. "Mujeres del SigloXII” Ed. Andrés Bello../MARGARET WADELABARGE. "La Mujer en la Edad Media “ Ed. Nerea/“Historia de las Mujeres” Tomos2 y 3Varios Autores Ed. Taurus/ CARLOS FISAS. Mujeres, amores y sexo en la Historia. Ed. Plaza & Janes; Carpeta Didáctica. Mujeres Medievales. Clara Martínez Tomás, España;

7. “Cumbres Indígenas: Desde este subjetivo rincón feminista”. http://www.kaosenlared.net/noticia/cumbres-indigenas-desde-este-subjetivo-rincon-feminista

8. Especialmente algunas teólogas feministas y grupos de mujeres cristianas y feministas como el grupo de Chile Con-spirando, se han encargado de rescatar la historia de María Magdalena, afirmando que no fue prostituta si no una mujer de clase alta que echada a la calle por no ser esposa y madre y demasiado culta, es salvada de la calle y el dolor por Jesús que la acepta entre sus apóstoles.

10. Para muestra un par de botones: “Memoria de mis putas tristes” del colombiano Gabriel García Márquez, y “Lolita”, de el ruso Vladimir Nabokov, éste último en los años 50 y el escritor latinoamericano ya en el siglo 21, 2004.

11. http://www.elciudadano.cl/2010/04/23/la-tierra-sujeto-de-dignidad-y-de-derechos/

12. Ver Pronunciamiento del Feminismo Comunitario latinoamericano en la Conferencia de los pueblos sobre Cambio Climático. http://www.kaosenlared.net/noticia/pronunciamiento-feminismo-comunitario-latinoamericano-conferencia-pueb

13. Poetas de la Tierra y Amigos de la Poesía, www.poetasdelatierra.org

14. http://cmpcc.org/logotipo-oficial/

15. Como ya lo dijo mi amigo el anarcomarako en http://arcadia.nodolgtb.org/bitacora/miguel/ricky-mart%C3%ADn-tarcisio-bertone-chile

http://mujerescreandocomunidad.blogspot.com/

Giorgio Mosangini: La crisis es un problema de exceso


Alberto Arce - periodismo humano

“De la necesidad, virtud”, un dicho que forma parte del imaginario y la picaresca castellana. En épocas difíciles la inteligencia se aviva, la búsqueda de salidas alternativas se convierte en necesaria y la cabeza es redonda, como repite el dicho, para que sea posible pensar, más y mejor. Incluso para que las ideas cambien de sentido.

En PeriodismoHumano nos hemos acercado al consumo responsable, los bancos de tiempo, los problemas generados por el cambio de modelo agrícola en los países del sur que genera la globalización económica y la revolución del transporte o las consecuencias e impactos de los trabajos extractivos de las multinacionales sobre los territorios de los pueblos indígenas. Los diversos enfoques sectoriales confluyen en una determinada manera de entender el mundo, ideológica para unos, económica para otras, ética y lógica para quienes la practican. La práctica del decrecimiento.

Decrecimiento es una palabra extraña desde el punto de vista lingüístico, ya que se contradice a sí misma. Según el diccionario de la DRAE, “Decrecer” significa “Disminuir”. ¿Creemos, aún así, que “menos” puede llegar a significar “más”? Giorgio Mosangini, miembro del Col·lectiu d’Estudis sobre cooperació i desenvolupament y uno de los expertos más reconocidos de España a la hora de explicar la filosofía del decrecimiento puede ayudarnos a comprender no sólo si aún “estamos a tiempo”, sino defender que la alternativa propuesta se sostiene por sí misma. Periodismohumano ha hablado con él apenas unos días después de la celebración en Barcelona del II Congreso Mundial sobre decrecimiento económico.

La crisis significa decrecimiento económico. Disminución obligada y, casi siempre, traumática. La economía española entra en recesión. Disminuye el Producto Interior Bruto en un 3%, el país entra en una deflación del 0,1%, se reduce la construcción -principal motor de nuestra economía-en un 10%, cae el crédito en un 16%, aumenta el número de embargos en un 50% y crece de manera dramática el desempleo, que ya ha alcanzado al 20% de la población activa. Aunque pudiera parecer lo contrario, según Giorgio Mosangini “Nuestro decrecimiento nada tiene que ver con su recesión”.

¿Cuál es la relación entre recesión económica y decrecimiento. Se trata, como parece, de una especie de recesión voluntaria y con cambio de foco?

“Las propuestas del decrecimiento surgen precisamente para intentar evitar lo que estamos viviendo actualmente. A diferencia de la economía neoclásica, el amplio paraguas teórico que alimenta las reflexiones del decrecimiento alertaba desde hace décadas de que el sistema de crecimiento ilimitado nos conducía inevitablemente hacia una crisis sistémica.Por ello, insistimos, su recesión nada tiene que ver con nuestro decrecimiento. Para el decrecimiento no todo tiene que decrecer, tienen que decrecer el uso y las capacidades de uso de materia y energía, así como las desigualdades sociales. Se plantea un cambio radical de estructuras, dónde el cuidado de la vida humana y de la naturaleza reemplaza el objetivo del crecimiento económico.

Les acusarán de subirse al carro del miedo generado por la crisis, de catastrofismo, de defender una opción conservadora e irreal…

Ni tan solo compartimos la lectura que se hace de la crisis. Para las élites políticas y económicas globales la crisis es esencialmente una crisis financiera que luego contagia al sistema económico global en su conjunto. El problema central habría sido una crisis de liquidez, y por ello los bancos centrales de los principales países industrializados han aportado hasta un billón y medio de dólares para aportar liquidez al sistema financiero.

¿A qué se debe, entonces, la crisis?

Para el decrecimiento, no se trata de una crisis de liquidez, sino más bien todo lo contrario, de una crisis de exceso de crecimiento de los activos financieros respecto a la riqueza real. Es un problema de límites, de exceso de liquidez y de finanzas. Los activos financieros han crecido por encima de las capacidades reales del planeta. La riqueza real no crece, bien al contrario, se va agotando la disponibilidad de los recursos no renovables y las capacidades de los sumideros. Pensábamos que estábamos creciendo y en realidad acumulábamos deudas para el futuro, deudas que no se corresponden con la riqueza real. No podremos asumirlas porque las capacidades de carga del planeta no pueden asumirlas.

Más allá de la crisis ecológica, que seguramente es el elemento explicativo esencial de esta crisis, para el decrecimiento estamos viviendo no una crisis financiera sino sistémica. Es decir, no sólo una crisis económica que se extiende por todo el mundo, sino una crisis del conjunto del sistema, que afecta las diversas dimensiones de las sociedades humanas: económica, biofísica y sociocultural. Una crisis de civilización que nos lleva al borde del colapso.

Para nosotros el debate nunca ha sido saber si habrá o no decrecimiento económico. El decrecimiento económico es una consecuencia física inevitable del hecho que hayamos superado las capacidades de carga de la biosfera. La cuestión para el decrecimiento es saber si seremos capaces de implementar un proyecto político que nos permita aprovechar la transición para volver a la sostenibilidad ecológica y social, o si, por el contrario, la humanidad enfrente escenarios de colapso”.

¿Cree que la reactivación del crédito y el consumo, como plantean los expertos de referencia, es la salida más lógica a la crisis?

“La insistencia en la reactivación del crédito y del consumo es el reflejo microeconómico de la lógica global del sistema que mediante los planes de rescate ha transferido un billón y medio de dólares al sistema financiero para supuestamente reactivar el crecimiento. La lógica de volver como sea al crecimiento acumulando más deudas sólo agrava los problemas que enfrentamos: se incrementa la presión sobre los límites físicos del planeta; se acumulan más deudas. Acumulamos deudas futuras para reforzar precisamente todas las estructuras y las lógicas que nos han llevado a este punto. Más deuda también implica menos capacidad de reacción en el futuro, en un escenario de transición cuando se agote la disponibilidad de diversos recursos. Si no emprendemos unos cambios estructurales profundos y revisamos la lógica que mueve nuestras sociedades, difícilmente podremos gestionar la transición sin acabar en un escenario de colapso”.

¿Dónde se encuentra el límite del consumo?

“Existen límites físicos, ecológicos. Consumimos recursos (materia y energía) que son finitos, agotando progresivamente su disponibilidad. Por poner sólo un ejemplo, en poco más de un siglo habremos agotado la disponibilidad de petróleo, un recurso finito que se ha acumulado durante millones de años. También generamos residuos que superan las capacidades de los sumideros naturales.

El ejemplo más conocido son las emisiones de Co2, que al superar las capacidades de absorción naturales, generan el cambio climático y todos los fenómenos adversos asociados. La economía ecológica ha elaborado índices que nos ayudan a entender hasta qué punto hemos superado los límites. La huella ecológica, por ejemplo, nos dice que a partir de finales de los años 80 la humanidad ha superado las capacidades de carga del planeta. Actualmente la humanidad vive como si tuviera a disposición 1,3 planetas. Vivimos en un mundo imposible gracias a dos factores. Por un lado, con el modelo de crecimiento ilimitado, la humanidad ha pasado de depender del flujo de radiación solar, como cualquier otra especie, a depender de un stock finito de materia y energía acumulado durante millones de años en la corteza terrestre que estamos agotando a ritmos crecientes. Cuánto más crezcamos, antes se acabará su disponibilidad. Por otro lado, una desigualdad extrema permite que el 20% de la humanidad vivamos en un mundo irreal a costa del 80% restante. Para universalizar el estilo de vida de un ciudadano medio de EEUU deberíamos disponer de casi 5 planetas. En cambio, la mayoría de la población mundial sigue viviendo sin superar los techos que marca la sostenibilidad ecológica.

Otro razonamiento muy distinto tiene que ver con los límites sociales, éticos, políticos, filosóficos, etc. que queramos establecer al consumo. Para el decrecimiento, aunque el crecimiento infinito fuera posible, seguiría siendo algo profundamente indeseable. Y eso por diversas razones que no son ecológicas, sino políticas y éticas. El crecimiento ilimitado y el consumismo alimentan una larga serie de efectos perversos, entre los cuales podemos citar la mercantilización progresiva de todas las esferas de la vida, la pérdida de autonomía personal y colectiva, así como el incremento de las desigualdades.”

La revolución del transporte hace que sea más barato pagar por producir productos deficitarios en Europa que importar productos agrícolas de los países del sur, destruyendo sus economías. El concepto de deuda ecológica se encuentra en el centro de la lógica del decrecimiento al igual que se encuentra en la base de la crisis energética y alimentaria mundial. ¿Qué es la deuda ecológica norte-sur?

La deuda ecológica ilustra cómo el Norte global se sostiene mediante el expolio de los recursos naturales de los países del Sur. El Norte se apropia de materia y energía en el Sur a precios injustos. Tampoco asume los impactos ecológicos y sociales asociados a los procesos de extracción, transporte y consumo de los recursos. Uno de los elementos esenciales de la deuda ecológica es la deuda de carbono: las emisiones de dióxido de carbono generadas por el Norte global superan la capacidad de absorción natural, causando el cambio climático que afectan en mayor medida al Sur global. La deuda ecológica tiene muchas otras dimensiones, como por ejemplo la biopiratería: las transnacionales del Norte registran la propiedad intelectual de recursos biológicos (como plantas o semillas) y de conocimientos tradicionales, apropiándose de la diversidad ecológica y cultural. Las transnacionales que operan en los países del Sur también ocasionan daños ambientales muy graves (contaminación de agua, suelo y aire, deterioro de los ecosistemas, etc.) sin que ello comporte alguna responsabilidad o compensación. Por último, podemos mencionar la exportación de Norte a Sur de residuos tóxicos de todo tipo, producto del modelo de producción y consumo occidentales.

Debido a que a partir de los años 80 hemos superado las capacidades de carga del planeta y los límites ecológicos existentes, la presión sobre los ecoespacios en el Sur se hace cada vez más apremiante. A medida que los recursos se hacen más escasos, a medida que se acercan picos de extracción para muchos de ellos, observamos como aparecen nuevas fronteras de extracción de recursos en los países del Sur. Seguir con el crecimiento y la acumulación capitalista exige apropiarse de recursos (petróleo, gas, material genético, pescado, tierras para cultivos, etc., etc.) en un número creciente de países y espacios ecológicos, con el consiguiente impacto agravado sobre los ecosistemas y las sociedades humanas afectadas. Por ello, ante escenarios de escasez, nuestra deuda ecológica no para de aumentar y agravarse”.

La revolución tecnológica multiplica hasta el infinito el número de dispositivos electrónicos y la necesidad consiguiente de consumo eléctrico y de recursos fósiles, finitos por definición. Materia y energía se multiplican hasta el infinito. Pero más no siempre significa mejor. “Más” puede llegar a convertirse en sinónimo de “imposible”. Pensemos en el ejemplo de los teléfonos móviles, las pantallas de plasma y el mundo de “lo más moderno, lo mejor”.¿Cuanto tiene que ver esa sociedad en la que tecnología avanza sin fin y a ritmo exponencial con la alternativa del decrecimiento?

“La crítica a la tecnología es importante en el decrecimiento. Frente a los argumentos del “capitalismo verde” y de la innovación tecnológica como solución a la crisis ecológica, se insiste mucho en que los problemas son políticos, culturales, estructurales, y no exclusivamente técnicos. Si el cambio es sólo tecnológico, pero la lógica global sigue siendo la misma, siempre caeremos en un efecto rebote. Las mejoras tecnológicas en términos de eficiencia y eficacia, al disminuir los límites existentes para el uso de una tecnología, tienden a incrementar el consumo y por tanto los impactos ecológicos y sociales. Incluso si pensamos en mejoras tecnológicas tendientes a la sostenibilidad, el efecto rebote puede comprometer el resultado esperado. Por ejemplo, si una persona reduce su consumo de energía, instalando aparatos de bajo consumo, asilando mejor su casa, etc., pero luego reinvierte los ahorros en comprarse un coche, el efecto global es negativo. Para superar el efecto rebote, debería disponer de transporte público sostenible (cambios estructurales) y/o moverse en bicicleta y reducir su tiempo de trabajo proporcionalmente a los recursos económicos que ya no necesita (cambios culturales). Los problemas y las soluciones son políticos y sociales, no tecnológicos. La tecnología es una herramienta que tiene que estar al servicio de propósitos éticos y políticos de las sociedades humanas, al servicio del bienestar de todas las personas y de la sostenibilidad ecológica. Actualmente, en cambio, está al servicio de intereses mercantiles y del modelo de crecimiento ilimitado.

¿Cuál sería la mejor definición posible, y en la práctica de un decrecimiento que no pase por limitarse a repetir que hay que “crecer menos”?. ¿Dónde radica exactamente el cambio de paradigma?

“El decrecimiento es el conjunto de caminos que nos podrían llevar a la sostenibilidad ecológica y social. Sostenibilidad ecológica implica sustancialmente reducción del consumo de materia y energía para quiénes exceden las capacidades de carga del planeta, es decir fundamentalmente el Norte global, un 20% de la población mundial. Sostenibilidad social implica reducir drásticamente las desigualdades, redistribuir riqueza y poder, revertir la mercantilización progresiva de todas las esferas de la vida, poner el cuidado de las personas y de la naturaleza en el centro de la política y de las estructuras sociales…”

¿Qué alternativas al crecimiento y el consumo presenta el decrecimiento para los habitantes de países ricos? Me refiero a alternativas prácticas, no teóricas, ejemplos que cada uno pueda aplicar en su vida diaria.

Las propuestas e iniciativas son muy variadas, a nivel individual y colectivo. Es imposible señalarlas aquí. Hemos podido conocer muchas de ellas en la conferencia internacional sobre decrecimiento en Barcelona www.degrowth.eu Académicos y activistas sociales procedentes de diversos países del mundo han compartido experiencias, análisis y propuestas. Los movimientos sociales que defienden el decrecimiento también impulsan alternativas a nivel local y se articulan con experiencias ya existentes en el territorio. Como es el caso en Cataluña de la Entesa pel Decreixement y de la Xarxa pel Decreixement” www.decreixement.net

La puesta en marcha de las alternativas del decrecimiento pasa por tres niveles. Hay un nivel personal que implica consumir menos, incorporar comportamientos más austeros y más conscientes de los impactos sociales y ecológicos que implican nuestros actos. También hay un nivel de autogestión colectiva, como por ejemplo la experiencia de las cooperativas de consumidores en las que se decide consumir alimentos y otros productos no sólo de acuerdo a criterios económicos sino en función de valores sociales y ecológicos. Y finalmente, hay un nivel de cambio político y estructural, que necesita una movilización colectiva de cambio social, para romper con las estructuras y la lógica del crecimiento ilimitado y del capitalismo. Sin una movilización política colectiva, difícilmente podremos volver a situar a las personas y a la naturaleza en el centro de nuestras sociedades”.

Extraído del artículo: Decrecimiento como alternativa a la crisis


Hervé Kempf: La avaricia de unos pocos amenaza el planeta de todos


¿Esperaba que Hugo Chávez esgrimiera su libro en la cumbre de Copenhague?

Chávez se leyó Cómo los ricos destruyen el planeta en el avión porque se lo había recomendado mi amigo Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique a él y a Evo Morales. A Chávez le gustó y lomostró al auditorio en Copenhague.

¿Orgulloso de impresionar a Chávez?

A Chávez le interesó cómo vincula mi ensayo la causa social y la ecológica. Y no es una conclusión doctrinal, sino mi experiencia.

¿Ha sufrido usted explotación?

Cuando veo un africano malviviendo en un suburbio de París y le pregunto "¿por qué estás aquí?", su respuesta siempre es una historia de explotación del hombre por el hombre y después de degradación del planeta.

Por ejemplo...

Los suburbios de Europa están llenos de inmigrantes que tuvieron que abandonar el medio ambiente donde nacieron, porque está exhausto tras la explotación abusiva. Son africanos que inmigran porque no han podido seguir siendo pescadores o cazadores o agricultores en su tierra, porque los recursos de sus mares, campos y selvas han sido esquilmados.

Ese camino de África a Europa antes lo hicieron mercancías, valor y plusvalías.

Vienen aquí porque no les hemos dejado nada allí para que puedan sobrevivir. ¿Por qué cree que actúan los piratas somalíes? ¿Porque son malos y peligrosos "terroristas"?

Yo no justificaría la piratería.

Pero expliquemos sus causas: eran pescadores que hoy no pueden competir con las modernas flotas de pesca como la española, por cierto, o la japonesa. Ya no les quedan peces, así que cogen las pistolas.

Podemos rectificar.

Si no rectificamos, nuestros hijos heredarán un planeta degradado por la avaricia y la estupidez de unos pocos. Lo que me preocupa es que estamos ante una crisis ecológica que pone en peligro nuestra propia especie.

¿No es usted algo cataclísmico?

En un siglo hemos llegado al límite de los recursos que durante un millón de años fueron ilimitados para nuestros antepasados: el oxígeno; el agua potable; los mares. En sólo dos generaciones, hemos puesto al planeta al límite y ahora estamos empezando a superar ese límite.

Aún queda planeta.

Ya no para una sexta parte de las especies terrestres hoy extinguidas por la acción humana y que existían sólo hace un siglo. Nuestros hijos sólo pueden ver en fotos animales que nuestros abuelos veían vivos

"La Tierra da recursos para las necesidades de todos, pero jamás dará suficiente para colmar la avaricia de unos pocos".

Gandhi no sólo lo dijo, sino que lo transformó en ejemplo al vivir con lo esencial, pero yo me he inspirado en Thornstein Veblen y en su mordaz ironía al explicar cómo las clases altas necesitan alardear de gasto suntuario para retarse entre individuos y demostrar su éxito.

Es la teoría del hándicap, o del pavo real, expuesta aquí por el etólogo evolucionista Amotz Zahavi.

Siempre hemos consumido un exceso de recursos naturales más allá de nuestras necesidades materiales para competir con los demás: las clases altas, para deslumbrar a los demás individuos de clase alta, y las clases bajas han imitado –o al menos lo han intentado– el lucimiento de gasto de las altas para sentirse ascendidas socialmente.

Todo muy humano.

Y las tribus –hoy naciones y estados– han derrochado también recursos de su territorio sólo para exhibir su poder. Está en nuestro instinto. Incluso le diría que hay una parte de esa élite económica que se siente fascinada por la idea de consumir el planeta hasta el final.

¿Quemar Roma como Nerón?

Una pulsión suicida. Piense que consumir es en realidad destruir. El lujo hoy es enemigo de la especie. Y en ese sentido necesitamos decrecer económicamente.

¿Quien más contamina que pague más impuestos?

No basta: hay que cambiar la cultura. Necesitamos una cruzada estética para afear la sobreexplotación del planeta por mera vanidad. Hay que reivindicar la sobriedad.

Pues empiece por países petroleros.

No sólo es la exhibición de riqueza. También el despliegue armamentístico –otra forma de exhibición más perversa y nociva– en otros países de estilos más austeros.

¿Propone una revolución pedagógica?

Propongo que cuando alguien quiera instalar una fábrica o una granja en un valle idílico con un río virginal, y ensucie y contamine ese río –o esa playa– de todos para poder comprarse con las ganancias una mansión gigantesca o... ¡un Rolex de oro...!

Hay otros lujos más inteligentes...

... Y arruinan su río y contaminan sus aguas... ¡para poder construirse una piscina en su jardín...!, que todos le digamos que esa conducta es hortera, ignorante y nos perjudica a todos.

La envidia es más poderosa que la responsabilidad.

Pero nos queda el raciocinio. Nos queda la reflexión: ¿para qué más coches de 100.000 euros, y mansiones con catorce baños? ¿No sería un lujo mayor poder caminar por un bosque frondoso y florido y bañarse en un río limpio?.

Jordi Pigem: Tenemos la oportunidad insólita de cambiar el mundo

"El sistema se desmonta y tenemos la oportunidad insólita de cambiar el mundo"

Hay pensadores que opinan que los humanos ya no podemos reintegrarnos en los ciclos de la naturaleza, que la expulsión del Paraíso es definitiva

La raíz del problema que tenemos hoy en día es el dualismo entre nosotros y el mundo, que se manifiesta por ejemplo como dualismo entre la humanidad y la naturaleza. La clave para conseguir un mundo que funcione es superar ese dualismo.

Hay actitudes que parten de la idea de que los humanos estamos aquí para administrar el planeta. Parten de la arrogancia de creer que saben cómo funciona el planeta.

Pero tal como nosotros respiramos sin ser conscientes de todos los procesos ligados a nuestra respiración y tal como nuestro corazón late sin que nosotros sepamos cómo, nadie sabe en detalle cómo funcionan los innumerables ciclos en continua transformación que constituyen la naturaleza.

La naturaleza es líder en tecnología porque todo lo que crea es mucho más complejo, mucho más bello y mucho más eficiente que lo que creamos nosotros. Creer que nosotros podemos controlar artificialmente el equilibrio ecológico de la Tierra es de una gran ingenuidad y arrogancia.

Los seres humanos de los países ricos y de las elites ricas de los países del Sur hemos vivido de un modo que nadie nunca antes había vivido. Volar, adaptar la temperatura de cada sala a lo que nosotros queramos y regular todo lo que ocurre a nuestro alrededor, importar comida de la otra punta del mundo y disponer de todo tipo de artilugios electrónicos… son comodidades que ni siquiera los grandes emperadores tenían, pero hemos terminado creyendo que esta era la manera natural de vivir.

¿La solución pasa por vivir con menos?

La economía convencional sigue ignorando que depende de la naturaleza. La inminente escasez de recursos energéticos clave nos obliga a reconocer que la vida que hemos estado llevando en las últimas décadas no es sostenible. Si queremos perdurar como una especie integrada en los ciclos de la tierra, hemos de consumir menos energía y hemos de aprender a vivir mejor con menos, ser más felices con menos.

No hay ninguna alternativa energética viable que sea capaz de proporcionar el nivel del consumo que hemos tenido hasta ahora. Pero eso no es una mala noticia, porque esta sociedad de consumo es una fuente de adicciones y de problemas psicológicos que antes no existían. Hay que reaprender a vivir mejor con menos energía externa y en cambio potenciar nuestras energías interiores: la creatividad, la solidaridad…

Hemos de limitar nuestro impacto en el medio, pero hay mil cosas que son ilimitadas: la amistad, la solidaridad, la imaginación, la creatividad, el arte, la capacidad de aprender… siempre las podemos potenciar.

Todo lo que no depende de una base material, no tiene límites. Darnos cuenta de que estamos en un mundo de posibilidades ilimitadas abre la puerta a darnos cuenta de que el mundo que podemos crear tampoco tiene límites. Tal vez nos espera un mundo que ahora mismo no podemos imaginar. Tiene el potencial de ir a peor o a mejor. Podemos vivir una mala crisis o una buena crisis. Nos espera un mundo que no será como este. Contribuir a que sea un mundo mejor está en nuestras manos, y en nuestro corazón.

Entrevista completa a Jordi Pigem en la revista namaste: entrevista: Jordi Pigem, autor de buena crisis

Una nueva concepción de la vida

Gregorio López - http://gregoriolopezsanz.blogspot.com

El pasado 15 de abril tuve ocasión de compartir reflexiones e inquietudes sobre el decrecimiento con amigos/as de Vitoria-Gasteiz, en una conferencia organizada por la Diócesis de Vitoria. Me realizaron una entrevista que transcribo a continuación.

Decrecimiento: una definición breve, o define esa filosofía del decrecimiento en dos o tres puntos.

En la actual situación de grave crisis ambiental y crisis de desigualdad y empobrecimiento que sufre la mayor parte de la población del planeta, el decrecimiento nos conecta con la responsabilidad que tiene el sistema capitalista globalizado en la explicación de las mismas. Crecer continuamente, sin pararnos a pensar en los posibles efectos laterales que ello con llevaba, ha sido el objetivo básico del capitalismo. Hay que frenar y cambiar el rumbo, y el decrecimiento nos invita a ello a través de la simplicidad voluntaria, de la reducción del consumo, de la valoración de las relaciones personales, de la autoproducción de los bienes básicos que necesitamos para la vida, del intercambio directo al margen de los mercados, el reparto del trabajo,…todo con el fin de que los recursos materiales y energéticos de la Tierra se utilicen con criterios de conservación y de justicia social.

El decrecimiento no plantea volver a las épocas pasadas o vivir peor, ¿cierto?

Esa es la crítica fácil que plantean sus detractores. El decrecimiento implica una nueva concepción de la vida donde otorguemos importancia a lo realmente importante (las relaciones humanas), donde seamos conscientes de que nuestra opulencia es la causa del empobrecimiento. Por ello, la diversidad cultural se valora hasta el extremo, como formas de adaptación al medio que se han perfeccionado a lo largo de generaciones por los diferentes pueblos del mundo. Y claro, eso choca de frente contra las pretensiones del capitalismo neoliberal que lo inunda todo con su homogeneización cultural, que convierte al mundo en un único mercado global para mayor beneficio del gran capital.

¿Por qué se plantea como una respuesta tarde o temprano necesaria a esta situación de crisis?

Sencillamente porque existen signos evidentes de que esta crisis sistémica en la que estamos enfrascados no permite perder el tiempo en salidas en falso que no afectan a las verdaderas raíces de los problemas. Seguir condenando a millones de personas a la extrema pobreza y a la Madre Tierra al expolio es tremendamente injusto. La variable tiempo es cada vez más determinante: no actuar con rapidez es avanzar hacia el colapso.

¿Qué datos concretos nos pueden hacer caer en la cuenta de que la situación actual exige este cambio en la forma de vivir?

No solo los típicos de carácter cuantitativo que nos hablan de las crecientes desigualdades entre las personas muy ricas y las muy empobrecidas (tanto dentro de nuestras sociedades como entre países), los que nos indican a que nuestra huella ecológica ha superado la capacidad de carga de nuestro planeta, etc. Sino también los de carácter más cualitativo que hacen referencia a que la felicidad de las personas no aumenta a la par que su consumo, o a que cada vez hay más personas en nuestras sociedades opulentas que padecen enfermedades de carácter psicológico o mental, asociadas a profundas frustraciones con un estilo de vida que pone por encima de todo el tener, olvidando el ser y el compartir.

Desde un punto de vista cristiano… no es cierto que debería ser la actuación lógica… la austeridad, vivir con menos para compartir etc…

Ni más ni menos. En este sentido el mensaje de Jesús es absolutamente claro: “Deja lo que tienes y sígueme”. Es decir, renuncia a las ataduras materiales que te impiden saborear las cosas importantes de la vida, y no te preocupes, no te faltará lo verdaderamente necesario en una comunidad de iguales donde hay para todos porque todo se pone en común. La metáfora de la multiplicación de los panes y los peces, nos adentra más aún en el Reino de Dios acá en la Tierra: “compartir sin miedo, porque, aunque nos parezca que no, hay para todos/as”.

¿Es suficiente con que revisemos individualmente nuestro modo de vivir?

Es lo que hay que hacer. Aquí no vale decir que esto lo debe de hacer el Gobierno, que se obligue a todos/as a cambiar sus actitudes o yo no me apunto. No, no. Los cambios, más o menos profundos, comienzan por cada uno/a, y se refuerzan comunitariamente, y se extienden como levadura cuando percibimos, sin imposiciones, que ése es el camino. En este tema de buscar una vida más austera, hay que hacer, no convencer.

¿Existen alternativas solidarias a la crisis?, ¿cuáles?

Claro, y cada vez más. No nos engañemos, no serán portada de ningún informativo ni ningún periódico de gran tirada, pero están ahí, que es lo importante. Personas y comunidades que comienzan a liberarse de la tiranía del dinero, de trabajar más y más horas, de pagar una hipoteca de por vida, de la “realización” a través del consumo,…están en marcha, demostrando que otro mundo es REALMENTE POSIBLE. Y los/as que quieran, que se apunten a disfrutarlo.

¿Se puede ser optimista?

Pues ya se sabe, esto del ánimo más o menos subido, va por barrios, bueno, mejor dicho, va por personas. Los nubarrones hoy son el gran capital que ha extendido un sistema económico inhumano que controla el mundo y dificulta que este convoy pueda girar para cambiar. Los signos de esperanza son que cada vez hay más iniciativas, en un grado más o menos incipiente, que no esperan a que el mastodonte de la economía mundial cambie su sentido (porque no tienen fe en ello), y deciden poner sus energías e ilusiones en transitar por otras sendas donde más importante que la seguridad que nos proporcionan es compartir y descubrir la verdadera riqueza de las relaciones humanas

La abuela Margarita

Cambio de rumbo e imaginación decrecentista

Innovación y decrecimiento - Suricato - Decrecimiento Madrid

Nada más y nada menos. De lo que se trata es de cambiar el rumbo hasta ahora seguido por las sociedades humanas a partir de la bifurcación y la correspondiente opción productivista aparecida con el capitalismo industrial a mediados del siglo diecinueve y que llegó al paroxismo en el siglo veinte, lejos el más destructor de todos, si no tomamos en cuenta al actual. Eso, si éste siglo que comienza llega a finalizar y no acaba inconcluso y catastróficamente como advierte el escenario más probable.

El cambio de rumbo es una necesidad y una posibilidad pero los dados de la historia están cargados y para mal. Sabemos lo que hay que hacer para lograr un bien vivir auténtico y no el sucedáneo consumista actual, pero la máquina termo-industrial es enorme y a su funcionamiento perverso contribuyen sus propias víctimas. No obstante, hay que seguir apostando por la posibilidad más débil; jugándoselo todo en el empeño.

El decrecentismo no es una doctrina de salvación derivada de una profecía apocalíptica. El derrumbe, decimos, no será una consecuencia de castigos divinos: lo será de la estupidez, la avidez, la insensatez y el deseo de poder de grupos sociales concretos, en la actualidad con nombre, apellidos y número de identificación fiscal conocidos. El derrumbe civilizatorio no viene incluido en los genes de la especie sino que es el resultado de las opciones que en cada momento tomaron los que tenían las riendas del carro de la historia. Y el conjunto de esas elecciones nos ha conducido hasta aquí: al límite definitivo, a la frontera final con la biosfera a la cual pertenecemos y nos debemos.

No hay profecía apocalíptica, entonces, sino un diagnóstico descarnado que no puede ofrecer salvación sino orientaciones para una lucha de largo aliento que implicará tanto enfrentamientos directos y estrategias de contrapoder como procesos sociales de desconexión o “deserción masiva” de los modelos de conducta dominantes (Paolo Cacciari). La elección de unos caminos u otros por parte de los objetores del crecimiento dependerá de sus particulares condiciones subjetivas, éticas, culturales y políticas. El decrecentismo no prescribe unos modos u otros para ejercitar la decencia y la voluntad de cambio de rumbo. No es una apuesta por la salvación de algunos, sino por los derechos de las mayorías y minorías, sociales y biológicas, que viven en este planeta.

La imaginación decrecentista es el requisito para el cambio de rumbo. Significa la prefiguración del mundo deseado y de las formas de llegar a él explorando otros caminos en las bifurcaciones de la historia. El decrecentismo no delega en vanguardias supuestamente esclarecidas la concepción y el diseño de las formas convivenciales sino que promueve el derecho a la imaginación en todo el cuerpo social. Imaginar es un ejercicio de libertad que sostiene los proyectos de decrecimiento que promovemos. Imaginar es también un ejercicio de contrapoder. Y el campo de la imaginación decrecentista es inmenso, total, infinito, sin más límites que los que la propia energía creativa colectiva se imponga a sí misma. La imaginación y la inventiva participativa es el fundamento de las prácticas por el decrecimiento.

En Decrecimiento Madrid estamos explorando esa imaginación decrecentista realizando talleres internos para ayudar a configurar los proyectos comunes que sostienen nuestro hacer (Talleres de Imaginación Decrecentista). Se trata de recuperar el deseo colectivo a partir de la explicitación de los deseos individuales, bajo una lógica y una ética de construir “lo común de lo diverso” mediante procesos dialógicos abiertos. En eso estamos.

Udaberriko Azoka - Mercado de Primavera


Deshazkundea, el grupo de Decrecimiento de Bilbao, estará presente en el Mercado de Primavera este sábado. Además han convocado su reunión plenaria de 11 a 13 en la Plaza Nueva, y resolverán dudas a cerca del decrecimiento, ofrecerán información, harán talleres...

Informativo Deshazkundea

Almería: Charla-coloquio sobre el decrecimento



Charla - coloquio sobre el decrecimiento:

El decrecimiento energético y económico: Voluntario o forzoso

Pedro Pérez Prieto

miembro de la Asociación apara el estudio de los recursos energéticos(AEREN).

Día 23 de abril.

8 de la tarde

Sala cultural Juan Goytisolo

Organiza: FORO SOCIAL DE ALMERÍA

Las Palmas de Gran Canaria: El decrecimiento a debate

El jueves 22 de abril de 2010, a las 17:00 horas en el CICCA. Plaza Cairasco nº1. Las Palmas de G.C., tienes la oportunidad de asistir a una interesante mesa redonda sobre el decrecimiento.

Intervienen: Carlos Taibo y Antonio González Viéitez

Colaboran en la organización:

Ben Magec Ecologistas en Acción, Aula de Estudios de Globalización, Paz e Interculturalidad de la U.L.P.G.C. , Asociación Canaria de Economía Alternativa, Centro Loyola , Otra Canaria es Posible, Siembra y Obra Social de la Caja de Canarias


Hacia una ética de la sustentabilidad


Antonio Elizalde Hevia - La adiciones civilizatorias: consumo y energía. ¿Caminos hacia la felicidad?

El principio-abajamiento

Joaquín García Roca, con una notable intuición ética, planteó la necesidad del principio-abajamiento:

“La universalización hace que la solidaridad entre en una nueva fase, caracterizada por el abajamiento o, en términos bíblicos, por un cierto anonadamiento. La solidaridad por abajamiento obliga a renunciar al disfrute de algunos derechos e incluso a ir en contra de nuestros intereses. La solidaridad exige hoy que los fuertes se abajen con los débiles en contra de sus propios intereses. En el mundo único, desigual y antagónico, no es posible ser solidarios sin quedar afectado radicalmente el propio bienestar, ya que nuestro modo de vida no se puede generalizar a toda la humanidad. Esta solidaridad consiste en organizar todo desde los derechos de los menos-iguales. Se trata de abajarse hacia ellos, ya que no va a ser posible que ellos suban al nivel que hemos alcanzado nosotros”.

Una propuesta política: la Línea de Dignidad como horizonte ético y político para la sustentabilidad

La Línea de Dignidad corresponde a una elaboración conceptual que pretende “conciliar los objetivos de sustentabilidad ambiental con los objetivos distributivos de la equidad social y la democracia participativa (…) Pretende establecer los parámetros para un nuevo indicador social, que eleva el nivel de satisfacción de necesidades establecidas en la ‘línea de pobreza’ a una nueva línea base, concebida como de dignidad humana, y establecida bajo un enfoque de necesidades humanas ampliadas. Ello eleva la concepción tradicional de equidad social desde la formulación de la vida mínima (mera superación de la línea de la pobreza) a la formulación de una vida digna”.

“Simultáneamente, constituye un referente de redistribución, una línea de convergencia entre las sociedades industrializadas del Norte y las sociedades en desarrollo del Sur. Se reconoce indignidad no sólo en el subconsumo de los pobres, sino también en el sobreconsumo de los ricos. La Línea de Dignidad permitiría así contar con un instrumento conceptual para avanzar hacia una mayor equidad internacional en las relaciones Norte-Sur, como asimismo en la equidad interna en los propios países del Sur, al establecer un referente político de lo que sería aceptable éticamente como un nivel de consumo humano digno o decente”.

Lo anterior se ve plenamente reforzado desde la reflexión aportada por Adela Cortina, quien ha señalado que no podemos olvidar que los bienes son por naturaleza sociales, y que “una ética del consumo se ve obligada a decir que una forma de consumo es injusta si no permite el desarrollo igual de las capacidades básicas de todos los seres humanos”. En su libro Por una ética del consumo. La ciudadanía del consumidor en un mundo global, la autora propone un Pacto Global sobre el Consumo.

El desarrollo moral es, según creo, el tránsito desde la lealtad a la justicia. Para explicar esto recurriré a un ejemplo del filósofo estadounidense Richard Rorty. Dos niños están peleando entre ellos; si ambos son hijos míos, yo puedo ser justo, pero si uno de ellos no es hijo mío, posiblemente primará en mí la lealtad. El desarrollo moral de la humanidad consiste en la ampliación de los círculos de lealtad para poder así alcanzar la justicia. Y tengo la convicción de que sin justicia, no será posible lograr la sustentabilidad.

Discurso sobre la educación

El lector alternativo - El blog alternativo

DISCURSO DE ACEPTACIÓN DE JOHN TAYLOR GATTO para el galardón de Maestro del Año de Nueva York, el 30 de enero de 1990:

"Acepto este premio en nombre de todos los buenos profesores que he conocido a lo largo de los años y que han luchado para hacer de sus relaciones con los niños algo digno, hombres y mujeres que nunca están conformes, siempre cuestionando, siempre esforzándose por definir y redefinir lo que la palabra “educación” debería significar.

Un Profesor del Año no es el mejor profesor, éstos suelen pasar demasiado desapercibidos para ser fácilmente descubiertos, pero es un modelo, símbolo de esas gentes anónimas que utilizan sus vidas gratamente al servicio de los niños. Este es su premio tanto como mío.

Vivimos en una época de profunda crisis escolar. Nuestros niños se clasifican a la cola de las diecinueve naciones más industrializadas en lectura, escritura y aritmética. Muy a la cola.

La economía mundial narcótica está basada sobre nuestro propio consumo de las mercancías, de forma que si no compramos tantos sueños de humo el negocio colapsaría - y las escuelas son un importante centro de compra -.

Nuestra tasa de suicidios de adolescentes es la mayor del mundo y los que se suicidan son niños ricos en su mayor parte, no los pobres. En Manhattan el cincuenta por ciento de los nuevos matrimonios duran menos de cinco años. Algo debe ir mal con seguridad.

La crisis de nuestra escuela es un reflejo de una crisis social más amplia. Parece que hemos perdido nuestra identidad.

Niños y ancianos son encerrados y aislados de fuera de lo que sucede en el mundo hasta un grado sin precedentes - nadie habla con ellos ya – y sin niños y ancianos mezclándose en la vida diaria una comunidad no tiene futuro ni pasado, solo un presente continuo.

De hecho, el nombre “comunidad” apenas se aplica ya a la forma en que interactuamos con los demás.

Vivimos en redes, no en comunidades, y todos los que conozco están solos por eso. En cierto modo la escuela es responsable privilegiado de esta tragedia tal y como lo es también en la creciente brecha entre clases sociales.

Utilizar las escuelas como un mecanismo de selección no hace sino crear un sistema de castas, lleno por abajo de intocables que vagan por los trenes del metro pidiendo y durmiendo en las calles.

He observado un fenómeno fascinante en mis veinticinco años de ejercicio de la profesión: que las escuelas y la escolarización son crecientemente irrelevantes para las grandes empresas del planeta. Nadie cree ya que los científicos son enseñados en clases de ciencias o que los políticos en clases de civismo o que los poetas lo son en clases de inglés.

La verdad es que las escuelas no enseñan nada salvo como obedecer órdenes. Esto es un gran misterio para mi porque miles de personas, gentes responsables trabajan en las escuelas como profesores, cuidadores y gestores pero la lógica abstracta de la institución sobrepasa sus contribuciones individuales.

Aunque los profesores se preocupan y trabajan duro, la institución es psicopática - no tiene conciencia -. Suena la sirena y el joven que se encontraba escribiendo un poema debe cerrar sus cuaderno y moverse a otra aula donde deberá memorizar que el hombre y el mono derivan de un ancestro común.

Nuestro sistema de enseñanza obligatoria es un invento del Estado de Massachussets hacia 1850. Fue resistido - a veces hasta con las armas por un considerable 80% de la población de Massachussets- con un último reducto en Barnstable On Cape Cod que no entregaron a los niños hasta la década de los 1880 cuando la localidad fue asediada por el ejército y los niños marcharon a la escuela escoltados.

Aquí tenemos un curioso dato para meditar. La oficina del Senador Ted Kennedy ha sacado un estudio no hace mucho indicando que antes de la educación obligatoria la tasa de alfabetización en el estado era del 98% y que después jamás volvió a alcanzar el 91%, donde se mantiene en 1991. Espero que les sirva.

Aquí hay otra curiosidad sobre la que pensar. El movimiento de “escuela en casa” ha ido creciendo paulatinamente hasta un tamaño de un millón y medio de jóvenes que son educados por completo por sus padres y sus comunidades.

El último mes la prensa educativa reportó la increíble noticia de que los niños escolarizados en casa parecen estar entre cinco y diez años por delante de sus compañeros escolarizados formalmente en su capacidades cognitivas.

No creo que nos libremos de las escuelas en un futuro cercano, no ciertamente en lo que me queda de vida, pero si hemos de cambiar lo que se está convirtiendo en un desastre de ignorancia, hemos de entender que la institución educativa “escolariza” muy bien, pero no “educa” - algo por completo inherente al diseño organizacional.

No es la culpa de los malos profesores o del poco dinero gastado, es que es imposible que la educación y la escolarización puedan llegar a ser alguna vez la misma cosa.

Las escuelas fueron diseñadas por Horace Mann y Barnard Sears Harper de la Universidad de Chicago y por Thorndyke de la Escuela Normal de Columbia y otros hombres para ser instrumentos de la dirección científica de las masas. Las escuelas están diseñadas para producir, a través de la aplicación de fórmulas, seres humanos estandarizados cuyo comportamiento pueda ser predecible y controlado.

En gran medida, las escuelas han cumplido su objetivo. Pero nuestra sociedad se está desintegrando, y en esta sociedad, sólo las personas exitosas son auto-suficientes, seguras en sí mismas e individualistas - porque la comunidad de vida que protege al dependiente y al débil está muerta -.

Lo que produce la escuela es, como dije, irrelevante. Las personas bien-escolarizadas son irrelevantes.

Pueden vender películas y hojas de afeitar, recoger papel reciclado o hablar al teléfono en líneas de teleoperación, o sentarse estúpidamente delante de un terminal de ordenador pero como seres humanos son inservibles. Completamente inservibles para los demás y para si mismos.

La miseria diaria a nuestro alrededor está causada en gran medida por el hecho de que - tal y como Paul Goodman lo estableció hace treinta años- forzamos a los niños a crecer en el absurdo. Cualquier reforma de la escolaridad tiene que tratar con elementos absurdos en su naturaleza intrínseca.

Es absurdo y anti-vital ser parte de un sistema que te obliga a sentarte en lugares recluidos para gente de la misma edad y clase social que tú. Ese sistema te aparta radicalmente de la inmensa diversidad de la vida y de las sinergias de la variedad, de hecho te castra tu propio ser y futuro, acoplándote a un presente continuo de igual forma a como lo hace la televisión.

Es absurdo y anti-vital ser parte de un sistema que te obliga a escuchar a un extraño leyendo poesía cuando lo que realmente quieres es construir casas, o sentarte a discutir con un extraño sobre la construcción de casas cuando lo que realmente quieres es leer poesía.

Es absurdo y anti-vital moverte de aula en aula al sonido de una sirena durante todos los días de tu infancia natural en una institución que no te permite ninguna privacidad y que incluso te la quita en el santuario de tu propia casa pidiéndote que hagas tus “deberes”.

“¿Cómo aprenderán a leer?” dirán algunos y mi respuesta es “Recuerda la lección de Massachussets” . Cuando los niños reciben experiencias completas en vez de las graduadas en aularios, entonces aprenden a leer, a escribir y cálculo con total facilidad si esas cosas tienen sentido en el ambiente vital que les rodea.

Pero recordad que en los Estados Unidos casi nadie que lea, escriba o sepa cálculo tiene mucho respeto. Somos una tierra de charlatanes, pagamos mejor a los charlatanes y les admiramos, así que nuestros hijos hablan constantemente, siguiendo el modelo de la televisión y de sus profesores.

Es muy difícil enseñar incluso lo más “básico” porque ya no son “básicos” en la sociedad que hemos creado.

Dos instituciones controlan a día de hoy la vida de nuestros hijos: la televisión y la escuela, por este orden. Ambos reducen el mundo real de sabiduría, fortaleza, templanza y justicia hacia una abstracción sin final y sin frenos.

En los siglos pasados los niños y adolescentes estaban ocupados en trabajo real, caridad real, aventuras reales, y en la búsqueda real de maestros que pudieran enseñarnos lo que realmente queríamos aprender.

Mucho tiempo se pasaba en desempeños comunitarios, practicando el afecto mutuo, el entendimiento y estudiando cada nivel de la comunidad, aprendiendo cómo hacer una casa, y docenas de otras tareas necesarias para convertirse en un hombre o mujer íntegro.

Pero aquí está el cálculo del horario que dispone cualquier niño de los que enseño:

  • De las 168 horas que tiene la semana, tienen que dormir 56
  • Lo que les deja 112 hora a la semana en las que formarse
  • Ven unas 55 horas de televisión a la semana de acuerdo a informes recientes
  • Lo que les deja 57 horas a la semana en las que crecerse
  • Tiene que ir a la escuela unas 30 horas a la semana, usando unas 6 horas en prepararse, ir y volver a casa, y gastan una media de 7 horas a la semana en deberes- en total hacen 45 horas
  • Durante este tiempo, están en constante vigilancia, no tienen tiempo ni espacio privado, y son reñidos si tratan de acoplarse individualmente al uso de espacio y tiempo
  • Eso deja 12 horas a la semana para crearse una conciencia de si individualizada
  • Por supuesto que mis alumnos comen también, y eso añade algo de tiempo - no mucho, porque hemos perdido la tradición de la comida familiar, por lo que si quitamos 3 horas a la semana para cenas
  • llegamos a la cantidad neta de tiempo privado para cada niño de 9 horas a la semana

No es suficiente, ¿verdad?. Cuanto más rica es la familia del niño, menos televisión que ve pero más tiempo que tiene dirigido por una oferta más amplia de entretenimientos comerciales y su inevitable inclusión en una serie de áreas de formación complementaria raramente a su libre elección.

Y todas estas cosas son curiosamente una forma más solapada de crear seres humanos dependientes, incapaces de llenar su tiempo libre, incapaces de iniciar senderos que le den un significado sustancioso y feliz a su existencia.

Es una enfermedad nacional, esta dependencia y falta de objetivo, y creo que la escolarización, la televisión y las lecciones - toda la idea Chautauqua- tiene mucho que ver con ello.

Pensad en lo que nos está matando como nación

todas ellas son adicciones de personalidades dependientes, y eso es la marca que deja inevitablemente la escolarización.

Quiero contaros el efecto que produce en los chicos el quitarles todo su tiempo - tiempo que necesitan para desarrollarse – y forzándoles a gastarlo en abstracciones. Tenéis que escuchar esto, porque ninguna reforma que no ataque estas patologías específicas no serán más que un mero lavado de cara.

1. Los niños a los que enseño son indiferentes al mundo adulto. Esto desafía la experiencia de miles de años. Un observación intensiva de lo que “los mayores” hacían siempre fue una de las más excitantes ocupaciones de los jóvenes, pero nadie quiere crecer ahora, ¿y quien les puede culpar de ello? Nosotros somos los juguetes.

2. Los niños a los que enseño ya apenas sienten curiosidad y la poca que muestran es transitoria, no pueden concentrarse durante mucho tiempo, incluso en lo que quieren hacer. ¿Podéis ver la conexión entre las sirenas sonando una y otra vez para cambiar de clase y este fenómeno de atención evanescente?

3. Los niños a los que enseño tienen un pobre sentido del futuro, de como el mañana está indefectiblemente unido al presente. Como dije antes, viven en un presente continuo, el preciso momento en el que se encuentran es el límite de su conciencia.

4. Los niños a los que enseño son ahistóricos, no tienen conciencia de cómo el pasado ha dado forma a su propio presente, limitando sus elecciones, moldeando sus valores y sus vidas.

5. Los niños a los que enseño son crueles entre si, muestran falta de compasión ante los infortunios, ríen las debilidades, y muestran desprecio por aquellos que muestran necesidad de ayuda demasiado abiértamente.

6. Los niños a los que enseño se encuentran intranquilos ante la intimidad y la franqueza. No soportan una verdadera intimidad debido a una costumbre de por vida de guardar los secretos dentro de si mismos por lo que van formando su personalidad a base de trozos y partes de comportamiento prestados de la televisión o adquiridos para manipular a sus profesores. Puesto que no son ellos quienes dicen ser, el disfraz se les cae en la intimidad por lo que las relaciones íntimas deben ser evitadas.

7. Los niños a los que enseño son materialistas, siguiendo la estela de sus maestros que materialistamente “gradúan” todo -y sus tutores televisivos que ofrecen todo lo imaginable “gratis”.

8. Los niños a los que enseño son dependientes, pasivos, y tímidos ante la presencia de nuevos desafíos. Esto es a menudo ocultado mediante actos de bravuconería, mediante enfados y agresividades que en el fondo solo expresan un vacío sin fortaleza interior.

Podría hablar de otras cuantas condiciones que una reforma de la escolarización tendría que afrontar si nuestro declive nacional pretendiera detenerse, pero por el momento ya habéis comprendido mi postura, tanto si estáis de acuerdo con ella como si no.

Puede que sean las escuelas las que causen estas patologías, o la televisión, o ambas. Es una simple cuestión de aritmética, entre escuela y televisión todo el tiempo que los chicos tienen libre es absorbido por ambas. Eso es lo que destruyó la familia americana, que ya no es más un factor en la educación de sus propios hijos. Televisión y escuela, ahí debe buscarse a los responsables.

¿Qué hacer? Necesitamos un feroz debate nacional que no decaiga, día tras día, año tras año. Necesitamos gritar y discutir sobre este modelo de escuela hasta que se arregle o se retire de la circulación para su reparación, una cosa u otra.

Si podemos arreglarlo, de acuerdo; si no podemos, entonces el éxito del movimiento de “escuela en casa” muestra una vía alternativa con futuro prometedor. Poner el dinero que ahora gastamos en escolarización, hacia la educación en la familia podría matar dos pájaros de un tiro, reparar las familias al tiempo que reparamos a los hijos.

Una reforma genuina es posible pero no debería costarnos nada. Necesitamos volver a pensar en las premisas fundamentales de la escolarización y decidir qué es lo que queremos que los niños aprendan y por qué.

Durante 140 años esta nación ha tratado de imponer objetivos de arriba a abajo desde los altivos puestos de mando centrales conformados por “expertos”, una élite central de ingenieros sociales. No ha funcionado. No va a funcionar.

Y es una gran traición a la promesa democrática que hizo en su dia de esta nación un noble experimento.

El intento soviético de crear una república platónica en el Este de Europa ha sucumbido ante nuestra vista, nuestro propio intento de imponer el mismo tipo de ortodoxia centralizada utilizando las escuelas como un instrumento también se está resquebrajando, solo que mas lenta y dolorosamente.

No funciona porque sus premisas fundamentales son mecanicistas, anti-humanas, y hostiles a la vida familiar. Las vidas pueden ser controladas por la maquinaria educativa pero siempre se revolverán con las armas de la patología social: drogas, violencia, auto-destrucción, indiferencia y todos los síntomas que veo en los niños que educo.

Ya es hora de que miremos hacia atrás para recobrar una filosofía educacional que funcione. Una que me gusta especialmente fue la favorita de las clases dirigentes europeas durante miles de años.

Utilizo tanto de ella como me lo permite mi condición de profesor, es decir, tanto como puedo dentro de la institución de la escolarización obligatoria. Creo que funciona tanto para los niños pobres como para los ricos.

En el núcleo de este sistema de educación para las élites está la creencia de que el auto-aprendizaje es la única base del verdadero aprendizaje. En cualquier sitio en este sistema, a cualquier edad, encontrarás acuerdos para colocar al niño solo en un punto no definido y con un problema que resolver.

Algunas veces el problema lleva implícito grandes riesgos, como el problema de cabalgar un caballo o hacerlo saltar, pero eso, claro, es un problema satisfactoriamente resuelto por miles de niños de la élite antes de cumplir diez años.

¿Podemos imaginar a alguien que haya superado tal desafío que alguna vez le faltara confianza en su habilidad para hacer algo?. A veces el problema es un problema de superar la soledad, como hizo Thoreau en Wald en Pond o Einstein en Suiza.

Uno de mis antiguos alumnos, Roland Legiardi-Lura, aunque huérfano de sus dos padres y sin herencia, cogió una bicicleta y atravesó solo los Estados Unidos cuando apenas había superado la niñez.

No nos puede extrañar entonces que ya siendo un adulto, decidiera hacer una película sobre Nicaragua, aunque no tuviera dinero ni experiencia previa en la realización de películas, y que ganara un premio internacional, aunque su trabajo regular fuera el de carpintero.

Ahora estamos hablando todo el rato de que nuestros jóvenes necesitan desarrollar auto-conocimiento. Ya basta de tanta charlatanería.

Tenemos que crear experiencias escolares que devuelvan a los niños su tiempo, necesitamos confiarles desde una edad temprana con independencia de estudios, quizás programado desde el colegio pero que tenga lugar fuera de la institución educativa.

Necesitamos crear un curriculum donde cada niño tenga la oportunidad de desarrollar su individualidad y su auto-confianza.

Hace poco cogi setenta dólares y envié a una niña de doce años de mi clase con su madre - que no hablaba inglés - en un autobús hacia la costa de New Jersey para encontrarnos con el jefe de policía del distrito de Sea Bright para comer y disculparnos por contaminar la playa con un casco de Gatorade.

A cambio de esta disculpa pública habíamos quedado en que el jefe de policía le enseñaría el trabajo de un policía de barrio durante un dia cualquiera.

Unos días después, dos más de mis alumnos de doce años viajaron solos a la Calle West First desde Harlem donde empezaron el aprendizaje con un editor de periódicos, la siguiente semana tres de mis alumnos se encontraban en mitad de los muelles decarga de Jersey a las seis de la mañana, estudiando la mente del presidente de una compañía de transporte por carretera que despachaba trailers hacia Dallas, Chicago y Los Ángeles.

¿Pertenecen estos chicos “especiales” a algún programa” especial”?. Bueno, en cierto modo si, pero nadie sabe sobre este programa salvo los chicos y yo.

Solo son buenos chavales de Harlem, brillantes y alertas, pero tan mal escolarizados cuando me los encontré que la mayoría de ellos no sabían sumar o restar cantidades. Ni uno de ellos sabía la población de Nueva York o cuan lejos está Nueva York de California.

¿Eso me preocupaba? Por supuesto, pero tenía confianza en que según iban ganando confianza en si mismos también se convertirían en sus propios maestros, y solo la auto-enseñanza tiene un valor a largo plazo.

Tenemos que devolver a los niños tiempo libre desde ya mismo porque esa es la clave para el auto-aprendizaje, y debemos re-introducirles en el mundo real tan rápido como sea posible para que el tiempo libre pueda ser gastado en algo más que abstracciones.

Es una emergencia, requiere una drástica acción de corrección -nuestros niños están cayendo como moscas dentro de la institución escolar, ya sea buena o mala, no importa. Es irrelevante.

¿Qué más necesita un sistema escolar re-estructurado?

Necesita que deje de ser un parásito del trabajo de la comunidad en la que se inserta. De todas las páginas escritas en la contabilidad de la historia, solo existe una entrada donde se recluya a nuestros jóvenes y no les pidamos nada de ellos al servicio del bien común.

Llego incluso a creer que necesitamos hacer de los servicios a la comunidad una parte importante de la enseñanza escolar.

Además de la experiencia enriquecedora que supone trabajar de forma no egoísta, es la forma más rápida de dotar a los jóvenes de responsabilidades reales en la vida corriente.

Durante cinco años manejé un programa escolar “autónomo” donde cada niño, pobre y rico, listo y no tan listo, tenía que dar 320 horas de trabajos o servicios a la comunidad.

Decenas de estos niños volvieron años después, ya crecidos, y me contaron que la experiencia de ayudar a alguien les había cambiado sus vidas.

Les había enseñado a ver desde otra perspectiva, a repensar metas y valores. Ocurrió cuando tenían trece años, durante el programa de practicas de Laboratorio, y solo fue posible porque el distrito escolar rico de al lado estaba en reestructuración.

Cuando volvió la “estabilidad” , el laboratorio común cerró. Fue una experiencia muy satisfactoria con un grupo de jóvenes bastante heterogéneos, a un coste demasiado bajo, como para permitir que continuara.. .

Estudio independiente, servicios a la comunidad, aventuras y experiencia, largos periodos de privacidad y soledad, un millar de diferentes formas de aprendizaje, una por día o más tiempo – estas son medidas potentes, baratas, y efectivas de empezar una reforma real de la escolarización.

Pero ninguna reforma a gran escala va a funcionar de forma que permita recuperar a nuestros jóvenes ya dañados ni a nuestra sociedad enferma hasta que impongamos abiertamente la idea de que la escuela debe incluir a la familia como motor principal de la educación.

Si utilizamos la escolarización para separar a los hijos de los padres - y no nos engañemos, esa fue la principal función de las escuelas desde que John Cotton lo anunciará como el propósito de las escuelas de Bay Colony en 1650 y Horace Mann lo enunciara como el propósito de las escuelas de Massachussets en 1850 - vamos a continuar con el espectáculo de horror que tenemos ahora.

El “Curriculum de la Familia ” está en el corazón de cualquier buena vida. Nos hemos alejado de ese curriculum; es hora de volver a ello.

La forma de devolver la salud a la educación es que nuestras escuelas se liberen del dominio absoluto de las instituciones sobre la vida familiar, es promocionar durante el tiempo de escolarización confluencias de padres e hijos que fortalezcan los lazos familiares. Ese fue mi fin último cuando envié a la chica y su madre al distrito de la costa de Jersey para encontrarse con el jefe de policía.

Tengo muchas ideas para formular un curriculum familiar y estoy seguro que muchos de ustedes también las tienen.

Nuestro mayor problema en conseguir que una vez popularizada esta forma de pensar pueda el sistema educativo ser reformado ya que tenemos unos intereses creados que se apropian de antemano de estas ideas para continuar con la escuela como está, a pesar de la utilización de una retórica aparentemente contraria.

Tenemos que exigir que nuevas voces y nuevas ideas sean escuchadas, mis ideas y las vuestras. Ya hemos tenido un amplio repertorio de voces muy autorizadas y con eco en medios escritos y televisión; una década de debate para todos es lo que se necesita ahora, no más opiniones de “expertos”.

Los expertos en educación nunca han tenido razón, sus “soluciones” son costosas, auto-complacientes, y siempre requieren mayor centralización. Ya hemos visto los resultados.

Es hora de volver a la democracia, al individualismo a la individualidad y a la familia.

Ya dije lo que quería decir. Gracias."

Las libertades individuales abusadas por la mercantilización del espacio público


Por Christophe Renner y Claude LLena.

Traducido por Yannick De La Fuente para Entropia La Revue

"Nos podemos desarrollar sólo en una sociedad de consumo excesivo. Este superávit es el sistema necesario ... Este sistema frágil se mantiene sólo a través del culto del deseo "

Jacques Seguela, El dinero no tiene ideas, las ideas sólo son dinero, Le Seuil, París, 1993.

En una sociedad en la que el objeto es promovido como una finalidad, la comunicación mercantil ocupa todos los espacios disponibles (el espacio público como el espacio privado, hasta en nuestros buzones). El sistema de mercado ha logrado ocupar el espacio íntimo y colonizar los imaginarios hasta presentarse como el aliado de la modernidad. Este fetichismo de la mercancía ha santificado los medios (los objetos, lo material) para convertirlos en una finalidad y al mismo tiempo ha profanado lo sagrado (las relaciones humanas, la fraternidad ...) imponiendo un funcionamiento centrado en la racionalidad. Pero llevada a su extremo, esta última no se está convirtiendo en irracional ? ¿Acaso hemos olvidado la razón de Aristóteles ?

Sin embargo, la publicidad, que conlleva sus contradicciones y frustraciones, es a la vez simbólicamente y financieramente frágil, basta ver el espacio que ocupa en los presupuestos locales. Para una ciudad como Montpellier, los ingresos por los carteles publicitarios en 2006 representan el 0,03% de los ingresos de la ciudad, o sea 78 132 € en un presupuesto total de 241 millones de euros. Lo mismo para el 2007 con una facturación de 91 000 €. A ese precio, se podría decir, ¿por qué no eliminar del todo la publicidad en el espacio público ? La pregunta parece legítima conforme con el deseo de los franceses, favorables en general a una reducción de su superficie. ¿No es esto una prueba más de la connivencia entre el poder del mercado y el poder político ?

Físicamente, si la publicidad puede ocupar varios tipos de medios de comunicación (periódicos, televisión, radio ...), nos concentraremos aquí en los espacios públicos. Porque si nos tomamos el tiempo para compararlos, uno solo es ineludible, inevitable : los carteles. De hecho, podemos evitar los anuncios en televisión, o incluso apagarla. Podemos pasar las páginas de publicidad en periódicos o revistas e incluso cortar el radio cuando hay comerciales como solíamos decir durante el período de bienestar en Francia durante las llamadas treinta gloriosas... En todos estos casos, podemos evitar los anuncios publicitarios. Mantenemos nuestra libertad de censura. Pero esto no es el caso de los grandes carteles que se imponen en el espacio público. Todos ellos son un asalto a nuestra libertad de respuesta. Esta información comercial no solicitada se impone he impregna nuestro cerebro de mensajes que parasitan la percepción de la vida y la realidad. ¡Es como si nuestra televisión (o radio) se prendiera para los comerciales ! Pero para muchas empresas no comunicar, significa perder terreno frente a la competencia. No ocupar el espacio es renunciar a las representaciones simbólicas que existen en los consumidores. De ahí la necesidad de una presencia permanente que mantiene la ilusión del "yo existo porque comunico". Esta lógica es más imperante dado que el consumidor es el que paga. La publicidad se convierte en un costo incorporado en el precio de venta del objeto. El consumidor es a la vez consciente o inconsciente víctima y el que la costea. Entonces, no es de extrañar que esté omnipresente. Somos los primeros eslabones en la cadena de la publicidad ya que la financiamos directamente por el consumo. Este sometimiento voluntario nos lleva a mantener el consenso que favorece la ilusión mercantil.

Más allá de esta presencia hiper-mediática, la ubicuidad de los comerciales y su integración en el espacio público han cambiado los comportamientos, imponiendo sus referencias estéticas. Las supermodelos de los años 80 y su apariencia esquelética letal incluso han contribuido en gran medida a los cambios de comportamiento de miles de jóvenes y adultas. El año 2000 no han hecho mejor con el establecimiento del todoterreno como referente último del aventurero urbano que todos sueñan ser. Por los valores que sustenta el mensaje, somos este aventurero urbano conduciendo este vehículo en busca de libertad a menudo enardecido por la publicidad. Somos sin duda alguna la generación más alienada en la historia de los seres humanos de este planeta. Este sistema nos está llevando a ser un homoeconomicus o hombre unidimensional, cuyo único fin es el consumo o la producción. La escuela es también el primer peldaño. Frente a tales factores determinantes de gran alcance, con la ilusión de la libertad, se está desarrollando un sometimiento y la oferta de publicitaria es una de sus primeras expresiones.

Y si hubiéramos olvidado el camino de la razón ? A fuerza de desarrollar nuestra parte racional, no estamos avanzando hacia lo irracional ? Sin embargo, la sociedad del espectáculo no tiene límites. Los productos ofrecidos son siempre más innovadores que los demás ... obsoletos a corto plazo, y fabricados por los empleados deslocalizados mal pagados y en condiciones de vida y de trabajo inaceptables, son parte de la ilusión comercial. Por ejemplo, el teléfono móvil en sí combina estas tres características.A la vez está producido en condiciones deplorables de trabajo, tiene una obsolescencia récord e incluye un metal raro : el Coltan, que se halla sobre todo en algunas partes de África asolada por conflictos por el control de yacimientos permanentes. Y sin embargo, no hay duda, con sus pantallas planas, es el líder de los carteles.

Para pecibir la toxicidad de este bombardeo psicológico, sólo hay que considerar el número de anuncios que se dirigen a diario a los niños en el camino de casa hasta la escuela. Uno piensa inmediatamente en MacDonald. Esta compañía no sería nada sin la publicidad. Es capaz de generar necesidades y vender hamburguesas se supone que para complacer a todos o sea, a nadie. El aumento del número de niños con sobrepeso es un factor inquietante en el comportamiento alimentario de estos jóvenes, literalmente, reos de la voracidad de los grandes grupos industriales del sector agroalimentario, tales como McDonald’s. En ellos se destacan las campañas publicitarias más feroces para captar a estos consumidores jóvenes y degradar al mismo tiempo, el bienestar de los seres humanos.

Incluso si la batalla es a menudo desigual acaso se debe ceder a estos mercenarios del espacio público ? Cómo reconocer el carácter nocivo de estos mensajes, o por lo mínimo,la necesidad de aplicar el principio de precaución. Nuestros niños tienen el derecho de acusarnos de haber dejado que esto haya podido ser.

Claude Llena, socio-economista, opositor al crecimiento y Christophe Renner objetor de crecimiento y destornillador/déboulonneurs. (Del movimiento de los que quitan los carteles en las ciudades destornillándolos)