Características del liberalismo

Las principales características que definen el liberalismo son:

- La libertad del individuo como el valor supremo.

- El 'derecho natural' a la propiedad privada.

- El libre mercado como base del crecimiento económico y progreso social

- Y el Estado como garante de estos derechos.

Estas son las ideas más importantes que se desprenden de los autores liberales desde el siglo XVII; destacando entre otros: Tomas Hobbes, John Locke, Adam Smith, Stuart Mill, David Ricardo, etc...

Según Locke en el estado natural resulta difícil una defensa racional de los derechos individuales (y, muy especialmente, el derecho de propiedad); se hace necesario un orden social y una ley objetiva que remedia las desventajas del estado natural. Para Locke las sociedades políticas son algo útil y adecuado para salvaguardar el disfrute pacífico de los ‘derechos naturales’. Para fundamentar racionalmente la sociedad política se vale de la figura del ‘contrato social’: un pacto entre todos los individuos para renunciar a parte de su libertad, para poder gozar de ella con mayor seguridad, aceptando someterse a la voluntad de la mayoría. -Hobbes habla de someterse a una ‘autoridad’ al ser el hombre malo por naturaleza ‘homo homini lupus’-.

Para el liberalismo los derechos son inviolables, nadie puede interferir en ‘lo mío’ y limitar lo que ‘yo puedo hacer’. El Estado y las instituciones deben garantizar los derechos que aseguran que los individuos no se ven interferidos en sus decisiones y sus acuerdos mediante las leyes y haciendo valer su cumplimiento.

La propiedad privada es un 'derecho natural' que debe ser defendido por el Estado. El esfuerzo del individuo en sus tareas está relacionado directamente con el deseo egoísta de progresar económicamente y acumular riquezas en forma personal.

Por consiguiente, la mayor y principal finalidad que persiguen los hombres al reunirse en Estados, sometiéndose a un gobierno, es la protección de su propiedad, protección que es incompleta en el estado de naturaleza.”

John Locke

La justificación del genocidio colonial llevado a cabo por las naciones europeas en África, América, Asia y Oceanía se basaba en la ausencia del Estado de las zonas colonizadas y por tanto el derecho de propiedad sobre ‘todo lo que se tomaba’.

La ‘mano invisible’ es una metáfora que expresa en economía la capacidad autorreguladora del libre mercado, mediante este se consigue distribuir la riqueza de bienes y servicios de manera más eficiente para producir más crecimiento, mas desarrollo y mayor progreso y prosperidad. El libre mercado complace los deseos de los que tienen dinero en función del mecanismo de oferta y demanda.

El liberalismo supone un parapeto intelectual tras el cual se refugia la clase social de la burguesía para defender sus privilegios y justificar así la desigualdad social y los mecanismos de acaparamiento de recursos por parte de una minoría. Se trata de presentar como ‘natural’ una forma de construir el mundo basado en la explotación de la mayoría de las personas y de la naturaleza.

“Si cada uno es lo que vale, entonces está donde se merece”.

Lo demás es poesía.


2 comentarios:

  1. Aqui hay que seguir profundizando.
    ¿Cada uno es lo que vale? Dónde se merece estar cada personas? Cada comunidad?
    Este discurso del valor personal era hitleriano? la raza aria (capitalismo) sigue mereciendose estar por encima de los empobrecidos?
    Son discursos que no logro comprender.

    Salud.

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    1. Anónimo4:51 p. m.

      callate bolche puto

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