El decrecimiento feliz y el desarrollo humano


¿Es posible otro mundo? ¿Existe alguna alternativa para superar la intoxicación consumista que nos está conduciendo a una eterna insatisfacción e infelicidad? Para el autor no sólo es posible, sino indispensable y urgente. Un mundo en el que se contrapongan: a la mentira sistemática y universal del sistema capitalista –potenciada y difundida por el poder mediático, o cuarto poder–, una información veraz extendida por el quinto poder de la información alternativa; a un crecimiento competitivo y egoísta, explotador de la naturaleza y del hombre, un decrecimiento feliz del Norte, cooperativo, respetuoso con la madre tierra y con nuestros congéneres; y a una degradación del desarrollo humano y a un decrecimiento social –como consecuencia de un quimérico crecimiento económico indefinido–, un desarrollo humano en donde el hombre y la mujer consigan ser felices al colmar las nueve necesidades humanas descritas por Max-Neef –afecto, subsistencia, protección, entendimiento, participación, ocio, creación, identidad y libertad–. Este libro es el segundo de una trilogía que comenzó con El crecimiento mata y genera crisis terminal (Los Libros de la Catarata, 2009), y que concluirá con El crecimiento económico mesurado y el desarrollo humano en el Sur.


PVP: 17 euros (IVA incluido)
208 páginas
Formato: 13,5x21 cm
ISBN: 978-84-8319-543-7
Ref: ID059
octubre 2010

5 comentarios:

  1. Hola decrecimiento.info

    Os dejo una pequeña reseña-resumen del último texto de Fernádez Durán.

    http://alterglobalizacion.wordpress.com/2010/11/15/quiebra-del-capitalismo-una-vision-ecologista/

    Un saludo cordial a todos los lectores de este blog de referencia y, especialmente, a su creador.

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  2. Una pequeña revisión crítica que he hecho del libro:

    http://www.ivanprado.es/2010/12/el-crecimiento-ilimitado-la.html

    Saludos,
    Iván

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  3. Hola Iván:

    En primer muchas gracias por comentar, y elaborar una crítica tan interesante del libro de Camarero.

    Sólo quiero realizar un apunte.

    Cuando hablas sobre la semántica de las palabras, y el alejamiento de la objetividad, los juicios de valor al adjetivar un nombre, y el adoctrinamiento: creo que se debe tener en cuenta la manera de percibir la realidad y como la manejamos, quien construye las realidades y que representaciones compartidas definen el sentido de la realidad.

    El lenguaje es un medio de comunicación, pero es también un modo de pensar, una forma de acceder a la realidad que nos rodea mediante su aprehensión, reproducción, y porque no, interpretación. Es el primer sistema simbólico que se utiliza para estructurar la experiencia, vehículo de comunicación y comportamiento lingüístico. Reproduce la realidad y el mundo, pero sometido a una organización propia, simbolizándolo; hay, pues, una íntima y continua relación entre lengua y pensamiento, y entre lenguaje y experiencia humana; lengua y sociedad se implican mutuamente. No es un espejo de la realidad, ni herramienta neutral, impone su punto de vista sobre el mundo al que hace referencia y a la utilización de la mente con respecto a dicho mundo.

    El código que utilizamos para descifrar el significado de los signos es el resultado de una convención a la que han llegado los usuarios de estos signos; por lo tanto es razonable suponer que los valores de los usuarios de alguna manera se incorporan en estos códigos. Así en una cultura en la cual no utilizan [carruaje de cuatro ruedas con asientos] no aparecerá la palabra [c-o-c-h-e].

    Vivimos entre, y relacionados a, sistemas de signos con significado; son un desarrollo de nuestra cultura, y por consiguiente conllevan significados culturales y valores. Todo en nuestra vida social tiene el potencial para significar. Así, por ejemplo /coche/ puede tener asociados valores como ‘libertad’, ‘independencia’, ‘desarrollo’, ’movilidad’, o bien, ‘ruido’, ‘consumismo’, ‘contaminación’, ‘muerte’.

    El lenguaje nos sirve para interiorizar, estructurar y expresar simbólicamente nuestra percepción y experiencia del mundo. Es la base del pensamiento, cuando no el pensamiento mismo. Es el instrumento de comunicación y, por tanto, de las relaciones sociales. Mediante la lengua expresamos nuestros sentimientos y necesidades, influimos en la conducta de los demás o los demás influyen en la nuestra. El lenguaje sirve tanto para producir como para reproducir realidades culturales, es el vehículo del aprendizaje.

    salud y alegría

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  4. Compartiendo, estoy completamente de acuerdo con tu reflexión. El lenguaje no es objetivo ni neutro. Por ello es importante como se utiliza.

    Por poner un ejemplo, en este libro se usa habitualmente la palabra trabajo-enajenado. El autor con ello quiere reflejar que considera que el trabajo es una fuente de enajenación. Ahora bien, puede haber lectores que no consideren que el trabajo enajena, y que sin embargo, podrían estar de acuerdo con el argumento de fondo (el crecentismo es pernicioso). El texto pierde así efectividad, pues llegará a menos lectores y expresará con menos claridad las ideas importantes.

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  5. Anónimo11:23 p. m.

    Creo que el comentario de Ivan pierde coherencia y hace una especie de ensalada de concéptos hacia la mitad del relato, aunque sobre el final apunta un objetivo concreto.

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