Cultura Maya

La Cultura Maya

Antes de 1.000 a. de C., las tierras bajas tropicales del área maya habían sido utilizadas al parecer solamente como una vasta zona de caza y recolección. A partir de esta fecha, agricultores pioneros comenzaron a establecerse a lo largo de los grandes ríos del sur y de las costas caribeñas de la península del Yucatán.

El crecimiento demográfico y el asentamiento deben haber sido razonablemente rápidos, porque hacia el 600 a. de C. las tierras bajas mayas rebosaban de aldeas; La mayoría de estas aldeas igualitarias no presentan signos de diferenciación social, la religión parece haberse centrado principalmente en la familia y la pequeña comunidad.

Hubo, sin embargo, dos excepciones, Nakbe y Río Azul, dos asentamiento junto a un lago y un río respectivamente, cuyas estructuras son demasiado grandes y complejas para haber sido edificadas por una aldea, los edificios debieron ser construidos por multitud de personas procedentes de una serie de aldeas que de alguna forma fueron convencidas y organizadas para realizar este proyecto. De ello se colige que había algún tipo de dirección de elite existente.

El potencial para el control social existió debido a la necesidad de almacenar agua para la sequía anual de 120 días. Se trata de una característica climática de la selva tropical de América Central. Los grupos dirigentes aprovecharon estas posibilidades y movilizaron gran número de personas para hacer grandes embalses de agua, utilizando dicho control para fortalecer y cimentar su propio estatus superior.

El comercio a larga distancia proporcionaba a los soberanos mayas objetos de lujo y distinción, y la religión un coartada ideológica para encubrir el sistema de dominación.

Hacia el 250 a. de C. el paisaje estaba pleno de un gran número de aldeas , centros pequeños y grandes y algunos macrocentros (Edzna, Calakmul, El Mirador, Tikal y Tayasal); Una elite maya fue capaz de reunir grandes masas de trabajadores para la construcción. Los centros más importantes estaban fortificados, lo cual indica la rivalidad entre los grupos dirigentes y la aparición de la violencia organizada.

Hacia el año 250 d. de C. los mayas habían alcanzado un estatus de completa civilización, con varias grandes capitales, algunos niveles de centros administrativos subordinados , una elite dirigente constituida por una aristocracia, una producción de alimentos intensiva, parcialmente basada en los huertos flotantes y un sistema militar vigoroso y capaz. Decenas de miles de plebeyos sustentaban a una aristocracia que hacía remontar sus ancestros hasta los dioses y registraba sus genealogías y retratos en la escultura lítica. La escritura, los calendarios y un arte complejo glorificaba a las clases altas. Con enormes esfuerzos se construyeron grandiosos templos para los antepasados y los dioses, y tumbas para los soberanos y sus parientes.

Las selvas que quedaron soportaron el creciente impacto de la agricultura, la construcción y la extracción de madera. Se necesitaba más gente para las obras públicas de arquitectura monumental, la guerra y la producción de alimentos intensiva. Las elites dirigentes tienen sus propios planes. Desean que el pueblo realice obras de construcción, se enrole en los ejércitos, trabaje en la servidumbre y cumpla con innumerables tareas que los aristócratas parecen no tener dificultad en imaginar.

En el año 800 d. de C. unos doce millones de personas trabajaban duramente para sustentar las ciudades y la aristocracia para producir alimentos suficientes para todos.

Para saber más: Las antiguas civilizaciones del nuevo mundo. Richard E. W. Adams

4 comentarios:

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  2. Hola Camila:

    el texto es de hace unos años, no sé si te valdrá

    http://www.decrecimiento.info/2006/05/el-imperio-maya-ii.html

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