La radiación solar

“Los ecosistemas, al igual que los organismos, dependen del suministro de energía para su funcionamiento, para la vida. Prácticamente toda la energía que consumen o transforman procede del Sol. Esta energía viaja en forma de radiación electromagnética, que se estudia bajo dos apariencias diferentes: como ondas o como entidades discontinuas, partículas o paquetes de radiación denominados fotones.
La radiación que procede del Sol no es homogénea, sino que constituye un espectro de calidades diversas. En su cualificación, la correspondencia entre ondas y fotones se manifiesta en el sentido de que una longitud de onda más larga (hacia el rojo y más allá del rojo) aparece asociada a impactos de energía menos concentrados, mientras que la longitud de onda más corta (violeta y ultravioleta) corresponde a energía muy concentrada en ‘pequeños’ fotones.
(…)
Se ha mencionado varias veces que la energía se transforma, pero no se destruye, se degrada. En términos de divulgación, esta degradación significa una pérdida de densidad de la energía: la energía que difunde un radiador está menos concentrada y es menos concentrable que la energía eléctrica que lo alimenta; un fotón asociado a una longitud de onda larga, que se ha comparado con una pelota blanda, representa energía más degradada que la que corresponde a un fotón asociado a una longitud de onda corta, que fue comparado con una bala.
(…)
Esta pérdida de calidad de la energía refleja una de las leyes más fundamentales por las que se rige el universo. Por esta razón es correcto hablar, poniéndolos en contraposición, de un ciclo cerrado de materia y de un flujo abierto de energía, en los ecosistemas. Los átomos de un determinado elemento químico intervienen en el metabolismo particular de un organismo, pasan de unos organismos a otros según las cadenas tróficas, de la planta al herbívoro, luego al carnívoro, para retornar a la reserva del medio, de donde pueden, en su caso, pasar a otro organismo. La energía, en cambio, al ir pasando de uno a otro sistema, se degrada hasta transformarse en calor – energía de longitud de onda muy larga- irrecuperable.”

Extraído de 'Ecología'. Ramón Margalef.

1 comentario:

  1. Coincido plenamente,hace rato que vengo diciendo que no hay socialismo sin ecologismo ni ecologismo sin socialismo.

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