Estructuras de dominación

Decresita

Existen estructuras sociales, económicas y políticas o culturales que producen sufrimiento, opresión y el mal por el propio funcionamiento de su lógica, independientemente de las intenciones de las personas involucradas en estas estructuras.

Estas estructuras de dominación se articulan en un determinado contexto histórico. Las diferentes estructuras de clase, racismo, género, sexualidad… no pueden tratarse como «variables independientes» porque la opresión de cada una está inscrita en las otras —es constituida por y es constitutiva de la otras.

Para considerar a alguien inferior es preciso que, de algún modo, despreciemos algo inherente a su condición, como un motivo o razón por el que pueda ser objeto de desprecio. En el caso del racismo sería el color de la piel o en el caso de la mujer sus estados sexuales, su potencial de maternidad.

¿Dónde se adquieren los sentimientos que un negro inspira a un blanco? ¿O los sentimientos que una criatura pequeña inspira a un adulto? La misoginia y el racismo, como el adultismo se transmiten inconscientemente, allí donde se aprende que tus semejantes no son como tú; que los hay unos superiores y otros inferiores, unos que mandan y otros que son sumisos a los que mandan.

La miseria que padecen los pueblos llamados subdesarrollados está engendrada por las relaciones de dependencia en que son mantenidos por los países poderosos o ‘más desarrollados’ del centro, a consecuencia de el sistema capitalista internacional mediante la existencia de mecanismos económicos, financieros y sociales que acumulan riqueza en unos lugares y desencadenan una acción destructora de pueblos, familias y personas en los restantes.

Las estructuras de poder que impiden desplegar en toda su amplitud las facultades de las personas y de los pueblos convierten las diferencias en desigualdades, la diversidad en formas de opresión

1 comentario:

  1. En el caso del los países en vías de desarrollo, creo que necesitamos creernos que somos capaces, y necesitamos sacarnos el tercer mundo de la cabeza, para después empezar a sacar a nuestros países del tercer mundo...

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