Feminismo y decrecimiento

Audios de las Charlas 'Ecofemismo y decrecimiento' de Amaia Pérez-Orozco y Yayo Herrera organizadas en el Patio Maravillas por el Colectivo Decrecimiento Madrid

Discover Simple, Private Sharing at Drop.io


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El condicionamiento neotecnológico


"Pero los argumentos publicitarios que alaban los méritos del teléfono móvil o del ciberespacio no son más que uno de los aspectos de la “persuasión clandestina” que se ejerce. Así el teléfono móvil, ese apéndice “nómada” que sigue al individuo en todos sus desplazamientos supone más una pérdida que un incremento de autonomía. Desde el momento en que la posibilidad de ser localizable de forma permanente existe, esto se convierte en una obligación; en numerosas profesiones, es inconcebible no poder localizar a un “colaborador” en todo momento, donde él se encuentre. Y este instrumento - tanto como la tarjeta de crédito - es un eficaz medio de vigilancia de los desplazamientos de un individuo, lo que no ha pasado inadvertido por la policía.

La numerización de centrales telefónicas permite rastrear inmediatamente el origen de la menor llamada y de memorizar muy fácilmente el contenido mismo de las comunicaciones (cf. el delirante sistema de control por todas partes de las conversaciones intercambiadas por teléfono y a través de Internet, puesto a punto por los americanos bajo el nombre de “Echelon"); se puede además comprar, por medio de Internet, dispositivos de escucha telefónica teóricamente ilegales, de fácil instalación. Internet, por su parte, es un sistema de control también eficaz. Los sitios visitados dejan incluso una huella en el ordenador del internauta: estos “chivatos electrónicos” llamados cookies son ficheros informáticos que sirven para formar bases de datos, utilizados por los publicitarios para hacer ofertas “objetivo” en función del “perfil” de los usuarios.

Y el internauta aprende rápidamente que lo gratuito se paga: pues no es solamente Internet lo que no es gratuito - contrariamente a lo que cree la gente que lo utilizan en su lugar de trabajo, olvidando de hecho que no “sortean” gratuitamente sino porque sus jefes corren con los gastos de conexión, abonado a los servicios de pago, etc… -, sino incluso los sitios aparentemente “gratuitos” son en realidad financiados por una publicidad invasora, con incrustaciones en colores intermitentes, inestables (y que, sin duda, serán pronto sonoros), de los que es difícil abstraerse. Un operador telefónico propone igualmente, desde hace tiempo, ofrecer comunicaciones gratuitas a sus clientes, interrumpiéndose las conversaciones a intervalos regulares por los mensajes publicitarios.

En fin, no hay que olvidar que los promotores del teléfono móvil y de Internet hacen, al principio, dumping, es decir que venden sus servicios a fondo perdido; para “crear un mercado” susceptible de alcanzar rápidamente la “talla crítica” que permita prever una rentabilidad comercial, habrá hecho falta lanzar a un precio bajo los productos, según la conocida fórmula del precio de reclamo. Una vez estos productos entran en los hábitos y se instala de forma durable su “necesidad”, los precios subirán inevitablemente, como ocurre siempre en el caso de que se forme un mercado cautivo.

Detrás de la aparente libertad de elección concedida a los individuos para equiparse o no de estos productos, se perfila ya un verdadero contrato social. Como lo indican los autores de un libro reciente, “se ha convertido en un imperativo para todo individuo el comprender las posibilidades ofrecidas por las tecnologías de tratamiento de la información y de la comunicación”. Se trata de “posibilidades” - lo que supone en teoría, una libertad de elección -, pero es “imperativo” ponerlas en marcha; dicho de otro modo, no hay elección. Igualmente, no ha habido nunca una ley que obligara a quien fuera a tener una cuenta en el banco, una chequera o un automóvil; pero quien quisiera pasarse hoy día sin ellos (salvo, en el caso del coche, algunos habitantes del centro urbano) se expone a tantos sinsabores que deberá renunciar a intentarlo, a menos que desee apartarse deliberadamente de toda vida social. Los mismos autores describen de igual manera, en un tono distante y descriptivo despojado de toda veleidad crítica, la omnipresencia de la informática en la vida de los individuos, desde su concepción:

“Antes incluso de su nacimiento, el niño existe a través de herramientas informáticas como la ecografía. Desde su llegada al mundo, está inscrito en los registros de la maternidad, antes de encontrar su existencia social a través de un registro en los ficheros del registro civil. Su nombre y apellidos le identifican en el seno de una familia y una comunidad. Así, existe a través de informaciones que le representan. Su vida está balizada por datos informáticos que le conciernen (edad, sexo, dirección, número de la Seguridad Social, etc.) y que son manipulados por terceros (escuela, biblioteca, centro polideportivo, médico de cabecera, agencia de viajes, banco, etc.).”

Y el temor de ver desarrollarse la “franja no desdeñable de la población que se encuentra excluída de la revolución informática” - inversión notable, ya que es en realidad la mayoría de la población la que se designa con este término de “franja” - motiva “la generalización de la enseñanza de la informática en las escuelas”, lo que confirma el carácter voluntarista y obligatorio de la participación en la “revolución informática”. Los padres o los niños que no quieran someterse serán considerados como antisociales y sufrirán las consecuencias jurídicas y psiquiátricas por su obstinación; la criminalización de la “resistencia al cambio técnico” se hará en nombre del control social y de la lucha contra la exclusión:

“Agentes de policía requeridos para dar una clase en una escuela de Largo (Florida) han puesto sin dudarlo las esposas a una niña de seis años que se negaba a ver un video sobre la prevención del crimen. Como la niña gritaba, daba patadas y lanzaba su oso de peluche contra el televisor, las fuerzas del orden la han “agarrado” y colocado por algunas horas, en un centro para delincuentes menores. “La pequeña ha sido ya regañada por mala conducta”, ha explicado al diario americano Tampa Tribune el director de la escuela, sobre quien la niña había también escupido”. (Le Monde, 26 de abril de 1997.)

La coacción se pone la máscara de la benevolencia humanitaria: se justifica de forma parecida la descodificación del genoma humano por la prioridad humanitaria absoluta que constituirá la puesta en marcha de terapias génicas, incluso si éstas no son, por el momento, más que una proyección intelectual. Así se opera un condicionamiento que, preservando la apariencia del consenso, se presenta como una fatalidad contra la cual será ilusorio pretender luchar."

El condicionamiento neotecnológico. Jean Marc Mandioso

La malacología


Gustavo Duch - Palabre-ando

Las amigas del movimiento Slow Food me pidieron que participara en su evento anual, el Día Tierra Madre del pasado 10 de diciembre, y lo hice con mucho gusto, aunque tengo que reconocer que medio que les mentí. Sí, porque al comenzar mi exposición dije que intervenía en mi calidad de experto zoólogo. Y concretamente como experto malacólogo, es decir, especialista en el estudio de los moluscos. Como el caracol, el símbolo del Slow Food.

El movimiento de la comida lenta nace en Italia desde un grupo de gastrónomos para defender una relación de corresponsabilidad entre productores, consumidores, gastrónomos y restauradores en favor de una alimentación justa, sana y de calidad. El Slow Food, desde un ángulo diferente apoya, como la Soberanía Alimentaria, una producción y consumo de alimentos de temporada, local y ecológica, con un protagonismo central del pequeño campesinado. Y añaden a su discurso el valor de la lentitud, el placer de degustar la comida tranquilamente, en buena compañía, disfrutando del tiempo y la conversación. Frente a la homogeneización de la comida y el frenesí por la aceleración, que se encarna a la perfección en el “fast food”, anteponen al caracol. Y fíjense, -dije con tono de experto- el caracol, que aún siendo un animal parsimonioso, se ha demostrado científicamente, que si no se estresa vive más. Vive más un caracol no estresado que un caracol estresado. Es sencillo, las prisas provocan un gasto energético del metabolismo. Con calma y sosiego entonces el organismo libera energías que podrán ser utilizadas para otras actividades como la reproducción o pasear por un camino.

El ser humano dejó de pasear y se subió a un automóvil para ganarle tiempo al tiempo. Pero, como ya expliqué en otra ocasión, el pensador Ivan Illich demostró que si descontamos a la velocidad promedio a la que nos desplazamos a lomos de un automóvil, el tiempo que trabajamos para pagar los costes del automóvil, la velocidad punta que obtenemos baja a unos 6km/hora. Sólo un poco más rápido que la marcha que lleva una vaca paseando por un camino. La vaca a ese ritmo puede observar que por ese camino pasea también un caracol austero.

Si el camino pasa por Chiapas, México, observaríamos otros caracoles, las pequeñas comunidades campesinas autogobernadas que, como explica el Subcomandante Marcos, son “una pequeña parte de ese mundo a que aspiramos, hecho de muchos mundos”. El caracol simboliza lo que allí están alumbrando: revoluciones que giran y giran como la espiral del caracol, hacia fuera para alejarse de los dolorosos modelos capitalistas, y hacia atrás buscando enseñanzas arrinconadas o extraviadas pero necesarias.

Pero el caracol (o la caracola, otro molusco apasionante para mis compañeros de especialidad) nos reserva otra enseñanza. En su crecimiento construye su concha en base a espiras que inicialmente se van haciendo cada vez más grandes, más anchas. Pero llega un punto que el caracol sabe que si hace una nueva espiral eso le provocará graves problemas, le sobrecargaría con un peso que no podrá acarrear… y fabrica las nuevas espiras cada vez más pequeñas, en decrecimiento. Por eso también el caracol es la metáfora que aglutina a un nuevo movimiento social “el decrecimiento” que aplicado a la agricultura lo podríamos entender como la vuelta hacía una agricultura de pocos insumos y respetuosa con los límites de la naturaleza. La propuesta es clara, igual que hace el caracol o caracola hemos de adoptar un cambio brusco y con celeridad. Retroceder parte de lo caminado por la senda de la agricultura industrializada para retomar el camino donde, en lugar de chimeneas, podamos observar a la vaca, al caracol austero y a las mujeres y hombres del campo, avanzando en revolución.

Sabemos y vemos de la realidad del campo, y si además fijamos la atención en la prensa diaria encontraremos entre líneas hasta donde llegan los impactos de otro modelo de producción de alimentos insostenible: la pesca industrial o el engorde de pescado industrial. En los últimos meses hemos tenido ejemplos muy claros. Primero un golpe de Estado en Honduras impulsado por una oligarquía neoliberalizada temerosa de perder sus privilegios, entre ella, las empresas que –destrozando los manglares- cultivan langostinos. Pescanova tiene en Choluteca unas 1.200 hectáreas de langostinos en remojo. El secuestro del Alakrana evidenció la explotación que nuestro país hace en aguas que deberían beneficiar a la población local. Y finalmente con el ejercicio de lucha y dignidad de la Sra. Aminetu Haidar nos enteramos que algunas empresas españolas se benefician de acuerdos con Marruecos que permiten la pesca en caladeros de aguas territoriales del Sáhara Occidental. Todo está escondido “en el fondo del mar”, pero todo se sabe.

Entonces –concluía en mi relato de caracoles y otras bestias- ¿lentitud en el caminar o celeridad para desandar? La zoología nos lo vuelve a explicar. Un ratoncito dispone de poco tiempo para disfrutar de la vida, dos años como mucho. Mientras un elefante podrá pasar de los sesenta. ¿Es injusto? Recién me explicaron que como el corazón del ratón va mucho más rápido que el del paquidermo, finalmente los dos viven aproximadamente los mismos latidos de corazón. Así que lo importante es eso: asegurarnos que nuestro corazón [de caracol] palpita.

François Partant: ¿Qué hacer?

François de Ravignan

¿Qué hacer?

Cuándo se le preguntaba "¿Qué hacer?", François Partant respondía generalmente: "No hay nada que hacer", lo que podría pasar por una respuesta totalmente desesperada. Pero como él mismo hacía muchas cosas, podemos pensar que no era precisamente no hacer nada lo que proponía. Lo que de hecho quería decir es que las soluciones globales que serían necesarias en el marco del sistema global son muy improbables (en oposición a los utopistas del Nuevo Orden Internacional de los que tanto se habló en los años setenta). Por una parte porque los poderes que se ejercen sobre ese sistema, a saber Estado y Capital, no están por la labor de ponerlo en cuestión. Por otra parte porque es casi imposible que las decisiones económicas, fundamentalmente contrarias a las que se toman hoy en día, se impongan a la vez a todos los pueblos del planeta.

Las decisiones que se toman a nivel de los Estados únicamente, son muy limitadas, debido a la globalización del sistema. ¡Esto se vio bien con la evolución de los poderes socialistas en Francia o en otros países europeos respecto de los objetivos anunciados en los años ochenta!. Desde esta óptica, cambiar el partido en el poder no cambia en nada las tendencias de conjunto. Todo lo que podría hacer un poder de Estado, y no es poca cosa, sería, aún gestionando los asuntos según los derroteros habituales porque están obligados a hacerlo bajo amenaza inmediata de desórdenes intolerables, favorecer la emergencia de alternativas socio-económicas. Por lo tanto, gestionar el sistema sin creer y sin pensar que uno puede reformarlo, y contribuir así a minarlo desde el interior, ayudando a aquéllos que tratan de vivir al margen o al exterior del mismo. En suma, el futuro político consistiría en trampear con el sistema, lo que es sin duda mejor que la complicidad o la actual corrupción, fruto, por otra parte de la desilusión de los políticos.

A partir de la experiencia rica en invención social pero efímera de la primavera malgache (mayo de 1972), François Partant imaginó en seguida que los excluidos del sistema podrían organizarse entre ellos para producir lo que les fuera necesario e intercambiar, siempre entre ellos, según reglas convenidas de común acuerdo. Estaba muy atento a todas las experiencias alternativas que pudieran surgir aquí o allá, desde los marginales berlineses hasta en diversos países del tercer mundo, pasando por las regiones rurales francesas. Se apasionaba por las informaciones que le llegaban de Andalucía, donde la integración económica de la agricultura en el Mercado Común Europeo llevaba al paro a miles de jornaleros agrícolas, pero donde surgieron grupos organizados con una perspectiva de supervivencia autónoma en el mayor grado posible.
François Partant era sin embargo muy crítico con las alternativas y las rechazaba categóricamente si le parecía que volvían tarde o temprano a una forma cualquiera de integración en el "sistema".

Sin duda pasará tiempo para que a través de esas alternativas, sus actividades, la coordinación que se den a sí mismas y los organismos de iniciativa que deberán nacer, se encarnen las intuiciones y las ideas de aquél que, aún centrado en los últimos años en su mesa de trabajo, quería apasionadamente ver nacer la alternativa sobre la que meditaba. Pero este largo camino ¿llegará antes de que las fuerzas de destrucción, hoy en marcha, hayan causado fracturas irremediables?

El valor de perder

Gorka Andraka

De tan fácil, asusta.
«Ya lo ves: / se vuelve el seis nueve, / y el mundo al revés», sueña la poeta Isabel Escudero. Hablamos, por ejemplo, de la Lotería de Navidad, de esos millones que solucionarían nuestras vidas pero siempre se malogran por un número. ¿Y si desertáramos del bombo? «Nunca juego a la lotería», confesaba hace años el cantante Luis Pastor. «Ya me ha tocado el gordo».

El mundo al revés. «Si te toca, pagas», anuncian los boletos del sorteo alternativo organizado esta semana por las gentes del Movimiento por el Decrecimiento de Iruñea. La participaciones eran gratis y el premio gordo consistía en rascarse el bolsillo y donar 50 euros a un comedor solidario de la ciudad. «Estamos hasta las narices de tanta competitividad e individualismo. Hay que romper con la (i)lógica del sistema», señalan los promotores del radical sorteo.

Lo importante no es ganar, ni siquiera ya participar. En su «Balada del perdedor», el escritor Fermín Herrero apuesta por los márgenes, las orillas, por hacerse a un lado. «A los que arman mucho ruido, a los que sacan pecho, deja pasar. A los que apuntan muy alto o tienen prisa por dar primero, a los que empujan o a aquellos que están tan seguros de sí mismos que no se asombran de nadie. Cédeles el paso. Que te pisen fuerte también los negociantes, los emprendedores, los que humillan, los que dirigen. Deja que te atropellen. En estas condiciones no aspires a ser un hombre de provecho», entona el poeta. Rasca y pierde. No queda otra. Toca perder para ganar.

Rap del decrecimiento

Sabidurías ecológicas


La especie humana existe desde hace doscientos mil años a lo largo de los cuales ha tenido que elaborar formas de conocimiento y apropiación intelectual de la naturaleza. Desde el punto de vista biológico, la supervivencia de la humanidad a las condiciones ambientales del planeta requiere de una memoria. Toda especie necesita de un aprendizaje que se graba genéticamente y que le permite adaptarse a un medio cambiante. En el caso de la especie humana, esa impresión es, además, de carácter cognitivo y pertenece al legado cultural. La modernidad –la revolución científica e industrial– ha interrumpido esa memoria, ha cortado la transmisión intergeneracional y el consiguiente perfeccionamiento progresivo de los modelos locales para adecuarlos a las condiciones del entorno cercano. Por eso no es exagerado decir que hoy la memoria de la especie se encuentra en los pueblos y las culturas indígenas.

En este mundo moderno en crisis los pueblos marginados y expoliados están adquiriendo un nuevo valor en función de su memoria de especie. Los mayas del Yucatán tienen 3.000 años de antigüedad, los pigmeos 60.000 años…, en cambio, nuestra civilización se ha colocado al borde del colapso en apenas trescientos años. Una de las corrientes más avanzadas de la ecología científica es el análisis de la «resiliencia» socioecológica, que es la capacidad de un sistema social productivo para amortiguar un cambio drástico impredecible y mantenerse dentro de su estado normal. Hemos intentado demostrar que esta capacidad adaptativa se encuentra presente en los pueblos tradicionales, lo que explica su habilidad para mantenerse durante periodos larguísimos en un mismo territorio sin atentar contra sus propios medios de vida y supervivencia.

Los problemas ecológicos actuales no sólo afectan a las otras especies que habitan el
planeta, sino que también ponen en peligro las formas de vida de muchos grupos humanos. La humanidad enfrenta los grandes retos de frenar la destrucción de recursos y restaurar los servicios ambientales. Históricamente, el conocimiento ecológico tradicional, construido a partir de las interacciones cotidianas de los grupos humanos con el medio ambiente, se ha mostrado vital en el uso sustentable de los recursos naturales. Desde la etnoecología se argumenta que el conocimiento ecológico local puede contribuir también ahora al diseño de estilos de vida sostenibles.

La etnoecología estudia los conocimientos tradicionales de los ecosistemas locales y sus cambios a través del tiempo. Estos conocimientos se basan en la experiencia acumulada por generaciones en una comunidad, usando y manejando los recursos naturales locales. En los estudios etnoecológicos se incluye información sobre flora, fauna y clima (incluyendo sus cambios a lo largo del tiempo), como parte de la cultura. Al igual que el concepto de ecosistema, el de cultura incluye diferentes niveles (p. e., la cultura occidental o moderna, la nacional, la regional, la maya y hasta la cultura de una comunidad maya o de una organización).

Estos conocimientos locales e históricos complementan a los científicos, enfocándose en el aprovechamiento de los recursos con fines estéticos, espirituales y prácticos; un gran reto de nuestro tiempo es conservar tales conocimientos e integrarlos en el análisis y solución de los problemas ambientales. La pérdida de la diversidad cultural con sus diversas estrategias para usar recursos a largo plazo es una gran amenaza para la misma biodiversidad. Culturas tradicionales han desarrollado varios sistemas de manejo que contribuyen a la conservación, aunque a veces han causado daños y muchas veces destruyen bastantes recursos cuando empiezan a modernizarse. Por tanto, la etnoecología incluye el estudio no sólo de los conocimientos tradicionales, incluyendo las prácticas de manejo, sino también de los factores que influyen en su transmisión, incorporación de nuevos elementos, y modificación en las nuevas generaciones.

Para saber más: Etnoecología. la memoria biocultural: La importancia ecológica de las sabidurías tradicionales

Para saber más: Laboratorio de etnoecología

Para saber más: El conocimiento tradicional para la resolución de problemas ecológicos contemporáneos

Encuentros en Sevilla con Enric Duran



El próximo martes, 22 de diciembre a las 18:00 horas se celebrará un encuentro por el decrecimiento con Enric Duran, en el centro vecinal Pumarejo (Pza. Pumarejo), organizado por el colectivo Crisis de Sevilla



El próximo lunes, 21 de Diciembre, se celebrará una charla debate titulada "Podemos vivir sin capitalismo", cuyo ponente será Enric Duran del colectivo Crisis. Nos vemos a las 19 horas, en el Aula de Grados de las Facultades de Filosofía, Pedadogía y Psicología - Universidad de Sevilla (C/ Camilo José Cela, s/n)

Entrevista a Enric Duran


Decrecimiento, vivir sin capitalismo, cooperativas integrales, huelga de bancos… ¿podrías explicar estas ideas en pocas palabras, a grandes rasgos?

El decrecimiento es una corriente de pensamiento que cuestiona el capitalismo a través de desmentir que el crecimiento económico lleva a mayor bienestar, y de demostrar que el crecimiento perpetuo es imposible en un planeta con recursos finitos. Al mismo tiempo el decrecimiento es un movimiento social que agrupa a todos los colectivos y proyectos que tienen en común la apuesta por la reducción del consumo material, de la vuelta a lo local en todos los ámbitos de la vida, y de la recuperación de las relaciones comunitarias como forma de cubrir nuestras necesidades fuera del estado y del mercado.

Vivir sin capitalismo, es un término que utilizamos para impulsar una plataforma de recursos para la acción que permita a todas las personas y grupos que lo quieran desvincularse progresivamente del capitalismo en su vida cuotidiana, encontrarse con otras personas con los mismos objetivos y empezar a actuar para solventar juntos sus necesidades como vivienda, alimentación, educación, energía, a través de proyectos cooperativos y colectivos. Esto es la campaña "podemos vivir sin capitalismo"

Cooperativas integrales, son una de las propuestas para vivir sin capitalismo. En este caso se trataría de la agrupación de alrededor de un centenar de personas, para conseguir juntos de forma progresiva, reducir la necesidad del dinero al tiempo que esa necesidad es cubierta colectivamente mediante la producción cooperativa.

Dentro de la cooperativa integral se darían diversas prácticas de economía alternativa que harían posible esa vida (casi) sin dinero.

La huelga de bancos, es una de la acciones en marcha dentro de la campaña "Podemos vivir sin capitalismo" y consiste en que cada persona corte o aminore su relación con los bancos, de la forma que sea más viable a su caso. Ya sea cerrando una cuenta, sacando parte de su dinero, cancelando una tarjeta, dejando de pagar sus deudas o pasando sus ahorros para aquellos que los tengan a una cooperativa o una banca ética.

En cuanto a la acción que te hizo saltar a las páginas de la prensa comercial, ¿qué fue lo mejor y qué lo peor de toda la experiencia?

La acción ha contribuido tanto por los proyectos financiados con ella, como por la difusión que se ha conseguido de las ideas relacionadas, a generar y extender un movimiento social como es el del decrecimiento, que hasta hace poco era inexistente. Lo peor no sabría decirlo. Claro que hay momentos malos y situaciones adversas. Estar en prisión fue un riesgo importante con momentos duros, pero tras lo vivido, concluyo que salió bien. Otro duro elemento, fue todo el tiempo dedicado a desarrollar la acción en solitario, tiempo que no pude compartir con quien me hubiese gustado en esos momentos.

Si no hubiera estallado la crisis financiera, ¿consideras que este movimiento tendría la misma repercusión y el mismo desarrollo que tiene hoy día?

Seguro que no. El factor del contexto fue algo que tuvimos en cuenta desde el propio inicio del movimiento y las cosas están yendo tal y como las planteamos. Su Crisis, nuestra oportunidad, es un lema que estuvo presente desde antes de hacerse pública la primera de las publicaciones.

¿Qué es lo que más te motiva de entre todos los proyectos y campañas que están surgiendo últimamente?

Me motiva el reto que significa hacer posibles modos de vida fuera del capitalismo que al mismo tiempo supongan la semilla de una nueva sociedad. Para ello es necesario construir proyectos de economía alternativa más complejos de los que hasta ahora hemos sido capaces y ese es uno de los retos más importantes que tenemos a mi parecer.

¿Cuál es el principal problema con que se encuentran estos proyectos que surgen al margen del capitalismo?

La tendencia a la atomización no es fácil de revertir. Es frecuente que los grupos se encierren en sí mismos y que su ensimismamiento bloquee una apertura hacia fuera que les permitiría apoyarse mutuamente con otros proyectos y gentes. Necesitamos compartir experiencias y cogernos confianza mutua, sin poner demasiado alto el listón de esa confianza.

¿Qué pasará con estas campañas si llegasen síntomas de recuperación económica, aunque sean síntomas ficticios?

Una vez has superado el miedo y te has atrevido a actuar produciendo cambios en tus formas de vida, si esos cambios mínimamente funcionan, difícilmente te replegarás porque el contexto económico aparente volver a una supuesta normalidad. En cuanto a la labor de seguir iniciando nuevos proyectos e implicando a gente nueva, creo que la conciencia crítica que se está creando y que va mucha más de lo aparente y de lo ficticio es un buen seguro de continuidad para la fuerza del movimiento. El pensamiento que se va extendiendo de que no hay solución a la crisis dentro del capitalismo, juega a nuestro favor en este sentido.

Desde tu punto de vista ¿qué papel ha de jugar el sindicalismo, en concreto el anarcosindicalismo, en todo este movimiento?

Creo que el trabajo ha de ser uno de los principales ámbitos de transformación, y es de los más difíciles. Proponemos apostar por un modelo productivo no productivista que equilibre nuestro impacto ecológico con el planeta. Es importante plantearse como objetivo el control autogestionado de las producciones que sean estratégicas para nuestra autonomía como movimiento (desde crear pequeños molinos de viento, hasta bicicletas, pasando por la reparación de toda la maquinaria que sea necesaria).

Hay que hacer mucho más fácil, crear o incorporarse a una cooperativa. Necesitamos hacer de las pequeñas cooperativas un vehículo adecuado para trabajar cada vez más fuera del sistema, creando redes de economía alternativa entre ellas y las otras participantes de ese movimiento, para que podamos ir cortando relaciones progresivamente con las multinacionales.

En todos estos ámbitos y más seria muy importante que el anarcosindicalismo, se pusiera a trabajar, fomentando entre los parados y los afiliados, el cooperativismo y la autogestión obrera como líneas importantes de acción.

¿Cómo ves el panorama sindical en la actualidad?

Valoro el trabajo incesante que se hace desde los diversos sindicatos combativos pero considero que el enfoque está demasiado centrado en la defensa de los puestos de trabajo dentro del engranaje capitalista.

Creo que hay que asumir que habrá un momento en que tendremos que priorizar construir un barco nuevo más que defender a los tripulantes del barco que se hunde. Y es esencial para ese cambio de perspectiva acondicionar en todo detalle ese nuevo barco para que todos los tripulantes que se caen del viejo barco tengan como ser acogidos en el nuevo. Es importante una actitud proactiva y por ejemplo se puede empezar por plantear de otra manera las luchas laborales, aprendiendo de los ejemplos existentes de la toma y recuperación de empresas, por ejemplo en Argentina. Se trataría de dejar de luchar por seguir siendo esclavos y hacerlo para ser libres. En este sentido creo que el anarcosindicalista es el movimiento más adecuado para pasar a la acción y espero que podamos colaborar en lo posible o si es necesario en lo imposible.

¿Cuáles son los próximos planes de la campaña "Podemos vivir sin capitalismo"?

Un mes después del 17-S, nos estamos organizando para hacer posible una evolución del "vivir sin capitalismo" que no dependa de los días de acción, sino que permita que los proyectos y las redes en cada uno de los temas en los que estamos trabajando, se vayan extendiendo progresivamente al ritmo de cada cual. Por ello estamos sistematizando la recogida de los cuestionarios que presentamos el 17-S y consolidando varios de los grupos de la web www.sincapitalismo.net Eso no quiere decir que no vaya a haber una próxima acción coordinada, este debate está abierto y en unas semanas esperamos que se haya generado un consenso respecto al cuando, al qué y al por qué de un nuevo momento de visibilización; pero claro está que encontramos fundamental que la campaña empiece una transformación progresiva que vaya mucho más allá del encadenar días de acción

http://www.cnt-ait.tv/d/990-2/cnt_361_web.pdf

Videofórum sobre decrecimiento en Santander



La organización Círculo Solidario Cantabria invita a la juventud a participar en el V Vídeo-forum sobre decrecimiento, que tendrá lugar este viernes 18 de diciembre a las 18.30 horas en 'La Casa de la Solidaridad', sede de la Coordinadora Cántabra de ONGDs (c/Monte, 67, bajo, Santander).

Con el título "Simplicidad voluntaria y decrecimiento" se desarrollará el vídeo-forum, que pretende así mismo servir como plataforma de encuentro y debate de las ideas y experiencias actuales sobre este tema.

Conferencia sobre decrecimiento en Huesca


El 17 de diciembre de 2009. Dentro del ciclo de conferencias "Miradas críticas II"

En el Salón de Actos de la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de Huesca (Plaza Constitución s/n)

A las 19,30 horas

"Decrecimiento. El camino hacia la sostenibilidad". Con Luis Gonzalez Reyes, Coordinador General de Ecologistas en Acción.

Estas jornadas están organizadas por CGT, Los Verdes y Ecologistas en Acción.

Apuntes sobre ecofeminismo y decrecimiento


Extraído de La broma

Este finde he estado en las jornadas sobre decrecimiento que se han organizado en el Patio Maravillas.

Os paso algunos apuntes de la charla sobre ecofeminismo y decrecimiento que ha dado Amaia Pérez:

* El ecofeminismo ve una conexión entre la explotación y la degradación del mundo natural y la subordinación y la opresión de las mujeres. (vía Women and Life on Earth)

* El objetivo del ecofeminismo es descentrar a los mercados y poner en cambio en el centro los procesos que satisfacen las necesidades humanas. Es decir, la producción realmente no satisface estas necesidades

* Poner en el centro de todo la vida antes que el mercado es el primer punto de unión entre ecología y feminismo

* Cuestionamos que el “crecimiento económico” sea positivo

* Los trabajos no remunerados (y no me refiero al activismo, sino sobre todo a los que realizan las mujeres) son el grueso del trabajo que sostiene el sistema. No son un suplemento, son el centro: si las mujeres no criaran a las y los trabajadores y consumidores, no habría sistema

* Entendemos como cuidados son la gestión y el mantenimiento de los cuerpos de la gente

* Si tenemos en cuenta sus trabajos no mercantilizados, la mayor carga global de trabajo en el mundo la realizan las mujeres

* Sin embargo, a pesar de que la mayoría de las horas de trabajo las realizan las mujeres, la distribución de los recursos y los derechos sociales es brutalmente injusta

* Se da un conflicto de lógicas entre el capital y la vida. Se pone al servicio de la producción las vidas, en lugar de la producción al servicio de la vida. Esto tiene que ver con ideas patriarcales relacionadas con el desprecio por la gestión de la vida. La acumulación entra dentro de la lógica patriarcal de trascender (más allá de la muerte) más que de permanecer

* Podemos imaginar el sistema económico como un iceberg. Lo que se ve son relaciones económicas mercantilizadas y reflejan también el poder. Lo que no se ve es indispensble para que el resto quede a flote: son los cuidados

* Las necesidades de la vida están al servicio del mercado

* La conciliación y otras cuestiones de moda ahora son sólo una de las formas de ver las muchas grietas del sistema, no es la solución

* Estamos ante una crisis de los modelos de crecimiento urbano (ciudades que nos dividen, que nos estresan), precarización laboral (otra forma de esclavitud, encima legitimada) y un modelo de vida individualista, consumista y autosuficiente (me empeño en hacer las cosas sola, creyendo en que los servicios del mercado me solucionarán la vida, no pienso en la vulnerabilidad de mi cuerpo)

* Hombres en general, Administración y empresas deben asumir las responsabilidades de los cuidados. Generalmente no se suele señalar a las empresas, cuando realmente la sociedad les está dando mano de obra criada y formada de forma gratuita. Podría crearse un impuesto de procreación para las empresas: que paguen el que la sociedad les provea de tanta mano de obra

* ¿Conciliación? La conciliación es mentira. Lo que se está produciendo es una redistribución de los cuidados de forma intergeneracional (las abuelas se ocupan) o acudiendo al mercado (cuidadoras o guarderías con mujeres inmigrantes o de clase económica baja, personas que aguantan condiciones infernales de trabajo). Al final lo que ocurre es que se redistribuyen los cuidados… sobre otras mujeres

* El sistema es insostenible, no sólo en términos medioambientales, sino en términos de desigualdad

* El sistema necesita de por sí esclavxs para existir. Sin clases, este sistema no funciona. Necesita empleados ya criados, formados y sin cargas familiares, sin embargo no tiene en cuenta todo el trabajo invisible realizado para que esa mano de obra exista

* Apuesta: no buscar el pleno empleo, sino la reducción de la jornada laboral y un equilibrio salarial

* No tenemos claro el modelo social que queremos, tenemos que pensarlo entre todas y todos

* Apuesta: invertir menos en infraestructuras (que es lo más contaminante y de lo que produce más especulación) y más en un sistema de cuidados

* Apuesta: reparto de trabajos, tanto no pagados como pagados

* No cuidar es procapitalista

* Apuesta por la CUIDADANÍA

La verdad es que con la charla me han entrado muchas ganas de aprender más sobre todo esto.

Aminetu Haidar: madre africana


Severo-Matías Moto Nsá

Querida, admirada y respetada Aminetu:

Has puesto a la luz del mundo occidental lo mucho que saben y pueden las entrañas de MUJER. Qué difícil es, para los hombres, entender a una mujer cuando pide y suplica. En el África Subsahariana de antes y de siempre, cuando una mujer negra se enfada y quiere demostrar su más alto grado de maldición a su ofensor, levanta sus abundantes y selváticas faldas; y, puesta de espaldas, agachada de lleno, espeta en la cara de su ingrato y traidor ofensor, la imagen del inicio de sus entrañas. El mensaje es claro: De donde vino la bendición de nacer a la vida, vino también la maldición para los que, el regalo de la vida, desprecian.

Tú, Aminetu Haidar, has elegido el hambre. Ha decidido vaciar de alimento el vientre y la cuna de donde los hombres, tras alimentarlos vosotras, han saltado a la vida, para, ingratamente, despreciarla después, en otros.

Tus limpias gafas de nostalgia, la cálida y “molesta” luz de la denuncia hecha mujer.

Jornadas DecRecimiento para la sostenibilidad en Petrer


Como muchos de vosotros sabréis, la Plataforma "otro mundo es posible" de Elda y Petrer surgió hace ocho años dentro de lo que se llamó por los medios de comunicación como movimiento "antiglobalización"; nosotros siempre preferimos el de movimiento "altermundialista" ("otro mundo es posible" era una de las frases con la que más nos identificábamos).

Desde entonces trabajamos de múltiples formas para denunciar el papel de organismos internacionales como el Fondo Monerario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) o la Organización Mundial de Comercio (OMC) que imponían políticas económicas (bajo el paraguas del progreso y el desarrollo) que en realidad sirvieron y siguen sirviendo para continuar con el espolio de los países pobres, o como decimos nosotros, empobrecidos. También trajamos por el NO a una Constitución Europea ultraliberal, denunciamos la catastrófica guerra de Irak, o el último asedio genocida en la Franja de Gaza. Además siempre hemos intentado, y creemos que con éxito, servir de PLATAFORMA junto a otros colectivos, de forma que muchos de nuestras acciones han servido para alglutinar agrupaciones de muy diversa índole; estuvimos entre los promotores de la "Plataforma por un urbanismo sostenible" o, la última de ellas, la "Plataforma Cívica por Palestina" que algutinó a una veintena de organizaciones comarcales. Estamos convencidos de que hemos cumplido un papel fundamental para que un pensamiento activo, crítico y ciudadano haya estado presente en nuestra comarca, lo que nos llena de orgullo y nos anima a seguir trabajando.

Ahora, con unas jornadas sobre "DECRECIMIENTO", nos unimos a un moviemto social y ciudadano nacido en Francia y extremadamente potente, que ha demostrado con sus planteamientos que se puede entender cómo funciona nuestra sociedad, nuestro mundo, para descubrir qué necesidades de cambio podemos tener y cómo se pueden ir construyendo desde ya mismo.

Os animamos a que no denostéis a primera vista esta palabra "DECRECIMIENTO", y aprovechéis esta oportunidad para descubrir todo lo que se esconde detrás de ella.

Nos vemos allí!!!

Madrid: Jornadas sobre decrecimiento


Desde decrecimiento Madrid tenemos el placer de presentaros las jornadas sobre decrecimiento que se celebrarán los días 11, 12 y 13 de Diciembre en el Patio Maravillas (c/ Acuerdo 8). El lugar de celebración puede sufrir una modificación debido al riesgo de desalojo que sufre el centro social.

Con un cartel muy variado que incluye todo tipo de charlas, talleres o mesas redondas hemos intentado cubrir cuatro aspectos transversales al decrecimiento: el nivel individual, el nivel colectivo o comunitario, la lucha por una sociedad decrecentista y un nivel teórico.

Viernes 11

18:15 Presentación de las jornadas

18:30 Taller de consumo responsable (Consuma Responsabilidad)

20:00 Alternativas a la banca (Coop 57)


Sábado 12
11:30 Taller de circulación en bici por ciudad (Bicicrítica): ¡Traete la bici!

11:30 Taller "Hazlo tu mism@" (jabón, mermelada, etc)

13:00 Grupos autogestionados de consumo (La Dinamo)

15:00 Taller de reciclaje de comida (El Invernadero de Lavapiés)

16:00 Taller de autoorganización entre movimientos sociales (Colectivo Podem)

17:30 Taller de desobediencia civil (Acción Global Madrid)

19:30 Mesa redonda:
Carlos Taibo (decrecimiento)
Jorge Riechmann (Límites ecológicos al decrecimiento)


Domingo 13

11:30 Visita al huerto urbano del Barrio del Pilar
(11:00 Patio Maravillas/11:30 La Piluka, Pza. Corcubión)

13:00 Neorruralismo (SIeso de Jaca)

16:00 Huelga de bancos / Insumisión fiscal (Enric Durán / Alcor)

17:30 Okupación (Miembro del seminario "Historia de las okupaciones en Madrid")

19:30 Mesa redonda:
Yayo Herrera (decrecimiento)
Amaya Perez-Orozco (Ecofeminismo)



Para comer ¡trae algo y compártelo!

¡Nos vemos ahí!

Audio sobre la propuesta de decrecimiento:






Audio publicado en Más Voces : www.masvoces.org

Asamblea constitutiva sobre decrecimiento en Bilbao


Convocatoria para la asamblea constitutiva Bilbao

Después de varios eventos donde hemos podido intercambiar conocimiento, experiencias, ideas y dudas, hemos visto a mucha gente interesada en participar en la propuesta del Decrecimiento.

Por eso, proponemos una convocatoria amplia que permita crear un colectivo de gente dispuesta a participar de una manera o otra (difusión,hacer red, producción...).

Nos permitirá definir grupos de trabajo (siguiendo las categorías de la web) y compartir trabajo.


Jueves 10 de diciembre a las 19.15 en Bizigai (Santutxu)

Ver mapa


Los objetivos propuestos del colectivo son los siguientes:

1. La difusión, a través de:
* proyecciones
* talleres, charlas, debates
* página web
* acciones en la calle, actos públicos

2. Hacer Red con Movimientos sociales, colectivos, sindicatos, partidos políticos, otros grupos Decrecimiento

3. La producción de material: documentos, taller para colegios, propuesta nuestra frente al plan D.O.T, realización de un documental/corto, manifiesto..

4. Otro objetivo a más largo plazo es organizarse para poner en practica el Decrecimiento a través de grupos de consumo responsable, viviendas de uso, huertos ecológicos, préstamo solidario, cooperativas, etc.

P.S: el evento en facebook está aquí.

Decrecimiento en Euskal Herria

Decrecimiento: ¿cómo y por qué?


Ponente: Serge Latouche (nacido en Vannes, 1940) es economista y filósofo francés.

Profesor emérito de la Facultad de Derecho, Economía y Gestión de Jean Monnet (Sceaux) de la Universidad París-XI,.

Se define opositor al crecimiento y Presidente de la Asociación de los Amigos de Entropía (Revista de Estudio teórico y político del decrecimiento). También ha hecho "colaboraciones históricas" en La Revista de MAUSS (Movimiento Antiutilitarista en las Ciencias Sociales).

Breve resumen de la Conferencia

El decrecimiento es un término que se utiliza para resumir la necesidad de poner en tela de juicio el crecimiento. La finalidad es, sobre todo, resaltar el abandono del descabellado objetivo del crecimiento por el crecimiento, objetivo cuyo motor no es otro que el de la búsqueda desenfrenada del beneficio de aquellos que poseen el capital. El decrecimiento no significa un crecimiento negativo. La simple ralentización del crecimiento sume a nuestras sociedades en el desarraigo causado por el desempleo y el abandono de los programas sociales, culturales y medioambientales que garantizan un mínimo de calidad de vida.

No se trata ni de volver al desarrollo (sostenible o no), ni de entrar en subdesarrollo, sino simplemente de salir del desarrollo; es decir, del imperialismo de la economía. Es necesaria esta propuesta para reabrir el espacio de la invención y de la creatividad de la imaginación bloqueada por el totalitarismo economicista, desarrollista o adepto al progreso. Todos los elementos cuyo objetivo sea relocalizar la vida, la adaptación y la autonomía contribuyen a la construcción de un futuro sostenible.

Moderador: Carlos Taibo, profesor Titular de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid.

09.12.09 / 19.30 h.

Lugar: La casa encendida. Auditorio. Madrid.

Coordina: IC iniciativas.

Gratuito

Elogio del aburrimiento


Santiago Alba Rico

El capitalismo prohíbe básicamente dos cosas. Una es el regalo. La otra el aburrimiento.

Cuenta Sor Juana Inés de la Cruz, la gran poetisa, monja y feminista mexicana del siglo XVII, que en una ocasión la abadesa del convento de los Jerónimos, a cuya regla estaba sometida, le prohibió leer y escribir y la mandó castigada a la cocina. Allí entre los fogones Juana Inés estudiaba y escribía con la mente; es decir, pensaba. Del huevo y de la manteca, del membrillo y del azúcar, mientras cortaba y amasaba y freía, sacaba una consideración, una reflexión, un hilo interminable de conjeturas, y esto hasta el punto de llegar a afirmar con desafiante ironía en su conocida carta a sor Filotea: “Si Aristóteles hubiera cocinado, habría pensado más y mejor”.

Si a Juana Inés, en lugar de a la cocina, la hubiesen mandado a Disneylandia, donde se hubiese aburrido menos, quizás habría dejado de leer, estudiar y pensar sin ninguna prohibición.

Contaba Rosa Chacel, una de las más grandes novelistas españolas del siglo XX, que en los años cincuenta, mientras redactaba su novela La Sinrazón, tenía la costumbre de pasar horas recostada en un sofá de su salón. La mujer de la limpieza, con la escoba en la mano, le dirigía siempre miradas entre compasivas y reprobatorias: “Si hiciera usted algo, no se aburriría tanto”. Pero es que Rosa Chacel hacía algo: estaba pensando; y hasta cambiar de postura podía distraerla de su introspección o devolverla dolorosamente a la superficie.

Si Rosa Chacel hubiese pasado horas y horas delante de la televisión, y no dentro de sí misma, jamás habría escrito ninguna de sus novelas.

Hay dos formas de impedir pensar a un ser humano: una obligarle a trabajar sin descanso; la otra, obligarle a divertirse sin interrupción. Hace falta estar muy aburrido, es verdad, para ponerse a leer; hace falta estar aburridísimo para ponerse a pensar. ¿Será bueno? ¿Será malo? El aburrimiento es la experiencia del tiempo desnudo, de la duración pastosa en la que se nos enredan las patas, del líquido viscoso en el que flotan los árboles, las casas, la mesa, nuestra silla, nuestra taza de leche. Todos los padres conocemos la angustia de un niño aburrido; todos los que fuimos niños -antes, al menos, de los videojuegos y la televisión- sabemos de la angustia de un niño aburrido pataleando en el ámbar espeso de una tarde que no acaba de morir. No hay nada más trágico que este descubrimiento del tiempo puro, pero quizás tampoco nada más formativo. Decía el poeta Leopardi que “el tedio es la quintaesencia de la sabiduría” y el antropólogo Levi-Strauss, recientemente fallecido, aseguraba haber escrito todos sus libros “contra el tedio mortal”. Uno no olvida jamás los lugares donde se ha aburrido, impresos en la memoria -con grietas y matices- como en el diario de campo de un naturalista. Uno no olvida jamás el ritmo de las cosas, la finitud de los cuerpos, la consistencia real de los cristales, si alguna vez se ha aburrido. “Amo de mi ser las horas oscuras”, decía Rainer María Rilke, porque las oscuras son no sólo la medida de las claras sino la pauta narrativa de unas y de otras. El aburrimiento, sí, es el espinazo de los cuentos, el aura de los descubrimientos, el gancho de toda atención, hacia fuera y hacia dentro.

El capitalismo prohíbe las horas oscuras y para eso tiene que incendiar el mundo. El capitalismo prohíbe el aburrimiento y para eso tiene que impedir al mismo tiempo la soledad y la compañía ¡Ni un solo minuto en la propia cabeza! ¡Ni un solo minuto en el mundo! ¿Dónde entonces? ¿Qué es lo que queda? El mercado; es decir, esa franja mesopotámica abierta entre la mente y las cosas, ancha y ajena, donde la televisión está siempre encendida, donde la música está siempre sonando, donde las luces siempre destellan, donde las vitrinas están siempre llenas, donde los teléfonos celulares están siempre llamando, donde incluso las pausas, las transiciones, las esperas, nos proporcionan siempre una emoción nueva. El capitalismo lo tolera todo, menos el aburrimiento. Tolera el crimen, la mentira, la corrupción, la frivolidad, la crueldad, pero no el tedio. Berlusconi nos hace reír, las decapitaciones en directo son entretenidas, la mafia es emocionante. ¿Cuál era el peor defecto de la URRS, lo que los europeos nunca pudimos perdonarle, lo que nos convenció realmente de su fracaso? Que era un país muy aburrido.

Eso que el filósofo Stiegler ha llamado la “proletarización del tiempo libre”, es decir, la expropiación no sólo de nuestros medios de producción sino también de nuestros instrumentos de placer y conocimiento, representa el mayor negocio del planeta. El sector de los video-juegos, por ejemplo, mueve 1.400 millones de euros en España y 47.000 millones de dólares en todo el mundo; el llamado “ocio digital” más de 177.000 millones de euros; la “industria del entretenimiento” en general -televisión, cine, música, revistas, parques temáticos, internet, etc- suma ya 2 billones de dólares anuales. “Divertir” quiere decir: separar, arrastrar lejos, llevar en otra dirección. Nos divierten. “Distraer” quiere decir: dirigir hacia otra parte, desviar, hacer caer en otro lugar. Nos distraen. “Entretener” quiere decir: mantener ocupado a alguien en un hueco donde no hay nada para que nunca llegue a su destino. Nos entretienen. ¿Qué nos roban? El tiempo mismo, que es lo que da valor a todos los productos, mentales o materiales.

El capitalismo y su industria del entretenimiento construyen todo lo contrario de una cultura del ocio. En griego, ocio se decía “skhole”, de donde viene la palabra “escuela”. El proceso es más bien el inverso, pues la escuela misma -la cocina del pensamiento, el fogón del tiempo, donde Juana Inés y Rosa Chacel horneaban sus obras- ha claudicado a la lógica del entretenimiento. Ahora no se trata de comprender o de conocer sino de conseguir que, en cualquier caso, la escuela y la universidad no sean menos divertidas que la televisión, los vídeo-juegos y Disneylandia. ¿Los alumnos estarán más atentos si los maestros utilizan pizarras electrónicas? ¿Aprenderán mejor inglés en internet con Marina Orlova, la escultural filóloga rusa en minifalda? ¿Sabrán más matemáticas o latín si acuden a la universidad de Bolonia atraídos no por sus programas y profesores sino por las cuatro modelos de cuerpos zigzagueantes contratadas para los carteles publicitarios? Lo que es seguro es que, con esta lógica, que es la del mercado, los profesores llevan todas las de perder: Aristóteles y la física cuántica nunca podrán rivalizar con Shakira y la última play-station.

Según una reciente encuesta, uno de cada veinte niños británicos están convencidos de que Hitler fue un entrenador de fútbol y uno de cada cinco creen que Auschwitz es un Parque Temático. Para muchos de ellos el Holocausto es el nombre de una fiesta.

Quizás deberíamos aburrirnos un poco más.

Sexualidad, género y patriarcado


Argy

La Naturaleza se ha construido durante millones de años de autorregulación con el medio ambiente mediante mutaciones azarosas de ensayo/error, encontrando un equilibrio entre las formas de vida; Podemos mirar la sabiduría de la naturaleza como una expresión de formas que se reproducen y perpetúan a través de la expansión del placer y la colaboración.

En este contexto la sexualidad es una consecuencia de la naturaleza, esto es: la vida misma. Las especies se perpetúan, entonces, mediante la acción sexual, mediante el placer.

La reproducción es una consecuencia que la naturaleza dispone como parte de la acción sexual humana, y de cualquier animal. La especie humana cuenta con un sistema reproductor binario (binarismo sexual); esto es, un sistema reproductor masculino, y un sistema reproductor femenino diseñados para trabajar conjuntamente y con placer.

Los seres humanos evolucionan socioculturalmente a partir de las predisposiciones naturales, y son como son, a raíz de ellas. La naturaleza no es opuesta a la cultura sino que ésta, se enmarca dentro de ella.

Así la sexualidad humana es natural, esto es, la capacidad que tenemos mujeres y hombres para relacionarnos y sentir placer, pero la decisión de vincular a cada sexo un género es arbitraria. Subrayaremos la diferencia entre género y sexo.

Debemos de reivindicar la sexualidad natural, esto es el ciclo de menstruación que todas las personas con útero y ovarios tienen, el ciclo de reproducción que se manifiesta con la vinculación de dependencia criatura-madre biológicamente necesaria para la subsistencia que pasa por el imprinting(*), el calostro, el deseo mutuo, de lactancia, y la necesidad mutua de recibir/dar protección respectivamente.

El género (el comportamiento de cada persona en función del sexo que la sociedad le asigna) es cultural, por ello debemos defender que cada cual puede y debe vivir la sexualidad como le plazca.

La feminidad no es parir, este no es un requisito para ser mujer ni para tener una sexualidad plena. De hecho, no existe un "instinto de reproducción", sino un instinto de búsqueda del placer y expansión del mismo. La reproducción solo es una consecuencia ocasional de ello.

Lo que se entiende por masculinidad es un género más, que enmascara en la sexualidad masculina el falocentrismo, un ideal a alcanzar en nuestra sociedad occidental que debe ser deconstruido.

El control, represión y suplantación de la sexualidad humana se ejerció para dominar la prole (la reproducción), por eso aparecen los maridos (que poseían a la mujer) y los padres (que poseen su fruto). Y el hecho de que la mujer haya sido la gran víctima visible del patriarcado (que no la única, pero ¿quien habla por las criaturas imbecilizadas y quien alza la voz desde el lado del opresor?) no ha sido casual, sino porque ella es quien pare y, al ejercer el vínculo sexual natural con sus criaturas, quien engendra personas poco dotadas para la dominación y la opresión, y excesivamente dotadas para la autorregulación y la ayuda mutua.

El patriarcado ha reducido la sexualidad a la reproducción, pero si aceptamos que el patriarcado ha reprimido la sexualidad y negamos la vinculación original entre sexualidad o reproducción solo nos queda pensar que el patriarcado quería reprimir la sexualidad en sí, y creo que no es lo que la historia nos demuestra en tiempos pasados donde la sutilidad no se estilaba y a las mujeres se les arrebataba el fruto de su vientre de manera literal

El matrimonio encarnado en la monogamia heterosexual y, en consecuencia, la paternidad, es cultural porque sus orígenes nos muestran una verdadera operación de compraventa de mujeres y secuestro de criaturas. El patriarcado en su más pura esencia.

(*)El imprinting es el período de transición entre la gestación intrauterina y la gestación extrauterina

Ramitas, red de apoyo mutuo de Asturias


La forman personas y colectivos que intentando escapar de las relaciones mercantilistas que fomenta la sociedad del capital, deciden crear una red en la que los intercambios entre la gente tengan como base no el dinero sino el apoyo mutuo, el compartir, las ganas de aprender y de conocer al vecino...

En ramas hay una base de datos de habilidades en la que cada un@ explica los conocimientos que tiene (albañilería, idiomas, masajes, lo que sea) y se ofrecen para trasmitir ese conocimiento al resto.

Tienen una red de trueque con la que intercambiar todo tipo de bienes y productos que producen o tienen guardados en un cajón. Para esto, montam un mercado trimestral ambulante por el territorio asturiano.

También, basándose en las antiguas andechas (grupos de trabajo vecinales que se formaban sobre todo en las épocas de cosecha) forman cuadrillas de trabajo para echar unas manos donde se necesite, ayudar a reconstruir una casa, reparar un antiguo puente, recuperar una finca para su cultivo…

Haz crecer las ramas del árbol hasta que no les dejemos ver el bosque, que es de la gente, no del capital.

Esta es una red de apoyo mutuo a la que te puedes apuntar usando el formulario de contacto en:

ramitas

Decrecimentalista, autogestionario y antipatriarcal

Carlos Taibo

El proyecto de decrecimiento, que reclama reducciones significativas en los niveles de producción y de consumo en el Norte opulento, suscita críticas. Éstas son tan legítimas como necesarias. La mayoría de las críticas no llegan del discurso oficial, que se desentiende de lo que considera una propuesta fuera del mundo. Llegan más bien de determinados segmentos de lo que llamaré la izquierda, en el buen entendido de que, las más de las veces optan por cuestionar el decrecimiento como un todo, sin entrar en una consideración precisa de sus propuestas y fundamentos intelectuales. Como si estimasen que el proyecto es tan lamentable que se descalificaría por sí solo. Pueden reducirse a dos las críticas que se han ido formulando.

La primera vendría a decirnos que el del decrecimiento es un horizonte mental concebido para apaciguar la mala conciencia de clases medias aposentadas. Sin negar que algo de ello pueda haber en determinadas modulaciones del discurso del decrecimiento, conviene no confundir la parte con el todo. Muchos seguimos pensando que sigue siendo prioridad mayor fundir lo más lúcido que aporta el movimiento obrero de siempre con la irrupción inexorable de nuevas cuestiones, y entre ellas las vinculadas con la certificación de que los límites medioambientales y de recursos del planeta configuran un problema principal. En la trastienda está una disputa que colea desde hace decenios: la retirada del proletariado como sujeto revolucionario y, con ella, la confusión de muchos de sus integrantes con las clases medias, circunstancia que enrarece el escenario en el que esta crítica está concebida. No nos regocijamos con el retroceso revolucionario del proletariado: nos limitamos a reseñar lo que es una triste realidad.

La segunda de las críticas señala que el decrecimiento es un proyecto reformista que aleja el horizonte de la insurrección revolucionaria. Conviene oponer algunos argumentos. El principal: no hay ningún motivo para separar decrecimiento e insurrección. Los partidarios de esta última también han de preguntarse por las reglas del juego que el modelo crecimentalista abrazado de siempre por el capitalismo ha instituido. Tal y como va el planeta, no podemos permitirnos el desliz de no formular la pregunta relativa a qué hay que producir el día después de la insurrección. El insurrecionalismo debe ser también decrecimentalista, no vaya a acabar por traducirse en el olvido de elementos centrales de contestación del capitalismo, riesgo muy frecuente en determinado lenguaje inflado de soflamas revolucionarias. Hay que fortalecer la dimensión anticapitalista de la propuesta decrecimentalista, como hay que subrayar que el cuestionamiento del orden de propiedad del capitalismo –la defensa, por decirlo claro, de una propiedad colectiva socializada y autogestionada– debe acompañarse de medidas que cancelen la ilusión de que podemos seguir creciendo de forma indiscriminada. Existe el riesgo de que el del decrecimiento sea uno más de los proyectos que el capitalismo ha engullido. Debemos evitar que ese posible engullimiento se haga realidad. El decrecimiento es parte de un programa más general: solo, no configura ninguna respuesta a nuestros problemas. Cualquier proyecto anticapitalista en el Norte desarrollado tiene que ser decrecimentalista, autogestionario y antipatriarcal.

Publicado en Diagonal

Charla de Carlos Taibo en Málaga


CONFERENCIA CARLOS TAIBO PARTE 1 from ECOLOGISTAS ACCION MALAGA on Vimeo.



CONFERENCIA CARLOS TAIBO PARTE 2 from ECOLOGISTAS ACCION MALAGA on Vimeo.