Acumulación es robo

Javier Arias - Alterglobalizacion's weblog

El mundo en que vivimos es finito. Algo tan real y evidente es silenciado cada día por la ideología económica imperante. No se puede crecer ilimitadamente enun entorno limitado. Cualquier sistema de gestión global del planeta queniegue este hecho está condenado de antemano al fracaso.

Los seres humanos tenemos una necesidades básicas que deben ser satisfechas:
agua, comida, techo, vestido y socialización serían las fundamentales.

La acumulación de riqueza por parte de un individuo o grupo social dentro de
un mundo finito con recursos limitados es ilegítima. Toda forma de propiedad
individual que exceda las necesidades básicas del ser humano implica un robo.

IDEAS PARA CAMBIAR EL MUNDO

1) Eliminación en un plazo reducido de tiempo de los 40 paraísos fiscales
existentes en el planeta. Estos 40 países deben ser expulsados de la ONU y
posteriormente desmantelados llegado el plazo. Los capitales que allí se
refugian (se cálcula que en torno al 13% del PIB mundial) tendrían un periodo
de unos meses para salir de ellos y "hacerse blancos" a través de inversiones
sometidas a impuestos en cualquiera de los países legales que SÍ permanezcan
dentro de la ONU. Los habitantes de los actuales paraísos fiscales deben ser
acogidos por los países legales que tengan frontera común, con los mismos
derechos y obligaciones que el resto de ciudadanos.

2) Establecer las bases para una armonización fiscal a escala planetaria.
Debería establecerse una horquilla estrecha de mínimos y máximos en cuanto a
presión fiscal se refiere (Por ejemplo, no menos del 40% ni más del 50%). Los
países pobres tendrían derecho a situarse en las zonas más bajas de la
horquilla para atraer inversiones. De esta forma no podrá crearse la actual
competencia "a la baja" que socava el mantenimiento de todas la redes de
servicios públicos (educación, sanidad, justicia, protección medioambiental.)
a escala global.

3) Prohibición a los capitales flotantes de retirarse de un país al que llegan
hasta que no haya transcurrido un plazo mínimo de 15 años. Así no podrían
realizar sus salidas depredadoras y especulativas para volver impúnemente a
sus cuarteles de invierno tras consumar sus "crímenes", como pasó en
Argentina, Indonesia, Filipinas, Centro-América y otros muchos lugares.

4) Establacer las bases para poner límites al tamaño máximo que puede llegar a
desarrollar una empresa transnacional, por ejemplo en millones de euros de
facturación. El gigantismo empresarial termina por ahogar la libre competencia
estableciendo monopolios y oligopolios de facto. Nada mejor para garantizar la
libre competencia empresarial que limitar el tamaño máximo de las compañías
operadoras. De esta forma siempre habría un número amplio de competidores en
cualquier sector de actividad económica.

5) Establecimiento de un impuesto sobre el resto de transaciones especulativas
en bolsa (al estilo de la Tasa Tobin propuesta por ATTAC hace algunos años).
El dinero recaudado a través de este impuesto sería destinado a un fondo de
garantía para la educación, la sanidad y la alimentación en los países más
pobres. Estos sectores constituirían un auténtico motor para el empleo a
escala mundial.

6) Limitaciones a las exportaciones de materias primas agrícolas para EEUU y
Europa. Estas exportaciones constituyen en muchos casos un "dumping"
(comercialización de productos por debajo de su precio real de producción)
totalmente inadmisible, que supone el hundimiento de los pequeños productores
locales en países empobrecidos. Los pequeños campesino son eliminados así por
parte de grandes corporaciones del agronegocio, de manera que puedan controlar
porciones crecientes de los mercados locales. Si queremos mantener las
subvenciones agrarias en Europa debe restringirse fuertemente la posibilidad
de exportaciones. De esta manera la subvención al mundo rural iría destinada a
cubrir demandas y necesidades generadas en los propios mercados europeos, sin
perjudicar a terceros con prácticas que van en contra de nuestras propias
normas interiores de "libre competencia".

El primer objetivo global debe ser que todos los seres humanos de la Tierra
puedan comer dos veces al día, puedan tener una sanidad básica y una educación
mínima. Todos los demás objetivos políticos y económicos mundiales deben
quedar supeditados a la obtención de este.


Capitalismo es robo.

otro mundo es posible.

2 comentarios:

  1. Alberto9:56 p. m.

    No he entendido el punto 2º. la horquilla de presión fiscal entre 40 y 50%; ¿a qué se refiere?
    Un saludo

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  2. La presión fiscal en los países nórdicos se sitúa en ese nivel. Quiere decir que la recaudación total de fondos que realiza el estado, a través de impuestos directos e indirectos, está en torno al 50% del PIB generado por el país. De esta forma se aseguran unas cotas de redistribución de la riqueza muy elevadas. No debemos olvidar que estos países están situados en los primeros lugares del ránking de cohesión de los niveles de renta medidos a través de distintos indicadores como por ejemplo el índice de Gini.

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