Naturaleza, ruralidad y civilización


En la actual situación, de declive muy acelerado de la biosfera, no basta con idear un modelo óptimo de cultivo, pues cualquiera de las agriculturas posibles, incluso la más adecuada y benéfica, contiene elementos inerradicables de artifialización y regresión de los sistemas biológicos. Debemos, por tanto, considerar el problema de la radical decadencia del mundo natural en su hiper-complejidad, integrando lo agrícola en lo no-agrícola, y reflexionando sobre la totalidad. Ello demanda abrir una investigación sobre al menos, cinco realidades interconexionadas, la agricultura, los bosques, las aguas, los suelos y lo que es en todo opuesto al universo de lo natural, las ciudades. Quizá de todo ello sea posible extraer propuestas para el futuro que rompan con el conformismo y estrechez de miras prevalecientes.

Como advertencia epistemológica, es necesario señalar que tal investigación no puede realizarse con un espíritu utilitarista. Está fuera de lugar el pretender, como propósito central, restaurar la naturaleza para alcanzar mejores y más duraderos rendimientos en la apropiación de sus esquilmos, como hacen los partidarios de la sostenibilidad, sino que la primera convicción debe ser el considerar a la naturaleza como valiosa en sí y por sí, y sólo secundariamente como medio para el desenvolvimiento de la vida humana. Tal enfoque lleva a una posición de magnanimidad civilizatoria, de amor desinteresado, que se pregunta sobre qué debemos hacer por la naturaleza más que acerca de lo que podemos recibir de ella. Ello subsume el conflicto, realmente existente, entre los seres humanos y la biosfera en el otro polo de tal contradicción, nuestra cooperación con la naturaleza para alcanzar la superación del actual estado de cosas, a través de nosotros, y por tanto, en nosotros al mismo tiempo que en ella misma.

Restaurar la naturaleza por su magnificencia en sí, y no por su utilidad, significa que al comprometernos en tan exigente empresa, nos restauramos, nos construimos, a nosotros mismos como sujetos mejores y superiores, pues en este obrar entramos en liza victoriosa, la aniquilación de la libertad interior, política y civil, la desarticulación de la civilización, la trituración de la vida espiritual, la nadificación de la esencia concreta humana. Ello equivale a decir que ahora asistimos al fin traumático y planeado por devastación de todo lo que da sentido, belleza y grandeza a la vida humana, empezando por el mundo natural, sin el que no podemos existir como seres corporales pero, sobre todo, no podemos realizarnos como seres dotados de entendimiento, sensibilidad y afán de realizar esforzadamente el bien y la virtud.

La riqueza es un mal, de manera que en una sociedad bien constituida la idea de enriquecerse ha de ser reprobada moralmente, refutada intelectualmente e impedida por procedimientos bien meditados de naturaleza estructural, política, económica y jurídica, conforme a las decisiones de las mayorías, en un régimen de asambleas soberanas con libertad equitativa para todos, en primer lugar libertad de conciencia. Una sociedad buena es aquella en que la pobreza decorosa en bienes materiales se combina con la riqueza mayor posible de bienes inmateriarles y espirituales.

Extraído de: 'Naturaleza, ruralidad y civilización'. Félix Rodrigo Mora. Brulot. 2008.

Reflexión crítica sobre le libro 'Naturaleza, ruralidad y civilización'. Félix Rodrigo Mora


Descargar presentación del libro 'Naturaleza, ruralidad y civilización' de Félix Rodrigo Mora en audio

Represión sexual y dominación social


El malestar psíquico individual debiera ser contemplado en paralelo y de manera correlativa al cuestionamiento de la sociedad en la que vivimos, teniendo en cuenta el impacto de la represión en el mismo nacimiento, a lo largo de la crianza y durante toda la vida humana. No hay otro modo de abordar el malestar individual que el de entender las causas que en última instancia lo producen: la represión sexual, el desquiciamiento psicosomático consiguiente, y las relaciones de dominación-sumisión.

Haciendo invisible o descafeinando el proceso represivo de la socialización, sus consecuencias se pueden atribuir a algún tipo de fallo individual, del que se nos hace individualmente responsables o culpables, y que la psicología debe ayudarnos a resolver: somos las personas las que tenemos que cambiar, madurar, crecer, alfabetizarnos, controlar nuestras emociones, ser positivas, desahogarnos, comunicarnos emocionalmente, recolocar las emociones, etc., para dejar de 'sentirnos mal'. El mundo es maravilloso y ser felices depende sólo de que 'hagamos los deberes'. Ahora somos 'culpables' de no hacer los deberes, de no madurar, de no crecer emocionalmente etc.; hablando en plata, de no retorcernos las tripas para adaptarnos. Así como siempre, la culpa es de la victima, no del Poder que inflige el sufrimiento a la victima. Con la culpabilización de la víctima, el proceso represivo se hace invisible al tiempo que se invisibiliza el Poder y el tipo de sociedad patológica en el que nos socializamos.

La ocultación de la represión es quizá su aspecto más dañino: el no saber de las secuelas de la presión y re-presión ejercida desde afuera, hace posible que nos sintamos culpables del malestar interior que sufrimos. Si el proceso de represión fuese visible, evidentemente no nos sentiríamos culpables del malestar interior.

El sentimiento de culpabilidad que subyace en nuestra psique, es entonces, ante todo, una consecuencia inmediata de la ocultación de la represión inicial, que es también una ocultación del tipo de sociedad a la que nos tenemos que adaptar.

La ocultación de la sexualidad y de su represión desde el inicio de nuestras vidas, es pues imprescindible para que no se descubra el tipo de sociedad en la que vivimos, y para que la crítica social se desplace hacia el cuestionamiento de la persona; y entonces, que la lucha social deje paso al mercado de terapias individuales.

No hay en este mundo nada más subversivo del orden social, que ser consecuente con los sentimientos, cuando éstos están anclados y enraizados en el latido visceral.

Las emociones, en la medida en que originariamente se producen para acompañar las pulsiones de nuestros sistemas orgánicos, y para facilitar y contribuir al comportamiento más conveniente para los cuerpos; es decir, en la medida en que forman parte de la autorregulación de la vida humana, resultan inconvenientes para el sistema social represivo, y por eso su producción, empezando por la misma emoción erótica y terminando por la cólera y la rabia más profundas, deben ser controladas y re-codificadas.

Extraído de 'La sexualidad y el fundamento de la dominación' de Casilda Rodrigáñez.

Web de Casilda Rodrigáñez

Carta abierta a un preso

Decresita

Llegaron con el rostro tapado, y te esposaron. ¿Por qué, Enric?. Si todos sabemos que eres una persona de principios, honesto y que nunca has hecho daño a nadie. Has osado llevarte el dinero de los poderosos para denunciar la realidad en la que vivimos; eres un valiente que con ingenio has conseguido desvelar una ‘mentira’; los banqueros lo saben, los políticos también, pero el poder calla la tropelía.

Los opulentos envían a la Fuerza Pública para arrestarte; ellos que se enriquecen ilegítimamente con el sudor de sus esclavos y con la rapiña de la Tierra.

Ahora llegarán con las leyes, estas leyes que son telarañas para los ricos y poderosos y cadenas de acero para los pobres y débiles, para hacer callar tu denuncia; intentarán hacernos ver falsas realidades como aquellas con las que se justifican las guerras, aquellas con las que se justifican las torturas, aquellas que eliminan derechos de las personas que se conquistaron con sangre.

Has revelado una de las ‘mentiras sagradas’. El dinero que prestan los pudientes no existe, sus bancos están vacíos, es el dinero que se consigue con el trabajo de cada persona el que proporciona la riqueza a los banqueros, a los grandes empresarios, a los magnates y a todo tipo de ladrones de cuello blanco. Has mostrado el interior de la bestia en la que vivimos, y la has mostrado como es: obscena.

Enric, tú que te has atrevido a decir: ¡podemos!, has puesto voz a un grito; tendremos que ser nosotras quienes construyamos nuestro futuro. En estos tiempos de crisis, nos necesitamos, necesitamos apoyarnos mutuamente para poder conseguir la libertad.

Liberarte, es liberar la ‘verdad’ que está prisionera de los poderosos. Liberar a Enric es liberarnos a nosotros mismos. Somos nosotras las que estamos presas y tú, Enric, el que nos muestra el camino.

Encuentros en el presente continuo


Serge Latouche, Susan George, Joan Martínez Alier y Jordi Pigem, entre otros, reflexionarán sobre cómo se vive actualmente: en un momento de crisis no sólo económica sino también de crisis de los paradigmas sociopolíticos en vigor estos últimos años, hace falta replantearse cuáles son los modelos sociales, económicos y científicos emergentes.

También se quiere trabajar sobre las implicaciones sociales de las nuevas tecnologías y la relación entre desarrollo artístico-cultural y científico, con un encuentro de los directores de los principales centros europeos que trabajan en la conjunción entre ciencia y arte. Se pedirá a analistas culturales que hagan una reflexión sobre las consecuencias e implicaciones que los avances tecnológicos y científicos tienen en la configuración de nuevas redes sociales, y a la inversa.

Más información en "Encuentros en el presente continuo"

Programa:

Miércoles 25 de marzo

17.00 h Apertura del espacio NOW

18.30 h Documental: The Story of Stuff, 2007, 20’, VOSC

19.00 h Conferencia: El decrecimiento como salida a la crisis. Serge Latouche, presentación a cargo de Santiago Vilanova

Jueves 26 de marzo

10.00 h Taller: Ventanas al universo. A cargo de Anna Artigas y Jordi Isern

11.00 h Apertura del espacio NOW

17.30 h Documental: I.O.U.S.A., 2008, 85’, VOSE– Estreno

19.00 h Debate: De la crisis a la transformación. Navegando en tiempos de incertidumbre. Susan George y Joan Martínez Alier, coordinado y moderado por Jordi Pigem

Viernes 27 de marzo

10.00 h Taller: Ventanas al universo. A cargo de Anna Artigas y Jordi Isern

11.00 h Apertura del espacio NOW

17.30 h Documental: The Planet, 2006, 82’, VOSC– Estreno

19.00 h Debate: Redes, nodos y puentes. Las conexiones entre arte, ciencia, tecnología y diseño. Adam Bly, Marcos García, Michael John Gorman y Theun Karelse, moderación a cargo de Ramon Sangüesa

Sábado 28 de marzo

11.00 h Apertura del espacio NOW

17.30 h Documental: Calling All Aliens: Search In Space, 2005, 50, VOSC – Estreno

19.00 h Debate: Nuestro lugar en el cosmos. Adam Bly y Jill Tarter, moderación a cargo de Jordi Isern

Espai CCBB
Vestíbulo principal
Montalegre, 5
Barcelona

Organizado por el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona

Enric Durán detenido


Los Mossos d'Esquadra han detenido esta tarde en Barcelona al activista antisistema Enric Duran, que reapareció ayer, seis meses después de anunciar públicamente que había estafado 492.000 euros a 39 bancos en créditos personales y a través de una empresa ficticia.

Según han informado fuentes de la policía catalana, el joven activista ha sido arrestado poco antes de las seis de la tarde en la Universitat de Barcelona (UB) por agentes de la Unidad Central de Robos de la División de Investigación Criminal, acusado de un delito de estafa continuada.

Testigos de la detención han explicado que una veintena de agentes de paisano encapuchados han entrado en el edificio del Rectorado y se han llevado a Duran esposado ante la oposición de estudiantes contrarios al plan de Bolonia que estaban en el edificio. Después lo han introducido en uno de los furgones antidisturbios que hay en la puerta.

Nueva publicación

Duran reapareció ayer públicamente, seis meses después de su sonada estafa a los bancos, para anunciar que parte del dinero que obtuvo lo ha dedicado a una nueva publicación que se ha distribuido hoy, ¡Podemos!, en el que propone un plan de acción "poscapitalista" para superar la crisis.

El joven explicó ayer que había marchado de España de forma voluntaria para evitar que le detuviera la policía. Sostenía que solo cuatro bancos le denunciaron y que el juez había archivado las denuncias, pese a que los Mossos afirmaron en octubre que eran 18 las entidades que habían presentado denuncias por los retrasos en el pago de sus créditos.

En un artículo que hoy publica en la publicación que ha editado, Duran deja claro: "No he vuelto para enfrentar un juicio ni para rehuirlo. Quieran juzgarme o no, esto no es importante. Lo que es importante es que está en juego nuestro futuro. Si estoy aquí es porque pienso que es en el entorno que conozco donde puedo ser más útil para la acción colectiva".

Proyección del documental simplicidad voluntaria y decrecimiento en Bilbao


Proyección del documental "Simplicidad voluntaria y decrecimiento".

"El que piense que el crecimiento puede continuar ilimitadamente en un mundo finito o está loco o es economista"

Presentación y proyección de un documental (1 hora) seguido de un debate.

Un evento propuesto por el Comite de apoyo a una Candidatura Anticapitalista a las elecciones europeas.

Martes 24 de marzo, a 19.30 en el Hika Ateneo (Muelle Ibeni, 1) en Bilbao.

Es gratis.

El 17 de marzo la vamos a liar gorda



Este fin de semana se han reunido en Perpiñán, más de medio centenar de personas convocadas por el Colectivo Crisis. Entre estas personas estaba Enric Duran quien ya anunció hace meses que devolvería el 17 de marzo en casa y que este fin de semana ya se encontraba en la Cataluña norte.

Antes de este 17-M los participantes del encuentro han querido acabar de ultimar detalles para la puesta en escena de una nueva publicación masiva y sobre su continuidad. Esta será de 350.000 ejemplares (por los 200.000 de septiembre), y tendrá dos ediciones. 220.000 ejemplares en catalán y 130.000 ejemplares en español. Las ediciones tienen ligeras diferencias dado que una va dirigida a los territorios de habla catalana Y la otra a los de habla castellana.

De estos 350.000 ejemplares, 250.000 se han financiado a través del dinero que quedaban de la expropiación bancaria y los otros 100.000 serán a partir de aportaciones voluntarias de un buen número de personas y colectivos que están realizando su aportación para aumentar aún más la difusión. Como que ya se han impreso hoy, hemos tenido que hacer un cálculo aproximado del conjunto de aportaciones que esperamos. Partiendo de los 2500 euros que ya se han hecho efectivos, con ellos hemos hecho una previsión de 2500 euros más que se pueden recibir en los próximos días y semanas, para llegar a esta cantidad.

También gracias a esta actitud comprometida, la publicación llegará el 17 de marzo a un gran número de pueblos y ciudades. En estos momentos estamos tratando de recopilar la información para poder dar datos actualizados de, exactamente, qué poblaciones recibirán la publicacio y en qué cantidades.

La difusión masiva de la publicación, tendrá continuidad con diferentes acciones orientadas a conseguir que el capitalismo y su crisis salgan de nuestras vidas. Por eso en el encuentro se ha terminado de perfilar los detalles de la gran campaña "Podemos vivir sin capitalismo", que se hará publica el 17-M.

Más información: Crisi

Decrecimiento y posdesarrollo.El pensamiento creativo contra la economía del absurdo


Decrecimiento y posdesarrollo. El pensamiento creativo contra la economía del absurdo. Serge Latouche. El viejo Topo. 2009.
El modelo occidental de desarrollo ha entrado en una etapa crítica. Sus negativos efectos sobre la mayor parte de la humanidad y el medio ambiente son evidentes. Y el estallido sucesivo de sus diversas burbujas produce crisis también en el propio Occidente, donde provoca además el aumento de las desigualdades.

Es necesario, por tanto, frenarlo, ralentizarlo, intentar detenerlo antes de que se desencadenen más cataclismos o más guerras. Es por ello que por todo el mundo aparecen islotes de un nuevo pensamiento creativo que aspira a configurar una vida social y económica más equilibrada y más justa. Un pensamiento creativo que establece una crítica del desarrollo que zarandea nuestras certidumbres y cuestiona el pensamiento y la práctica económicos de Occidente. Serge Latouche. Prefesor emerito de Economia en al Universidad París-Sud. Es uno de los impulsores del moviemiento por el Decrecimiento. Se ha especializado también en las relaciones económicas Norte-Sur y en la epistemología de la Ciencias Sociales. Es miembro fundador de la revista MAUSS

Mas información aquí

El próximo 25 de marzo conferencia a cargo de Serge Latouche, economista y objetor de crecimiento, sobre las salidas a la actual crisis que el decrecimiento aporta.

Espai CCBB
Vestíbulo principal
Montalegre, 5
Barcelona

A las 19:00 horas organizado por el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona

Mas información aquí

Acumulación es robo

Javier Arias - Alterglobalizacion's weblog

El mundo en que vivimos es finito. Algo tan real y evidente es silenciado cada día por la ideología económica imperante. No se puede crecer ilimitadamente enun entorno limitado. Cualquier sistema de gestión global del planeta queniegue este hecho está condenado de antemano al fracaso.

Los seres humanos tenemos una necesidades básicas que deben ser satisfechas:
agua, comida, techo, vestido y socialización serían las fundamentales.

La acumulación de riqueza por parte de un individuo o grupo social dentro de
un mundo finito con recursos limitados es ilegítima. Toda forma de propiedad
individual que exceda las necesidades básicas del ser humano implica un robo.

IDEAS PARA CAMBIAR EL MUNDO

1) Eliminación en un plazo reducido de tiempo de los 40 paraísos fiscales
existentes en el planeta. Estos 40 países deben ser expulsados de la ONU y
posteriormente desmantelados llegado el plazo. Los capitales que allí se
refugian (se cálcula que en torno al 13% del PIB mundial) tendrían un periodo
de unos meses para salir de ellos y "hacerse blancos" a través de inversiones
sometidas a impuestos en cualquiera de los países legales que SÍ permanezcan
dentro de la ONU. Los habitantes de los actuales paraísos fiscales deben ser
acogidos por los países legales que tengan frontera común, con los mismos
derechos y obligaciones que el resto de ciudadanos.

2) Establecer las bases para una armonización fiscal a escala planetaria.
Debería establecerse una horquilla estrecha de mínimos y máximos en cuanto a
presión fiscal se refiere (Por ejemplo, no menos del 40% ni más del 50%). Los
países pobres tendrían derecho a situarse en las zonas más bajas de la
horquilla para atraer inversiones. De esta forma no podrá crearse la actual
competencia "a la baja" que socava el mantenimiento de todas la redes de
servicios públicos (educación, sanidad, justicia, protección medioambiental.)
a escala global.

3) Prohibición a los capitales flotantes de retirarse de un país al que llegan
hasta que no haya transcurrido un plazo mínimo de 15 años. Así no podrían
realizar sus salidas depredadoras y especulativas para volver impúnemente a
sus cuarteles de invierno tras consumar sus "crímenes", como pasó en
Argentina, Indonesia, Filipinas, Centro-América y otros muchos lugares.

4) Establacer las bases para poner límites al tamaño máximo que puede llegar a
desarrollar una empresa transnacional, por ejemplo en millones de euros de
facturación. El gigantismo empresarial termina por ahogar la libre competencia
estableciendo monopolios y oligopolios de facto. Nada mejor para garantizar la
libre competencia empresarial que limitar el tamaño máximo de las compañías
operadoras. De esta forma siempre habría un número amplio de competidores en
cualquier sector de actividad económica.

5) Establecimiento de un impuesto sobre el resto de transaciones especulativas
en bolsa (al estilo de la Tasa Tobin propuesta por ATTAC hace algunos años).
El dinero recaudado a través de este impuesto sería destinado a un fondo de
garantía para la educación, la sanidad y la alimentación en los países más
pobres. Estos sectores constituirían un auténtico motor para el empleo a
escala mundial.

6) Limitaciones a las exportaciones de materias primas agrícolas para EEUU y
Europa. Estas exportaciones constituyen en muchos casos un "dumping"
(comercialización de productos por debajo de su precio real de producción)
totalmente inadmisible, que supone el hundimiento de los pequeños productores
locales en países empobrecidos. Los pequeños campesino son eliminados así por
parte de grandes corporaciones del agronegocio, de manera que puedan controlar
porciones crecientes de los mercados locales. Si queremos mantener las
subvenciones agrarias en Europa debe restringirse fuertemente la posibilidad
de exportaciones. De esta manera la subvención al mundo rural iría destinada a
cubrir demandas y necesidades generadas en los propios mercados europeos, sin
perjudicar a terceros con prácticas que van en contra de nuestras propias
normas interiores de "libre competencia".

El primer objetivo global debe ser que todos los seres humanos de la Tierra
puedan comer dos veces al día, puedan tener una sanidad básica y una educación
mínima. Todos los demás objetivos políticos y económicos mundiales deben
quedar supeditados a la obtención de este.


Capitalismo es robo.

otro mundo es posible.

Mundo moderno, entropía y decrecimiento

Decresita


Vivimos una época moderna


En una época de prisas apremiantes, de eslóganes y consignas, de siglas y de códigos de barras; en un momento en que la realidad se conoce por las encuestas y la sabiduría se reparte en cursillos de fin de semana; en un tiempo en que el devenir humano se considera a sí mismo como el punto culminante de la historia, debemos reflexionar y hablar sobre nuestra civilización.

Este hombre moderno [que no mujer], fundamento de todo conocimiento, separado de lo natural y lo divino funda el orden moderno en la creencia del perpetuo mejoramiento y superación; éste hombre, hijo de la Ilustración, se halla preso dentro de su propio laberinto, la Tierra enteramente ilustrada resplandece bajo el signo triunfal de la calamidad.

El mundo moderno responde a una ideología [construida para justificar los intereses de las clases dominantes] sin un sentido de los límites. Esta ideología antecede las relaciones económicas, políticas y sociales. Esta dimensión ideológica responde a un sistema de ideas y creencias que orientan el pensamiento y el comportamiento social al tiempo que explican la realidad reduciendo la incertidumbre y articulando la sociedad de una determinada manera [la manera de nombrar, hablar y pensar].

Este pensamiento parte de una visión mecanicista del mundo, típicamente moderna, en la línea que une a Descartes, Galileo, Bacon, Newton, Locke y Adam Smith (éste en la economía y Locke en la concepción social). Un pensamiento en el cual la idea de progreso es tan connatural que ni se piensa en discutirla.

Y es la ley de la entropía que socava la idea de la historia como progreso ilimitado, la cuestión que abordamos; demostrar la imposibilidad del progreso perpetuo y la finitud de planeta que habitamos.


Mecanicismo versus termodinámica


Con la Segunda Ley de la Termodinámica – la entropía – se da un fenómeno curioso; a pesar de tener máxima importancia que afecta a la supervivencia humana, y que ha hecho correr ríos de tinta entre intelectuales y científicos, ha sido muy poco divulgada y prácticamente ignorada por la ‘opinión pública’.

Así en la escuela se puede comprobar como el estudio de la termodinámica aparece en todos los libros de Física y Química, pero no se relaciona con el mundo en que vivimos y las consecuencias prácticas de las que tendríamos que sacar enseñanza.

En el año 1.846 Urbain Leverrier y John Couch Adams descubrieron el planeta Neptuno, no buscando en el firmamento, sino con un lápiz y papel, usando las matemáticas, realizaron los cálculos para explicar las diferencias observadas en la órbita de Urano y su comportamiento previsto por las leyes físicas de Kepler y Newton. Este descubrimiento representa el triunfo del sueño mecanicista: la racionalidad, modelos simples para explicar el mundo, la objetividad científica, mecanismos rígidos intemporales…

El 20 de julio de 1.969 el hombre pisa la luna y la idea de progreso se apodera del imaginario colectivo mundial. El hombre individual es mortal, pero la especie humana es inmortal: ‘Venga lo que venga, siempre idearemos algo’.


La ley de la entropía



La segunda ley fue desarrollada a través de los estudios con las máquinas de vapor en 1.824, por el físico francés Sadi Carnot. Carnot se dio cuenta que utilizar la energía para realizar un trabajo dependía del gradiente de temperatura de la máquina, esto es, de la diferencia entre las partes más calientes y más frías de la misma. Según se realiza el trabajo, la diferencia de temperaturas disminuye. Aunque la energía total permanece constante, termina estando menos disponible para realizar más trabajo.

Así se distinguió entre energía disponible o libre, que puede ser transformada en trabajo y energía no disponible o limitada, que no puede ser transformada en él.

La idea de que la materia-energía de baja entropía es el recurso esencial natural, exige alguna explicación. Esto se puede estipular fácilmente con una breve exposición de las leyes de la termodinámica, según el adecuado símil tomado de Georgescu-Roegen. Considérese un reloj de arena. Es un sistema cerrado en el que no entra ni sale arena.

La cantidad de arena en el reloj es constante; la arena ni se crea ni se destruye en ese reloj. Esta es la analogía de la primera ley de la termodinámica: no hay creación ni destrucción de la materia-energía. Aunque la cantidad de arena en el reloj es constante, su distribución cualitativa está constantemente cambiando: la cavidad inferior se va llenando, mientras la cavidad superior se vacía. Esta es la analogía de la segunda ley de la termodinámica, en la que la entropía (que es la arena de la cavidad inferior) aumenta constantemente.

La arena de la cavidad superior (la baja entropía) es capaz de hacer un trabajo mientras cae, como el agua en la parte superior de una catarata. La arena en la cavidad inferior (alta entropía) ha agotado su capacidad de realizar un trabajo. El reloj de arena no puede darse la vuelta: la energía gastada no puede reciclarse, a menos que se emplee más energía en ese reciclaje que la que será desarrollada por la cantidad reciclada.


¿Desafiando a la entropía?



El segundo principio de la termodinámica, nos dice que es imposible la máquina del movimiento perpetuo, se refiere a la inevitable realidad de que a lo largo de la cadena de transformaciones de la energía se va perdiendo la capacidad de realizar trabajo útil

Sin embargo, la teoría evolutiva dice todo lo contrario; primero existieron los animales más simples, menos estructurados, y luego fueron evolucionando hacia formas cada vez más complejas. La vida parece evadirse de la degradación entrópica. La flecha biológica parece tener un sentido contrario a la termodinámica.

Conviene no confundir términos como orden, complejidad y entropía:

Cuando hablamos de orden nos referimos a la colocación de las cosas en su lugar correspondiente; (así hablamos por ejemplo de orden alfabético: a, b, c, d, e...).

Entenderíamos la complejidad "como un mayor tamaño, número y clases distintas de las partes que componen un ente (un ser), la variedad de roles especializados que incorpora, el número de los distintos modos de ser presentes y la variedad de los mecanismos para organizar todo ello en un todo coherente y funcional. Al aumentar cualquiera de estas dimensiones, aumenta la complejidad del ente."

La entropía sería una medida del grado (gradiente o razón entre la variación del valor de una magnitud en dos puntos próximos y la distancia que los separa) de energía no disponible en un sistema termodinámico.

Así, en un sistema la entropía puede aumentar a la vez que el orden y la complejidad, siempre que exista un intercambio energético. La vida en la Tierra se da, de hecho, gracias a la energía que procede del sol.

Los organismos vivos son sistemas abiertos que están importando y exportando energía constantemente, son capaces de mantenerse en estado de desequilibrio químico y termodinámico y, creciendo y evolucionando hacia una mayor heterogeneidad y complejidad.


Proceso económico y entropía



Cuando hablamos de proceso económico tenemos que recurrir a la termodinámica, pues es el proceso vital que realiza el ser humano para satisfacer sus necesidades; esto es, la transformación de materia y energía en residuos mediante un flujo inmaterial que provocaría el goce de vivir.

En este proceso la energía y la materia pierden su calidad y se degradan, disminuyendo las posibilidades del aprovechamiento humano -entropía-; este es el origen de la escasez económica –de no ser así podríamos utilizar un trozo de carbón una y otra vez para producir calor o trabajo-.

Cuando el ser humano produce una mercancía genera siempre un residuo equivalente a la materia y energía degradadas. Como la energía y los materiales no se pueden crear ni destruir, lo que entra en forma de factores productivos tiene que salir forzosamente como mercancías y residuos, pero no puede desaparecer.

La finalidad del proceso económico (flujo material) tendría como objetivo el disfrute de la vida (flujo inmaterial), aunque por desgracia, en nuestro modelo económico responde al afán de enriquecimiento y acumulación de poder de algunos, por lo que no contribuye a enriquecer la vida en general, sino que va en detrimento del ‘disfrute de la vida’ de la mayoría.


El futuro es decrecimiento



Existe una limitación física a la expansión del sistema económico, la idea de progreso ilimitado y finitud de nuestro mundo que sustenta la ideología de la civilización occidental, se manifiesta falsa; Occidente se enfrenta a un problema sin solución.

Ya no se trata de corregir lo existente, esa oportunidad se perdió hace mucho tiempo. Ya no se trata de agregar nuevas variables a los antiguos modelos mecanicistas. Se trata de rehacer muchas cosas partiendo de cero y de concebir posibilidades radicalmente diferentes. Se trata de comprender que si el papel de los humanos es el de establecer los valores, el papel de la naturaleza es el de establecer las reglas.

El asunto radica en pasar de la mera explotación de la naturaleza y de los más pobres del mundo, a una integración e interdependencia creativas y orgánicas. Se trata de llevar los sectores «invisibles» a la primera plana de la vida y permitirles que finalmente se manifiesten y «hagan lo suyo». Se trata de una redistribución drástica del poder, por medio de la organización comunal horizontal. Se trata de pasar de un gigantismo destructivo a una pequeñez creativa.

Pero no puede haber nada definitivo ni permanente, incluso en este intento, porque frente a nosotros se extiende un futuro, más allá del futuro imaginable, que nos puede colocar frente a nuevas encrucijadas que nos obliguen a repensarlo y reconstruirlo todo de nuevo una vez más. Pero a estas alturas no podemos preocuparnos de inquietudes aún no concebidas. Tenemos más que suficiente con los desafíos que enfrentamos ahora.

No existe ningún tipo de solución permanente. Todos los milenarismos han causado estragos.

Los seres humanos, para realizarse, deben mantener una relación de interdependencia y no de competencia con la naturaleza y el resto de la humanidad. Igualmente supone que ésta sea una relación consciente, porque la perspectiva ecológica proyectada sobre el entorno proporciona analogías fértiles para un ordenamiento social.

Los humanos tienen conciencia de sí mismos y realizan sus relaciones con la naturaleza y con otros seres humanos, por medio de la cultura. El equilibrio ecológico no debe ser entregado al automatismo, sino que debe quedar sujeto al conocimiento, voluntad y criterio humanos, en términos de una acción política consciente.

Toda forma de concentración de poder (y todos los sistemas actuales nos llevan a ello) aliena a la gente de su entorno, natural y humano, y limita o anula su participación directa y sentido de responsabilidad, restringiendo su imaginación, información, comunicación, capacidad crítica y creatividad.

El único camino posible es el decrecimiento – palabra ‘tabú’ para los predicadores del paradigma del crecimiento ilimitado -. Y decrecimiento significa lo contrario de crecimiento; es tener cada vez menos cosas, es sustituir el asfalto por la tierra, es construir formas de vida más sencillas, es dejar de fabricar cosas estúpidas. En definitiva es tener menos para ser más.

Que el mundo moderno se desmorone es, en todo caso, la única esperanza para quienes mantienen viva alguna fe en la humanidad.

FUENTES:

Carpintero, Óscar. La bioeconomía de Georgescu-Roegen. Montesinos Ensayos. 2.006.

Castro, Carlos de. El origen de Gaia. Una teoría holista de la evolución. Abecedario. 2008.

Daly, Herman y otros. Almacenamiento, emergía y transformidad.

Ecologistas en Acción. Estudio del currículum oculto antiecológico en los libros de texto.

Escobar, Arturo. Más allá del Tercer Mundo. Globalización y diferencia.

Esproviero, Mario. Entrevista.

Georgescu-Roegen, Nicolás. Energía y mitos económicos.

López Tobajas, Agustín. Manifiesto contra el progreso. Olañeta editor. 2.005.

Marcuse, Herbert. El hombre unidimensional. Seix Barral. 1.954.

Neef, Max. La economía descalza. Nordan. 1986

Paez, Armando. Sostenibilidad y límites del pensamiento.