¿Por qué soy decrecentista?

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Creo necesario dedicar al menos una entrada a explicar qué es para mí (y para muchos otros que comparten conmigo la objeción al crecimiento) el sistema capitalista. Mucha gente al oír el término anticapitalista se le presentan demonios de otras épocas en forma de rancios comunistas que vienen a quitarle toda su propiedad privada, a violar a las mujeres y colectivizar los hijos. No se rían, hay gente que todavía piensa así.

Para los decrecentistas "el modelo económico capitalista no es otro que ese que conocemos todos y cuyos pilares fundamentales son la deuda y el consumo, ese que no puede existir sin visos de un crecimiento continuado y eterno" (cita extraída de artículo un de Jesus Soto para Decrecimiento.info). Yo sinceramente creo que cualquier persona que tenga sentido común y que esté de acuerdo con esta definición le debería costar mucho, mucho, seguir creyendo en el capitalismo.

A todas luces vivimos en un mundo finito, con recursos finitos y formas de extraer la energía finitos y a eso debemos añadir el problema de la superpoblación. Por todo esto creer en un sistema que para funcionar necesita del crecimiento infinito es creer en un sistema que condena a la humanidad a su autodestrucción en un plazo más o menos corto.

Apoyar el sistema capitalista supone además condenar a millones de personas a una larga agonía hasta la destrucción. Agonía personificada en el yugo de la deuda que supone que unos pocos pueden vivir sin trabajar gracias a lo que prestan a la gran mayoría. Esta es una de las mayores injusticias que son socialmente aceptadas en la actualidad.

Este sistema necesita también al consumismo, que añade al yugo de la deuda la insatisfacción del consumo al alma humana. Podríamos hablar de tres niveles de consumo: necesidad, deseo y capricho. Cuando una sociedad basa la gran parte de su consumo en el capricho es que dicha sociedad esta profundamente enferma. Evalúen ustedes cuanto del dinero que no dedican a pagar la deuda es destinado a caprichos y cuanto a necesidades. Exacto, la televisión de plasma (este objeto se ha convertido en el blanco de todas las críticas), la consola, ese cochazo, los viajes a lugares tan lejanos, un par de vestidos al mes, etc... no responden a la necesidades básicas del ser humano. Y lo mejor de todo es que ninguno de ustedes, ni yo, somos más felices por tener más cosas. Incluso me atrevería a decir todo lo contrario, el deseo de objetos innecesarios puede ser motivo de infelicidad. Esa sensación de no haber triunfado socialmente. Esto es patético y creo que todos lo hemos sentido alguna vez en nuestra vida.

Pero hay motivo para la alegría, hay gente que estamos aprendiendo a ver la vida desde otro punto de vista y estamos experimentando la felicidad de las cosas pequeñas, de la simplicidad voluntaria. Su nombre es DECRECIMIENTO.

5 comentarios:

  1. ¡Aaaméeen hermano!hay un programa de televisión que ilustra muy bien esa enfermedad del alma, se llama "ajuste de cuentas" no sé si será casualidad pero las únicas 3 veces que lo he visto era así de surrealista, una mujer con ataques de ansiedad por no poder comprar un bolso de 500 euros o hijos que ven lícito exigir 50 euros por semana...

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  2. tambien es cierto que si hablas de capitalismo, creas una oposicion en los terminos en los que esa palabra fue inventada, igual de desfasada esta la palabra comunismo y no solo las ideas prefijadas que imprimen las derroteras de algunos, aqui estamos hablando de una especie que ha crecido exponencialmente desde el momento en que se quedo sin depredadores, incluidos los microbios. Por favor, aceptemos que cuanto mas desequilibrada este una sociedad, en rentas, en realizaciones, menos productiva es y mas lenta en decisiones que afecten al conjunto. El decrecimiento es una tecnologia, como lo fue el crecimiento, el desequilibrio un problema, pero olvidemonos de palabros como el capitalismo y el comunismo, los "ismos", las monovisiones, estan desfasadas y no encajan en un mundo que empieza a utilizar el pensamiento sistemico en vez de el cartesiano, y estos dos palabros fueron creados en plena cartesianía.

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  3. Anónimo9:07 p. m.

    A mí me gustaría mucho que me hicieras una lista de todos esos que tú conoces que viven "sin trabajar" gracias a lo que prestan a la gran mayoría. Igual que combates el tópico del comunista malencarado que viene a quitarte la moto, deberías abstenerte de utilizar el otro tópico: el del capitalista de puro y chistera de fortuna heredada y que presta con usura a la pobre familia de menesterosos para poder comprar el salchichón para el sandwich.
    Tópicos los hay en todas partes.

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  4. Cierto que tópicos ha en todas partes, pero lo que está claro es que el enemigo número uno a vencer es el capitalismo. El movimiento decrecentista es ante todo anticapitalista que te quede claro.

    Ejemplos de gente que vive sin trabajar duro, me vale cualquier dueño de banco, cualquier gerente de grandes empresas y sobretodo sus descendientes.

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  5. En líneas generales estoy muy de acuerdo con las ideas expresadas en este artículo, aunque atreviéndome a hacer la siguiente acotación. Si una persona durante su vida pudo construir dos casas, una para él y otra para alquilar, es lícito que a partir de cierto momento reciba un pago por dejar usar a otro su segunda casa. En apariencia esa persona así recibe un pago sin aportar trabajo a cambio, porque en realidad acumuló trabajo en su juventud, materializado el mismo en una o varias casas adicionales, y a partir de cierto momento entonces vive de rentas. Pero lo ilógico es que los dólares estadounidenses se imprimen a un costo prácticamente despreciable, y si un país del Tercer Mundo necesita dinero para comprar algo incluso de procedencia estadounidense, ah, tiene que pagar intereses. Lo absurdo del sistema capitalista tal vez no es tanto el modo capitalista de producción, sino la asimétrica ingeniería financiera que se utiliza en este mundo, y particularmente a nivel internacional, a nivel de la economía internacional. Quienes se interesen en estos temas monetarios, les invito a visitar el sitio web del Centro de Estudios Joan Bardina, http://www.bardina.org/ o incluso les invito a visitar algunos de mis propios weblogs, por ejemplo http://presidentebarack.blogspot.com/
    Juan Carlos Anselmi Elissalde

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