La paradoja de Jevons y la eficiencia energética

Jesús Soto - Técnico Central

Debemos prepararnos para una avalancha de campañas publicitarias con mensajes de una mal entendida o interpretada:

  • sostenibilidad
  • ecología
  • eficiencia energética

cuando en realidad, nos deberían vender fuertes dosis de:

  • mentalización, fuerza y sentido común
  • austeridad
  • iniciativa y autosuficiencia



He localizado en el blog de ecología ecomicrosiervos el vídeo "Earth 2030 (versión española)", producido por BASF - The Chemical Company, que promociona la eficiencia energética.

Una vez más, se trata de una campaña corporativa para mostrar una cara amable y sostenible. No estamos en contra del mensaje, ¡por supuesto que no! ¿Acaso yo soy sostenible? ¿Algún lector conoce a alguien cuyo modo de vida lo sea? Este tipo de campañas al menos nos hacen reflexionar sobre la necesidad de abrir nuevas sendas vitales, y advierten de un riesgo cierto y cada vez más próximo. Aunque debemos ser conscientes de que esta empresa (al igual que tantas con su mensaje ecológico y reflexivo) no va a salvar el mundo, porque no puede, no tiene la solución (o soluciones). Como mucho podrá poner su granito de arena (que no es poco).

Sólo podremos salvar al mundo entre todos. Tomando conciencia, actuando y apretándonos el cinturón TODOS. Y cuando digo mundo me refiero al género humano. El planeta se acabará reponiendo a cualquier catástrofe que nosotros provoquemos, y continuará su historia con o sin nosotros.

¿He dicho que estas campañas advierten de un riesgo cierto? Por favor, tachen eso y pongan "que advierten de unos hechos", que tendrán lugar con total seguridad si no deponemos nuestra actitud consumista. Nuestro modelo económico se basa en el crecimiento ilimitado, y este sistema no puede sobrevivir si los recursos no son también ilimitados (que para quien no se haya dado cuenta, no lo son).


LA PARADOJA DE JEVONS

El mensaje de la campaña predica la eficiencia energética... pero analicemos sus implicaciones. La eficiencia energética se compone de aquellas metodologías capaces de producir los mismos productos de consumo (no más) con menos energía. Aparentemente, el uso de estas metodologías reducirían el impacto ambiental. Cierto que para obtener los mismos resultados consumiríamos menos petróleo, gas, e. nuclear, etc... pero, ¿qué pasa con el resto de los recursos? Si vamos a fabricar el mismo número de coches o de televisores de plasma o TFT, parece lógico pensar que tendremos que usar al menos el mismo número de materias primas ... eso sí, ahora usando menos energía (ya es un paso).

Siguiendo con el argumento, ¿no debería plantearse nuestra sociedad el ser más eficente, no ya energéticamente, sino en todos los aspectos? Si nos detenemos a pensar en aspectos productivos que implican el consumo de agua, probablemente podamos hablar de una "eficiencia hídrica" (que ya se hace), y seguro que también podríamos aprovechar mejor cualquier materia prima, mediante reciclajes y reaprovechamientos.

Sin embargo, está demostrado que “aumentar la eficiencia disminuye el consumo instantáneo pero incrementa el uso del modelo lo que provoca un incremento del consumo global”. Este concepto fue acuñado dentro de la denominada paradoja de Jevons, formulada a mediados del siglo XIX.

Es decir, que si un producto X conlleva una mayor eficiencia del Y%, ya sea en su fase productiva o en su consumo, debido al ahorro económico asociado, el producto X acabará sufriendo un aumento de su producción y demanda, superando a la postre ese margen de ahorro del Y%.

Entonces, ¿debemos prescindir de la eficiencia energética? ¡En absoluto! La palabra EFICIENCIA hay que escribirla con mayúsculas, puesto que es un primer paso hacia el cambio de mentalidad, de malos hábitos y vicios socialmente aceptados y adquiridos paulatinamente en el último siglo. Me refiero, claro está, al lujo, la ostentación y la calidad de vida mal entendida. Hemos dispuesto de varias generaciones para lograr vivir como vivimos ahora, pero ¿de cuanto tiempo disponemos para desandar ese camino? ¿Podemos? ¿Queremos?

La eficiencia es un primer paso, pero debemos tener presente que se trata de un "parche necesario". ¿A qué me refiero? A que podemos puntualmente hacer el esfuerzo de utilizar menos recursos, y si tenemos éxito, también puntualmente veremos cómo nuestra economía mejora. Pero precisamente, nuestro modelo económico capitalista, ese que conocemos todos y cuyos pilares fundamentales son la deuda y el consumo, ese que no puede existir sin visos de un crecimiento continuado y eterno, acabará dando al traste con los beneficios de cualquier esfuerzo en eficiencia. Por si fuese poco, la población crece también de forma continua, y no se aprecian aún garantías de que podamos escapar del planeta en plazos coherentes con dicho crecimiento. Hoy, hablar de recursos extraterrestes, salvo en el caso de la energía solar, es hablar de utopías.

Así pues, la eficiencia en nuestros consumos, ese parche necesario, debemos verlo como un pequeño pulmón, una herramienta que concede a nuestra especie un poco más de tiempo, sin ser la panacea. Pero sin duda, supondrá un primer gran paso para la humanidad hacia un modo de vida sostenible. Si no comenzamos a medir nuestro consumo en todos los sentidos, que todos nuestros pensamientos y actos lleven asociado un filtro de sostenibilidad, que cada uno de nosotros se pregunte instintivamente por la necesidad o no de adquirir un producto concreto, o de su impacto ambiental, o de la carga ecológica de la propia persona, será la naturaleza o nuestra propia mano, apoyada por sencillas matemáticas, la que acabe con nuestra idílica sociedad industrial.


¿EXISTEN ALTERNATIVAS ENERGÉTICAS?

La gran esperanza está puesta en la energía de fusión, energía de las estrellas la llaman, pero cada década que pasa, el anuncio de su explotación se retrasa una década más. Siempre faltan 50 años. También se habla de que las energías renovables acabarán desplazando a los combustibles fósiles, pero ese horizonte es aún muy lejano, y nuestro consumo crece más, y más. Cuando se de este hecho, cosa que probablemente ocurrirá, será porque apenas usemos energía o porque seamos muy pocos a repartir. Otro caso singular está en energías desconocidas, como es el caso de "energía de punto cero". No niego la posible existencia de energías que desconozco, pero sí considero su aprovechamiento en breve plazo como otra utopía.

Bien. ¿Qué sucede si me equivoco y dentro de unos pocos años se puede explotar una fuente de energía ilimitada? Esa es fácil. Se acabó el tener que pensar en eficiencia energética. ¿Y los otros recursos?, agua, minerales, alimentos ... ¿también son ilimitados? Tendríamos que centrarnos en las otras eficiencias no energéticas. En el caso de alimentos o energía de la biomasa (p. ej.), no debemos confundir recursos renovables con recursos ilimitados. Los próximos años comenzará a tener gran relevancia el concepto de "huella ecológica", que no mide de un modo directo el impacto ambiental humano, sino la superficie útil de tierra productiva necesaria para abastecer a cada uno de nosotros. Otro concepto asociado es la "capacidad de carga" de un territorio ... ¿cabemos todos?

El vídeo de BASF dice: ... "La eficiencia energética es nuestra fuente de energía más importante del futuro. Sólo, con la eficiencia energética podemos reducir mundialmente el aumento de necesidad energética a sólo un 16%, y el aumento de emisiones de CO2 a un 11% en el año 2030. ¿Todo claro? Más con menos. Ya tenemos las tecnologías, por lo tanto seamos eficientes energéticamente, conservemos nuestros recursos, protejamos el clima. ...

¿Todo claro? ¿Más con menos? ¿Tenemos las tecnologías? ¿Conservemos nuestros recursos? ¿Podemos reducir el aumento de energía (o aumentar su reducción)?

¿Qué mensaje es este? ¡El planeta no soporta más aumentos de consumo! ¡La producción de petróleo ya no puede aumentar físicamente! ¡No es que no deba crecer, es que no puede! ... Dispongámonos a luchar por cambios importantes. Nuestro modelo económico va a cambiar. Todo va a cambiar, queramos o no ... y en nuestra mano está escoger la adecuada guía de esos cambios.

5 comentarios:

  1. AMADEUS9:32 p. m.

    Un par de comentarios:

    1) Dices: "Sólo podremos salvar al mundo entre todos. Tomando conciencia, actuando y apretándonos el cinturón TODOS. Y cuando digo mundo me refiero al género humano." Yo matizaría TODOS NO, nos lo tenemos que apretar NOSOTROS, los habitantes de los países que despilfarramos la energía y todo el resto de materias primas del planeta. Los millones de seres humanos que tienen una renta diaria inferior a 1 $, no se pueden apretar el cinturón, porque no saben ni lo que es eso.

    2) Las energías renovables no son una solución global al sistema actual, máxime porque TODA LA HUMANIDAD tiene derecho a un nivel de vida equivalente. NO son la solución oara que TODA LA HUMANIDAD siga esta locura absurda e insostenible, pero SÍ que pueden contribuir al sostenimiento de una sociedad que consuma lo estrictamente imprescindible y lo haga de forma equivalente en todo el planeta.

    En resumen, que NOSOTROS tendremos que consumir muchísimo menos, y los que ahora no consumen NADA, tendrán que consumir algo más. Y tendremos que utilizar todos los medios a nuestro alcance que no comprometan ni el ecosistema, ni las posibilidades de subsistencia de las generaciones futuras, tratando de moderar el crecimiento de la población mundial a escala planetaria para que no pasemos de los más de 6000 millones de seres que habitamos ahora el planeta, a los más de 9000n que se estiva que lo van a habitar en el 2050.

    Salu2,

    AMADEUS

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  2. AMADEUS

    Te doy la razón en tus apreciaciones y matices. La entrada, obviamente, está dirigida a nuestra sociedad de consumo insostenible. No se le puede sugerir a alguien del tercer mundo que huya de la opulencia y el despilfarro, y mucho menos que reduzca su consumo.

    Suponiendo la existencia de un punto de equilibrio en el consumo de cualquier recurso, somos nosotros, efectivamente, los que sufriremos la aproximación al mismo, y no los que no tienen nada. No obstante, ¿dónde se encuentra el equilibrio y la sostenibilidad? Depende, entre otros, de unos mínimos imprescindibles, del concepto de nivel de vida, de la población, de los recursos locales ... ¿a qué estamos dispuestos "nosotros" a renunciar? ¿queremos comenzar ese acercamiento voluntariamente? ¿sabríamos hacerlo?

    Intentemos auto-contestarnos primero de forma individual. Muchas de las personas que visitan webs con esta temática están hasta cierto punto concienciadas (ni blanco ni negro, hay una escala de grises) e incluso implicadas en fomentar la necesidad de hábitos o vicios de consumo. Pero, ¿hasta dónde deberíamos reducir nuestro nivel de vida? ¿dónde está ese equilibrio? ¿debemos vivir todos como en China? ¿o como en Nigeria? ¿o como en Perú? ¿en qué zona de Perú?

    En mi opinión, la respuesta tiene que adaptarse a lo local, hasta lograr la autosuficiencia. Es más, la respuesta no puede ser calculada puesto que el resultado es empírico. Como mucho se podrán realizar aproximaciones. Y dado que esas "estimaciones" estarán tan alejadas de nuestro actual estatus, se las tachará de utópicas, alarmistas o simplemente falsas. Es improbable que el conjunto de "nuestra" sociedad mueva ficha voluntariamente.

    Pero los que sí queremos empezar un modo de vida sostenible tampoco lo tenemos fácil. Debemos escapar gradualmente (¿o de golpe?) de la deuda y el consumo, incrementar nuestros niveles de autosuficiencia, y todo ello desde dentro del sistema económico vigente del que pretendemos escapar, siendo sabedores privilegiados de su "muerte anunciada".

    Saludos

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  3. Anónimo8:11 a. m.

    Existía un informe que se llamo Factor 4, el cual a finales del siglo pasado hablaba de dividir por 2 nuestro consumo de recursos naturales para multiplicar por 2 nuestro bienestar.

    Otros autores como Monbiot, hablan de una reducción del 90%

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  4. El informe "Factor 4" al Club de Roma da más relevancia a la eficiencia que George Monbiot (Heat), que se centra más en la disminución de los efectos del cambio climático. Pero me refiero precisamente a eso, a la enorme complejidad que tiene el buscar una cifra, y a la pérdida de tiempo precioso que supone. No es necesario tener una cifra. No podemos perder el tiempo en divagar si la inundación va alcanzar la planta dos o la planta cuatro de las edificaciones. Hay que ponerse ya a construir diques, o directamente a cambiar la ciudad de sitio.

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  5. La fuente de energia mas importante del planeta se llama "Ahorro".

    ninguna le gana.
    MUC

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