Empleo y crecimiento.

Dany Vargas - Renta Básica

El problema de la crisis económica actual es que nos cuestiona su esencia misma como modelo, esto es lo novedoso. Y más lo es la falta de análisis coherentes y reales. Siempre se está buscando un culpable, una salida espectacular, que no hacen sino agudizar la crisis.

Desde hace ya varios años el libro de Ramiro Pinto sobre la perestroika del capitalismo y la Renta Básica demuestra como el empleo dejó de ser un medio para resolver las necesidades, para pasar a ser un fin en sí mismo. Lo cual ha sido la filosofía de fondo del modelo keynesiano. Intervenir desde el Estado para crear puestos de trabajo, a través del crecimiento económico. Esto ha dado lugar a una crisis medioambiental sin precedentes, de manera que con el cambio climático hacen falta tomar medidas, como cumplir el protocolo de Kyoto, que nadie lo logra, porque supone frenar el crecimiento.

Vivimos una crisis dentro de otra, que nos llevará a otra más profunda y violenta, si no se toman las medidas oportunas. Es por ello que si el empleo se convierte en un medio, lo cual es su esencia, y hay dinero, como en nuestras economías desarrolladas se deberá de dar el dinero a los ciudadanos, no a las empresas y bancos para que distribuyan la riqueza mediante el empleo, sino que se cree un equilibrio económico, en función de la demanda marginal que active el mundo empresarial. Lo cual no es otra cosa que adaptar la economía a la nueva realidad definida por la globalización, la pujanza de la economía financiera, el progreso tecnológico y la necesidad de conseguir un desarrollo sostenible. Por eso la Renta Básica es posible y es necesaria.

Además se requiere un modelo de financiación específico. El modelo tributario de años atrás no es suficiente ni eficiente. Requiere un ajuste con la nueva economía, lo cual n os lleva a plantear una drástica disminución del impuesto de sociedades y el IRPF, para gravar el consumo a través del IVA y hacer que la producción de dinero cotice, a través de una especie de tasa Tobin ara todo movimiento especulativo, bien en operaciones de la Bolsa, recalificaciones de terreno, imagen de famosos, etc. Lo cual va a permitir relacionar la economía productiva con la economía financiera y ambas con la sociedad, contribuyendo al bienestar de la misma y no que sea una parte de ella víctima de una crisis en la que no ha tenido ninguna responsabilidad.

Pienso que el decrecimiento, medioambientalmente necesario, necesita una herramienta que lo propicie, desde la economía, y no sólo desde una voluntad personal o de grupos, sino que ha de establecerse como dinámica social. Lo cual puede ser, como punto de apoyo, la Renta Básica.

Tenemos que frenar la escabechina que provoca el crecimiento económico a nivel ecológico y social, al alienar cada vez más a las personas con los ritmos acelerados de trabajo y de ocio. Y denunciar y evitar el saqueo que suponen las medidas contra la crisis, para mantener el nivel de beneficios de los bancos o con medidas fiscales que merman la capacidad social del estado para apoyar a los más desfavorecidos, a los que se quiere dejar a un lado.

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