El "desarrollo": historia de una creencia y de una dominación occidental


"El destino de los hombres está al Sur [...]. Ha llegado el momento de recordar a Europa que está al lado de Africa [...]. En el siglo XIX, el hombre blanco ha hecho del negro un hombre; en el siglo XX, Europa hará de Africa un mundo. Hacer una nueva Africa, hacer de la vieja Africa algo moldeable a la civilización, ese es su problema; Europa lo resolverá. ¡Vayan allá los pueblos!. ¡Aprópiense de esas tierras! ¡Conquístenla! ¿Para quién?. Para nadie. ¡Tomad esas tierras de Dios!.Dios dio la tierra a los hombres. Dios ofreció Africa a Europa. ¡Conquistadla!.

Donde los reyes ofrecían guerra, ¡ofreced vosotros concordia!. ¡Conquistadla no con el cañón sino con el arado!. ¡No con la espada sino con el comercio! ¡No con batallas sino con industria! ¡No para la conquista sino para la fraternidad!. ¡Enviad lo que os sobre a Africa, y al mismo tiempo resolveréis vuestros problemas sociales! ¡Haced de los proletarios nuevos propietarios! ¡Hacedlo sin falta!. ¡Haced carreteras, puertos, ciudades! ¡Creced, cultivad, colonizad, multiplicaos!. Y que sobre esta tierra, cada vez más liberada de clero y nobleza, vea afirmar el espíritu divino de la paz y el espíritu humano de la libertad!."

Alocución de Victor Hugo durante la cena conmemorativa de la abolición de la esclavitud. Citado por G.Rist en "Le developpement,histoire d'une croyance occidental", Presses de Science-Po.

Aquí tenemos en escritura de Víctor Hugo, en perfecta síntesis, la justificación filantrópica de la colonización y la occidentalización del mundo cuyos cuatro pilares se encuentran aquí afirmados: la economización de las relaciones sociales y de la relación con la naturaleza, el culto del progreso tecno-científico, el universalismo de "humanismo de la mercancía" (R.Vaneigem) y la uniformización cultural planetaria.

El "desarrollo" esta constituido, como escribe G. Rist, por un conjunto de prácticas quizás en apariencia contradictorias, que para asegurar la reproducción social obligan a transformar y a destruir de forma general el medio natural y las relaciones sociales, en aras de una producción creciente de mercaderías (bienes y servicios) destinados a un intercambio, por medio de la demanda solvente".

Es de destacar que "lejos de limitarse a los países del Sur, el "desarrollo" concierne al conjunto del mundo, incluyendo los países industrializados". ¿Cómo no olvidar que es precisamente en los países industrializados que el fenómeno de "desarrollo" apareció por primera vez?. ¿Cómo ignorar que el Norte fue el que recibió con mayor intensidad este fenómeno, puesto que el Sur siempre ha sido "sub-desarrollado"?. De esta forma, el "decrecimiento", una palabra incendiaria y en ningún caso la enésima tentativa de desarrollo económico, es un movimiento que pretende superar al "desarrollo" ya alcanzado o en vías de alcanzarse. El decrecimiento,entendido como una objeción tanto al desarrollo como al subdesarrollo económico, se puede poner en práctica tanto en el Norte como en el Sur. La lucha contra la sociedad del crecimiento deberá ser llevada a cabo tanto en el sur como en la Tríada que domina la sociedad mundial con su imaginario de hierro

Si existe hoy todavía un discurso fuerte del "desarrollo", es el que se asimila a una metafísica completada, es decir que se convierte en abstracciones cada vez más irreales. De esta forma para los objetores del crecimienticos de la ecología reformista o radical, "los presupuestos del crecimiento son quizás más importantes que el crecimiento en so y a diferencia de numerosos ecologistas hostigados como polítí mismo puesto que es éste discurso el que asegura su reproducción". Por eso el decrecimiento antes que ser trasvasable a la política, es una "revolución cultural" que en palabras de Serge Latouche debe "descolonizar el imaginario" economista y progresista.

El decrecimiento deviene entonces el caballo de Troya de una "guerrilla epistemológica" (Serge Latouche) que deconstruye lo implícito en todos los discursos sociales, narcisistas, mediáticos, institucionales, militantes y políticos que predican el crecimiento ilimitado de la economía inventada. Bajo el sol crepuscular de la economía, los objetores del crecimiento, como Don Quijotes en sus caballos de Troya, se despliegan por medio de saltos rizomáticos en la Mega-máquina tecno-económica para descubrir un gran dia lo implícito y desapercibido escondido tras todos los discursos, disposiciones y prácticas que impulsan a la humanidad a su propia perdición.

Texto extraído de ‘El "desarrollo": historia de una creencia y de una dominación occidental’. Clément Homs.

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