Enric Durán explica su acción de protesta





Cristal de sal

La Primera Ley de la Termodinámica o ‘principio de conservación de la energía’: establece que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Es decir: la cantidad total de energía permanece siempre inalterable, y constante, pudiendo transformarse de un estado a otro (por ejemplo la energía calorífica que libera la combustión de fuel puede transformarse en electricidad y en calor ambiental) pero sin crearse o destruirse en este proceso.

Cuando un sistema intercambia energía, una parte de ese intercambio es en forma de calor. Se dice que la energía se ‘degrada’; algunos autores denominan a este proceso entropía (aunque yo pienso que esta transformación está ya recogida en la Primera Ley Termodinámica).

En el Universo existe una tendencia a los intercambios energéticos, en consecuencia, a transformar/degradar la energía en forma de calor, pero también existe una propensión a la aparición de estructuras de un orden elevado.

Tenemos un ejemplo sencillo; cuando al agua salada se le aplica calor, el agua se evapora y surge una estructura altamente ordenada: el cristal de sal . Y la probabilidad que esto ocurra bajo determinadas condiciones es del 100%. Los iones de cloro y sodio que formarán el cristal, disueltos en el agua líquida, están desordenados. Al evaporarse, las moléculas de agua pasan a estado líquido al gaseoso, y el cristal de sal toma una dispoción de orden elevado, dos tipos de átomos en situación alterna formando una red cúbica.

Al igual que el cristal de sal se ordena a costa del desorden del agua al pasar a vapor, el orden creado por la vida en la Tierra se da de hecho gracias a compartir la energía del Sol. La vida es un comensal de nuestra estrella.

Para saber más:
"El Origen de Gaia". Editorial Abecedario. Carlos de Castro.

Robin Hood ha vuelto

"Escribo en estas páginas para hacer público que he expropiado 492.000 euros a 39 entidades bancarias a través de 68 operaciones de crédito. Si incluimos los intereses de demora, la cifra actual de la deuda es de más de 500.000 euros que no pagaré.

Ha sido una acción individual de insubmisión a la banca que he llevado a cabo premeditadamente para denunciar al sistema bancario y para destinar el dinero a iniciativas que alerten de la crisis sistémica que estamos empezando a vivir y que intenten construir una alternativa de sociedad.

Se trata de una acción ajena a cualquier tipo de violencia, que reivindico como una nueva forma de desobediencia civil, a la altura de los tiempos que corren. Cuando la financiación al consumo y la especulación son dominantes en nuestra sociedad, ¿qué mejor que robar a los que nos roban y repartir el dinero entre los grupos que denuncian esta situación y construyen alternativas?"

Para saber más:
Visibilicemos el gobierno oculto. Construyamos otra sociedad

Definición de entropía

Definiremos la entropía como el índice de la cantidad de energía no disponible en un sistema termodinámico dado en un momento de su evolución.

Etimológicamente “entropía” surgió como palabra acuñada
del griego, de em (en - en, sobre, cerca de...) y sqopg (tropêe - mudanza, giro, alternativa, cambio, evolución...). El término fue usado primeramente en 1850 por el físico alemán Rudolf Julius Emmanuel Clausius.

La segunda ley fue desarrollada conjuntamente con las máquinas de vapor en 1824, por el físico francés Sadi Carnot. Carnot se dio cuenta que utilizar la energía para realizar un trabajo (mover materia en el espacio) dependía del gradiente de temperatura de la máquina, esto es, de la diferencia entre las partes más calientes y más frías de la misma. Según se realiza el trabajo, la diferencia de temperaturas disminuye. Aunque la energía total permanece constante, termina estando menos disponible para realizar más trabajo.

Así se distinguió entre energía disponible o libre, que puede ser transformada en trabajo y energía no disponible o limitada, que no puede ser transformada en él.

La idea de que la materia-energía de baja entropía es el recurso esencial natural, exige alguna explicación. Esto se puede estipular fácilmente con una breve exposición de las leyes de la termodinámica, según el adecuado símil tomado de Georgescu-Roegen. Considérese un reloj de arena. Es un sistema cerrado en el que no entra ni sale arena.

La cantidad de arena en el reloj es constante; la arena ni se crea ni se destruye en ese reloj. Esta es la analogía de la primera ley de la termodinámica: no hay creación ni destrucción de la materia-energía. Aunque la cantidad de arena en el reloj es constante, su distribución cualitativa está constantemente cambiando: la cavidad inferior se va llenando, mientras la cavidad superior se vacía. Esta es la analogía de la segunda ley de la termodinámica, en la que la entropía (que es la arena de la cavidad inferior) aumenta constantemente.

La arena de la cavidad superior (la baja entropía) es capaz de hacer un trabajo mientras cae, como el agua en la parte superior de una catarata. La arena en la cavidad inferior (alta entropía) ha agotado su capacidad de realizar un trabajo. El reloj de arena no puede darse la vuelta: la energía gastada no puede reciclarse, a menos que se emplee más energía en ese reciclaje que la que será desarrollada por la cantidad reciclada.

Para saber más:
Almacenamiento, emergía y transformidad

Entropía y visión mecanicista del mundo

Con la Segunda Ley de la Termodinámica – la entropía – se da un fenómeno curioso; a pesar de tener máxima importancia que afecta a la supervivencia humana, y que ha hecho correr ríos de tinta entre intelectuales y científicos, ha sido muy poco divulgada y prácticamente ignorada por la ‘opinión pública’.

Así en la escuela se puede comprobar como el estudio de la termodinámica aparece en todos los libros de Física y Química, pero no se relaciona con el mundo en que vivimos y las consecuencias prácticas de las que tendríamos que sacar enseñanza.

El desinterés viene precedido por una visión mecanicista del mundo, ya decimonónica, en la cual la idea de progreso es tan connatural que ni pensamos en discutirla. La ley de la entropía socava la idea de la historia como progreso, y la idea de que la ciencia y la tecnología crean un mundo más ordenado.

En el año 1.846 Urbain Leverrier y John Couch Adams descubrieron el planeta Neptuno, no buscando en el firmamento, sino con un lápiz y papel, usando las matemáticas, realizaron los cálculos para explicar las diferencias observadas en la órbita de Urano y su comportamiento previsto por las leyes físicas de Kepler y Newton; quedaba así grabado en el pensamiento occidental la visión mecanicista del mundo, típicamente moderna, en la línea de Descartes, Galileo, Bacon, Newton, Locke y Adam Smith.

El 20 de julio de 1.969 el hombre pisa la luna y la idea de progreso se apodera del imaginario colectivo mundial. El hombre individual es mortal, pero la especie humana es inmortal:
‘Venga lo que venga, siempre idearemos algo’.

Nos encontramos en una época en que lo obvio tiene que ser enfatizado, porque ha sido ignorado durante largo tiempo.

Anteriormente en el blog del decrecimiento:

Irreversibilidad

El ser humano ante la entropía

Leyes de la termodinámica

Acerca de la entropía

Entropía y evolución

Inercia y desorden

Ecología Política: Decrecimiento Sostenible

El número 35 de la revista 'Ecología Política' pone el enfoque en el decrecimiento, una temática que no es nueva, ya hace décadas Georgescu-Roegen, entre otros, ponía sobre la mesa la necesidad de reflexionar sobre el error que supone centrar el modelo económico y el esfuerzo político en el crecimiento indefinido del Producto Interior Bruto. No obstante en los últimos años las propuestas de decrecimiento se han renovado y han resurgido con fuerza impulsadas por nuevos movimientos sociales.

Para que el Decrecimiento Sostenible tenga éxito, debe ser internacional (Norte y Sur) y debe hacer frente a preocupaciones muy concretas de la gente. Debe de haber una confluencia de todos estos grupos:

  • Conservacionistas o ambientalistas preocupados por la pérdida de biodiversidad.
  • Los que se preocupan por el cambio climático, por sus amenazas en ciertas zonas del mundo, los que tienen interés en proponer nuevos sistemas energéticos renovables. 
  • Los socialistas y sindicalistas que quieren más justicia económica en el mundo y que entiendan que la marcha hacia la justicia no puede aplazarse ya con la esperanza del crecimiento económico para todos. 
  • Los pesimistas (o realistas) acerca de los riesgos e incertidumbres del cambio tecnológico.  
  • Las comunidades locales autónomas de neo-rurales y de okupas que viven con sencillez.
  • Y los movimientos del Ecologismo de los Pobres que piden la conservación del ambiente para la perentorias necesidades de su propia subsistencia.
Además, yo colocaría en un lugar preeminente la lucha de las mujeres contra la sociedad patriarcal.


Para saber más: Ecología Política. Decrecimiento Sostenible