La crisis económica, vista desde la economía ecológica

La crisis económica da una oportunidad para que la economía de los países ricos adopte una trayectoria distinta con respecto a los flujos de energía y materiales. Ahora es el momento de que los países ricos, en vez de soñar con recuperar el crecimiento económico habitual, entren en una transición socio-ecológica hacia menores niveles de uso de materiales y energía. La crisis debe dar a la vez una oportunidad para reestructurar las instituciones sociales según las propuestas de los partidarios del “decrecimiento económico socialmente sostenible”.

El objetivo social en los países ricos debe ser vivir bien dejando de lado el imperativo del crecimiento económico. Parece además que está comprobado que la felicidad no crece ya cuando crece el ingreso, a partir de un cierto nivel de ingreso. Además, hay que recordar que la contabilidad económica no cuenta bien los daños ambientales ni el valor de los recursos agotables. La ciencia económica ve la economía como un carrusel o “tío vivo” entre los consumidores y los productores. Se encuentran en los mercados de bienes de consumo o en los mercados de los servicios de los factores de la producción (por ejemplo, al vender fuerza de trabajo a cambio de un salario). Los precios se forman en esos mercados al intercambiar las mercancías o comprar servicios de los factores de la producción. La contabilidad macroeconómica (el cálculo del PIB) agrega las cantidades multiplicadas por sus precios. Eso es la Crematística.

En cambio, la economía puede describirse de otra manera, como un sistema de transformación de energía y de materiales, incluida el agua, en productos y servicios útiles, y finalmente en residuos. Eso es la Bioeconomía o la Economía Ecológica (Georgescu-Roegen, 1966, 1971, Herman Daly, 1968, A. Kneese y R.U. Ayres, 1969, Kenneth Boulding, 1966). Ha llegado el momento de sustituir el PIB por indicadores sociales y físicos al nivel macro. La discusión sobre la décroissance soutenable o el decrecimiento económico socialmente sostenible que Nicholas Georgescu-Roegen planteó hace treinta años, debe ahora convertirse en el tema principal de la agenda política en los países ricos.

Extraído de 'La crisis económica, vista desde la economía ecológica'. Joan Martínez Alier

1 comentario:

  1. REGULARIZAR LA PROSTITUCION ES LEGITIMAR LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES.
    Helena, bonita. ¿Por què no predicas con el ejemplo, cuando dices que es un trabajo como otro, y te prostituyes tù?. Te conmino a que trabajes durante 3 meses en la calle montera, y que luego nos comuniques tus resultados.
    No hables de lo que no sabes.
    Intentar reguralizar la prostituciòn es decir a la sociedad que la mujer està al servicio del hombre, para satisfacer sus "necesidades sexuales"; es decir, es perpetuar los roles machistas y misòginos de esta sociedad.
    No hables de prostituciòn masculina sin tener ni idea. ¿Cuàntos puticlubs ves tù en las carreteras que oferten hombres como si fuesen ganado para usar para su disfrute para las mujeres?. NINGUNO, no seamos cìnicos. No existen cifras reales.
    Otros trabajos son prestados por hombres y mujeres para ser consumidos por otros hombres y otras mujeres. En cambio, en la prostituciòn, esos "servicios" que tù pretendes ver como normales, son "prestados" en su absoluta mayorìa por las mujeres, para ser consumidos por los hombres para su propio placer. Hay una clara desigualdad en esos "servicios".
    La prostituta no disfruta cuando tiene que acostarse con un putero. A los demàs puede que no les guste mucho su trabajo,.... pero de ahì a compararlo con chupas pollas de tios que probablemente te daràn asco, por dinero.... hay mucha diferencia.
    ¿Le diràs a tu hija que se prostituya, en vez de que estudie para ser arquitecta, ingeniera o abogada o cualquier otra cosa?. Entonces no es un trabajo como otro cualquiera.
    ¿PERO A CUANTAS MUJERES CONOCES TU QUE QUIERAN SER PUTAS POR VOCACION EL RESTO DE SU VIDA?.

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