Sostenimiento real y decrecimiento en el imaginario ciudadano

Álvaro de Regil Castilla - La alianza global Jus Samper

 El paradigma del Bienestar de la Gente y el Planeta en un entorno de real democracia desprovisto de capitalismo

El mundo está decididamente regresando a estadios que creíamos superados. La democracia y sus llamadas instituciones democráticas son, en su mayoría, una parodia absoluta. En lugar de un etos democrático, el mercado dicta las reglas por las que todos debemos intentar vivir, en completa contradicción con la premisa más elemental de democracia: procurar el bienestar de todos los rangos de la sociedad, y con especial énfasis en los desposeídos. En la mayoría de las naciones llamadas democráticas, sus soberanos son los ciudadanos, el demos. Empero, los gobiernos han traicionado su mandato democrático de ir en pos del bienestar del ciudadano, quien ha confiado una responsabilidad tan seminal sobre su vida en un cuadro de servidores públicos electos. En lugar de ello, la basta mayoría de los servidores públicos se han vuelto agentes de los dueños del mercado y, en plena connivencia con ellos, trabajan en tándem para imponer las condiciones ideales para maximizar la efectividad de los mecanismos de extracción de riqueza de los inversionistas institucionales de los mercados financieros internacionales.

De esta forma, han integrado un sistema muy efectivo de puertas giratorias que permite a los agentes del mercado y a sus dueños actuar tanto en la arena pública como privada para perpetuar sus sistemas de extracción de riqueza sobre el noventa y nueve por ciento para el muy privado interés del uno por ciento.

Consecuentemente, hemos retro pedaleado a un etos muy reminiscente de la Edad Dorada del siglo XIX con sus barones ladrones. Mediante reglas de comercio, pactos comerciales, acuerdos de cambio climático así como falsas banderas cuidadosamente diseñadas de carácter financiero, de salud pública y geopolítico, los agentes del mercado han burlado a los sistemas jurídicos de las naciones y han colocado a los intereses de las corporaciones y de sus inversionistas sobre las soberanías de las naciones, con el fin de poder privatizar y explotar sin cortapisas cada aspecto de la vida, cada bien público y cada recurso natural en su beneficio. Desde una perspectiva geopolítica, sus maquinarias de propaganda trabajan sin tregua para convencer a millones de personas de que un número de guerras no declaradas están justificadas en pos de la paz, la justicia, la democracia y los derechos humanos. 

Reminiscente de los 1930s, y sin menoscabo de otros conflictos militares sobre todo en oriente próximo y África, estamos al borde de otra guerra mundial. De hecho, esta guerra ya está en marcha. No ha sido declarada formalmente pero no hay duda de que conlleva poderosos intereses globales económicos y geopolíticos para lo actores contendientes; intereses que no tienen nada que ver con su argumentación propagandística. En efecto, desde la Segunda Guerra Mundial no han habido tantas naciones involucradas en un sólo teatro de guerra como lo es Siria e Irak. Por ello, estamos inmersos en una recesión capitalista prolongada y en un número de conflictos en donde los barones ladrones al mando de las naciones intentan que prevalezcan sus intereses globales mediante la guerra. Todo gira alrededor de la codicia; esto es, del imperialismo económico. 

La gran diferencia con la Edad Dorada y el periodo entreguerras de los años treinta, empero, es que hemos alcanzado una etapa donde el incesantes consumo de recursos –condición indispensable para la prolongación del capitalismo– se ha vuelto absolutamente insostenible. Debido a la huella ecológica producida por las sociedades de mercado, miles de especies han dejado de existir en los últimos cien años. Así mismo, nuestro uso predominante de recursos no renovables para proveer de la energía necesaria a nuestras normas de vida consumistas, no sólo ha llevado a los combustibles fósiles a un decadente estado de rendimientos decrecientes y escasez, sino que ha disparado un cambio climático dramático. 

Estamos presenciando un consistente calentamiento del planeta, del cual apenas comenzamos a padecer sus penurias, sin saber con algún grado razonable de certeza cuáles serán sus peores consecuencias para la humanidad y el resto de los seres vivientes. Además, los pronósticos apuntan a la muy alta probabilidad de que ya hayamos cruzado un umbral donde ya no podremos regresar a las condiciones del planeta que prevalecían apenas hace medio siglo, aún bajo el irreal escenario de que pongamos un drástico fin a nuestro sistema de consumismo extremo y que construyamos sistemas de vida radicalmente nuevos y realmente sostenibles.

Partiendo de este contexto de conflictos geopolíticos de rápida escalada y de patente reacción del planeta contra el insostenible consumo antropocéntrico de recursos por parte del sistema global mercadocrático, la premisa de este trabajo es que debemos empezar hoy mismo a cambiar radicalmente nuestros estilos de vida para ponerlos en armonía con lo que puede ofrecernos la Madre Tierra en alimentos, agua, energía y otros recursos naturales de manera realmente sostenible para nosotros y para todos los seres vivientes. 

Esto implica que debemos embarcarnos en un salto cuántico de cambio paradigmático que ponga fin a la mercadocracia. Si existe alguna esperanza de largo plazo para la humanidad y el resto de las criaturas vivientes, tenemos que reemplazar el actual etos mercadocrático con un etos de real democracia. En síntesis, no podremos construir un sistema sostenible sin reemplazar al capitalismo, porque el verdadero sostenimiento de la gente y el planeta –justicia social y un planeta sano– son totalmente incompatibles con la premisa del capitalismo. El verdadero sostenimiento y el capitalismo son un oxímoron. En consecuencia, reemplazar al paradigma de acumulación de capital es la única forma de hacer realidad la construcción de un nuevo paradigma anclado en el decrecimiento drástico de nuestra huella ecológica. 

Sin embargo, dado que todas las instituciones nacionales e internacionales han sido secuestradas por el mercado, tenemos que empezar por rescatarlas de los agentes conductores del mercado. Es decir, tenemos que empezar por remover del poder legal y pacíficamente a los dueño del mercado y a sus agentes atrincherados en los salones de gobierno. Esta es la quintaesencia, la condición sine qua non para intentar realistamente construir lo que por ahora puedo mejor describir como el paradigma que va en pos del bienestar de la gente y el planeta y NO el mercado.

Pulsa aquí para bajar el ensayo completo en archivo pdf.

Vivir bien con menos y en común


Alicia Pomares - Serendipia

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* La foto, como siempre, del crack Martí Garcia
 
Hace tiempo que lo estamos escuchando y viviendo, la necesidad que tenemos los humanos de mantener un status social y económico se está debilitando, y creo que es una buena noticia. Poco a poco nos vamos dando cuenta de que no necesitamos poseer muchas cosas para tener un status social, por el simple hecho de mostrarle a nuestros vecinos lo importantes que somos al poseer bienes materiales.

Los recursos son limitados y hemos vivido una época, larga época, en la que necesitábamos cada vez más y más para mantener nuestra posición, esa posición que tiempo atrás considerábamos tan importante.
En «Economic Possibilities for our Grandchildren»; en 1930 John Maynard Keynes, ya reflexionaba sobre estos temas, os dejo por aquí algunas perlas encontradas en Las Indias

“Es verdad que las necesidades de los seres humanos pueden resultar insaciables. Pero en realidad podríamos dividirlas en dos clases: necesidades que son absolutas en tanto que independientes de la situación del resto de nuestros congéneres y aquellas que son relativas en el sentido de que solo nos sentimos satisfechos si nos elevan por encima, nos hacen sentir superiores, a ellos. Las necesidades de la segunda clase, aquellas que satisfacen el deseo de superioridad, pueden ser ciertamente insaciables; cuanto mayor sea el nivel general mayores serán. Pero eso no es verdad para para las necesidades absolutas. 

En ellas se puede encontrar un punto antes, mucho antes quizás de lo que creemos, en el que esas necesidades se vean satisfechas en el sentido de que, una vez alcanzado preferimos dedicar nuestras energías más allá de él a propósitos no económicos.”

“Cuando la acumulación de riqueza ya no tenga gran importancia social, vendrán grandes cambios en los códigos morales.”

“La idea de que quien menos se preocupa por el mañana es quien más certeramente camina por las sendas de la virtud y la sensata sabiduría. Valoraremos los fines sobre los medios y preferiremos lo bueno a lo útil. Honraremos a aquellos que puedan ensañarnos como apurar una hora y un día virtuosamente y bien, la gente deliciosa que es capaz de disfrutar directamente las pequeñas cosas.”

Claro que no nos hemos dado cuenta solos, hemos necesitado de una importante crisis económica que nos ha afectado a casi todos para tenernos que desprender de nuestros bienes más “valiosos”. Y esto no tiene vuelta atrás, el futuro promete traer nuevos valores al respecto, con:


  • El “desempleo tecnológico”, con su concentración de innovaciones científicas y tecnológicas que están dando lugar a una nueva revolución industrial, que promete hacernos más ricos en tiempo y más pobres en ingresos. Más perlas de Keynes: 
Sufrimos una nueva enfermedad que será algo importante a tener en cuenta en los años por venir: el desempleo tecnológico. Es decir, el desempleo debido al descubrimiento de formas de economizar el uso del trabajo será más rápido que la velocidad a la que encontraremos nuevos usos para el trabajo.”
“Por primera vez desde su creación, los humanos tendrán que enfrentarse a su problema real y permanente: cómo usar su libertad recién alcanzada frente a las preocupaciones económicas y ocupar el ocio que la ciencia y el interés compuesto habrán ganado para ellos, para vivir sabiamente, de forma agradable y buena.” 

  • La economía colaborativa que nos permite compartir esos recursos limitados. Cada vez tiene menos sentido acumular propiedades y bienes materiales para uso individual, únicamente si lo puedes compartir con los demás y viceversa. ¿Para qué quiero un yate, una segunda residencia, un coche, etc. si probablemente me sale más rentable compartir con otros y utilizar lo que necesite alrededor del mundo, porque esa nueva cultura de intercambio de bienes y servicios entre particulares (Blablacar, Airbnb…) está cada vez más extendida?

Estamos ante un cambio sociológico de colectivismo emergente. Recomiendo este artículo: “La tecnología zarandea el “statu quo” económico”

Y ante estos cambios sociológicos ¿Está cambiando algo en las empresas? ¿Vamos a compartir recursos con otras empresas?¿Vamos a empezar a colaborar, de verdad, finalmente?¿Qué papel le toca en todo esto a la función de RRHH? ¿Estamos ante la economía del decrecimiento? ¿Nos dirigimos realmente hacia la Renta Básica? Y, sobretodo ¿Vamos a ser más felices y más humanos?

Me hago éstas y otras preguntas y reflexiones recurrentes para las que no encuentro respuesta ¿Me ayudas?

Comparto este vídeo de Javi Creus que me encanta y nos dice que “más allá de la tecnología hay otra manera de generar abundancia: compartir”.




Crónicas del V Encuentro de Transición y Decrecimiento (II): Transicionando y Decreciendo

Chema Ahimsa - 15/15\15

(Segunda de las crónicas acerca del encuentro recién celebrado en Betanzos, después de la realizada por Xan das Bólas. En esta ocasión es nuestro nuevo colaborador y suscriptor de la revista, Chema Ahimsa, quien nos da una perspectiva más emocional y detallada de las sensaciones y actividades de las jornadas.)

Hola, apreciados kompis. Vengo a compartir con vosotros mi experiencia en el V Encuentro de Transición y Decrecimiento celebrado en los últimos días de octubre de este año de 2016 en la ciudad gallega de Betanzos.

Para mí tuvo doble sentido asistir al encuentro: por una parte estoy comenzando una nueva etapa vital y, sin pretenderlo a priori, mi nuevo hogar no disponía al llegar de electricidad, ni agua ni baño, por lo que me he visto estimulado para poner en marcha mis recursos de autosuficiencia aprendidos en el pasado cuando estuve experimentando la vida simple bajo una noguera, tienda de campaña, baños en la acequia, recogiendo palos por el bosque… lo cual me hizo sentirme libre y dichoso aunque en ocasiones tuviera que acudir a al pueblo cercano (Coín, Málaga) en busca de otras humanidades.

Y el segundo motivo de mi viaje a la bella Betanzos fue que acabábamos de poner en marcha el colectivo Soria En Transición, lo cual —para mi sorpresa— me ha ilusionado y motivado bastante, para descubrir que cuando es menester y estamos preparadxs aparece lo inesperado y las sincronías se dan como por arte de magia. 

Llegué a Valladolid desde Soria en bus y a Betanzos en coche compartido. Ya por el camino pude disfrutar de la grata aventura de conocer nuevos seres, con su singularidad en todos los aspectos (como dicen los mayas, otros yoes).

La primera noche la pasé en el albergue de peregrinos, yo también peregrino por mi camino interior, como le dije a Fernando, el hospitalero local, un hombre amable y cariñoso, sincero y atento. 

Después de bien duchado, bien descansado.

Foto de Chema Ahimsa

Y el sábado, antes del amanecer, me senté en unas escaleras delante de una pequeña iglesia ante la plaza de Galicia, o Praza do campo, sin saber aún la ubicación del lugar de encuentro. Y mientras clareaba el día observaba cómo las mujeres de la tierra ponían sus puestos para el mercado de aquella mañana de sábado. Flores para difuntxs y hortalizas para vivxs. Alguna llevaba ya un buen rato sentada en su silla con unas pocas cajitas alrededor esperando la alborada. Respiraba yo un aire cultural de la tierra y su gente labriega, mujeres en posesión de sí mismas, del espacio y del nuevo día.

Una vez localizado el edificio, al observar cómo iba una pareja colocando carteles en las inmediatas paredes, me fui levantando, y otro peregrino próximo a mí, que se había echado en perpendicular sobre las escaleras a descansar como si fuera un fakir, hizo lo mismo y nos saludamos.

Comenzaba a haber gente en las escaleras del edificio del concello, sede del ayuntamiento y aula de cultura y exposiciones, y me dirigí hacia ellas. En la recepción encontré a Marta que me indicó el proceder para inscribirme, y aquí comenzó una gran aventura de compartires y conoceres, nuevas caras, nuevas voces, nuevas expresiones…

La gente iba llegando, mis compañeras de viaje; Clara de Valladolid, Carmen de Barcelona y Paula de Argentina, también se incorporaron. Reconocí a Juan del Río sentado en las escaleras de subida a la planta de arriba y me acerqué a saludarle; charlaba con Mauri, un compañero suyo de la coordinadora de la Red de Transición sita en Barcelona. Aún no tenía registrados a los nuevos rostros que iba descubriendo y por ello el tanto mirar y remirar para ir haciéndolos familiares. En la planta de abajo se encontraba el auditorio, o sala de cultura, donde se realizó la presentación del encuentro. De la organización estaban Pepe, Begoña y Juan, y un representante del ayuntamiento. Se nos explicó la idea de repartir los días entre la cabeza, el corazón y las manos para vivenciar las diferentes jornadas como partes de un todo, y poder así sentirlas desde diferentes aspectos. Nos invitaron a subir al aula superior y formamos un gran círculo para presentarnos, aunque en la recepción ya se nos proponía colocarnos un papel ahdesivo en el pecho para identificarnos con nuestros nombres, procedencia y motivos de asistencia, e ir así abriendo sendas para acercarnos poco a poco lxs unxs a lxs otrxs.

Foto de Chema Ahimsa

Al bajar pudimos ver en el gran panel de papel la programación prevista para el día entero: mesa redonda con Teresa Moure, Xoán Ramón Doldán y Ana Huertas, sobre los caminos que nos trajeron a la actual situación de crisis, desde el punto de vista económico, de género y…

Después nos subimos a comer; dos largas filas de mesas y sillas con sus correspondientes utensilios esperaban a los comensales. Las cocineras nos fueron contando cómo nos organizaríamos, pasando los platos servidos de manos en manos hasta tener todxs delante las sanas delicias. Sus ayudantes fueron eficaces (gracias).

Como suele ser habitual entre kompis de mesa se intercambiaban impresiones, dudas y comentarios; más ratos de acercamientos.

Después de la sobremesa encontramos un panel donde apuntarnos a los diferentes talleres ofertados: “De la lógica de la dominación a la ecodependencia post-género”, a cargo de Concha López Llamas, o “Los pliegos de condiciones técnicas para la contratación de la energía por parte de los municipios” y también “Modelado a mano con barro”. Después del pertinente descanso pasamos a disponer de nuevas opciones: “Estrategias para la Transición”, “Electricidade alternativa, Teoría”, “Escribiendo la nueva historia”, “Historia da elaboración da cervexa dende unha perspectiva ecofeminista” y “Activismo y Espiritualidad”

Asistí al taller “Escribiendo la nueva historia”, por la resonancia interior que tenía para mí el título, a cargo de Miki y Joserra. Con su presentación nos fueron mostrando diversos personajes que han incidido en la conciencia social mundial con posturas pacíficas, como Jesús el nazareno, Mahatma Gandhi, Martin Luther King, la madre Teresa de Calcuta, el Dalai Lama, Nelson Mandela, Satish Kumar, Peace Pilgrim, y algunos más de quienes no retuve el nombre, o las comunidades africanas que practican Ubuntu

Mencionaron el libro Acción y Meditación, Cambiarse así mismo para cambiar el mundo de Christophe André, Jon Kabat-Zinn, Pierre Rabhi y Matthieu Ricard, dando pequeñas consignas que desarrollar como la transformación interna, evitar las acciones perjudiciales y crear la realización de acciones constructivas.

Dando un repaso a la parte oscura de la historia reciente de nuestro país en estos años descubrimos:
  • Que abundan el egoísmo, la avaricia, la corrupción, la desigualdad y la desocupación laboral remunerada.
  • 4 millones de viviendas vacías.
  • 7´7 millones de toneladas de comida desperdiciadas al año.
  • 4´3 millones de parados.
  • 4000 suicidios en 2013.
  • Desigualdad económica.
  • Deterioro natural.
  • Urbanización masiva.
  • Crecimiento económico insostenible.
  • Crisis de refugiados.
Foto de Chema Ahimsa 

Mostraron las relaciones entre lo individual y lo colectivo, como las emociones, las acciones, el carácter… y la moral, las normas, las ideas, los paradigmas, los proyectos y los sistemas, también a niveles internos y externos. Cambiar de consumir a contribuir, y en lugar de ir en busca de obtener más por menos preguntarnos cómo podemos contribuir más, en el casino, en el comercio, en el trueque, en el regalo… Joserra habló sobre la experiencia en Burgos, su ciudad, de Karma Kitchen donde un grupo de gentes diversas se unen para compartir una comida juntas ofreciéndola como regalo a quienes se acercan. Hablaron de los gestos amables incondicionales como, por ejemplo, después de tomar algo en un bar, dejar pagada una consumición a un ser desconocido que pase después, o repartir tarjetas que invitan a sonreír recordándonos que el valor real de los seres humanos no es lo que tiene si no lo que da. También nos contaron acerca de seres especiales que dan la vuelta a las propuestas económicas convencionales como el conductor de un rickshaw en Delhi que acepta la voluntad tras el servicio con una amorosa sonrisa. Nos invitan a la comunidad para dejar el aislamiento y valorar los diferentes capitales existentes, a parte del cultural, el natural, el financiero, el material, están el intelectual, el experiencial, el social y el espiritual. Nos contaron también la historia del hombre que cenó con su atracador: tras darle la cartera al ser amenazado con un cuchillo le ofreció su chaqueta para que se abrigara y luego le invitó a cenar, tras lo cual recuperó su cartera y nació una nueva amistad. Miki nos habló de un libro editado y regalado por internet recopilando diferentes escritos que relacionan lo que su título indica: Activismo y Espiritualidad. Y terminaron con una reflexión de Paul Goodman:
“Imagina que hubieras conseguido la revolución de la que hablas y sobre la que sueñas. Imagina que tu lado ha ganado, y que tienes la sociedad que querías. ¿Cómo vivirías entonces, tú, personalmente, en ese tipo de sociedad? ¡Empieza a vivir así ahora! Lo que haráis entonces, hazlo ahora!”

Para terminar la tarde hubo una presentación general de iniciativas a nivel nacional, entre las que destaco y resumo: desde la lejana Sevilla se acercaron siete seres con experincias de moneda social, la creación de la red local de decrecimiento, la Transicionera, el huerto social Rey Moro, merienda una vez por semana, la tienda gratis y la tienda de abastecimiento, y el curso de decrecimiento en la universidad de Cádiz.

De Madrid, Miki, participante en Decrece Madrid, nos habló de su web Gift Yoga donde hay información del libro-regalo Activismo y Espiritualidad, de cosmética natural, de masaje, de psicología traspersonal…

Yo mencioné brevemente la reciente puesta en marcha de Soria en Transición, y recordé también mi participación en 2010 en la enriquecedora experiencia de Coín en Transición, en Málaga.
Mauri, Ana y Juan comentaron sobre sus actividades en la Red de Transición catalana apoyando a la red nacional, y de la Cooperativa Integral Catalana donde la moneda social (ecos) aporta un valor ecológico y social, gestionando servicios y alimentos naturales.

Carina, de Portugal, en representación de sus otros tres kompas, comentó sobre algunas iniciativas que allá se dan.

Foto de Chema Ahimsa

Luego nos fuimos a cenar al Matadero, edificio con algo más de un siglo de historia, hoy centro cultural de usos múltiples. La organización había propuesto desde el principio llevar cada cual algo para compartir en esta primera cena representativo del lugar de origen. Y allí nos pusimos a distribuir por la larga mesa las viandas y cocinados, dulces y licores. También estaban algunas personas ofreciendo bebida y comida tras una barra improvisada. Sonaron músicas por los altavoces del equipo y algunos seres disfrutaron bailando.

Esa noche me fui con Bea a refugiarme en su casa a unos diez kilómetros de Betanzos, junto con Joserra y Miki, compartiendo habitación.

A la mañana del domingo nos esperaba la presentación del documental Decrecimiento, del mito de la abundancia a la simplicidad voluntaria, producida por Cámara Libre y dirigida por Luis y Manuel Picazo Casariego. Un poco en la línea de Utopía, La voz del viento, semillas de transición y Stop, rodando el cambio.

Nos contaron que ya están preparando una segunda parte donde mostrar algunos proyectos alternativos en marcha.

En el panel se presentaban los siguienets talleres: “Transición, Conflicto y No Violencia”, por Andreas, del grupo de Sevilla; “Elaboración Artesanal de productos saludables de aseo personal y cuidado del hogar” y “Electricidade Alternativa, montaxe de placas solares e turbinas”, que se realizaba en el Matadero donde también se podía disfrutar de una exposición permanente de bioconstrucción titulada “Construye con Naturalidad”, tras unas jornadas de bioconstrucción que habían tenido lugar en septiembre y octubre.

En la segunda parte de la mañana teníamos las opciones siguientes: “Workshop por el decrecimiento”, por André de São Luís, en Portugal; “Gymkana de la Generosidad, por Joserra y Miki; “Municipios en Transición, la transición dentro de las instituciones”, “O proxecto moi alta tensión na Coruña”, “Transiçao y chapapote”, “Construcción de cúpulas geodésicas” y “O aceite reciclado como combustible para motores”.

Yo asistí al “Workshop por el decrecimiento” donde André nos guió por una dinámica de grupos para cocrear una realidad amable por encima de los futuros posibles, primero proyectando una visión de los posibles escenarios y después planificando lo necesario para construir el deseado por la comunidad (en este caso tratamos sobre la comarca de Betanzos). Nos dividimos en tres grupos y en la pizarra se describieron varios escenarios: el actual y más reconocido con su potencial autodestructivo; el verde y tecnológico, pero muy centralizado; en otro, fragmentación y conflicto; y un cuarto que describe una sociedad despierta que se reorganiza y genera un decrecimiento controlado y un localismo con ecología profunda. André pidió a Pepe que describiera esos marcos existenciales con su imaginación, lo cual hizo con una gran soltura sorprendiéndonos a todxs.

El primer escenario, es el ya conocido e insostenible en el tiempo. El segundo, el verde y tecnológico en el que las élites dominan y los sencillos son apartados de la sociedad ecológica y super-mercantilizada. En el tercero, debido a la falta de toma de decisiones políticas, se desarrolla un gran desorden en medio del cual bandas de criminales toman el poder esclavizando a la gente pacífica. Y en el cuarto de desarrolla lo más parecido a un entorno armonioso y consciente de sus obligaciones sociales, ecológicas, económicas y filosóficas sacando adelante un proyecto exitoso. Y los grupos teníamos que describir un quinto escenario.

Después estuvimos unos minutos debatiendo cada grupo sobre sus impresiones para luego ir definiendo el futuro que se quería plasmar. André solicitó una persona voluntaria que anotara las cuestiones comunes que apareciesen en la creación de futuro de los grupos. Este ejercicio aportó como similitudes: el respeto a la diversidad de opiniones y maneras de ser y hacer; la toma de decisiones participativa; y la creatividad. Con la conclusión de que había que desarrollar el marco propicio para el respeto y la expresión, y crear el consciente colectivo hacia un futuro común participativo. Al terminar este taller nos fuimos a xantar (a comer).

Foto de Chema Ahimsa

Tras la comida aparecía en el panel un taller de “Ecología Profunda, Dinámicas grupais, Resiliença no Activismo, Camiñando pola Vida e Escoita Activa” y otro titulado “A cociña galega do día a día”. Después del descanso: “Ecoloxía Profunda”, “Mindfulness, Traballo de conciencia, Atención e Concentración”, “Teatro de las Oprimidas” (por Carmen Alonso), y “Auto-Masaje, Conexión, Resiliencia y promoción de la salud”.

Me apunté al taller de ecología profunda llevado por Juan, Ana y Mauri. Según Joanna Macy la ecología profunda defiende que la naturaleza posee un valor intrínseco. Surgieron algunas preguntas, como: ¿Cuáles son las creencias fundamentales que sustentan nuestra sociedad moderna?, ¿Cómo nos afectan las situaciones y catástrofes del mundo?, ¿Por qué hemos creado un mundo auto destructivo?, ¿Por qué no despertamos y actuamos?. Nos hablaron de resiliencia, transición interior y de apoyo mutuo; también de resolución de conflictos, de reconexión con la Madre Naturaleza y de celebración, como ejes de transformación básicos y empoderantes. En cuanto a la resiliencia y transición interior se mencionó la necesidad de disponer de espacios para descansar, de tener cubiertas las necesidades básicas y de crear relaciones humanas saludables. Sobre el apoyo mutuo, contar con seres afines para compartir y colaborar y en cuanto a resolución de conflictos se propuso no evitarlos sino prepararnos para afrontarlos. Luego continuamos describendo el mapa de los sentimientos repartidos en cuatro básicos como son: ira, tristeza, miedo y alegría, a los cuales íbamos añadiendo significados con palabras sueltas.

En una segunda parte subimos a la planta superior y desarrollamos una dinámica para imaginarnos en la urbe caminando hacia nuestro quehaceres cotidianos, y la voz de Mauri nos involucraba en diferentes ritmos y emociones, cruzándonos agitadamente con nuestros semejantes. De repente paramos y nos pusimos por parejas para mirarnos de cerca a los ojos y descubrir al otro ser hermano de cerca, y a uno mismo reflejado. Y la voz nos invitaba a imaginar y valorar el gran esfurzo del otro ser por haber llegado hasta aquí tras siglos y siglos de luchas y supervivencia. Para finalizar, podíamos abrazarnos y expresarnos mutuamente agradecimiento.

Luego nos sentamos en grupos de tres y cada miembro del grupito tenía que ponerse en el lugar de una persona desfavorecida, un animal en peligro de extinción y un bebé cercano al nacimiento, y tratar de expresar sus sentimientos a los otros dos que escuchaban en silencio.
Y al terminar el día nos fuímos paseando por el casco antiguo camino de la cena en el Matadoiro, donde nos ofrecieron caldo galego, con una grata versión vegetariana del mismo (gracias). Un pequeño grupo de músicos nos deleitó la noche tocando gaita, acordeón y tambores. De nuevo salieron danzantes al pasillo entre las columnas de granito. Afuera, en el patio de entrada, se citaban a fumar, beber y charlar. De nuevo nos fuimos a descansar y a recargar las pilas para el último día del encuentro.

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En la mañana del lunes encontramos las propuestas: “Nodo de Iniciativas Locais Galegas” y “Foro Abierto, Construyendo Redes”, que se desarrollarían ambas durante toda la mañana. Yo me decidí por asistir al foro abierto (open space en inglés). En él se describieron tres fases del proceso: 1ª, propuestas; 2ª, discusiones; y 3ª, puesta en común. Se daban tres maneras de participar: hormiga, abeja y mariposa. La hormiga trabaja denodadamente, coordina y desarrolla la mesa de trabajo, la abeja visita los diversos grupos y va enlazando, comunicando, y la mariposa revolotea y se relaciona de manera aleatoria y diversa. Cada participante tomó el papel que le pareció oportuno.

Se dieron a conocer los cuatro principios del foro abierto: empieza cuando empieza; termina cuando termina; la gente que está es la que tiene que estar; y deja que tus pies te lleven donde te tengan que llevar. Y una ley: movimiento.

Se dibujó la plaza del mercado en la cual había varias opciones de mesa participativa como tomate, lechuga, cerezas, zanahorias, remolachas, brócoli, berenjena y puerro. En cada mesa había una hormiga que gestionaba el tema que tratar y había gente abeja y mariposa pululando, y otras hormigas que se quedaban. Hubo dos rondas, cada una de una hora de duración. Una primera propuesta en la mesa tomate fue “Conexión de la Red de Transmisión con redes de respuesta a emergencias existentes”, en la mesa lechuga se planteó el tema de “Cómo comunicar el colapso a quienes lo ven como ajeno y lejano” y también el de “Sensibilización”. En la mesa cerezas se desarrolló “Betanzos 100/100 renovable”. En la segunda ronda en la mesa tomate se transformó el debate a “Crear redes unificadoras en/con internet”, en la mesa cerezas “Cómo podemos involucrar y llegar más a las iniciativas locales de la red?, en la mesa zanahoria apareció “Red de ferias de intercambio y productos locales” y “Redes Locales”, en la mesa remolacha “Estratégias no violentas para afrontar el colapso” y en la mesa brócoli “Ayuntamientos rurales, ¿cómo atraer nuevos habitantes?”. De lo acontecido en este foro abierto cada cual, después de entregarse al compartir expresiones y escuchas, se llevó un trocito consigo…

En un momento dado desarrollamos el Mandala de la Verdad, un espacio protegido para expresar el dolor. Nos dispusimos sentados en círculo y en base a cuatro elementos naturales (una piedra representaba el miedo, un palo la ira, unas hojas la tristeza y un representaba la soledad y el vacío). Quien así lo sintió salió al centro para expresarse. En el centro, entre los elementos, estaba el lugar para la esperanza y quien lo deseó la expresó poniendo la mano abierta hacia el suelo.

Después de la comida del lunes se ofrecieron las posibilidades de ver el documental francés Demain (Mañana, en español), o formar un grupo para debatir sobre los próximos pasos y creación de redes de encuentros. Yo estuve disfrutando de la película y salí con una grata sensación de que en el mundo se están desarrollando muchas bellas transformaciones que no aparecen en los miedos de información. De manera improvisada también visualizamos un pequeño vídeo que había creado el grupo del foro abierto “Betanzos 100/100 renovable”.

Ya cerrando las jornadas nos congregamos de nuevo en el Matadero para celebrar el Magosto, o castañada, antigua tradición de asar castañas al fuego de las brasas mientras se comparte la celebración del otoño benefactor. Amenizó de manera espectacular una asociación con gaitas, tambor y voces, y el personal transicionero desmelenándose con las muiñeiras

Entre el ir y el venir me iba fijando en algunos seres más que en otros y buscando ocasiones me acerqué para preguntarles: ¿Qué te ha traído aquí y qué hay, de lo que encontramos aquí, en tu vida cotidiana? Y estas fueron las respuestas:
  • Raúl Serrano que gusta de vivir en la montaña, al norte de Madrid, gusta de la simplicidad. Le agrada compartir este tipo de encuentros y ofrecer su apoyo informático, diseñador de webs en Estudio Web La Patineta.
  • Ángela, de Tavira, Algarve, sur de Portugal. Inmersa en el movimiento de transión local, cultivando sus propios alimentos y relacionada con otrxs productorxs y consumidorxs de la zona. Tavira em Transição cuenta con una comunidad de aprendizaje de la escuela Waldorf, con empresas de bioconstrucción, con gente artesana en joyería minimalista, en costura, en un mercado de artesanxs. Tavira cuenta con unos 18.000 habitantes, más 12.000 en el entorno cercano, desarrolla un turismo consciente. Hay proyecto de una universidad popular.
  • Con ella se acercaron desde el país vecino: André de São Luís, Odemira, Alentejo; Carina siendo de Coimbra venía de Lisboa; Rita desde Lagos, también Algarve; y Sara, la italiana que paraba también por São Luís. Y no puedo olvidar que ellxs mostraron mucho contento y celebración con las músicas y los bailes, como si en sus respectivos lugares de origen lo estuvieran haciendo a menudo, y con alborozo (gracias por transmitir vuestra alegría de vivir, gracias).
  • Pablo, de Madrid, ocupado en tratar de hacer comprender la necesaria conexión entre la Red de Transición y las redes nacionales de emergencias de Protección Civil.
  • Silvia y Sergio, participantes del centro social A Comuna en el antiguo barrio obrero de Montealto, en A Coruña, donde ofrecen diversas actividades para crear lazos y conciencia nueva. Organizan conciertos de música local, colaboran en fiestas con la asociación de vecinos A Billarda, dinamizan semanalmente debates sobre temas de interés social, disponen de un armario comunal donde llevar lo que sobra o coger lo que se necesita, y una vez al mes organizan el comedor comunal. Colaboran con el viñetista Miguel Brieva en temas decrecentistas.
  • Repo, con proyecto familiar, y Boni, artesano, de sendos pueblos leoneses que se conocieron en encuentros sobre bioconstrucción y foros decrecentistas y fueron para encontarse con amistades.
  • Ane y Amaia, de Gasteiz, Vitoria, activistas sociales, participantes en Desazkundea Gasteiz, grupo de decrecimiento de Gasteiz en el casco viejo, con huerta colectiva, movilizaciones contra el tren de alta velocidad, contra la central nuclear de Garoña en Burgos… Se relacionan con las asociaciones de vecinxs, organizan EkoZinemaldi, cine social y de naturaleza. Desarrollan un mapeo de puntos decrecentistas de la ciudad señalando parques y fuentes, espacios de ocio sin negocio y tiendas eko.
  • Marta y Víctor, de Vilasantar, comarca de Betanzos. Pioneros con 8 años de granja orgánica, venta directa y a grupos de consumo, asisten también a un mercado ecológico de Lugo llamado Daterra. Su granja se llama Millo e landras, es decir maíz y bellotas. Asistentes activos al encuentro, activistas de corazón.
  • Begoña, también de la zona, pequeña y grande a la vez. Perteneciente también al grupo de consumo de Betanzos, agricultura ecológica familiar y casa de turismo rural con espacio para compartir saberes y centro para la resiliencia en Pousadoira. Forma parte del colectivo Véspera de Nada para unha Galiza se petróleo, coorganizador del encuentro, que ha editado la Guía para o descenso enerxético, que promueve la difusión con respecto a los límites planetarios.
  • Cómo no recordar a Manuela y Débora, de Leiralonga, que nos prepararon los sanos alimentos con su dulce conciencia. Vivían juntas y cultivaban el huerto, por idea de un amigo montaron un catering eco ofreciéndolo a empresas pero no llegó a funcionar. LLevan sus productos a la asociación Labrega Natura en la plaza de abastos de San Agustín, A Coruña, los martes. Y a otro mercado el primer y tercer domingo de mes en la plaza Campo da Leña, también en A Coruña.
  • Pepe Valverde, disponible, amable, capaz y rapaz. Pablo, Marta, y otros seres cuyo nombre no supe y que entregaron lo que tenían para apoyar este encuentro. Gracias, gracias y gracias.
  • Bea, que nos hospedó en su hogar de manera incondicional, y su hijo que nos cedió su habitación. Bea, que nos llevó y trajo por las carreteras culebreras, y nos enseñó su huerto-selva (gracias, Bea).
Y la humedad que se metía pa’l cuerpo, las aldeas, los paisajes siempre verdes (e din que xa non chove tanto!)…

Semillas como emociones y sentires nos hemos llevado de allí algunxs peregrinos de la transición interior… Gracias, kompis, hasta siempre.

De vuelta hacia casa viendo el documental de Leonardo di Caprio Before the flood, (Antes de la inundación)… Saludos fraternos y cordiales.


PS: A lo largo y ancho del encuentro me llegó en dos ocasiones la historia guaraní que relata la fuerza del colibrí. Hay un incendio en la selva y se ve a un colibrí yendo y viniendo, lo que atrae la atención de la multitud de animales congregados y apesadumbrados por el gran fuego destruyendo sus hogares. Se le pregunta por qué hace tanto viaje de aquí para allá y les contesta que toma agua del arroyo y la lanza contra las llamas, a lo que le dicen que está haciendo algo inútil y que nunca conseguirá apagar el fuego. El pequeño ser responde: “Yo estoy haciendo mi parte”.

Casdeiro, a partir de una foto de Chema Ahimsa.
Casdeiro, a partir de una foto de Chema Ahimsa.

Impresiones de un viaje por la transición y el decrecimiento


“la obsesión sexual, la idea de pecado, que pesa tanto sobre las más de las mujeres españolas, parece conjugada sobre la cabeza clara de la mujer galaica, que ríe con alegría, que canta sonriendo coplas en las que son constantes las alusiones al amor carnal".
(Federica Montseny, Impresiones de un viaje por Galicia,1935)

Bajo estas lecturas inspiradoras, puse pie en tierras gallegas, atraído por la Convocatoria de Los Encuentros de Transicion y Decrecimiento que en la hermosa villa de Betanzos, tuvieron lugar en los días 29,30 y 31 de Octubre.

Es justo reconocer que me acerqué a estos encuentros sin nada saber con respecto a los asuntos que bajo ese título iban a ser tratados. Y que fue la curiosidad el motivo de fuerza mayor. Mi intención última era pues, poder contar a los lectores de Alasbarricadas.org, siempre ávidos de información, que es lo que se cuece en las cocinas del mundo alternativo. Si encima tal evento, coincide con la Capital de la Tortilla de Patatas, creo que será fácil entender los 800 km de camino que decidí “percorrer”.

* * *

El buen tiempo, el marco incomparable, y la buena organización del evento realizada por el grupo local Véspera de Nada no podía sino, tener como resultado un fin de semana prometedor.

Ya el viernes a la noche fueron llegando los primeros emisarios que desde diferentes puntos de la Peninsula traían la buenanueva. El Colapso del Sistema está pronto a suceder. Mientras tanto, ancianos y niños jugueteaban en la plaza ajenos al evento. Seguramente viviendo el Presente de forma natural, sin entender que a pocos metros de allí, sesudos analistas determinarían la necesidad de modificar nuestras vidas sino queremos vernos abocados a lo inevitable.


El Programa de las Jornadas fue configurado de tal forma que mesas redondas, asambleas de grupos presentes y talleres de muy diverso tipo, se entrelazaban entre sí, dando lugar a multiples opciones, aunque esto imposibilitaba el poder participar en todas ellas.

El Sábado 29 trás la protocolaria presentación con presencia del ayuntamiento y el equipo organizador, asistí a la Mesa Redonda, quizás la de mayor nivel de todas las Jornadas. En la mesa Xoan Ramón Doldan (Profesor de Economía aplicada y miembro fundador de Vésperar de nada) que nos alertó sobre la Dependencia energética que tenemos del Petroleo y como su pronto agotamiento, va a afectar directamente en el Colapso del Sistema Capitalista.


Véspera de Nada moderando el debate con Ana Huertas, Teresa Moure e Xoán Doldán

A su lado Teresa Moure (Lingüista, y Ecofeminista), fue sin duda el gran descubrimiento. Magnifica oradora. Creo que sus aportaciones a la lucha Ecologista desde una perspectiva feminista, y para mi opinión, libertaria, pueden ser de notable interés.

Más decepcionante, fue sin duda la representante de Las Redes de Transición, Ana Huertas.  Sus propuestas me parecen atemporales, excesivamente espiritualistas y contraproducentes para cualquier alternativa decrecentista. Una línea de trabajo que no puedo compartir en absoluto.


Presentación de Redes de Trasición, Andalucía

No puedo por menos que sorprenderme no solo ante el discurso, sino ante la metodología grupal aplicada. Por unos momentos sentí encontrarme en una terapia colectiva para ejecutivos de una multinacional americana, en la que Paulo Coelho ejercía de Director.

No digo que no deban existir estos planteamientos pero no me encaja que se pongan al mismo nivel de debate que dos intervenciones tan intersantes como las mencionadas anteriormente.

Si Doldan nos da propuestas económicas para una revolución en el campo energético, y T.Moure una perspectiva de lucha que auna ecologismo y feminismo, no acabo de ver que puedo sacar en limpio de “cerrar los ojos un minuto, sentir la felicidad, y creer que el Universo me escucha”. Todo es posible, pero yo soy ya un poco mayor, para tanto sobresalto.


Otra Mesa Redonda de gran interés se produjo a la tarde. Emilio Muiño, Manuel Casdeiro y Juan del Río, nos mostraron las difererentes alternativas teóricas del decrecentimo y la transición. Tengo que agradecerles, aun sin compartir algunas de sus propuestas, que me devolvieron al mundo de los vivos.


Estrategias para la transición con Juan del Río, Manu Casdeiro e Emilio Muiño

Me llamó poderosamente la atención la cantidad de menciones al pensamiento Libertario, y a la persona de Carlos Taibo (no presente). Temí que la cosa acabase por acusar a los anarquistas del Colapso que se avecina, pero no fue así. Con matices, con criticas o con simples recursos a, he de decir que el Pensamiento Libertario está presente en todos los debates.

Se discute y es lógico que así sea sobre como llevar a cabo experiencias decrecentistas en el mundo de hoy, y por tanto hemos podido ver todos los matices: Desde el enfrentamiento total y radical contra el Sistema, como la colaboración con Instituciones de ambito local, Con todas las gamas de grises que uno pueda querer.

Emilio Muiño, aboga directamente por la colaboración con las Instituciones. Propone “Errejonizar” la transición y decrecimiento. Se separa abiertamente de las propuestas de Taibo. Es sin embargo, un gran comunicador y argumenta con criterio. M. Casadeiro, propone a la izquierda abrazar el Decrecimiento. No reniega del uso instrumental de las Instituciones, pero reconce abiertamente las aprotaciones de los libertarios en su críticas. Juan del Río nos dió unas breves pinceladas de las fases que a su juício se deben seguir en el tránsito hacia el decrecimiento.


En cuanto a Mesas Redondas hacia el Público ajeno, poco más. Las Jornadas estaban más pensadas en un encuentro de Grupos que en la Proyeccion exterior de la misma. Entre los más de un centenar de participantes, había gente de Soria, Decrece Madrid, RSP de Vigo, Red Puma-moneda social- de Sevilla, Mostoles en Transicion, Iruña, Algarve (Portugal), Catalunya, y unas decenas de pequeños colectivos y Proyectos más.


Talleres de todo tipo: Bioconstruccion, Fabricación de cerveza, cocina alternativa, Energía, Permacultivos, etc etc, otros algo más extraños: Activismo y Espiritualidad.... Proyeccion del Documental Mañana de Cyril Dion y Melanie Laurent.


No faltó la parte lúdica y gastronómica. Buena comida, Buena música, y una excepcional interpretación de la monologuista madrileña Marta Rebeca a la que recomiendo seguir.


En fín. Grupos Heterogenos, propuestas diversas. Buena Organización. Buen ambiente. Gente sana. Movimiento en estado incipiente. Iniciativas aisladas que necesitan conocerse y organizarse. Fin del corto viaje. El tren espera. Volvamos al exilio. Deseemos larga vida a los compañeros.

Xan das Bolas
 
Corresponsal de Alasbarricadas.org y Galego exiliado

Nota: Algunas fotos son de Xan, la mayoría las hemos tomado del facebook de Véspera de Nada.

Estrategias de transición (intervención en el V Encuentro de Transición y Decrecimiento)

Manuel Casal Lodeiro - De(s)varia Materia


(Lo que sigue son las notas para mi intervención en el taller conjunto que sobre Estrategias de transición realizamos el sábado 29 de octubre, Emilio Santiago, Juan del Río y un servidor en el V Encuentro de Transición y Decrecimiento celebrado en Betanzos. He dejado fuera mis agradecimientos y observaciones iniciales y he añadido hiperenlaces para ampliar información.)
 
Estrategia = un plan de ruta para lograr un objetivo.

Hablamos de 2 estrategias en 2 ámbitos: de quienes gobiernan (o pueden gobernar) y de los movimientos sociales y las personas concienciadas. El objetivo probablemente no sea el mismo, eso no lo podemos dejar de lado.

Estrategias top-down / bottom-up

  • Las primeras (desde arriba), más adecuadas para los ámbitos de mayor escala (nacionales e internacionales). Son las que buscan los ecosocialistas y en buena medida los decrecentistas (organizar desde arriba el colapso, cambiar el sistema…).
  • Las segundas (desde abajo), más adecuadas para el ámbito más cercano, local (ayuntamientos, comunidades autónomas, países pequeños).
  • Rompe el círculo (Móstoles) 
  • Es factible combinar ambos tipos de estrategias, cada uno en su escala → coincide con lo que defendemos personas como Riechmann, Emilio o yo mismo. Emilio además la practica de una manera ejemplar en Móstoles, donde un largo proceso de formación y creación de diagnóstico común en un fértil tejido activista local está dando resultados muy interesantes; un referente a nivel mundial, me atrevería a decir.
  • En el tiempo cabe variar el esfuerzo que ponemos en cada una: hemos comenzado con más en la estrategia top-down (intentando convencer a las administraciones y partidos), después equilibramos ambas y posiblemente comencemos ahora a volcar más fuerzas en la bottom-up. Alguna gente ha optado desde el principio por 100% bottom-up como las Cooperativas Integrales o las propuestas de Carlos Taibo. Otros estamos aún trabajando en ambos niveles.
  • A medida que el colapso progresa pierden capacidad las top-down y se hacen más efectivas las bottom-up. De todos modos hay cosas que sólo se pueden hacer desde arriba y por tanto no hay que abandonar del todo esa estrategia (desmantelamiento nuclear, geopolítica/guerras, tratados internacionales, problemas planetarios que desbordan fronteras: clima, contaminación, agua, etc.).

Las estrategias políticas en mi libro (La izquierda ante el colapso de la civilización industrial)

Portada de 'La izquierda ante el colapso de la civilización industrial'
  • Francas:
    • Dura.
    • Ilusionante.
  • Progresiva/paulatina o light.
  • Hipócritas:
    • Criptoderrotista.
    • Pasivo-facilitadora.
  • Liquidadora del Estado.
  • Negacionista.

La estrategia de Ted Trainer (La Vía de la Simplicidad)

ted-trainer
  • Quién es Ted Trainer: permacultor, activista, divulgador (universidad, artículos, libros…). Sobre todo: practicante de la vida simple. Referente del Simplicity Institute.
  • Podría ser un punto de encaje de las estrategias libertarias y la de las Transition Towns.
  • Es como las Transition Towns pero con carga y objetivo final de tipo claramente político: sustituir al capitalismo y (en buena medida) al Estado. Crear un colchón para vivir sin ellos cuando colapsen.
  • Es como la Revolución Integral, pero más consciente de la urgencia del Peak Oil y con una táctica más light para entrarle a la gente: comienzas con las huertas y las jornadas de saberes útiles, llegando al gran público, pero trascendiendo con el objetivo político de convertirse en una especie de Cooperativa Integral (con esa fórmula cooperativa de organizarse —CDC— desde el principio: democracia directa y praxis anarquista).
  • La DD puede ser el encaje dentro de las instituciones del Estado. Algo como lo que intentamos con la Grândola Galega hace 1 año.
  • Es colapsista porque cuenta con aprovechar la ventaja del colapso seguro.
  • Es proactiva y creativa: crea la nueva civilización.
  • No implica darle del todo la espalda al Estado, y por tanto es apta para las estrategias duales. Tampoco pretende abolir la propiedad privada, sino limitarla.
  • Podría llegar a ser una válvula que canalizase frustración social en un sentido positivo y evitase la deriva totalitaria en las futuras etapas del colapso.

Proceso D.R.U.I.D.A.

  • Surge del PT (una vía para las estrategias duales: dentro y fuera de las instituciones pero con la misma gente), como una evolución del mismo. También de proponentes de una Revolución Integral adaptada al contexto gallego.
  • DRUIDA = Declaración Revolucionaria Unilateral de Independencia Desde Abajo.
  • druida 
  • Conceptos en que se basa: comunalismo, biorregión, soberanía de las freguesías o parroquias, Revolución Integral, Estado = ilegítimo y en proceso de colapso (de la civilización industrial)… La responsabilidad de construir otra sociedad es nuestra (estrategia dual → estrategia 100% desde abajo). El Estado+capitalismo = obstáculo para ejercer ese responsabilidad (para esa estrategia). Proceso destituyente vs. constituyente. Movimiento de transición descentralizado, múltiple y disperso → sustraer poder, legitimidad, autoridad y efectividad al aparato estatal (similar a la estrategia de Trainer pero más radicalmente anti-estatal; también anclada firmemente en instituciones propias de cada lugar y cultura.). Autogestión de necesidades básicas (alimentación, auto-empleo, energía, financiación, tecnología, educación, vivienda, salud, transporte, etc.). Autodeterminación funcional.
  • Artículo en 15/15\15 (“Proceso desconstituyente y autogobierno comunitario”):
    • “No puede haber ruptura democrática si existe continuidad del estado y, por lo tanto, negación de la democracia.”
    • “doble proceso de ruptura democrática con el estado y el capitalismo (…) no como algo brusco y determinante (…) movimiento lento, disperso y descentralizado que substrae progresivamente poder, legitimidad, autoridad y efectividad al (…) estado”
    • “No busca este proceso reformular o sustituir este aparato estatal por otro, sino construir de forma paralela y en su detrimento, institucionalidades alternativas para el autogobierno asambleario comunitario y la autogestión de las necesidades básicas, haciendo posible el desarrollo de sociedades al margen del estado, contra el estado, sin estado.”
    • “Este derecho y deber de rebelión debe traducirse en la no cooperación social, económica y política, en la desobediencia civil, y en el establecimiento de nuevas institucionalidades al margen del estado.”
    • cropped-gallaecia-553x270 
    • “En Galiza las comunidades vecinales preexistentes y de nueva creación son un espacio natural para la configuración de las fórmulas de autogobierno y autogestión comunitaria que pueden contribuir a dar un mayor impulso al proceso desconstituyente.” (…) “La innovación de la praxis jurídica de muchas iniciativas autogestionarias, como pueden ser las cooperativas integrales, evidencia la necesidad de buscar las fórmulas más impermeables al escrutinio, fiscalización y usurpación estatal.” Principios de algunos estatutos que ya están adoptando algunas:
      las relaciones equitativas basadas en la libertad, apostando por el apoyo mutuo, la solidaridad, la confianza, el respeto y la fraternidad; la auto-organización a través de la soberanía de la asamblea; la recuperación de lo público como bien en mano común, extendiendo el modelo cooperativo autogestionario para todas las necesidades básicas de la Comunidad; la recuperación de una economía basada en la cooperación y en las relaciones de proximidad; y la aplicación de los principios de cooperación, conservación y respeto en nuestra relación con la naturaleza, de la cual formamos parte asegurando la buena convivencia con los restantes seres vivos.
    • También hacen uso de: monedas sociales, escuelas comunitarias, instalaciones energéticas comunitarias, sellos participativos de garantía, contratos de cesión de uso para las viviendas, justicia restaurativa, etc.
    • Sus referentes, aparte de la Coop. Integrales: comunidades zapatistas, municipalismo libertario del Kurdistán, las repúblicas aldeanas de Gandhi (las panchayat)…

Renta Básica y decrecimiento: soberanía sobre el tiempo

Javier Ecora - Autonomia y Bienvivir
 
Cuenta Cesar Rendueles en Capitalismo canalla que…

“Como explicaba el historiador Henri Pirenne, el mercado irrumpió en Europa a partir del siglo X. La causa fue un aumento de la población que liberó del campo a un número cada vez más considerable de personas condenadas “a ese tipo de existencia errante y azarosa que, en todas las civilizaciones agrícolas, es el destino de aquellos que ya no pueden seguir trabajando en la tierra. Multiplicó la masa de vagabundos pululantes a través de la sociedad, viviendo de las limosnas de los monasterios, contratándose en épocas de cosecha, alistándose en el ejército en tiempos de guerra y no retrocediendo ante la rapiña y el pillaje cuando la ocasión se presentaba. Entre esta masa de desarraigados y aventureros hay que buscar sin duda alguna los primeros adeptos al comercio”.

En los inicios de la modernidad, los comerciantes eran pillos, granujas, buscavidas que se liberaron al desarraigarse de sus comunidades locales y se agruparon en bandas armadas para protegerse de los ladrones. (...) El mercado generalizado es de origen canalla. (...) En 2010 la Harvard Business School -una escuela de posgrado de élite donde estudiaron, entre otros, George W. Bush o Felipe Calderón- escogió la piratería somalí como el mejor modelo de negocio del año.”

O dicho de otro modo, en el origen del capitalismo está la exclusión social imponiendo la necesidad de buscarse la vida, y promoviendo ese espíritu buhonero obsesionado con el afán de lucro y el crecimiento económico. Con posterioridad la exclusión se buscaría premeditadamente a través de cercamientos o desamortizaciones como forma de renovar el impulso capitalista nutriendo de siervos a fábricas y terratenientes. Para ello se utilizó ampliamente el estado y sus leyes, erróneamente tomado como lo opuesto al mercado. Así la idealización materialista -valga el oxímoron-, la idealización de la producción y de la riqueza como solución para todo, caló entre el grueso de la población hasta el punto de que el socialismo no se apartó de esa misma obsesión crecentista, reaccionando sólo ante la forma individualista y desigual de buscarlo.

En consecuencia, si queremos poner coto a los desmanes provocados por una desmesura comercial tan innecesaria como antieconómica, devastadora con la biosfera y alienante, será requisito imprescindible que nos garanticemos colectivamente una inclusión básica universal, reduciendo a la par la enorme desigualdad de nuestros días. Sin esa garantía pública será imposible pasar a una economía libre de la necesidad imperiosa de crecer.

Fuente: Unequal Scenes

Siguiendo esta línea de pensamiento, vamos a hacernos eco del simposio que se celebró el pasado mes de mayo en Hamburgo en torno al vínculo entre la propuesta de decrecimiento y la de Renta Básica Universal (RBU). Lo que sigue es un resumen de la primera parte de las intervenciones, centrada en la soberanía sobre el tiempo propio.


El impacto de una RBU sobre el bienestar en forma de tiempo en un entorno de trabajo post-fordista

Abrió las charlas Katharina Bohnenberger, quien explicó que el bienestar en forma de tiempo es esencial para una sociedad en decrecimiento económico por al menos dos razones: en primer lugar, ser dueños de nuestro propio tiempo permite comportamientos que ahorran recursos pero que requieren mucho tiempo, (como las reparaciones). En segundo lugar, reducir la presión sobre nuestro tiempo y facilitar la participación en actividades ajenas al mundo laboral son objetivos propios del decrecimiento que también pueden ser valorados positivamente por grupos sociales que en principio no están bien dispuestos hacia el decrecimiento. La razón principal para la falta de este tipo de bienestar en nuestra sociedad es la necesidad (real o percibida) de invertir una enorme cantidad de horas de trabajo a la semana. Por lo tanto, una sociedad de decrecimiento necesita reducir el tiempo de trabajo.

La RBU puede considerarse una forma indirecta de facilitar la reducción del tiempo de trabajo por dos razones: el efecto sobre los ingresos y el efecto sobre la seguridad y la libertad. Hoy día existen instrumentos que permiten reducir la jornada laboral pero no se hace uso de ellos por falta de ingresos suficientes, o bien por temor a que se entienda como una falta de compromiso con nuestro desempeño laboral que haga menos seguro el puesto de trabajo. La RBU puede ser el apoyo necesario para superar esa dificultad y ese temor.

Además de este efecto en las condiciones de trabajo tradicionales, una RBU puede ser de especial interés en el llamado trabajo post-fordista. Este tipo de empleo crece en una economía de conocimiento y de servicios que se caracteriza por condiciones de trabajo más flexibles y por horas extras (voluntarias). Con él cambia la percepción y el manejo del tiempo sobrecargándolo y llevándonos a una compulsión por acentuar constantemente la eficiencia y el rendimiento incluso más allá del tiempo de trabajo. Esto mina tanto el bienestar en forma de tiempo como la capacidad para la “empatía temporal”, y aliena el sentido del tiempo de las personas. Una RBU establece una garantía y por esa razón permite una mejor resistencia frente a estas exigencias externas de tiempo.

En resumen, con una RBU no sólo ganaríamos autonomía y soberanía sobre nuestro tiempo sino que aumentaría el bienestar en este.


La RBU alimenta la soberanía sobre el tiempo que alimenta el decrecimiento

El tiempo es nuestro recurso más importante. Siguiendo la crítica contemporánea del crecimiento (por ejemplo, Hartmut Rosa), Ulrich Schachtschneider nos dice que la desmesura en la producción y el consumo nos está impidiendo utilizar nuestro tiempo para las cosas realmente necesarias para una “buena vida”: para el ocio contemplativo y creativo, o para el libre desarrollo de la personalidad y de las verdaderas amistades, por ejemplo. Incluso el economista John M. Keynes esperaba que sus bisnietos tuvieran la posibilidad económica de realizar una semana de trabajo de quince horas, dejando espacio para una vida en libertad más allá de las necesidades. Entonces ¿que salió mal para que hoy día la mayoría de la gente necesite duplicar o triplicar el tiempo de trabajo?

Niko Paech, propone que reduzcamos a la mitad tanto el consumo como el trabajo asalariado. Con ello estaríamos más cerca de la visión de Keynes para nuestra época. Pero Paech quiere que las veinte horas liberadas sean utilizadas para la subsistencia: para la organización común del uso, mantenimiento y reparación, así como para la producción propia. De esta manera, todo el mundo se convertiría en (más) independiente de la producción industrial y del dinero.

Pero cabe preguntarse si esto llevaría a nuevas formas de dependencia, por ejemplo en casos de salarios bajos o pequeño autoempleo, conduciendo a un aumento de las jornadas de trabajo. Sin embargo, para lograr el decrecimiento la lucha por la subsistencia no resulta convincente. Es más importante para una buena vida más allá del crecimiento tener una seguridad económica básica. Cuanto menos asegurada esté esta más se esperará iniciar y mantener actividades sólo por miedo ante la necesidad de existir, sin tener en cuenta sus costes ecológicos, sociales e individuales. Si queremos decrecimiento tenemos que disminuir la presión económica del individuo. La mejor manera de hacerlo es la RBU.

Esta nos permitiría elegir nuestra parte individual de trabajo remunerado y de mera subsistencia. La riqueza del tiempo debe entenderse como la libertad para elegir la forma en que queremos trabajar. Esto también se ajusta a la necesidad de decrecer. Con la RBU son posible diferentes estilos de vida, con una condición: la renta básica no debe dar lugar a un mayor consumo de recursos, algo que podría derivarse de la redistribución de la riqueza que implica. (esta es la crítica desde el sector verde).

Pero podemos evitar esto si financiamos la renta básica mediante cuotas ecológicas por el uso problemático de nuestro medio ambiente (por ejemplo CO2, recursos escasos, nitratos), al menos en una parte relevante.



Relaciones socio-laborales, trabajo individual, RBU y decrecimiento

Werner Rätz pone el acento en las condiciones económicas de los trabajadores actuales. En las últimas década se da una tendencia a transformar las condiciones de trabajo de manera que el riesgo de sucumbir a la competencia propio del capitalismo se desplaza de la empresa a los trabajadores. El trabajo precario e inseguro, con menores salarios y cotizaciones y con mayores jornadas, sustituye al que solía ser “empleo regular”.

Esto tiene dos consecuencias. En primer lugar, estos patrones de trabajo y los ingresos resultantes son tan irregulares que ya no constituyen una base fiable para la seguridad social. En segundo lugar está la cuestión de la constante incertidumbre sobre la continuidad laboral, que fuerza a los trabajadores a aceptar cualquier trabajo y a tener que renovar continuamente su preparación para el futuro.

La producción cada vez más rápida, de cada vez más productos y siempre más rentables lleva a la sociedad a un consumo de materiales y energía cada vez mayor. Y en la competencia por hacerlo, surge la misma presión sobre los trabajadores, de modo que la incertidumbre sobre su futuro empieza sistemáticamente.

Una RBU aportaría a los perceptores autonomía laboral y les permitiría mirar por su propia productividad, y ​​por otro lado, no tener que trabajar con tanta exigencia.


La renta básica entre el crecimiento económico y el decrecimiento.
Posiciones entre los activistas de la iniciativa popular en Suiza

La tesis de Tobias Krall investiga las actitudes hacia el crecimiento y las expectativas sobre  la relación entre este y la RBU a partir de entrevistas realizadas a ocho activistas suizos en favor de esta propuesta. Se encuentra que la RBU no puede adscribirse exclusivamente ni al paradigma del crecimiento ni al del decrecimiento. El efecto resultante probablemente dependa de varias circunstancias institucionales de su implementación. Por lo tanto, para una región dada, la intención con la que se implemente la RBU es de suma importancia. A lo que se añade la incertidumbre sobre cuánta actividad económica tendrá lugar fuera de la esfera del mercado y del estado. En cualquier caso, existe un amplio consenso en que el indicador del PIB perdería importancia. Además el principio normativo de ‘libertad real’ de Van Parjis no implica preferencia por el crecimiento ni por el decrecimiento, pero aconseja el camino económico que permita una RBU sostenible.


¿Transformará la RBU el trabajo y lo hará en el decrecimiento?

Hanna Ketterer entiende el decrecimiento desde un punto de vista sociológico, (al margen de si la economía crece o no): consiste en que la sociedad no dependa del crecimiento para permanecer estable. ¿Qué papel jugaría la RBU en las condiciones que nos hacen depender del crecimiento? Por un lado, rompería el nexo entre dinero y mano de obra, y con ello el trabajo dejaría de actuar como una mercancía. Por otro lado, la renta básica podría ser utilizada para expandir los salarios mínimos y bajos, propios de las políticas neoliberales que afianzan la dependencia del trabajo respecto al capital. La conclusión sería que, aunque no hay garantías de que sea así, al desmercantilizar parcialmente el trabajo humano, la RBU haría posible una transición hacia el decrecimiento.

Cabe matizar a esta ponente que otros autores, como Daniel Raventós, han destacado la capacidad para negociar mejores salarios que aportaría la disposición de una seguridad económica básica.


¿Es lo nuevo "diferente" realmente diferente? Reflexiones sobre cómo
escapar de la lógica social instrumentista de la acumulación y la aceleración

Judith Kleibs trata de diferenciar entre medidas y enfoques que cambian la lógica instrumental en el uso del tiempo de aquellos que mantienen esta lógica y sólo parecen contribuir a una desaceleración social o a abrir espacios de tiempo de calidad pero incrustados en el mismo paradigma, sin añadir ningún cambio fundamental.

Las principales características de la lógica social instrumentalista de la acumulación y la aceleración son la subordinación de los valores éticos a la necesidad de crecimiento económico, y un estímulo estructural del pensamiento y la acción eficientes. Las medidas que buscan la auto-optimización y propagan estrategias materialistas e instrumentalistas para satisfacer las necesidades propias conducen a la despolitización de los problemas estructurales, causados ​​por la política reactiva y el predominio del pensamiento económico, y llevan también a relaciones basadas en la eficiencia.

Finalmente se dan ejemplos de enfoques que podrían conducir a una transformación fundamental en el manejo individual y colectivo del tiempo al permitir una verdadera soberanía sobre nuestro tiempo. Se sugiere la facilitación estructural de las acciones individuales y colectivas que se basen en principios tales como la participación y la desaceleración institucional con el fin de permitir y posibilitar las relaciones empáticas y sensibles con el medio ambiente (social). En este contexto, se mencionan la RBU, el desarrollo de la movilidad sostenible, así como el ofrecimiento de espacios para la experimentación en tiempo libre. También se destaca la importante necesidad de un debate social para obtener una visión concreta sobre cómo usar el tiempo, y la comunicación positiva y tangible de alternativas al statu quo.


En posteriores entradas continuaremos haciéndonos eco de las demás intervenciones en este congreso sobre RBU y decrecimiento.