Charla sobre decrecimiento

4 de julio de 2009

Charla sobre decrecimiento from foro social criptana on Vimeo.

Entrevista al creador del blog del decrecimiento

29 de mayo de 2009


¿Nos puedes decir qué definición de decrecimiento consideras más adecuada?

Existe un dicho popular que dice que ‘no es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita’, entonces, decrecimiento es consumir menos, tener menos para ser más. Cuando decidimos hacer una apuesta política e intelectual por el decrecimiento estamos dando una ‘bofetada’ a los discursos más complacientes que nos calientan las orejas todos los días ofreciéndonos deseos inalcanzables y paraísos frustrantes.

¿Cuándo surge este movimiento?

Surge en Francia en los años 90, donde diversos autores trabajan en su desarrollo teórico: Latouche, Cheynet, Ayres.. Forman incluso un partido político (El partido por el decrecimiento) y poseen un periódico semanal (La Décroissance) que alcanza una tirada de 50.000 ejemplares.

En Cataluña la ‘Entesa pel decreixement’ organizó en el año 2007 las jornadas ‘Desfer el creixement, Refer el Mon’ (deshacer el desarrollo, rehacer el mundo).

¿Nos puedes comentar brevemente cuáles son sus autores principales, sus obras de referencia y su evolución?


Podemos considerar la bioeconomía de Georgescu-Roegen y el grupo de pensadores críticos con el desarrollo y la sociedad de consumo (Ivan Illich, André Gorz, Vandana Shiva...) como los pilares en los que se asienta esta idea.

Obras traducidas al castellano como ‘Objetivo decrecimiento’ del Colectivo revista Silence, y ‘La apuesta por el decrecimiento’ de Serge Latouche nos dejan ver como se va tejiendo esta forma de pensar.

Destacar el libro de Carlos Taibo 'En defensa del decrecimiento', editado recientemente.

La revista The Ecologist para España y latinoamérica dedica el número 31 al decrecimiento, También el número 35 de la revista el ecologista contiene un artículo de Pepa Gisbert titulado ‘Decrecimiento: camino hacia la sostenibilidad’. El número 35 de la revista Ecología Política dedica un monográfico al tema que lleva por título 'Decrecimiento sostenible'

Me imagino que por parte de los grupos liberales habréis sufrido duras críticas ¿Tienes algo que comentar al respecto?

La crítica es muy importante porque posibilita un debate de ideas y conceptos y permite desarrollar la investigación teórica. Por ejemplo un documento de la organización Attac rechazaba el decrecimiento con un triple argumento.

El rechazo del decrecimiento a la idea de construir progresivamente los derechos humanos universales; el decrecimiento llevará la producción hasta hacerla tender a cero; y que el decrecimiento de los países pobres afectaría a los sectores más necesarios a las clases populares como la educación la salud y los servicios públicos.

Ante esto, es necesario aclarar que no se está contra los derechos humanos como el derecho a la vida, a no sufrir maltrato o a circular libremente por los territorios, lo que sí es necesario criticar es la pretensión occidental de imponer su cultura y valores que sencillamente no son universales.

El decrecimiento plantea salir del modo de producción capitalista basado en la acumulación para construir una sociedad alternativa; vivir de otro modo, un espacio para llevar a cabo la soberanía alimentaria, el derecho a vivir con el aprovechamiento de la energía que proporciona el sol y con los recursos materiales que posibilita la naturaleza sin que esto repercuta negativamente en los ecosistemas, el derecho a la participación en la toma de decisiones de todas las personas que conforman cada comunidad o pueblo.

No debemos confundir la salud, la educación y la alimentación con los colegios, los hospitales o los supermercados y restaurantes. El decrecimiento posibilitaría niveles de existencia aceptables para toda las personas del planeta. El 20% de la población humana consume el 80% de los recursos del planeta. El problema de la sostenibilidad del planeta es el modo de vida de la parte rica de la población.

Ahora, nos gustaría centrarnos un poco en tu blog http://decrecimiento.blogspot.com/

¿Cuándo comenzaste con él y cuáles han sido sus objetivos principales?


Comencé en abril de 2006, e inicié una búsqueda que comparto con aquellas personas que tengan a bien leer blog.

¿Estás satisfecho con su evolución y aceptación?

Actualmente el blog tiene una media de 500 visitas diarias. Aunque esto es un grano de arena en la inmensidad de internet.

¿Cuáles son sus perspectivas de futuro?


El blog se plantea como un viaje sin destino por formas de pensar divergentes con el discurso dominante.

Aparte de la difusión de estas alternativas, ¿Consideras necesarias otro tipo de iniciativas?

Hoy en día no se puede luchar de frente contra el capitalismo, la única posibilidad que existe es entrar en disidencia. Solamente si encontramos un hilo que sea capaz de armonizar todas las luchas que se plantean día a día por parte de aquellos a los cuales el sistema explota, margina o reprime seremos capaces de proponer un sistema que no entre en la lógica del mercado. Yo pienso que este hilo puede ser el decrecimiento.


¿Consideras que aún estamos a tiempo de frenar y readaptar nuestro modo de vida evitando así el colapso ecológico?


Esta Civilización Occidental que basa su crecimiento en la energía de los combustibles fósiles y que está llevando a cabo procesos de uniformidad biológica y cultural que condenan a millones de personas a la miseria y a la muerte, está en crisis.

Se trata de una crisis compleja y multidimensional que afecta a todos los aspectos de nuestras vidas: la salud, el sustento, la calidad del medio ambiente y la relación con nuestros semejantes, la economía, la política y la tecnología. La crisis tiene dimensiones políticas, intelectuales, morales y espirituales. La amplitud y la urgencia de la situación no tienen precedentes en la historia de la humanidad.

La crisis del sistema es lo esperanzador puesto que nos brinda la oportunidad que podemos y debemos aprovechar. Varios cambios van a quebrantar las bases de nuestras vidas y a influir profundamente en nuestro sistema social, político y económico.

La disminución del número de reservas de los combustibles fósiles y la decadencia del patriarcado propiciarán un cambio profundo de la mentalidad; otros conceptos y otros valores como el cariño, la afectividad, las relaciones sociales, la creatividad, el ocio, la sencillez, la austeridad en el consumo material... propiciarán una sociedad distinta.

¿Algo que desees añadir?


Si, que en un tiempo de reflexión, volveremos para el otoño.

Y que siento no haber contestado a todos los correos que me han llegado, no tenía tiempo para dar respuesta a todos, también mis disculpas a aquellos que no les he contestado debidamente.

Salud y alegría

Decrecimiento y ecologismo para la supervivencia


La crisis económica da una oportunidad para que la economía de los países ricos adopte una trayectoria distinta con respecto a los flujos de energía y materiales. Ahora es el momento de que los países ricos, en vez de soñar con recuperar el crecimiento económico habitual, entren en una transición socio-ecológica hacia menores niveles de uso de materias primas y energía. La crisis debe permitir impulsar las propuestas de los partidarios del decrecimiento económico. El objetivo social en los países ricos debe ser vivir bien dejando de lado el imperativo del crecimiento. Porque a partir de cierto nivel de ingreso, la felicidad ya no crece en igual proporción

...

A veces las izquierdas tradicionales del Sur han visto el ecologismo como un lujo de los ricos más que una necesidad de los pobres a pesar de que hay víctimas del ecologismo popular tan conocidos como Chico Mendes y Ken Saro-Wiwa.

Lo cierto es que los ricos del mundo consumen tanto que las fronteras de extracción de mercancías o materias primas están llegando a los últimos confines. Por ejemplo la frontera del petróleo ha llegado hasta Alaska y la Amazonia. Pero en todas partes aumentan las resistencias populares e indígenas contra el avance de las actividades extractivas de las empresas multinacionales. Estas resistencias parecen ir contra el curso de la historia, que es el constante triunfo del capitalismo, el crecimiento económico en términos de materiales, energía, agua que se introducen en el sistema para salir luego como residuos.

Las comunidades se defienden. Hoy en día se dan conflictos en las fronteras de extracción de cobre como Intag en Ecuador o en los distritos de Carmen de la Frontera, Ayabaca y Pacaipamba en el norte del Perú donde el proyecto de Río Blanco, de la Minera Majaz, fue derrotado en un referéndum local. Hay conflictos por la extracción de níquel en Nueva Caledonia, mientras que la isla de Nauru quedó destruida por la rapiña de los fosfatos. La economía mundial no se “desmaterializa”, al contrario. Se saca siete veces más carbón en el mundo hoy que hace cien años, aunque en Europa haya bajado su extracción. Hay conflictos en la minería de cobre, de uranio, de carbón y en la extracción y transporte de petróleo pero también hay conflictos en la minería de oro y por la defensa de los manglares contra la industria camaronera.

Existen movimientos sociales de los pobres relacionados con sus luchas por la supervivencia, y son por tanto movimientos ecologistas para la supervivencia y por lo tanto son movimientos ecologistas – cualquiera que sea el idioma en que se expresan – en cuanto que sus objetivos son definidos en términos de las necesidades ecológicas para la vida: energía (incluyendo las calorías para la comida), agua, espacio para albergarse. También son movimientos ecologistas porque tratan de se sacar los recursos naturales de la esfera económica, del sistema de mercado generalizado, de la racionalidad mercantil, para mantenerlos o devolverlos a ecología humana.

Existe pues un ecologismo de la supervivencia, un ecologismo de los pobres, que pocos habían advertido hasta el asesinato de Chico Mendes en diciembre de 1988. La necesidad de supervivencia hace a los pobres conscientes de la necesidad de conservar lo recursos. Esta conciencia a menudo es difícil de descubrir porque no utiliza el lenguaje de la ecología científica sino lenguajes locales como los derechos territoriales indígenas o lenguajes religiosos.

Extraído del artículo 'Hacia un decrecimiento sostenible' publicado por Joan Martínez Alier en Le Monde Diplomatique (número 163)

Colapso energético y financiero: algo más que una crisis 'ninja'


Llegan tiempos de prueba. Incluso habrá que recordar a esos creyentes cristianos, que ya duermen tranquilos porque no hay que perdonar las deudas, que aún sigue vigente aquella parte del Evangelio de Mateo (19, 16-22):

“Luego se le acercó un hombre y le preguntó: ‘Maestro, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la Vida eterna?’ Jesús le dijo: ‘¿Cómo me preguntas acerca de lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Si quieres entrar en la Vida eterna, cumple los Mandamientos’. ‘¿Cuáles?’, preguntó el hombre. Jesús le respondió: ‘No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honrarás a tu padre y a tu madre, yamarás a tu prójimo como a ti mismo’. El joven dijo: ‘Todo esto lo he cumplido: ¿qué me queda por hacer?’ ‘Si quieres ser perfecto’, le dijo Jesús, ‘ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme’ Al oír estas palabras, el joven se retiró entristecido, porque poseía muchos bienes.”

Hoy somos en Occidente inmensamente ricos en disponibilidad de energía y no basta con cumplir los mandamientos de Al Gore y desenchufar el cargador del móvil por las noches o comprar un coche híbrido o reciclar las basuras. Hoy la exigencia de justicia y una mejor distribución de los bienes, en un medio que se quiera mínimamente sostenible, exige entregar la riqueza energética, deponer el derroche energético para ser perfecto. Pero mucho me temo que la mayoría de los occidentales se alejarían entristecidos y que, en vez de abandonar voluntariamente su consumista modo de vida, podría pasar un camello por el ojo de una aguja.

Es más, todo parece apuntar a que muchos serían incluso capaces de matar o alistarse en algún banderín de enganche, para asegurar que el atún rojo de las costas de Somalia siga llegando a nosotros sin ningún percance. Si la disponibilidad energética empieza a escasear y a declinar de forma irreversible, no sólo no se podrá crecer económicamente, sino que será necesario decrecer. Y el decrecimiento económico, por primera vez en la historia de la humanidad a escala planetaria (Non Plus Ultra), como hemos visto, hará colapsar el sistema financiero, tal y como lo conocemos, esto es, ese sistema que siempre exige recoger más papeles que los que siembra y premia y glorifica al que sabe explotar más que nadie en menos tiempo que nadie.

Extraído de Colapso energético y financiero: algo más que una
crisis “NINJA” Pedro Prieto


Pedro Prieto es vicepresidente de AEREN y ASPO-Spain y editor del sitio web
CrisisEnergetica (www.crisisenergetica.org).

Máquinas y control social


Es sencillo buscar correspondencias entre tipos de sociedad y tipos de máquinas, no porque las máquinas sean determinantes, sino porque expresan las formaciones sociales que las han originado y que las utilizan. Las antiguas sociedades de soberanía operaban con máquinas simples, palancas, poleas, relojes; las sociedades disciplinarias posteriores se equiparon con máquinas energéticas, con el riesgo pasivo de la entropía y el riesgo activo del sabotaje; las sociedades de control actúan mediante máquinas de un tercer tipo, máquinas informáticas y ordenadores cuyo riesgo pasivo son las interferencias y cuyo riesgo activo son la piratería y la inoculación de virus. No es solamente una evolución tecnológica, es una profunda mutación del capitalismo.

Una mutación ya bien conocida y que puede resumirse de este modo: el capitalismo del siglo XIX es un capitalismo de concentración, tanto en cuanto a la producción como en cuanto a la propiedad. Erige, pues, la fábrica como centro de encierro, ya que el capitalista no es sólo el propietario de los medios de producción sino también, en algunos casos, el propietario de otros centros concebidos analógicamente (las casas donde viven los obreros, las escuelas). En cuanto al mercado, su conquista procede tanto por especialización como por colonización, o bien mediante el abaratamiento de los costes de producción. Pero, en la actual situación, el capitalismo ya no se concentra en la producción, a menudo relegada a la periferia tercermundista, incluso en la compleja forma de la producción textil, metalúrgica o petrolífera. Es un capitalismo de superproducción. Ya no compra materias primas ni vende productos terminados o procede al montaje de piezas sueltas. Lo que intenta vender son servicios, lo que quiere comprar son acciones. No es un capitalismo de producción sino de productos, es decir, de ventas o de mercados.

Por eso es especialmente disperso, por eso la empresa ha ocupado el lugar de la fábrica. La familia, la escuela, el ejército, la fábrica ya no son medios analógicos distintos que convergen en un mismo propietario, ya sea el Estado o la iniciativa privada, sino que se han convertido en figuras cifradas, deformables y transformables, de una misma empresa que ya sólo tiene gestores. Incluso el arte ha abandonado los círculos cerrados para introducirse en los circuitos abiertos de la banca. Un mercado se conquista cuando se adquiere su control, no mediante la formación de una disciplina; se conquista cuando se pueden fijar los precios, no cuando se abaratan los costes de producción; se conquista mediante la transformación de los productos, no mediante la especialización de la producción. La corrupción se eleva entonces a una nueva potencia. El departamento de ventas se ha convertido en el centro, en el “alma”, lo que supone una de las noticias más terribles del mundo.

Ahora, el instrumento de control social es el marketing, y en él se forma la raza descarada de nuestros dueños. El control se ejerce a corto plazo y mediante una rotación rápida, aunque también de forma continua e ilimitada, mientras que la disciplina tenía una larga duración, infinita y discontinua. El hombre ya no está encerrado sino endeudado. Sin duda, una constante del capitalismo sigue siendo la extrema miseria de las tres cuartas partes de la humanidad, demasiado pobres para endeudarlas, demasiado numerosas para encerrarlas: el control no tendrá que afrontar únicamente la cuestión de la difuminación de las fronteras, sino también la de los disturbios en los suburbios y guetos.

Para saber más: Conversaciones con Gilles Deleuze

Enric Duran, razones para expropiar a la banca

28 de mayo de 2009


Un documento sobre el cómo y el porqué de su acción
Más allá de la anécdota rocambolesca o de cualquier lectura sensacionalista, la acción llevada a cabo por Enric Duran, consiguiendo crédito de 39 entidades bancarias valiéndose de los agujeros del propio sistema financiero, no sólo pone en evidencia la vulnerabilidad de este sistema sino que denuncia de manera contundente la falsa naturaleza del dinero creado por la banca a partir de la especulación crediticia. Todo ello se explica sin intermediarios en Abolim la banca, un libro donde el protagonista nos habla del sentido de su acción contra los fundamentos del capitalismo.

“Ante un gobierno que encarcela a la gente injustamente, el mejor lugar para una persona justa también es la prisión”, con estas palabras de Henry Thoreau se inicia el capítulo Diario de una expropiación planificada en el que Enric Duran (Vilanova i la Geltrú, 1976) narra con fina ironía y todo lujo de detalles cómo llegó a reunir cerca de medio millón de euros en créditos partiendo de la nada para transformarlos después en recursos que ayuden a financiar proyectos sociales alternativos.

No cabe duda que, además de entablar una inteligente partida de ajedrez con el sistema conociendo todas sus jugadas, llevar a cabo una acción así comportaba asumir de antemano el significado de las palabras de Thoreau y, desde luego, eso es lo que ha hecho Enric Duran con total entereza. Y es que, su propósito de “insumisión bancaria”, no sólo se enmarca en la tradición de desobediencia civil predicado por el pensador norteamericano, sino que se inscribe por derecho propio dentro de la tradición sociohistórica investigada en 1969 por Eric Hobsbawm en uno de sustrabajos más celebrado: Bandidos.

En este libro, el historiador perfiló la figura del “bandolero social”: un arquetipo que a lo largo del tiempo se repite de forma mítica en todas las culturas. Donde mejor se rastrea la continuidad de esta tradición en la época contemporánea es en la “expropiación anarquista”. No en vano, Enric Duran se refiere a ella en su libro y, especialmente, a Lucio Urtubia como una de sus fuentes principales de motivación.

Que esta tradición continua viva no solo se demuestra, pues, en la súbita irrupción de la acción de Duran en plena crisis financiera, sino que también se demuestra en el sustancioso debate que ha generado y, sobre todo, en las numerosas muestras de simpatía y complicidad que ha despertado entre la población.


El activismo como escuela


Sin embargo, a lo que menos se presta el libro de Enric Durán es a una lectura académica o meramente sociológica. Su testimonio es un revulsivo que no puede dejar a nadie indiferente. El autor ha renunciado a sus derechos personales remarcando en su contrato editorial que un 10% del precio de venta ha de ir destinado al Colectivo Crisis para llevar a cabo nuevas acciones. De hecho, buena parte del libro está destinada a narrar la génesis de este colectivo y sus propósitos a partir de acciones como las publicaciones masivas Crisis y Podemos vivir sin capitalismo, ambas financiadas con las expropiaciones a los bancos.

Lo que también queda bien reflejado en el libro es el compromiso social y la trayectoria activista y autodidacta de Enric Duran desde que, hace más de un década, se iniciara en los movimientos de resistencia a la globalización. Ésa fue la escuela que le llevó a intentar comprender las dificultades de las luchas sociales en un mundo cada vez más complejo y cambiante, y a la necesidad de ingeniar nuevas estrategias de lucha sirviéndose magistralmente de medios como Internet. El libro, en definitiva, es el testimonio de una persona incansable que, por encima de todo, hace lo que cree y cree en lo que hace. Y eso es lo que vale.

Alfonso López Rojo

Reseña publicada en el semanario Directa, Nº 133, abril de 2009, pág.24.

Debates sobre decrecimiento

27 de mayo de 2009


En el marco del festival de vídeo i cine documental OVNI de Barcelona se celebrará ente el 27 y el 31 de mayo unas jornadas de debate sobre decrecimiento con el siguiente programa:


MIÉRCOLES 27 DE MAYO


22:00h


-Ante la crisis del crecimiento, decrecimiento

Enric Duran, Xarxa pel decreixement

Marco Deriu, Universidad de Parma

François Schneider, Recherche & Decroissance



SÁBADO 30 DE MAYO



12-14 h


Relocalizar la utopía: la dimensión política del decrecimiento

-De la polis al municipalismo de base.

Alfonso López Rojo, L’Entesa pel Decreixement

-La democracia inclusiva

Blai Dalmau, Revista Detourné

-Revolucionando el barrio: 10 años de la Asamblea de Barrio de Sants

Miembros de la Assemblea de Barrio de Sants


16-18h

Soberanía alimentaria

Modera: Giorgio Monsangini, Colectivo de Estudios sobre Cooperación y Desarrollo de Consumo Solidario

-Decrecimiento y soberanía alimentaria

Jordi Gascón, Colectivo de Estudios sobre Cooperación y Desarrollo de Consumo Solidario

-Las cooperativas de consumo crítico

Montserrat Menesanch, Cooperativa L’Aixada


18-20h


Conflictos ambientales

Modera: Giorgios Kallis, investigador ICREA, profesor ICTA-UAB

-Los conflictos ambientales, una perspectiva mundial

Joan Martínez Alier, Universidad Autónoma de Barcelona

-Los conflictos de las basuras: Nàpols

Giacomo D’Alisa, Universidad de Foggia ( Itàlia)


22:00h

Encuentro con John Zerzan

La crítica a la civilización y el agravamiento de la crisis

John Zerzan, ensayista y editor de la revista Green Anarchy



DOMINGO 31 DE MAYO



12-14h


El transfondo teòrico del decrecimiento

-Criterios termodinàmicos bàsicos del proceso de decrecimiento

Joan García, EcoConcern Innovación Social

-Crecer y decrecer: entre el orden y el caos

Salvador Pueyo, Instituto Catalàn de Ciencias del Clima



16-18 h

Marchas por el decrecimiento

-Marcha por Itália, Peter Ankh

-Marcha por Francia, François Schneider

-Marcha por Cataluña, Gessamí Sardà Moya


18-20h


Planteando otros modelos de organización social

-Iniciativas de transición

Rubén Suriñach Padilla, Centro de Investigación y Información de Consumo

-NAPs (Núcleos Autònomos Públicos)

Valeria Mikiej, Xarxa pel Decreixement

-Cooperativas integrales

Anaïs Franquesa, Colectivo Crisis



Todos los debates serán en el Centro de Cultura Contemporànea de Barcelona,

c/ Montalegre, 5


Más información:

www.decreixement.net,

www.desorg.org